Introducción
En su uso más común, la palabra comunismo, se refiere a la filosofía política derivada de las obras e ideas de Karl Marx y otros teóricos, principalmente Friedrich Engels, Rosa Luxemburgo, Vladimir Lenin, León Trotsky y Antonio Gramsci, entre otros. Una de las principales obras teóricas de esta corriente política es el Manifiesto comunista, de Marx y Engels. Estas obras fueron un punto de partida para la mayor parte del pensamiento comunista, que se entiende como su continuación.
Las principales características del modelo de sociedad comunal propuesto en las obras de Marx y Engels, al cual se llama comunismo, son:
1.la abolición de las clases sociales;
2.la satisfacción de las necesidades de todas las personas;
3.la abolición de la propiedad privada de los medios de producción
3.la extinción del estado al asumir el pueblo todas sus funciones.
Para llegar a tal estado Marx propone un estado de transición en el cual los proletarios tomarían el poder para abolir la propiedad privada de los medios de producción, y cambiar la orientación de la economía capitalista hacia una que esté centralmente planificada, de tal manera que se provean todas las necesidades de la población. Marx entiende que, al proveerse todas las necesidades de la población, dejarían de existir las clases sociales y, por lo tanto, la necesidad de un Estado que vigile a la clase trabajadora.
Algunas vertientes del socialismo, y del comunismo, identificadas como anarquistas, defienden la abolición inmediata del Estado. Las divisiones entre estas dos corrientes del pensamiento político se volvieron más claras cuando la Primera Internacional terminó como resultado de una escisión entre marxistas (que acreditaban la necesidad de tomar el poder para realizar una revolución), y los bakuninistas (que afirmaban que no habría revolución a menos que el Estado y el capitalismo fueran abolidos al mismo tiempo).
Marx consideraba que solamente en una sociedad sin clases dejaría de existir lo que él llamó la explotación del hombre por el hombre. Consideraba además que solamente la clase trabajadora era productora de plusvalía, principalmente los de la industria, y que solamente, mediante una lucha política consciente, podría terminar con el capitalismo. El objetivo de ésta revolución sería acabar con el estado como un instrumento político para la existencia de las clases.
La palabra comunismo apareció por primera vez en la prensa en 1827 cuando Robert Owen hiciera referencia a “Socialistas” y “Comunistas”. Según él, aquéllos consideraban el capital “común” más benéfico que el capital “privado”. Las palabras “comunismo” y “socialismo” fueron usadas como sinónimos durante todo el Siglo XIX, hasta que Vladimir Lenin le diera a la palabra su definición más actual. De acuerdo a su teoría, el socialismo sería una fase de transición entre el capitalismo y el comunismo.
Teorías y corrientes del Comunismo
Marxismo o Socialismo Científico
Portada de la primera edición de El capital.Artículo principal: Marxismo
La definición de comunismo puede realizarse desde los enfoques ideológico-filosófico, político y económico, en lo que este aspecto afecta al desarrollo y la evolución de las sociedades humanas.
Esta ideología, en sus facetas de teoría política y de movimiento político y social, se define a sí misma principalmente a través de tres rasgos:
*La utilización de un método científico como herramienta o instrumento eficaz para realizar un análisis preciso de la realidad social y política. Se debe señalar que, según Marx, la situación económica de una persona es determinante (aunque no de manera absoluta, por lo que sería más apropiado señalar que es muy influyente) para el pensamiento de esa persona, la infraestructura económica es determinante para la superestructura ideológica.
*Como segunda cuestión está la contradicción permanente entre el trabajo y el capital que se da en el capitalismo, es decir, entre la clase trabajadora (fuerza de trabajo) y la burguesía. Esto da origen a la lucha de clases (como motor de la historia), razón de ser del comunismo como fuerza superadora de un sistema en donde la explotacion del trabajo por el capital, compréndase, por los burguses, es su principal caracteristica: el capitalista en sus diferentes expresiones, por ejemplo el imperialismo.
*Un tercer aspecto lo constituye la continua evolución del pensamiento marxista, y su adaptación a la realidad social y política en cada momento.
Basado en la dialéctica de Hegel, Marx concibió la resolución de la lucha de clases mediante una síntesis superadora de los contrarios, que daría luz a la nueva sociedad cuando la contradicción entre la acumulación de riqueza y la imposibilidad de que muchos disfrutaran de ella, llegara a un punto insostenible. La sociedad igualitaria sólo podía realizarse cuando las tensiones internas del capitalismo alcanzaran su máximo desarrollo. Marx esperaba por eso que la revolución comunista estallara en los países más avanzados, especialmente en Inglaterra, cuna de la Revolución Industrial. El hecho de que finalmente la revolución haya ocurrido en el país más atrasado de Europa, Rusia, radica en la teoría del desarrollo desigual y combinado y la nueva etapa del capitalismo, el imperialismo.
En la teoría marxista, el comunismo debía ser una etapa posterior al socialismo. La toma del poder por el proletariado y su consiguiente gobierno (llamado "dictadura del proletariado", aunque el término "dictadura", traducido del alemán en realidad denota "hegemonía" ) no garantizaba de entrada una distribución igualitaria de las riquezas, sino únicamente la garantía de que la clase dominante derrocada no accedería al poder nuevamente mediante maniobras políticas o militares. De esta manera, el comunismo llegaría cuando el proletariado lograra multiplicar los medios de producción y finalmente extinguirse el Estado. La primera etapa era pues la de socializar tales medios y entregar la administración de la riqueza al Estado Obrero, cuyo tamaño e influencia política disminuiría con el tiempo.
Marx consideraba deseable que la transición se hiciera con el mínimo de violencia. Definía la violencia como "partera de la historia", es decir, como la fuerza necesaria y aleatoria para lubricar un proceso casi inevitable. Por otra parte, creía que una vez desencadenada en un país, la revolución debía extenderse rápidamente a otros, debido a la existencia de un mercado mundial en el que circulaban los productos terminados y las materias primas.
El marxismo criticó severamente a los socialistas de su época, a los que atribuía finalidades meramente reformistas. La polémica entre socialistas y comunistas marcó las primeras décadas del siglo XX en el movimiento obrero europeo.
Karl Marx desarrolló un sistema explicativo para el análisis económico e histórico de las sociedades humanas conocido como materialismo histórico, éste sistema entiende la historia de la humanidad como una constante lucha entre clases a partir de un original estado de comunismo primitivo. Esta lucha de clases eventualmente termina por producir transformaciones en las sociedades hacia nuevos tipos de sociedad. Según la teoría marxista, las clases dominadas son las que determinan el fin de las sociedades establecidas, y dan lugar a las que les suceden.
El materialismo histórico se caracteriza por explicar la realidad social e histórica en términos puramente económicos, sobre todo por dar una explicación económica a la acumulación del capital por parte de las clases dominantes: la plusvalía.
Al contrario de sus predecesores y muchos de sus críticos actuales, Marx no consideraba al comunismo un ideal, producido por intelectuales, sino un movimiento real que estaba inmerso en la mecánica económica e histórica de las sociedades.
Comunismo libertario
El comunismo libertario o anarcocomunismo es una de las corrientes más populares dentro del anarquismo que propone una economía planificada por consenso, la propiedad colectiva de los medios de producción, etc., no posee un solo sustento teórico o filosófico teniendo puntos de vista variados y amplios en este sentido, así también en el punto de vista organizacional. Sus más importantes partidarios han sido Pedro Kropotkin, Alexander Berkman, Errico Malatesta, u otros como Luigi Fabbri y Camillo Berneri. El comunismo libertario tiene ejemplos parciales en la Ucrania de 1920 y la Revolución Española de 1936 a 1939.
El comunismo libertario o anarcocomunismo es ajeno a las críticas al "comunismo de Estado" como modelo estatista, burocrático, centralista o autoritario puesto que como anarquistas se declaran antiestatistas, antiburocráticos, descentralistas y partidarios de la libre adhesión y de la participación conjunta no dirigida. Es una de la propuestas económicas del anarquismo, el cual alberga propuestas que van desde economía de mercado hasta economía planificada.
Orígenes y fuentes históricas del comunismo .
El comunismo como tradición política e ideológica surge durante el gobierno del Directorio (1795-1799) en la Francia revolucionaria. Es durante este gobierno de tinte reaccionario que Babeuf llevara a cabo la "Conspiración de los Iguales", la primera acción revolucionaria llevada a cabo en nombre de una ideologia comunista. El babeuvismo proponía la eliminación de la propiedad privada, la instauración de la propiedad comunitaria para asegurar la unica y verdadera igualdad, no solo politica, sino también economica. El movimiento claro está fue salvajemente reprimido, si bien su pensamiento resistirá el paso del tiempo y engendrará la mayoría de los comunismos posteriores
Las ideas comunistas prosiguieron su desarrollo partir del llamado socialismo utópico, cuyos principales exponentes son Robert Owen, Charles Fourier y Saint-Simon.
Robert Owen fue el primer autor en considerar que el valor de los productos debía medirse con base al trabajo incorporado a ellos, y no al valor en dinero que se les atribuye. Charles Fourier fue el primero en proponer la abolición del capitalismo para la formación de una sociedad comunista. Y el Conde de Saint-Simon consideró que la nueva sociedad debía estar planificada para atender las necesidades de los pobres. Estos autores propusieron la transición hacia nuevas sociedades a través de comunidades rurales autosuficientes por el trabajo de voluntarios; sin embargo, no consideraban que la sociedad capitalista estuviera compuesta por clases sociales antagónicas.
La mayoría de los comunistas quedaron literalmente aplastados bajos las piedras del Muro de Berlín, tras su caída. Algunos, sin embargo, lograron salir de bajo los escombros y se refugiaron en países más alejados, para seguir propagando el amor a la libertad y el respeto a los Derechos Humanos. El comunismo, como fuerza opositora, ha hecho hasta lo imposible por colarse en la sociedad actual valiéndose de democráticos métodos para llegar al poder. Por el momento sólo ha conseguido llevar su benéfica influencia a los países listados aquí abajo.
La gente se asusta ante la idea del comunismo. No es difícil ver por qué: la historia de la implementación de esta ideología está llena de fracasos. El sueño comunista del "hombre nuevo" y la sociedad justa terminó en totalitarismos salvajes, en las purgas y las muertes de Stalin, en la ruptura de la libertad en Cuba y Europa del Este, en acusaciones y contraacusaciones de desviacionismo en todas partes. Pese a todo ello, la crisis económica de los últimos años ha llevado a un cuestionamiento tan severo de los preceptos más sagrados del capitalismo que algunos intelectuales prominentes -Alan Badiou, Slavoj Zizek, Toni Negri-- se han atrevido a desempolvar del archivo histórico la idea del comunismo. Un ya mítico congreso en Londres el 2009 cristalizó ciertas tendencias de la izquierda contemporánea; la próxima semana en Nueva York, otro congreso -"Comunismo: ¿Un nuevo principio?"-- tratará de mantener el impulso.
Bruno Bosteels, mi colega en Cornell y uno de los intelectuales más reputados de la izquierda, acaba de publicar The Actuality of Communism (Verso Books), un libro esclarecedor en el que analiza el trabajo de los ideólogos de este renacimiento comunista (Badiou, Zizek, Ranciere). Uno de los principales aportes de Bosteels es el de sacar la discusión de sus límites eurocéntricos y ampliar el marco, con un análisis fascinante del pensamiento de Álvaro García Linera, actual vicepresidente de Bolivia. Bosteels valora el mérito de García Linera de afirmar su marxismo o rechazar la muerte del socialismo a principios de los 90, en un momento en que no era tan fácil hacerlo (acababa de colapsar la Unión Soviética), y analiza los cambios de su pensamiento en la relación sociedad/Estado. A principios de los 90, García Linera veía al Estado como un obstáculo para la emancipación social -llegó incluso a pedir la destrucción del Congreso y todo el aparato estatal--; hoy, la paradoja consiste en que, junto a Evo Morales, está a cargo de un proyecto hegemónico centralista desde el Estado. Bosteels concluye sugiriendo acertadamente que hay que criticar los triunfos y fracasos del gobierno de Morales y García Linera a partir de las conclusiones derivadas de una lectura del mismo García Linera: "comunismo es nada menos que el acto total de autoemancipación colectiva por el cual el pueblo -como comunidad, sociedad civil, nación u organización internacional-asume el control de su propio destino".
Bosteels recuerda que Badiou define el comunismo como una serie de "axiomas invariables" que aparecen cuando una movilización de masas se enfrenta a "los privilegios de la propiedad, la jerarquía y la autoridad", y de cómo "actores políticos específicos" tratan de "implementar los invariables comunistas". Para Bosteels, el problema de los invariables es que pueden llevar a una "purificación del comunismo", a hablar de éste "fuera de un tiempo y lugar dados". Para evitar los peligros del "izquierdismo especulativo", Bosteels cree que el comunismo debería ser "rehistorizado" y actualizado en formas concretas internacionalistas de acción que no deberían pasar necesariamente a través un partido político. Esto no es fácil, porque aquí comienzan los desacuerdos, pero es necesario; después de todo, como dice Bosteels, el socialismo y el comunismo fueron derrotados (quizás no filosóficamente, pero sí política e ideológicamente).
Para Badiou, de Espartaco a Mao, la "subjetividad rebelde" se refiere al comunismo, a pesar de que no se mencione la palabra. Es notable el esfuerzo de Bosteels por dotar de realismo a la discusión, pero lo cierto es que, aun así, la historia no está desligada de la palabra. "Comunismo" se refirió alguna vez a la utopia de una sociedad de iguales; hoy es una palabra manchada a la que no se podrá rehabilitar fácilmente. Lo que sí es actual, desde los "indignados" en España a la "primavera árabe" y el movimiento Occupy Wall Street de los Estados Unidos, es la subjetividad rebelde; quizás sea necesario entonces, antes que nada, buscar nuevas formas de nombrar un viejo sueño. .
Comunismo libertario
El comunismo libertario o anarcocomunismo es una de las corrientes más populares dentro del anarquismo que propone una economía planificada por consenso, la propiedad colectiva de los medios de producción, etc., no posee un solo sustento teórico o filosófico teniendo puntos de vista variados y amplios en este sentido, así también en el punto de vista organizacional. Sus más importantes partidarios han sido Pedro Kropotkin, Alexander Berkman, Errico Malatesta, u otros como Luigi Fabbri y Camillo Berneri. El comunismo libertario tiene ejemplos parciales en la Ucrania de 1920 y la Revolución Española de 1936 a 1939.
El comunismo libertario o anarcocomunismo es ajeno a las críticas al "comunismo de Estado" como modelo estatista, burocrático, centralista o autoritario puesto que como anarquistas se declaran antiestatistas, antiburocráticos, descentralistas y partidarios de la libre adhesión y de la participación conjunta no dirigida. Es una de la propuestas económicas del anarquismo, el cual alberga propuestas que van desde economía de mercado hasta economía planificada.
El marxismo-leninismo
Representación habitual de Marx, Engels y LeninArtículo principal: Marxismo-Leninismo
A consecuencia de la revolución rusa se creó una división entre la izquierda revolucionaria del movimiento socialista en Rusia, liderada por Lenin y los bolcheviques, que promovían la adopción de la palabra “comunismo”, usada por Marx, para definirse, en oposición a los Mencheviques que promovían la socialdemocracia. El concepto de “Bolchevique” o “Leninista” significó en un principio que el estado comunista fuera precedido por un período de transición llamado socialismo, en el cual habría estatización de los medios de producción, y continuarían existiendo la ley del valor y el uso del dinero, entre otras características capitalistas. Este período de transición llevaría, al menos teóricamente, a la desaparición gradual del estado y de las demás características del capitalismo, constituyendo así el comunismo. Las obras que apoyan esta tesis son los escritos de Lenin posteriores a la revolución rusa, entre otros autores seguidores de ésta corriente.
El Marxismo-Leninismo se convirtió en la doctrina predominante entre los comunistas europeos y a nivel mundial.
El consejismo
La corriente comunista-marxista que más profundamente se opone al leninismo ha sido el comunismo consejista. Sus principales teóricos han sido Anton Pannekoek, Paul Mattick, Otto Rühle, Helmut Wagner. El comunismo de consejos se reivindica antibolchevique y niega que el leninismo sea la continuidad del marxismo. De hecho, demuestra en sus críticas prácticas al comunismo de partido que ésta es una corriente semiburguesa que se opone a la autoemancipación del proletariado, y demuestra en sus críticas teóricas que el materialismo leninista tiene más que ver con el materialismo burgués que con el materialismo marxista o materialismo histórico.
Han existido otras agrupaciones como la Internacional Situacionista que reivindicaba el antibolchevismo, el comunismo de consejos y también una superación teórico-práctica de la división entre el comunismo marxista y el anarquista. En los setenta en Europa occidental y posteriormente en America Latina emergió la corriente llamada autonomismo que enmarcandose dentro del comunismo rechazaba las formas leninistas y otras formas vanguardistas y burocráticas y retomaba los planteamientos mas avanzados del comunismo y socialismo libertarios actualizandolos dentro del contexto del capitalismo avanzado.
El movimiento comunista sufriría otra división: por un lado los simpatizantes de las tesis de Lenin respecto a que un partido de vanguardia debía ser un instrumento para la revolución comunista, y por el otro el comunismo de consejos, que consideraba los consejos obreros o “soviets” como la forma de organización revolucionaria de los trabajadores por excelencia. Los consejistas retomaban a Marx al concebir el comunismo como un modo de producción debe remplazar al capitalismo aboliendo el Estado, la ley del valor, etc., inmediatamente a través de la autogestión de los consejos obreros. Así, esta corriente cuestionaba la idea de un período de transición, considerándolo como un camino contrarevolucionario producto de un proyecto semi-burgués ajeno a la clase trabajadora.
Las principales obras que defienden esta corriente son Principios Fundamentales del Modo de Producción Comunista del Grupo Comunista Internacionalista de Holanda y Los Consejos Obreros de Anton Pannekoek, además de varias otras obras que desarrollarían esta tesis adoptando el nombre contemporáneo de autogestión.
El trotskismo
Al morir Lenin hubo una lucha política entre Stalin y León Trotsky por el poder en la Unión soviética. Stalin fue electo secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética tras presentar su tesis del socialismo de un solo país, la cual consiste en que el socialismo podría ser alcanzado por Rusia en un entorno mundial dominado por el imperialismo, en clara contradicción con las tesis de Marx y Engels.
En oposición a Stalin, Trotsky postuló como su principal idea política la Teoría de la revolución permanente, que defendía la idea de que la revolución surgida en un país atrasado como la URSS no podía sobrevivir a menos que se internacionalizara y triunfara en los países más avanzados. Defendió medidas para combatir la burocratización del estado como la rotación de cargos y aplicar la tesis leninista del centralismo democrático en las acciones del partido y la sociedad. Después de ser expulsado del partido comunista y exiliado de la URSS en 1926, Trotsky organizó la "Oposición de Izquierda Internacional" que fue una facción de la Tercera Internacional. Sin embargo al llegar Adolf Hitler al poder en Alemania, la persecución de los comunistas en Europa, especialmente en Alemania, se agravó; y Trotsky llamó a la formación de una Cuarta Internacional, fundada en 1938.
El maoísmo
El maoísmo es el nombre dado generalmente al pensamiento político de Mao Zedong, sin embargo en la República Popular de China este término nunca se usó, prefiriéndose llamarlo pensamiento de Mao Zedong. La principal diferencia entre el maoísmo y otras formas de leninismo es que Mao Zedong consideraba al campesinado como el motor de la revolución, aunque siguiera considerando al proletariado el director de la misma. La revolución debía ir según él mismo "del campo a la ciudad", la lucha armada con bases agrarias en los años 1920 y 1930 llevó al Partido Comunista de China al poder. Mao consideró que en la Unión Soviética la burocracia enquistada en el aparato estatal podía convertirse en una burguesía de nuevo tipo y restaurar el capitalismo. Evitar que esto sucediese en China fue la principal razón por la que se organizó la Revolución Cultural. Mao consideraba a Stalin un defensor del leninismo. Con la desestalinización, Mao consideró que no sólo se habían abandonado las políticas estalinistas sino también el marxismo-leninismo, convirtiendo a la URSS en un régimen socialista sólo de palabra, fascista en la política interna e imperialista en la política externa. Esto llevó a una larga historia de tensión entre la URSS y la República Popular China conocida como la Ruptura Chino-Soviética.
El autonomismo
El autonomismo, movimientos autónomos, o autonomistas es una corriente política dentro del anticapitalismo surgida desde la izquierda política y es en algunos casos parte de las interpretaciones de un marxismo libertario, que promueve un desenvolvimiento democrático y socializante del poder político, la democracia participativa, y una constante adecuación de las estrategias y tácticas a las realidades concretas de cada espacio.
Se caracteriza por criticar y evitar el vanguardismo y el burocratismo de los partidos y los sindicatos de izquierda clásicos así como la influencia del estado y del capitalismo. En si esto apunta a analizar, criticar y evitar en la vivencia la determinación de las estructuras de poder de la sociedad capitalista y estatal para así crear una autodeterminación de la vida que se base en la capacidad positiva y productiva de los sectores subalternos dentro de la modernidad y así también determinar a la sociedad.
Tiene antecedentes importantes en posiciones de marxismo libertario como el comunismo consejista y la izquierda comunista así como en el anarquismo. Después de las revueltas europeas de fines de los sesenta emergería la posición autónoma con más fuerza liderada por movimientos de trabajadores y de estudiantes que se rebelaban contra el vanguardismo y burocratismo de los partidos comunistas.
Historia del movimiento comunista
La Primera Internacional
La Primera Internacional (PI, formalmente la Asociación Internacional de los Hombres Trabajadores) fue la primera que intentó reunir a los sindicatos y a los partidos asociados a la clase trabajadora. Fue fundada en Londres durante una reunión entre trabajadores llevada a cabo en Saint Martin's Hall. Su primer congreso se llevó a cabo en 1866 en Ginebra. En 1872 su sede se traslada a desde Londres a Nueva York. En su momento la Internacional llegó a contar con 1.2 millones de miembros en todo el mundo, aunque su gaceta oficial publicaba 8 millones.
En la PI se evidenciaron los conflictos ideológicos entre anarquismo y marxismo. La principal diferencia entre estos dos grupos fue que los marxistas proponían un período de transición después de la revolución social antes de la disolución final del estado idea que los bakuninistas no aceptaban considerando que la revolución debía acabar inmediatamente con el estado. El resultado final de esta división fue la expulsión de los anarquistas y anarcosindicalismo de la Internacional. La PI fue disuelta en 1876.
La PI no debe ser confundida con la Asociación Internacional de los Trabajadores, fundada en los años 1922 y 1923 por los anarquistas y anarcosindicalistas.
Relación del marxismo con el anarquismo
En su libro ¿Qué es la propiedad?, Pierre-Joseph Proudhon, con argumentos históricos, jurídicos, y económicos, procura demostrar que la propiedad sobre ciertos bienes en el orden político presente es un acto de robo, Proudhon idenfica la propiedad como un derecho inalienable de todo individuo que justamente el orden económico político no respeta en pos de beneficiar a unos pocos. Proudhon critica el concepto de la renta como la idea de exigir algo a cambio de nada. Identifica por vez primera a una parte de la población (los obreros) como los productores de riqueza, y a otra como los usurpadores de ésa riqueza (la burguesía). Concluye que esta apropiación de propiedad sólo puede ser posible a través de una imposición jurídica por parte del Estado. Por lo tanto, según Proudhon, los ciudadanos nunca estarán libres de la expoliación hasta que desaparezca el Estado.
La Segunda Internacional
Tras varios fracasos por refundar la Primera Internacional, se fundó en 1889 la Segunda Internacional (SI) que agrupó a diversos partidos socialistas y laboristas. La SI es parte de la historia del comunismo únicamente en referencia a los grupos al interior de ésta que luego formaron la Tercera Internacional debido a su carácter eminentemente socialdemócrata. La SI se disolvió en 1916 después del inicio de la Primera Guerra Mundial.
La Tercera Internacional
La hoz y el martillo, símbolos del comunismo adoptados por los partidos marxistas-leninistas a partir de la Tercera Internacional, tal como aparecían en bandera de la Unión Soviética.
La estrella roja, símbolo usado recurrentemente para representar a los partidos comunistas, o al comunismo en general, tal como aparecía en bandera de la Unión Soviética.Al disolverse la Segunda Internacional los grupos socialistas revolucionarios que se habían opuesto a la Primera Guerra Mundial convocaron a la Conferencia de Zimmerwald en septiembre de 1915 y a la Conferencia de Kienthal en abril de 1916. Estas conferencias fueron el antecedente directo de la Tercera Internacional también conocida por su abreviatura en ruso Komintern (Коминтерн, abreviatura de Коммунистический Интернационал, "Internacional Comunista" ), la cual fue fundada en su primer congreso de Petrogrado en 1919 por iniciativa del Partido Comunista de Rusia (Bolchevique). La tercera Internacional rompió definitivamente con los grupos socialdemócratas y siguió las directrices marcadas por el Partido Comunista de la Unión Soviética.
En esta internacional también se manifestó el conflicto entre estalinistas y trotskistas, los trotskistas solo reconocen la legitimidad de los primeros cuatro congresos de la Internacional, ocurridos antes de la llegada al poder de Hitler en Alemania, momento en el que los trotskistas se separan definitivamente de la Internacional y empieza la formación de una cuarta Internacional.
El 15 de mayo de 1943, después de celebrada la Conferencia de Teherán, el Presidium del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista, "teniendo en cuenta la madurez de los partidos comunistas", y para evitar los recelos de los países capitalistas aliados decidió disolver la Internacional Comunista.
Partidos Comunistas
La primera revolución que seguía los postulados marxistas no se produjo en un país central, sino en Rusia, en 1917. El líder del movimiento, Vladimir Ilich Ulianov explicó esta imprevista (por Marx y Engels) resolución de las contradicciones capitalistas señalando que el capitalismo había fallado en su "eslabón más débil". En efecto, Rusia era un país de escaso desarrollo industrial y predominante base campesina semifeudal.
Unión Soviética
La Revolución Rusa llevó a cabo la supresión de la propiedad privada en la industria, creó cooperativas agrarias de incorporación forzosa para los campesinos y avanzó hacia la multiplicación de los medios de producción, en medio de una guerra civil que duró cuatro años. Uno de los primeros objetivos de Lenin fue electrificar Rusia (Lenin dijo en una ocasión que el comunismo era "soviets más electricidad" ). Durante el gobierno de Stalin, la industrialización se hizo a paso acelerado, dadas las circunstancias internacionales. La II Guerra Mundial agudizó el proceso de creación de industria pesada y de alimentos, al mismo tiempo que aumentó los controles estatales. Este período se caracterizó por el avance hacia el socialismo a través de diversos planes quinquenales y de una concentración de poder en manos del Comité Central, según los partidarios de Stalin, necesaria por la Guerra.
Al terminar la Segunda Guerra Mundial, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que agrupaba los antiguos dominios del zar, era una potencia mundial. Con la muerte de Stalin, en 1953, sobrevino la crítica a sus métodos y al denominado culto de la personalidad, tolerados y auspiciados desde el poder. Esta etapa fue conocida como la del deshielo.
Se piensa tradicionalmente que la Unión Soviética es la sucesora del Imperio ruso, no obstante pasaron cinco años entre el último gobierno de los zares y la instauración de la Unión Soviética. El último zar, Nicolás II, gobernó el Imperio ruso hasta su abdicación en marzo de 1917, en parte debido a la presión de los enfrentamientos en la Primera Guerra Mundial, luego un breve Gobierno Provisional Ruso tomó el poder, para ser derrocado en la Revolución de octubre de 1917 por revolucionarios encabezados por el líder bolchevique Vladímir Lenin.
La Unión Soviética fue establecida en diciembre de 1922 como la Unión de las Repúblicas Soviéticas de Rusia (conocida como Rusia Bolchevique), Ucrania, Bielorrusia y Transcaucasia gobernadas, las tres primeras, por partidos bolcheviques y la última por el menchevique. A pesar de la fundación del Estado soviético como una entidad federativa de muchas repúblicas constituyentes, cada una con sus propias entidades políticas y administrativas, el término «Rusia Soviética» – estrictamente aplicable sólo a la República Socialista Federativa de Rusia - fue a menudo incorrectamente aplicado a todo el país por políticos y escritores no soviéticos.
En 1991, tras un proceso de sucesivas reformas, y presionado por la Guerra Fría, el país se inició en el sistema capitalista, y las repúblicas que integraban la URSS se independizaron. La destrucción del Muro de Berlín que separaba la zona comunista de la zona capitalista (herencia de la división territorial posterior a la Segunda Guerra Mundial) fue el símbolo de esta caída.
La actividad revolucionaria moderna en el Imperio ruso comenzó con la Revuelta Decembrista de 1825, y aunque la servidumbre fue abolida en 1861, lo fue en términos desfavorables para los campesinos y sirvió para animar a los revolucionarios. Un parlamento, la Duma Estatal, fue establecido en 1906, después de la Revolución de 1905, pero el zar se resistió a los intentos de pasar de una monarquía absoluta a una constitucional. La agitación social continuó y se agravó durante la Primera Guerra Mundial por el fracaso militar y la escasez de alimento en las ciudades principales.
Vladímir Lenin — principal dirigente de la Revolución de Octubre y primer dirigente de la Unión Soviética.
Un levantamiento popular espontáneo en Petrogrado, en respuesta al decaimiento de la economía y la moral en tiempo de guerra, culminó con el derrocamiento del Gobierno imperial en marzo de 1917 (véase Revolución de Febrero). La autocracia zarista fue reemplazado por el Gobierno Provisional Ruso, cuyos líderes pensaron en establecer una democracia liberal en Rusia y continuar participando en el lado de la Triple Entente en la Primera Guerra Mundial. Al mismo tiempo, para asegurar los derechos de la clase obrera, las asambleas de trabajadores, conocidas como sóviets, nacen a lo largo de todo el país. Los bolcheviques, dirigidos por Vladímir Ilich Lenin, presionaron a favor de una revolución socialista tanto en dichas asambleas como en las calles, derrocándose al Gobierno Provisional el 7 de noviembre, 25 de octubre según el calendario juliano, de 1917 (véase Revolución de Octubre), y entregándose el poder a los sóviets de obreros, soldados y campesinos. En diciembre, los bolcheviques firmaron un armisticio con las Potencias Centrales, aunque en febrero de 1918, los combates se habían reanudado. En marzo, los soviéticos abandonaron la guerra definitivamente y firmaron el Tratado de Brest-Litovsk.
A partir de 1917, se produjo una larga y sangrienta Guerra Civil Rusa entre los Rojos y los Blancos, terminando en 1923 con la victoria de los Rojos e incluyó la intervención extranjera, la ejecución del zar Nicolás II y su familia y la hambruna de 1921, que mató a cerca de cinco millones de personas.12 Tras la Guerra Polaco-Soviética de 1919-1921, se firmó la «Paz de Riga» que a principios del año 1921 dividió los territorios disputados de Bielorrusia y Ucrania entre Polonia y la RSFS de Rusia. La Unión Soviética tuvo que resolver conflictos similares con la recién creada República de Finlandia, la República de Estonia, la República de Letonia y la República de Lituania.
China
La República Popular China, que había realizado su revolución en 1949, siguió adelante el proceso, en medio de crecientes contradicciones, hasta que comenzó a aceptar formas económicas mixtas a fines del siglo, sin cambiar el sistema político de partido único, y aún ejerciendo un fuerte control estatal
La introducción de la ideología comunista en China fue obra fundamentalmente de dos hombres: Chen Duxiu y Li Dazhao. Este último había fundado un grupo de estudio del marxismo en la Universidad de Pekín, donde trabajaba como bibliotecario. Precisamente en la biblioteca de la Universidad de Pekín trabajaba también el futuro líder comunista Mao Zedong, aunque parece que ambos, Mao y Li, nunca llegaron a entablar una relación personal.
Las dos actividades políticas de Li Dazhao llamaron la atención de Chen Duxiu, decano de la universidad y editor de la famosa revista reformista Nueva Juventud. Chen invitó a Li a editar un número especial monográfico de Nueva Juventud sobre el marxismo, que finalmente se publicaría en el otoño de 1919. La publicación de este número de Nueva Juventud, en un momento en que el movimiento de reforma política y cultural conocido como Movimiento del Cuatro de Mayo estaba en plena eclosión, atrajo a muchos lectores de la influyente revista, incluido el propio Chen Duxiu, hacia el marxismo.
Li Dazhao fue, de esta manera, el introductor del marxismo como ideología en China. En colaboración con Chen Duxiu, comenzó a atraer a jóvenes interesados en el marxismo y el movimiento despertó la atención de la Unión Soviética, que a través de la organización internacional Komintern intentaba promover el comunismo en el mundo.
Dos agentes de la Komintern, el ruso Grígori Voitinski y el chino educado en Siberia Yang Mingzhai, fueron enviados por Lenin a China para contactar con activistas marxistas. Al llegar a Pekín en 1920, se entrevistaron con Li Dazhao, quien les recomendó que hablaran también con Chen Duxiu, a la sazón en Shanghái. Voitinski y Yang viajaron hasta esta ciudad, donde ofrecieron a Chen el apoyo tanto económico como logístico de la Unión Soviética para fundar un partido comunista.
Edificio en el número 106 de la Avenida de Wangzhi, actualmente número 76 de la Avenida de Xingye, en el que se inauguró el I Congreso Nacional del Partido Comunista de China.
La fundación formal del Partido Comunista de China se produjo en una reunión en Shanghai el 1 de julio de 1921. Chen Duxiu, que en aquel momento se encontraba en Cantón, no pudo asistir a la reunión, pero fue nombrado secretario general del partido in absentia. Unos días después, el 23 de julio de 1921, se inauguraba, también en Shanghai, el I Congreso Nacional del Partido Comunista de China, en el que participaron doce delegados, entre ellos Mao Zedong, que aprobaron los estatutos del nuevo partido.
En sus primeros años, el PCCh estuvo bajo la influencia total de la Komintern, que transmitía las directrices decididas en Moscú. Debido al aún pequeño número de seguidores del partido y a la ausencia en China de una clase urbana que pudiera llevar a cabo una revolución al estilo soviético, la Komintern instó a Chen Duxiu a formar una alianza con el partido nacionalista Kuomintang de Sun Yat-sen que, aunque no comunista, compartía muchos de los aspectos revolucionarios y organizativos del leninismo.
Sin embargo, la colaboración con el Kuomintang se vino abajo tras la muerte de Sun, cuando el sector más conservador de ese partido, liderado por Chiang Kai-shek, se hizo con las riendas del Kuomintang rompiendo la colaboración con los comunistas. Desde su nueva posición de poder en Nankín, donde se había establecido de nuevo la capital de la República de China en 1927, Chiang Kai-shek lanzó una ofensiva contra los comunistas, a la par que el señor de la guerra Zhang Zuolin hacía lo mismo en el norte.
Muchos comunistas, incluido Li Dazhao, fueron ejecutados. Chen Duxiu fue blanco de críticas por su supuesta pasividad, e intentó distanciarse de la Komintern. Sin embargo, el papel de la Komintern en la organización y la financiación del partido era fundamental y Chen Duxiu fue despojado de sus cargos en una reunión de emergencia en Wuhan el 7 de agosto de 1927, en la que no participó Chen, que no pudo defenderse de las acusaciones contra su persona. Chen Duxiu se convertiría en líder de los trotskistas chinos mientras que el PCCh entraría en una fase de crisis debido al acoso del ejército republicano del KMT. Durante esta época se sucedieron varios líderes del partido apoyados por Moscú, como Zhang Xiangfa, Qu Qiubai o Li Lisan que no conseguirían, sin embargo, mejorar la situación del Partido.
Billete con la efigie de Lenin emitido por la República Soviética de China.
El joven líder Mao Zedong conseguiría, sin embargo, establecer una zona bajo control del Partido Comunista en un área montañosa de las provincias de Jiangxi y de Fujian. Esta zona bajo gobierno comunista sería conocida como el sóviet de Jiangxi, si bien su nombre oficial fue el de República Soviética de China, el Estado socialista que pretendía suceder a la República de China como régimen político para todo el país.
El sóviet de Jiangxi llevó a cabo importantes reformas sociales y políticas en la pequeña zona de China bajo su control, en torno a la ciudad de Ruijin. La presencia comunista en la zona provocó la reacción del gobierno de la República de China, que decidió lanzar una campaña militar contra el sóviet de Jiangxi.
Sabiendo que el ataque de las fuerzas nacionalistas era inminente, los líderes comunistas decidieron abandonar el sóviet de Jiangxi, emprendiendo un prolongado viaje, de más de un año de duración, que sería conocido como la Larga Marcha y que pasaría a constituir uno de los grandes hitos históricos del Partido. A través de un largo periplo por el interior de China, los miembros del Partido Comunista avanzaron por territorios difíciles huyendo de las tropas republicanas. El destino del viaje era la zona montañosa de la provincia de Shaanxi en el norte, donde se había establecido otra zona bajo control comunista, más alejada de las regiones controladas por el débil Gobierno central de la República.
La Larga Marcha marcaría asimismo el ascenso al poder definitivo de Mao Zedong, en detrimento de los líderes prosoviéticos como Bo Gu y Wang Ming, pertenecientes al llamado grupo de los 28 bolcheviques. El acontecimiento que precipitó la subida al poder de Mao sería la Reunión de Zunyi, celebrada en la localidad de Zunyi, en la provincia de Guizhou, al comienzo de la Larga Marcha. En esa reunión, Zhou Enlai, uno de los principales líderes comunistas, respaldó a Mao y se distanció del grupo de Wang Ming y Bo Gu, que veían como Mao se erigía en el nuevo líder indiscutible del Partido.
Al final de la Larga Marcha, el Partido Comunista se encontraba en una situación de extrema debilidad. Tras haber perdido sus bases de poder en el sur de China, sus militantes, con Mao ya como máximo líder, se encontraban aislados en el norte, y el Gobierno de la República de China, liderado por Chiang Kai-shek iba afianzando su control sobre el país.
Sin embargo, la invasión japonesa de China provocó un cambio en la situación. Ante la existencia de un enemigo común, Chiang Kai-shek se vio obligado, tras el Incidente de Xi'an, a colaborar con el Partido Comunista. El avance de los japoneses en territorio chino forzó la salida del Gobierno de la República de China de la capital de Nankín, ocupada por Japón, replegándose a la ciudad interior de Chongqing.
Durante la guerra contra Japón, los comunistas conseguirían mantener su control de la zona norte del interior de China, entre las provincias de Shaanxi, Gansu y Shanxi, y desde su capital establecida en la ciudad de Yan'an lograrían atraer a muchos nuevos militantes del Partido. En 1945, el final de la Segunda Guerra Mundial supuso la salida del ejército japonés de China. El Partido Comunista se hacía con el control de un área extensa del norte del país y se adueñaba de gran parte del material bélico abandonado por los japoneses en su retirada del noroeste de China. Esto puso al Partido Comunista en una situación de gran fortaleza para negociar con el Kuomintang el establecimiento de un gobierno de unidad nacional.
A pesar de los intentos de mediación de Estados Unidos y de la Unión Soviética, las posturas enfrentadas de Chiang Kai-shek y de Mao Zedong hicieron imposible el acuerdo, reanudándose el enfrentamiento militar entre el Gobierno de Nankín y el Ejército Popular de Liberación del Partido Comunista.
Mientras el Gobierno de Nankín mantenía el control sobre los principales núcleos urbanos del país, los comunistas consiguieron hacerse con el control del medio rural. A finales de 1948, las ciudades del norte de China se habían convertido en islas de poder nacionalista inmersas en un medio rural bajo control comunista. La táctica de Mao Zedong de controlar el campo había sido un éxito. A lo largo de 1949, las grandes ciudades fueron cayendo una a una bajo control comunista, y el Gobierno de Nankín hubo de replegarse hacia el sur, hasta acabar en la isla de Taiwán, donde se mantendría el régimen político de la República de China. La victoria de los comunistas en la continente chino llevó a la fundación, el 1 de octubre de 1949 de la nueva República Popular China, bajo la dirección de Mao y el Partido Comunista.
Tras la fundación de la nueva República Popular, Mao Zedong buscó la colaboración de la Unión Soviética. A pesar de que el liderazgo de Mao había distanciado al comunismo chino del soviético, Mao y los demás dirigentes del Partido Comunista de China eran conscientes de que la superpotencia soviética, por su ideología comunista, debía ser el aliado natural de la nueva China. Como consecuencia del Tratado de Amistad, Alianza y Ayuda Mutua entre los dos países, firmado en febrero de 1950, el nuevo régimen chino recibió apoyos económicos y logísticos por parte de la Unión Soviética de Stalin; y el Partido Comunista de China adoptaba un modelo organizativo y económico para el nuevo Estado basado en gran medida en la experiencia soviética.
El VIII Congreso Nacional del Partido, celebrado en 1956, fue el primer congreso nacional tras la victoria en la Guerra Civil, y en él se aprobaron las directrices para los años siguientes. Sin embargo, la aparente unidad en el seno del Partido comenzaría a entrar en crisis poco después de este congreso. La campaña del Gran Salto Adelante, promovida por Mao en contra de las opiniones de los asesores soviéticos y de muchos dirigentes comunistas chinos, resultó un fracaso económico, y enfrentó a Mao a otros dirigentes del Partido, además de provocar el distanciamiento respecto a la Unión Soviética, que acabaría derivando en un conflicto abierto. Este enfrentamiento entre los regímenes chino y soviético, la Ruptura Sino-Soviética, llegaría a poner a China al borde de la guerra con la Unión Soviética.
El aislamiento internacional del régimen chino y las luchas por el poder marcarían la evolución del Partido Comunista durante los años 60 y la primera mitad de los años 70. Tras el fracaso del Gran Salto Adelante, Mao se vio relegado en el aparato del Estado, cediendo el puesto de presidente de la República Popular China a Liu Shaoqi, y manteniendo sólo su cargo de presidente del Partido. Desde esta posición, Mao, junto a su esposa Jiang Qing y al líder del Ejército Lin Biao, lanzaría la Revolución Cultural, campaña de recuperación de la ortodoxia ideológica del Partido que ha sido interpretada como una manifestación más de las luchas por el poder durante aquellos años. La Revolución Cultural tuvo como consecuencia la salida del poder, tanto del Partido como del Estado, de dirigentes como Liu Shaoqi y Deng Xiaoping. Debido a los enfrentamientos internos durante estos años, el IX Congreso Nacional del Partido no se celebraría hasta septiembre de 1969. El IX Congreso marcó la victoria de Mao y Lin Biao en la pugna por el poder. La jefatura de Estado fue abolida y Mao, en su condición de presidente del Partido, se convertía de nuevo en el máximo dirigente del país.
Las luchas por el poder continuarían, sin embargo, en los años siguientes. Lin Biao sería responsable de al menos dos intentos de golpe de Estado contra Mao y acabaría muriendo en un accidente de aviación cuando intentaba huir del país rumbo a Moscú. La esposa de Mao, Jiang Qing, junto a sus seguidores, formarían el grupo de dirigentes del Partido que más tarde sería conocido despectivamente como la Banda de los Cuatro. En agosto de 1973, se celebró el X Congreso Nacional del Partido, que confirmó la línea ideológica de la Revolución Cultural y confirmaba el poder de Jiang Qing y sus colaboradores.
Sin embargo, tras la muerte de Mao, el sucesor elegido por éste, Hua Guofeng, haría arrestar a la Banda de los Cuatro, y permitiría el regreso al poder de dirigentes que habían sido apartados durante la Revolución Cultural. Precisamente el principal de estos dirigentes, Deng Xiaoping, que gozaba de una base de apoyos mucho mayor que el casi desconocido Hua, acabaría haciéndose con el poder en el Partido y en el Estado. En 1977, el XI Congreso Nacional del Partido condenaba los acontecimientos de la Revolución Cultural, atribuyendo a la Banda de los Cuatro toda la responsabilidad de los errores cometidos. Esta ruptura con los años precedentes se confirmaría con mayor claridad un año después, en diciembre de 1978, cuando se celebró la III Sesión Plenaria del XI Congreso Nacional. En esa reunión, que confirmó la irrupción de Deng Xiaoping como nuevo hombre fuerte del Partido, se condenó de manera explícita la Revolución Cultural, que fue calificada de "catástrofe" y se reiteraron las manifestaciones de condena contra Lin Biao y la Banda de las Cuatro. La nueva línea oficial del Partido aseguraba que Mao había cometido errores, pero atribuía la responsabilidad principal de los mismos a sus seguidores, respetando la figura de Mao como gran líder revolucionario.
A partir del XI Congreso, se inició una etapa de estabilidad política, derivada del firme control del Partido por Deng Xiaoping, que ha continuado hasta la actualidad. Desde 1978, los congresos nacionales del partido se han venido celebrando con regularidad cada cinco años, y las líneas maestras tanto políticas como económicas marcadas por Deng Xiaoping han sido mantenidas por sus sucesores al frente tanto del Partido como del Estado, Jiang Zemin y Hu Jintao. La mayor crisis a la que hubo de enfrentarse el Partido Comunista en estos años fue sin duda la que se derivó de las protestas de la Plaza de Tian'anmen de 1989. El desenlace de estas protestas, en las que murieron cientos de manifestantes tras la intervención del Ejército, supuso la salida del poder de dirigentes como Zhao Ziyang, y convirtió a Jiang Zemin en el sucesor de Deng Xiaoping.
El acervo ideológico del Partido, basado en el marxismo-leninismo y el pensamiento de Mao Zedong, ha sido ampliado en los últimos años con el pensamiento de Deng Xiaoping y la teoría de la Triple Representatividad de Jiang Zemin. De esta manera, el Partido ha mantenido la evolución de su ideología, así como el respeto a sus dirigentes, incorporando a su doctrina las ideas de los líderes más recientes.
Corea Del Norte
La ocupación militar japonesa de Corea terminó con el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945. Corea fue entonces dividida en dos partes por el paralelo 38: la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) tomó el control de la parte Norte, y el ejército de los Estados Unidos, el de la parte Sur. Esto condujo a que en 1948 se establecieran dos gobiernos independientes en el Norte y en el Sur, cada uno de los cuales reclamaba soberanía sobre la totalidad de Corea.
Las crecientes tensiones entre los gobiernos del Norte y del Sur desembocaron en la Guerra de Corea cuando el 25 de junio de 1950 el ejército de Corea del Norte cruzó el paralelo 38 (que actuaba de frontera) y atacó. La guerra continuó hasta el 27 de julio de 1953, cuando el Comité de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los voluntarios de la República Popular China y Corea del Norte firmaron el armisticio de la Guerra de Corea. Se estableció así una zona desmilitarizada para separar los dos países.
Corea del Norte fue dirigida desde 1948 por Kim Il Sung hasta su muerte, el 8 de julio de 1994. Después, el 8 de octubre de 1997, su hijo Kim Jong-il fue nombrado Secretario General del Partido de los Trabajadores Coreanos. En 1998 fue nombrado Presidente de la Comisión Nacional de Defensa y su posición fue declarada como «el cargo más alto del Estado», tras una reforma de la Constitución de 1972. Generalmente, las relaciones internacionales mejoraron, como durante el gobierno de Bill Clinton. Incluso hubo una cumbre Norte-Sur histórica en junio de 2000. Sin embargo, las tensiones han vuelto a hacerse visibles con la reanudación por parte de Corea del Norte de su programa de armas nucleares[cita requerida] cuando el gobierno de George Bush cambió sus políticas hacia el régimen de Pionyang, sobre todo respecto a los recursos energéticos.
Durante el mandato de Kim Jong-il a finales de la década de los años 1990, la economía del país descendió considerablemente y la escasez de comida se hizo evidente en numerosas áreas. Según algunas organizaciones de ayuda, un desconocido pero gran número de personas (algunas cifran el número en torno a los tres millones; The Economist estimó que entre 600.000 y 1.000.000) murieron como consecuencia de la hambruna norcoreana de 1995-1998, intensificada por un colapso en el sistema de distribución de comida.[cita requerida] Numerosos norcoreanos penetraron ilegalmente en China en busca de alimentos. Corea del Norte es uno de los sitios más aislados del mundo, con severas restricciones en la entrada o salida del país. La prensa es controlada por el Estado y organizaciones de masas, y la ideología Juche, que consiste en no depender de los demás, es la oficial del gobierno.
El 17 de diciembre de 2011 el líder supremo Kim Jong-il falleció mientras viajaba en tren. Su hijo el joven Kim Jong-un, quien fue designado heredero del gobierno el 28 de septiembre 2010, asumió las tareas de jefe del Estado y del Gobierno de Corea del Norte
Cuba
Desde el triunfo de la Revolución Cubana (1959), el sistema político de Cuba ha sido el de una democracia popular; es decir un estado socialista convencional, con una socialización (estatización y en ocasiones, cooperativización) de los medios de producción. Por casi cincuenta años, el país fue dirigido por Fidel Castro, primero como primer ministro (1959) y luego como presidente del Consejo de Estado, el máximo órgano ejecutivo, y el Consejo de Ministros (1976), actualmente al mando de su hermano Raúl Castro.
La actual Constitución de Cuba, reformada en 2002,29 establece que Cuba es un Estado socialista de forma irrevocable, impidiendo cualquier modificación del régimen socioeconómico. La Constitución dice en su artículo 5 que
El Partido Comunista de Cuba, martiano y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista.
A partir del año 1959, las tierras fueron sometidas a dos radicales reformas agrarias en las que se limita la tenencia de tierras a tres caballerías por una sola persona que, según la constitución del 1976, previa autorización estatal, pueden incorporar sus tierras únicamente a cooperativas de producción agropecuaria o venderlas o permutarlas al Estado, o a cooperativas y agricultores pequeños30 y la autogestión de los organismos productivos. Sin embargo, desde la crisis económica provocada por el fin del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), el gobierno ha promovido una apertura a la inversión de capital extranjero en condiciones de privilegio frente a la inversión que pudieran hacer los cubanos. Las inversiones del exterior son permitidas siempre que el capital extranjero no sea más del 49 por ciento del capital invertido en una industria.
Las fuerzas opositoras al gobierno cubano argumentan que una de las razones de la permanencia en el poder de Castro desde 1959 se debe a la combinación de un sistema de partido único —según el artículo 5 de la Constitución de la República de Cuba de 1976, el Partido Comunista de Cuba es definido la "fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado"— con la imposibilidad de promover organizaciones opositoras, en referencia al artículo 62 de la Constitución
Vietnam
La mayor parte de su historia estuvo gobernada por varias dinastías del Imperio Chino y suyas. Vietnam obtuvo su independencia en los inicios del Siglo X y su autonomía total un siglo después. El periodo de gobierno de las dinastías nativas terminó a mediados del siglo XIX cuando el país fue colonizado por Francia. Durante la Segunda Guerra Mundial, Japón ocupó Vietnam; pero respetó la autoridad francesa por ser el Gobierno de Vichy colaboracionista con su aliada, la Alemania nazi. Fue hacia el fina
Tras un comienzo poco exitoso en el que la propaganda de los activistas comunistas no tenía mucho éxito entre la población,1 existían 3 agrupaciones que no lograban formar un único partido, la relación con los nacionalistas era tensa y no existían lazos con el Comintern,1 en el otoño de 1929 éste decidió la formación de un único partido.1
Éste fue fundado por Ho Chi Minh y otros exiliados que vivían en China. Se adoptó el nombre de Partido Comunista de Vietnam, pero cambió su nombre a Partido Comunista Indochino luego de su conferencia de fundación que se celebró en Hong Kong el 3 de febrero de 1930.1 Las revueltas del mismo año fueron sofocadas por los franceses mediante reformas y represión brutal, volviendo la colonia a control de la metrópoli y perdiendo el partido a su secretario general, que murió por las torturas sufridas bajo arresto.2
El I Congreso Nacional del Partido fue llevado a cabo clandestinamente en Macao, entonces colonia portuguesa, en 1935. Al mismo tiempo, la Internacional Comunista adoptó la política de formar un Frente Popular contra el fascismo y dirigir los movimientos comunistas alrededor del mundo para colaborar con este movimiento antifascista, sin importar la orientación hacia el socialismo que tengan. Esto requirió al Partido Comunista Indochino a aglutinar todos los partidos nacionalistas en Indochina como potenciales aliados contra el colonialismo francés.
tras la segunda Guerra Mundial
Este Partido fue formalmente disuelto en 1945 para esconder su afiliación comunista y sus actividades se llevaron a cabo en el Viet Minh, que fue fundado cuatro años antes como un frente común de liberación nacional. El partido fue refundado como el Partido de los Trabajadores de Vietnam en el II Congreso Nacional del Partido en Tuyen Quang en 1951. El congreso se llevó a cabo en territorio norvietnamita contralado por el Viet Minh durante la Primera Guerra de Indochina. El Tercer Congreso Nacional se llevó a cabo en Hanói en 1960 y formalizó las tareas de implantar el socialismo en lo que era Vietnam del Norte y se encomendó al partido para que lleve a cabo la unión con el sur. En el Cuarto Congreso Nacional de 1976, llevado a cabo tras la victoria del norte en la Guerra de Vietnam, el nombre del partido fue cambiado a Partido Comunista de Vietnam.
Lo Conforme en 2 partes ya que no pude hacerlo todo en un mismo Post. Algunos preguntaran donde esta el che o Fidel. la parte 2 va a contener a los actores mas influenciables de esta rama política. Como también vamos a investigar un poco del Comunismo en EE.UU y Argentina.
Saludos.