Arabia Saudí pospone la crucifixión de un joven condenado por robo
También se aplaza la ejecución de los otros seis jóvenes acusados por crímenes cometidos cuando eran menores
En Arabia Saudí, la pena se ejecuta por el procedimiento de decapitación a espada. En el caso de Sarhan, después se procederá a la crucifixión.
Las autoridades de Arabia Saudí han pospuesto la ejecución de los siete jóvenes condenados por un delito que, presuntamente, cometieron cuando eran menores, según han informado fuentes familiares a Reuters. Entre los acusados, el supuesto cabecilla del grupo, Sarhan al Mashayekh, está condenado a ser crucificado, uno de los crueles castigos físicos que aún contempla el sistema penal saudí. El Ministerio de Interior saudí no se ha pronunciado al respecto.
Los activistas de derechos humanos saudíes se han movilizado para intentar salvar a estos jóvenes porque, según organizaciones como Amnistía Internacional, el proceso ha estado plagado de irregularidades y las víctimas fueron torturadas para confesar.
Los condenados fueron detenidos entre marzo de 2005 y enero de 2006 por una serie de atracos a joyerías en la ciudad de Abha, al sur del país. La sentencia de muerte se pronunció hace tres años, pero las autoridades probablemente han esperado para que todos sean mayores de edad en el momento de su aplicación. En Arabia Saudí, esa pena se ejecuta por el procedimiento de decapitación a espada. En el caso de Sarhan, después se procederá a la crucifixión.
Amnistía Internacional se ha hecho eco de esas preocupaciones y ha lanzado un llamamiento urgente para que se frene la ejecución. Ali al Ahmed, un opositor saudí que dirige el Institute for Gulf Affairs en Washington, ha escrito a varios embajadores europeos en Riad pidiéndoles su intervención ante las autoridades saudíes.
Al Ahmed insiste en la minoría de edad de los condenados cuando se produjeron los hechos. A la fecha de la sentencia a muerte, Sarhan al Mashayekh y Saeed al Omari tenían 22 años, Ali al Shehri, 20, Naser al Qahtani y Ali al Qahtani, 24, Saeed al Shahrani, 21, y AbdulAziz al Amri, 23. Dado que los delitos se cometieron entre 2004 y 2005, sus edades rondaban entonces entre los 15 y los 19 años.
Además de Arabia Saudí, solo Irán, Yemen y Sudán continúan ejecutando a personas que delinquieron cuando eran menores, algo que prohíbe la Convención Internacional de los Derechos del Niño.
También se aplaza la ejecución de los otros seis jóvenes acusados por crímenes cometidos cuando eran menores
En Arabia Saudí, la pena se ejecuta por el procedimiento de decapitación a espada. En el caso de Sarhan, después se procederá a la crucifixión.
Las autoridades de Arabia Saudí han pospuesto la ejecución de los siete jóvenes condenados por un delito que, presuntamente, cometieron cuando eran menores, según han informado fuentes familiares a Reuters. Entre los acusados, el supuesto cabecilla del grupo, Sarhan al Mashayekh, está condenado a ser crucificado, uno de los crueles castigos físicos que aún contempla el sistema penal saudí. El Ministerio de Interior saudí no se ha pronunciado al respecto.
Los activistas de derechos humanos saudíes se han movilizado para intentar salvar a estos jóvenes porque, según organizaciones como Amnistía Internacional, el proceso ha estado plagado de irregularidades y las víctimas fueron torturadas para confesar.
Los condenados fueron detenidos entre marzo de 2005 y enero de 2006 por una serie de atracos a joyerías en la ciudad de Abha, al sur del país. La sentencia de muerte se pronunció hace tres años, pero las autoridades probablemente han esperado para que todos sean mayores de edad en el momento de su aplicación. En Arabia Saudí, esa pena se ejecuta por el procedimiento de decapitación a espada. En el caso de Sarhan, después se procederá a la crucifixión.
Amnistía Internacional se ha hecho eco de esas preocupaciones y ha lanzado un llamamiento urgente para que se frene la ejecución. Ali al Ahmed, un opositor saudí que dirige el Institute for Gulf Affairs en Washington, ha escrito a varios embajadores europeos en Riad pidiéndoles su intervención ante las autoridades saudíes.
Al Ahmed insiste en la minoría de edad de los condenados cuando se produjeron los hechos. A la fecha de la sentencia a muerte, Sarhan al Mashayekh y Saeed al Omari tenían 22 años, Ali al Shehri, 20, Naser al Qahtani y Ali al Qahtani, 24, Saeed al Shahrani, 21, y AbdulAziz al Amri, 23. Dado que los delitos se cometieron entre 2004 y 2005, sus edades rondaban entonces entre los 15 y los 19 años.
Además de Arabia Saudí, solo Irán, Yemen y Sudán continúan ejecutando a personas que delinquieron cuando eran menores, algo que prohíbe la Convención Internacional de los Derechos del Niño.