Aparte de desarrollar innovaciones tecnológicas a veces sorprendentes, en el MIT también deben de correrse sus buenas juergas. Buena prueba de ello es este prototipo desarrollado por un estudiante del legendario instituto, Dhairya Dand.
En una de estas fiestas, el bueno de Dhairya se pasó con los copazos y terminó con sus huesos en el hospital. Traumatizado por la experiencia, este estudiante de 22 años ha desarrollado en sólo tres semanas unos cubitos de hielo capaces de avisarnos cuando hemos bebido más de la cuenta.
Los cubitos encierran tres LED, acelerómetro, cronómetro y un módulo de comunicaciones en una cápsula de gel convenientemente aislada del líquido. El acelerómetro, combinado con el cronómetro mide el número de veces que empinamos el codo y su intensidad. Cuando esta frecuencia llega a un ritmo alarmante, el LED cambia de verde a amarillo. Si la cosa se pone demasiado fea, el LED pasa a rojo.