¿Nunca se preguntaron por qué sentimos más frío al salir de la pileta o el mar, que cuando estábamos dentro?
Si fuese debido a que el agua "nos pasa su frío", no tendría sentido que sucediese esta sensación, ya que el agua está a menor temperatura que el aire.
La explicación se encuentra al observar el fenómeno de la evaporación (en el siguiente post explico la incidencia de este fenómeno en otra situación diaria y en los comentarios desarrollo más la idea, no lo pongo acá para no hacer denso el post: ).
Pero primero vamos a reseñar brevemente qué es la evaporación.
La evaporación es un fenómeno que se da en pequeños espesores del fluido y que provoca el pasaje al estado gaseoso del mismo. A diferencia de la ebullición, la evaporación no necesita llegar a una temperatura específica, sino que se produce siempre y cuando el ambiente no esté saturado (humedad relativa menor al 100%). Si se da esta condición las partículas superiores del agua que "se calienten" (obtengan energía) lo suficiente "saldrán" del líquido transformándose a estado gaseoso.
Ahora bien, ¿de dónde saca el calor el líquido para producir este cambio de estado? En parte obtiene esta energía del ambiente, o sea del aire o del cuerpo caliente más cercano (si nos encontramos en el exterior, dependiendo de la hora del día también se obtiene del efecto radiante del sol en mayor o menor medida).
Cuando salimos de la pileta, una pequeña capa de agua cubre nuestro cuerpo (por más que seaen forma de gotas), al tener un reducido espesor, ésta tiene una gran superficie de contacto, por lo que tiene una gran superficie desde donde "sacarnos calor". Teniendo en cuenta que normalmente (al menos en Argentina), nuestro cuerpo se encuentra a mayor temperatura que el ambiente, el agua "decide" sacarnos mayor cantidad de calor a nosotros que al aire, enfriando de ésta manera a nuestro cuerpo (también afecta en este fenómeno el efecto de transmisión por radiación provocado por el sol).
Ahora bien, sin darte cuenta, vos ya conocías éste fenómeno y lo usabas a tu favor. En el momento en que la temperatura es elevada, tenemos la costumbre de mojarnos la cabeza para refrescarla, por lo que nuevamente, al evaporarse, el agua nos saca calor, enfriando de esta manera nuestra cabeza (y evitando una insolación).
Espero que les haya sido interesante este tema.
Si fuese debido a que el agua "nos pasa su frío", no tendría sentido que sucediese esta sensación, ya que el agua está a menor temperatura que el aire.
La explicación se encuentra al observar el fenómeno de la evaporación (en el siguiente post explico la incidencia de este fenómeno en otra situación diaria y en los comentarios desarrollo más la idea, no lo pongo acá para no hacer denso el post: ).
Pero primero vamos a reseñar brevemente qué es la evaporación.
La evaporación es un fenómeno que se da en pequeños espesores del fluido y que provoca el pasaje al estado gaseoso del mismo. A diferencia de la ebullición, la evaporación no necesita llegar a una temperatura específica, sino que se produce siempre y cuando el ambiente no esté saturado (humedad relativa menor al 100%). Si se da esta condición las partículas superiores del agua que "se calienten" (obtengan energía) lo suficiente "saldrán" del líquido transformándose a estado gaseoso.
Ahora bien, ¿de dónde saca el calor el líquido para producir este cambio de estado? En parte obtiene esta energía del ambiente, o sea del aire o del cuerpo caliente más cercano (si nos encontramos en el exterior, dependiendo de la hora del día también se obtiene del efecto radiante del sol en mayor o menor medida).
Cuando salimos de la pileta, una pequeña capa de agua cubre nuestro cuerpo (por más que seaen forma de gotas), al tener un reducido espesor, ésta tiene una gran superficie de contacto, por lo que tiene una gran superficie desde donde "sacarnos calor". Teniendo en cuenta que normalmente (al menos en Argentina), nuestro cuerpo se encuentra a mayor temperatura que el ambiente, el agua "decide" sacarnos mayor cantidad de calor a nosotros que al aire, enfriando de ésta manera a nuestro cuerpo (también afecta en este fenómeno el efecto de transmisión por radiación provocado por el sol).
Ahora bien, sin darte cuenta, vos ya conocías éste fenómeno y lo usabas a tu favor. En el momento en que la temperatura es elevada, tenemos la costumbre de mojarnos la cabeza para refrescarla, por lo que nuevamente, al evaporarse, el agua nos saca calor, enfriando de esta manera nuestra cabeza (y evitando una insolación).
Espero que les haya sido interesante este tema.