Mi Analisis sobre los Cacerolazos
Como se habrán enterado y hasta quizás formaron parte, el jueves 13 de septiembre se realizo una marcha de protesta en contra del gobierno de Cristina Fernández. Miles de personas se convocaron a las plazas de las ciudades más importantes del país, golpeando sus cacerolas, pidiendo el cambio de rumbo del gobierno y hasta su renuncia.
A continuación desarrollare un análisis sobre los cacerolazos del pasado jueves 13 de septiembre. Voy a exponer que se dijo de un lado y del otro. Luego que opino el bloque oficialista y también que dijeron los opositores. Hablare también de los análisis que hicieron los periodistas, tanto los oficialistas como los contras y para finalizar voy a exponer mi análisis y opinión sobre el tema.
Las marchas fueron multitudinarias, miles y miles de personas en los puntos más poblados del país se unieron en un grito en contra del gobierno nacional. Los reclamos fueron diversos, poco entendibles y en algunos casos hasta contradictorios. Por un lado se pedía transparencia, institucionalidad y democracia y por otro se demandaba la renuncia de una presidenta elegida por el 54% de los argentinos.
Las voces de los opositores y oficialistas no se hicieron esperar. Incluso algunos de los más acérrimos contrincantes del gobierno se hicieron presentes en los cacerolazos.
¿Que dijeron los oficialistas?
Primero vamos a ver que se dijo del bando del gobierno nacional. Del lado oficialista unos de los primeros en tocar el tema fue el Jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, quien es acusado de corrupto y autoritario. Sus comentarios no fueron tan afortunados ni meditados parece. En lugar de tener una actitud más conciliadora y dialoguista (otro de los reclamos de la protesta), el jefe de gabinete Abal Medina, opto por la confrontación y la descalificación, a la que nos tienen acostumbrados varios miembros de la cúpula gubernamental. Abal Medina dijo que “esta gente” refiriéndose a los caceroleros, en otros tiempos hubiesen recurrido a golpes de estado (si hubiesen podido, lo hacían, en mi opinión), expreso también que a esa clase le importa más lo que pasa en Miami que lo que pasa en San Juan. Generalizo el reclamo diciendo que los que salieron a las plazas son parte de una clase que no quiere perder sus privilegios y que está yendo en contra de un “proyecto de país más inclusivo”, pero sobre el final de sus declaraciones rescato algo de democracia en sus palabras aclarando que “tienen el mismo derecho a manifestarse como cualquier persona” y por último los insto a armar un partido político y participar en la elecciones.
Otro de los voceros gubernamentales, en este caso el Vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, ese que esta hasta la cabeza con el caso Ciccone pero que igual no se preocupa porque esta Oyarbide, comparo la situación a la de los años de lucha por la independencia e hizo una analogía entre la presidenta y Manuel Belgrano: “En aquella época le decían a Belgrano que no siguiera con su lucha, como hoy en día le exigen lo mismo a la Presidenta”. Y refiriéndose a los cacerolazos, dijo algo muy parecido a lo de Abal Medida, expreso que los caceroleros son una clase que solo defiende sus intereses, sin importarle los del pueblo en general, mas allá de que tiene mucho de cierto su declaración, no está a la altura de un cargo como el que el inviste. Como vicepresidente tendría que medirse más y ser más cauto, pero bueno, el Kirchnerismo es así, a todo o nada.
Cristina por su parte, no se refirió directamente al tema pero en un acto realizado el día después de los
cacerolazos, dijo que no la iban a poner nerviosa, llamo a la unidad de los argentinos y a la tranquilidad.
Alguien, un personaje muy particular, ricotero a muerte, defensor incansable del gobierno, ex jefe de gabinete, actual senador de la nación, viejo tomador de pala (dicen por ahí) y portador de un bigote inconfundible, también hablo. Si si, estoy hablando de Aníbal Fernández. Este personaje tan particular y hasta gracioso en un punto fue, increíblemente, bastante medido (en algunas partes obvio). Aníbal dijo que “cada uno tiene derecho a expresarse y protestar, todos podemos decir lo que queremos”, además indico que nunca hubo tanta libertad como en este gobierno. Según el amigo bigotón, el verdadero organizador de la marcha fue el Grupo Clarín, y ya que estaba aprovecho para hablar del 7 de diciembre, fecha en la que Clarín tiene que empezar a desinvertir, como lo estableció la Corte Suprema siguiendo la ley de medios audiovisuales.
También hablo Kunkel, el diputado Carlos Kunkel. Este caballito de batalla del kirchnerismo fue muy tranquilo a la hora de expresarse, hablo pensando y al igual que Aníbal, dijo que está perfecto que la gente proteste, señalo que el gobierno debe escuchar los reclamos. Aclaro que este es un gobierno popular e institucional, y que los caceroleros son esa parte que no comparte el rumbo que está sosteniendo el gobierno nacional. “No encuentran una dirigencia política que los represente” dijo, refiriéndose a los que protestaron.
Bastante mas confrontativo fue el, en mi opinión, impresentable Julio De Vido, el Ministro de Planificación de la Nación. De Vido dijo que los reclamos eran tan impresentables como la gente que los llevaba adelante y que ningún opositor se va a animar a ponerse al frente de lo que se dijo en los cacerolazos. Los reclamos dijo Julio De Vido, eran golpistas y desestabilizadores. El ministro indico que las políticas del gobierno ayudan millones de personas y que los pedidos en los cacerolazos fueron muy parecidos a las políticas neoliberales que estallaron en el 2001.
Pero la opinión más dura, más confrontativa y hasta más repudiable en lo que concierne a las marchas fue la de Hebe de Bonafini. Yo comparto muchas cosas con Hebe, apoyo su lucha y hasta coincidimos mucho ideológicamente, pero lo que dijo sobre los cacerolazos fue demasiado. Dijo que la plaza es de las madres, y que la gente que protesto le da asco. Según ella los que marcharon el jueves 13 eran los mismos que vitoreaban a Videla en la dictadura. Pero bueno, siempre se tienen que escuchar estas clases de declaraciones, tanto de un lado como del otro. La mezquindad de la clase dirigente argentina a mi me da miedo y lastima, solos unos pocos pueden rescatarse.
¿Que dijeron los opositores?
Ahora pasemos a la otra vereda. Las opiniones opositoras fueron muy variadas, algunos muy concisos, breves y justos y otros... bueno, no tanto, como siempre, la oposición, por su mediocridad, es quizás, lo mejor que tiene el gobierno. Cualquier partido político con un mínimo de buenas políticas sociales y económicas y con la oposición de hoy en día, es capaz de mantenerse más de 10 o 15 años en el poder, tal y como lo está demostrando el kirchnerismo. Las voces opositoras no se hicieron esperar, un poco por convicción y otro mucho por oportunismo político, la mayoría tuvo un tono conciliador y dialoguista con los caceloleros y un acento agresivo hacia el gobierno. Y hubo también algunos que hasta se animaron a ser autocríticos.
Buzzi por ejemplo, el dirigente de la Federación Agraria, integrante de la mesa de enlace y guerrero incansable contra el gobierno nacional, desde que este en el 2008 les quiso tocar el bolsillo a quien estaban ganando fortunas haciendo poco y nada. Recordemos a la mesa de enlace, un órgano integrado por Hugo Biolcati presidente de la sociedad rural, Buzzi de la Federación Agraria, Mario Llambias del CRA y Carlos Garetto del Coninagro, gente como uno.
Estos, en el 2008, pararon el país por más de 100 días como método de protesta. Lograron desabastecimiento, suba de precios, cometas en el congreso y demás cosas, sin olvidar claro que al final la resolución 125 que implementaba retenciones móviles a los cereales no se aprobó como ley. Bueno, hicimos un poco de memoria, ahora volvamos a lo que dijo este señor Eduardo Buzzi, el hizo hincapié en que las protestas fueron contra el autoritarismo y la soberbia, pidió al gobierno que no las minimice, también critico a Abal Medina por sus declaraciones.
Sigamos, hay una opositora bien opositora, que hasta entraría en la categoría de los opositores porque si. Es una persona a la que no le cae bien nada del gobierno, vive criticando pero se le escuchan pocos argumentos viables y escasos proyectos. No estoy hablando de Lilita Carrio, en ese caso hubiese dicho apocalíptica reina de cuestión de peso, pero no no, me refiero a la siempre ocurrente Patricia Bullrich. Si hay alguien a quien se puede definir como anti k con todas las letras es a ella. La dirigente opositora lanzo más de 20 tweets en su cuenta en la red social refiriéndose a los cacerolazos. Los llamo “Gritos de libertad y seguridad”. Bullrich formo parte de las manifestaciones, y por su cuenta en Twitter llamo a toda la ciudadanía a participar, además indico que el gobierno le tiene miedo al pueblo y no al revés. Pato fue el clásico ejemplo del oportunismo político.
Obviamente Mauri, Mauricio Macri, también hizo escuchar su voz. Es prácticamente imposible que no hable después de que la gran mayoría de los entrevistados en las marchas dijeron que optarían por él como opción opositora al kirchnerismo. Mauricio Macri, aclaremos por las dudas, es el ex presidente de Boca y actual Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, también le gusta usar el los recursos del estado para espiar a sus familiares pero ese es otro tema. Macri se descargo a través de Twiter y también por televisión y radio, no fue tímido el tipo. Dijo que las marchas fueron un reclamo para que se cambie el rumbo y que la gente lo que reclamo fue un “basta de miedo”. Destaco también el carácter pacífico y espontaneo de la marcha y le reclamo a la presidenta que cumpla con sus promesas de campaña donde se mostraba más conciliadora y dialoguista. El Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires además le reclamo a la oposición mas ideas, unión y consenso.
Siguiendo con esta línea neoliberal (Bullrich y Macri) ahora le toca el turno al señor del plan (que no todavía no llego y que tampoco nadie sabe cuál es). Sí, estoy hablando del tipo que gano las elecciones gracias a Tinelli, Francisco de Narváez, el de alica, alicate. Como bien se sabe De Narváez es un opositor de la línea más dura. Al igual que Pato Bullrich se despacho con unos 20 tweets que se referían al cacerolazo. Con consignas como “se termina el relato”, “basta de ocultar la realidad”, “30 cadenas nacionales y nunca se hablo de inseguridad e inflación”, “El modelo se agota” etc. Pero eso no fue todo, el diputado del peronismo federal también estuvo en la tv y se refirió al tema, fue autocritico y dijo que “las cosas que hace el kirchnerismo es porque nosotros los dejamos hacer, hay que hacerse cargo”. Y como muchos opositores hizo hincapié en el miedo. Según él, la gente tiene miedo, miedo por la economía, miedo a salir de su casa, miedo a quedarse sin trabajo, miedo de que “te vengan a buscar”, no sé en qué época cree que estamos el señor Francisco De Narváez, pero esto es democracia y a nadie “lo van a ir a buscar”.
Ya sé que vengo tirándole palos a la oposición, pero bueno, ellos se prestan, si tuvieran un poco mas de seriedad y compromiso, distinta seria la historia. Ahora vamos a ver lo que dijo Ricardo Alfonsín. Como siempre, y como todo buen radical pidió consenso, dialogo y vocación democrática, así como la tuvo su padre con los militares cuando saco la ley de Obediencia Debida perdonando a muchos genocidas; hay que quedar bien con Dios y con el Diablo ¿No? El dirigente de la UCR pidió terminar con la confrontación y la crispación, terminar con la concepción binaria de amigo-enemigo. “Hoy en día el que esta contra el gobierno no solo es enemigo del gobierno, sino también de todo el pueblo argentino, así no se construye la convivencia” expreso.
¿Que dijeron los periodistas?
Ya termine con los políticos por un rato. Ahora voy a hablar un poco de las voces de los periodistas. Acá también se dividen entre opositores y oficialistas, también hay algunos pocos neutros, pero de todas manera no voy a ser yo quien los etiquete, solo voy a exponer más o menos lo que dijeron y cada uno sacara sus conclusiones. Una cosa que voy a aclarar, va... mas que aclarar a opinar: es increíble como los periodistas, según el medio en el cual estén, siguen la línea ideológica de ese medio de comunicación, ¿Sera casualidad, o será que por miedo a quedarse sin trabajo pocos dicen lo que verdaderamente piensan? O peor aun ¿Sera que por plata dicen lo que le mandan desde arriba? Bueno… vale por lo menos la duda ¿No?
Desde el medio de comunicación online Periódico Tribuna Mariano Spezzapria, dijo que las protestas del jueves 13 mostraron la clara división social que hay en Argentina. Spezzapria expreso que la marcha fue tan heterogénea que demuestra lo autentico de los reclamos y que la presidenta debería escuchar mas.
Por otro lado, Gustavo Orlando, un periodista del blog Noticias de Giles, indico, con mucha verdad, lo masivo de la marcha y como supero todas las expectativas, tanto opositoras como oficiales. El bloguero hizo referencia a los reclamos y dijo que los más enérgicos fueron el repudio a la re reelección y la corrupción junto con el pedido por más seguridad. Se encargo de pegarle a los medios oficialistas, quienes según el minimizaron la marcha y hasta la ridiculizaron. Llamó a la presidenta a escuchar los reclamos y le recordó que el último presidente que ignoro los cacerolazos se fue en helicóptero.
Desde el blog Mayoría Crispada, de corte oficialista, se descalifico a los cacerolazos por su claro tono golpista, por tener consignas como “Anda con Néstor la puta que te pario” o “yegua”. También se dijo que los caceroleros eran de derecha y que les hace falta representatividad. Los periodistas de Mayoría Crispada tomaron esta situación como pasajera recordando que el gobierno nacional ya pasó crisis peores que esta y que siempre salió victorioso.
Sebastián Turtora, periodista de Periódico Tribuna, critico fuertemente a Estela de Carlotto, Delia y Abal Medina por sus declaraciones sobre cómo estaban vestidos los manifestantes y por como descalificaron la marcha solo porque se trataba de gente de clase media y alta. Sebastián Turtora también comparo los cacerolazos con el mayo francés de 1968, donde jóvenes “bien vestidos” provenientes de la clase media trabajadora y en su gran mayoría estudiantes, lucharon por una sociedad más justa e igualitaria.
El mejor análisis sobre la situación, en mi opinión, lo hizo Beatriz Sarlo. Porque, como casi siempre, fue justa, medida y neutral, pero con una posición firme. Al igual que Turtora, de Periódico Tribuna, Beatriz comenzó hablando de cómo los kirchneristas descalificaban la marcha porque la gente que formaba parte estaba bien vestida y era de clase media y alta, pero recordó como también, la misma gente de las marchas que hoy se victimiza son los mismos que descalifican los actos del gobierno o del peronismo en general diciendo que solo van los “negros mantenidos” o que los llevan en un camión prometiéndoles un chori y una coca. Se encargo de criticar a los medios también por el uso y la tergiversación que hicieron en muchos casos del cacerolazo.
¿Que digo yo?
Bueno bueno, ya para finalizar, luego de hablar de lo que dijeron los periodistas, voy a exponer mi análisis sobre los cacerolazos. Esta es mi opinión y de nadie más, va, en realidad puede ser que alguien más coincida conmigo pero a lo que voy es que esta mi opinión personal y no la de 678 o la de Clarín. Es breve y capaz que me falto tiempo para pensarla y redactarla mejor pero bueno.
El primer punto que voy a tomar es la cantidad de gente que fue. Me pareció increíble, no sabía que el anti kirchnerismo tenía esa capacidad de convocatoria. Creo que no fui el único sorprendido, es más, tanto oficialistas como opositores se llevaron una gran sorpresa.
El tema de los reclamos es algo muy difícil de tratar. No coincido con esa falacia de que se pedía solo por los dólares, pero tampoco voy a legitimar y apoyar todos los reclamos. Hay algunos pedidos que me parecen justos y urgentes, como por ejemplo la inflación, la corrupción y la inseguridad (aunque esta no sea de la magnitud que la gente cree o que los medios dicen). Pero por otro lado, escuche por ahí que se pedía por mas libertad, por ejemplo libertad de tránsito (salir y entrar del país), libertad de expresión y libertad de comercio, me puse a analizar todas esas cuestiones y me di cuenta que esos problemas son ficticios y que son producto de una manipulación mediática.
La libertad de tránsito por ejemplo, en ningún momento fue puesta en jaque. Cualquier argentino que tenga todo en regla puede salir del país sin problemas, pero si vos tenes trapos sucios es otra cosa, no te quejes si la AFIP te pide que pagues los impuestos, es una de tus obligaciones como ciudadano. El caso de la libertad de expresión por otro lado es una típica manipulación mediática, porque si nos fijamos en las tapas de la revista Noticias (El goce de Cristina, El Fachoprogresismo, ¿Cristina bajo tratamiento psiquiátrico?) nos daremos cuenta que la libertad de expresión existe, es más, si hay alguien que atenta contra esa libertad es el Grupo Clarín, quien ignora la ley de medios. Las personas que protestaron no tuvieron ningún tipo de problemas con las autoridades, todo fue pacifico, nadie rompió nada pero tampoco nadie reprimió, otro claro indicio de que tanto la libertad de expresión como la de transito, existen.
Volviendo a los cacerolazos. Algo que me preocupo fue el nivel de agresión e intolerancia que se vio. Esta perfecto que vos no estés a favor del gobierno y que pienses diferente, pero pedir la muerte de la presidenta o su renuncia es demasiado y más cuando en la misma protesta se pedía que se respeten las instituciones y la democracia.
Regreso al tema de la libertad. Me parece que se están confundiendo las cosas, una cosa es libertad y otra muy distinta es el liberalismo. La gente de las marchas no se dio cuenta (o capaz que si) pero su discurso se acerco mucho a Menem, a las políticas económicas implementadas por el gobierno Menemista. Se escucho decir “queremos poder comprar dólares” “queremos importar lo que queremos” “basta de controles de la AFIP”, etc., todas premisas de corte neoliberal, típicas de los 90. La sociedad argentina se acostumbro a un estado gendarme que no intervenía en la economía y que reducía el gasto público al mínimo, como propone la teoría clásica del liberalismo. Lo que no saben o mejor dicho, no se dan cuenta, es que esas políticas fueron las que destruyeron el país y que eclosionaron en la hecatombe de diciembre del 2001.
En cuanto al gobierno, no comparto las opiniones confrontativas y descalificadoras como las de Abal Medina por ejemplo, creo que los oficialistas deben mantener su postura pero siempre bajo un marco de respeto y aprendiendo a escuchar. El gobierno debe oir estos reclamos, porque sean de clase media, alta o baja los caceroleros siguen siendo ciudadanos.
Bueno, no me quiero extender tanto. En fin, reivindico algunos de los pedidos de los caceroleros, pero no concuerdo con la mayoría. Muchos pedidos son producto de la manipulación mediática. Para finalizar voy a dejar una frase de Beatriz Sarlo: "Hoy, en cualquier lugar del mundo, afirmar la primacía absoluta de los derechos individuales (yo hago lo que quiero con lo mío) es una versión patética y arcaica de lo que se cree liberalismo."
Como se habrán enterado y hasta quizás formaron parte, el jueves 13 de septiembre se realizo una marcha de protesta en contra del gobierno de Cristina Fernández. Miles de personas se convocaron a las plazas de las ciudades más importantes del país, golpeando sus cacerolas, pidiendo el cambio de rumbo del gobierno y hasta su renuncia.
A continuación desarrollare un análisis sobre los cacerolazos del pasado jueves 13 de septiembre. Voy a exponer que se dijo de un lado y del otro. Luego que opino el bloque oficialista y también que dijeron los opositores. Hablare también de los análisis que hicieron los periodistas, tanto los oficialistas como los contras y para finalizar voy a exponer mi análisis y opinión sobre el tema.
Las marchas fueron multitudinarias, miles y miles de personas en los puntos más poblados del país se unieron en un grito en contra del gobierno nacional. Los reclamos fueron diversos, poco entendibles y en algunos casos hasta contradictorios. Por un lado se pedía transparencia, institucionalidad y democracia y por otro se demandaba la renuncia de una presidenta elegida por el 54% de los argentinos.
Las voces de los opositores y oficialistas no se hicieron esperar. Incluso algunos de los más acérrimos contrincantes del gobierno se hicieron presentes en los cacerolazos.
¿Que dijeron los oficialistas?
Primero vamos a ver que se dijo del bando del gobierno nacional. Del lado oficialista unos de los primeros en tocar el tema fue el Jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, quien es acusado de corrupto y autoritario. Sus comentarios no fueron tan afortunados ni meditados parece. En lugar de tener una actitud más conciliadora y dialoguista (otro de los reclamos de la protesta), el jefe de gabinete Abal Medina, opto por la confrontación y la descalificación, a la que nos tienen acostumbrados varios miembros de la cúpula gubernamental. Abal Medina dijo que “esta gente” refiriéndose a los caceroleros, en otros tiempos hubiesen recurrido a golpes de estado (si hubiesen podido, lo hacían, en mi opinión), expreso también que a esa clase le importa más lo que pasa en Miami que lo que pasa en San Juan. Generalizo el reclamo diciendo que los que salieron a las plazas son parte de una clase que no quiere perder sus privilegios y que está yendo en contra de un “proyecto de país más inclusivo”, pero sobre el final de sus declaraciones rescato algo de democracia en sus palabras aclarando que “tienen el mismo derecho a manifestarse como cualquier persona” y por último los insto a armar un partido político y participar en la elecciones.
Otro de los voceros gubernamentales, en este caso el Vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, ese que esta hasta la cabeza con el caso Ciccone pero que igual no se preocupa porque esta Oyarbide, comparo la situación a la de los años de lucha por la independencia e hizo una analogía entre la presidenta y Manuel Belgrano: “En aquella época le decían a Belgrano que no siguiera con su lucha, como hoy en día le exigen lo mismo a la Presidenta”. Y refiriéndose a los cacerolazos, dijo algo muy parecido a lo de Abal Medida, expreso que los caceroleros son una clase que solo defiende sus intereses, sin importarle los del pueblo en general, mas allá de que tiene mucho de cierto su declaración, no está a la altura de un cargo como el que el inviste. Como vicepresidente tendría que medirse más y ser más cauto, pero bueno, el Kirchnerismo es así, a todo o nada.
Cristina por su parte, no se refirió directamente al tema pero en un acto realizado el día después de los
cacerolazos, dijo que no la iban a poner nerviosa, llamo a la unidad de los argentinos y a la tranquilidad.
Alguien, un personaje muy particular, ricotero a muerte, defensor incansable del gobierno, ex jefe de gabinete, actual senador de la nación, viejo tomador de pala (dicen por ahí) y portador de un bigote inconfundible, también hablo. Si si, estoy hablando de Aníbal Fernández. Este personaje tan particular y hasta gracioso en un punto fue, increíblemente, bastante medido (en algunas partes obvio). Aníbal dijo que “cada uno tiene derecho a expresarse y protestar, todos podemos decir lo que queremos”, además indico que nunca hubo tanta libertad como en este gobierno. Según el amigo bigotón, el verdadero organizador de la marcha fue el Grupo Clarín, y ya que estaba aprovecho para hablar del 7 de diciembre, fecha en la que Clarín tiene que empezar a desinvertir, como lo estableció la Corte Suprema siguiendo la ley de medios audiovisuales.
También hablo Kunkel, el diputado Carlos Kunkel. Este caballito de batalla del kirchnerismo fue muy tranquilo a la hora de expresarse, hablo pensando y al igual que Aníbal, dijo que está perfecto que la gente proteste, señalo que el gobierno debe escuchar los reclamos. Aclaro que este es un gobierno popular e institucional, y que los caceroleros son esa parte que no comparte el rumbo que está sosteniendo el gobierno nacional. “No encuentran una dirigencia política que los represente” dijo, refiriéndose a los que protestaron.
Bastante mas confrontativo fue el, en mi opinión, impresentable Julio De Vido, el Ministro de Planificación de la Nación. De Vido dijo que los reclamos eran tan impresentables como la gente que los llevaba adelante y que ningún opositor se va a animar a ponerse al frente de lo que se dijo en los cacerolazos. Los reclamos dijo Julio De Vido, eran golpistas y desestabilizadores. El ministro indico que las políticas del gobierno ayudan millones de personas y que los pedidos en los cacerolazos fueron muy parecidos a las políticas neoliberales que estallaron en el 2001.
Pero la opinión más dura, más confrontativa y hasta más repudiable en lo que concierne a las marchas fue la de Hebe de Bonafini. Yo comparto muchas cosas con Hebe, apoyo su lucha y hasta coincidimos mucho ideológicamente, pero lo que dijo sobre los cacerolazos fue demasiado. Dijo que la plaza es de las madres, y que la gente que protesto le da asco. Según ella los que marcharon el jueves 13 eran los mismos que vitoreaban a Videla en la dictadura. Pero bueno, siempre se tienen que escuchar estas clases de declaraciones, tanto de un lado como del otro. La mezquindad de la clase dirigente argentina a mi me da miedo y lastima, solos unos pocos pueden rescatarse.
¿Que dijeron los opositores?
Ahora pasemos a la otra vereda. Las opiniones opositoras fueron muy variadas, algunos muy concisos, breves y justos y otros... bueno, no tanto, como siempre, la oposición, por su mediocridad, es quizás, lo mejor que tiene el gobierno. Cualquier partido político con un mínimo de buenas políticas sociales y económicas y con la oposición de hoy en día, es capaz de mantenerse más de 10 o 15 años en el poder, tal y como lo está demostrando el kirchnerismo. Las voces opositoras no se hicieron esperar, un poco por convicción y otro mucho por oportunismo político, la mayoría tuvo un tono conciliador y dialoguista con los caceloleros y un acento agresivo hacia el gobierno. Y hubo también algunos que hasta se animaron a ser autocríticos.
Buzzi por ejemplo, el dirigente de la Federación Agraria, integrante de la mesa de enlace y guerrero incansable contra el gobierno nacional, desde que este en el 2008 les quiso tocar el bolsillo a quien estaban ganando fortunas haciendo poco y nada. Recordemos a la mesa de enlace, un órgano integrado por Hugo Biolcati presidente de la sociedad rural, Buzzi de la Federación Agraria, Mario Llambias del CRA y Carlos Garetto del Coninagro, gente como uno.
Estos, en el 2008, pararon el país por más de 100 días como método de protesta. Lograron desabastecimiento, suba de precios, cometas en el congreso y demás cosas, sin olvidar claro que al final la resolución 125 que implementaba retenciones móviles a los cereales no se aprobó como ley. Bueno, hicimos un poco de memoria, ahora volvamos a lo que dijo este señor Eduardo Buzzi, el hizo hincapié en que las protestas fueron contra el autoritarismo y la soberbia, pidió al gobierno que no las minimice, también critico a Abal Medina por sus declaraciones.
Sigamos, hay una opositora bien opositora, que hasta entraría en la categoría de los opositores porque si. Es una persona a la que no le cae bien nada del gobierno, vive criticando pero se le escuchan pocos argumentos viables y escasos proyectos. No estoy hablando de Lilita Carrio, en ese caso hubiese dicho apocalíptica reina de cuestión de peso, pero no no, me refiero a la siempre ocurrente Patricia Bullrich. Si hay alguien a quien se puede definir como anti k con todas las letras es a ella. La dirigente opositora lanzo más de 20 tweets en su cuenta en la red social refiriéndose a los cacerolazos. Los llamo “Gritos de libertad y seguridad”. Bullrich formo parte de las manifestaciones, y por su cuenta en Twitter llamo a toda la ciudadanía a participar, además indico que el gobierno le tiene miedo al pueblo y no al revés. Pato fue el clásico ejemplo del oportunismo político.
Obviamente Mauri, Mauricio Macri, también hizo escuchar su voz. Es prácticamente imposible que no hable después de que la gran mayoría de los entrevistados en las marchas dijeron que optarían por él como opción opositora al kirchnerismo. Mauricio Macri, aclaremos por las dudas, es el ex presidente de Boca y actual Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, también le gusta usar el los recursos del estado para espiar a sus familiares pero ese es otro tema. Macri se descargo a través de Twiter y también por televisión y radio, no fue tímido el tipo. Dijo que las marchas fueron un reclamo para que se cambie el rumbo y que la gente lo que reclamo fue un “basta de miedo”. Destaco también el carácter pacífico y espontaneo de la marcha y le reclamo a la presidenta que cumpla con sus promesas de campaña donde se mostraba más conciliadora y dialoguista. El Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires además le reclamo a la oposición mas ideas, unión y consenso.
Siguiendo con esta línea neoliberal (Bullrich y Macri) ahora le toca el turno al señor del plan (que no todavía no llego y que tampoco nadie sabe cuál es). Sí, estoy hablando del tipo que gano las elecciones gracias a Tinelli, Francisco de Narváez, el de alica, alicate. Como bien se sabe De Narváez es un opositor de la línea más dura. Al igual que Pato Bullrich se despacho con unos 20 tweets que se referían al cacerolazo. Con consignas como “se termina el relato”, “basta de ocultar la realidad”, “30 cadenas nacionales y nunca se hablo de inseguridad e inflación”, “El modelo se agota” etc. Pero eso no fue todo, el diputado del peronismo federal también estuvo en la tv y se refirió al tema, fue autocritico y dijo que “las cosas que hace el kirchnerismo es porque nosotros los dejamos hacer, hay que hacerse cargo”. Y como muchos opositores hizo hincapié en el miedo. Según él, la gente tiene miedo, miedo por la economía, miedo a salir de su casa, miedo a quedarse sin trabajo, miedo de que “te vengan a buscar”, no sé en qué época cree que estamos el señor Francisco De Narváez, pero esto es democracia y a nadie “lo van a ir a buscar”.
Ya sé que vengo tirándole palos a la oposición, pero bueno, ellos se prestan, si tuvieran un poco mas de seriedad y compromiso, distinta seria la historia. Ahora vamos a ver lo que dijo Ricardo Alfonsín. Como siempre, y como todo buen radical pidió consenso, dialogo y vocación democrática, así como la tuvo su padre con los militares cuando saco la ley de Obediencia Debida perdonando a muchos genocidas; hay que quedar bien con Dios y con el Diablo ¿No? El dirigente de la UCR pidió terminar con la confrontación y la crispación, terminar con la concepción binaria de amigo-enemigo. “Hoy en día el que esta contra el gobierno no solo es enemigo del gobierno, sino también de todo el pueblo argentino, así no se construye la convivencia” expreso.
¿Que dijeron los periodistas?
Ya termine con los políticos por un rato. Ahora voy a hablar un poco de las voces de los periodistas. Acá también se dividen entre opositores y oficialistas, también hay algunos pocos neutros, pero de todas manera no voy a ser yo quien los etiquete, solo voy a exponer más o menos lo que dijeron y cada uno sacara sus conclusiones. Una cosa que voy a aclarar, va... mas que aclarar a opinar: es increíble como los periodistas, según el medio en el cual estén, siguen la línea ideológica de ese medio de comunicación, ¿Sera casualidad, o será que por miedo a quedarse sin trabajo pocos dicen lo que verdaderamente piensan? O peor aun ¿Sera que por plata dicen lo que le mandan desde arriba? Bueno… vale por lo menos la duda ¿No?
Desde el medio de comunicación online Periódico Tribuna Mariano Spezzapria, dijo que las protestas del jueves 13 mostraron la clara división social que hay en Argentina. Spezzapria expreso que la marcha fue tan heterogénea que demuestra lo autentico de los reclamos y que la presidenta debería escuchar mas.
Por otro lado, Gustavo Orlando, un periodista del blog Noticias de Giles, indico, con mucha verdad, lo masivo de la marcha y como supero todas las expectativas, tanto opositoras como oficiales. El bloguero hizo referencia a los reclamos y dijo que los más enérgicos fueron el repudio a la re reelección y la corrupción junto con el pedido por más seguridad. Se encargo de pegarle a los medios oficialistas, quienes según el minimizaron la marcha y hasta la ridiculizaron. Llamó a la presidenta a escuchar los reclamos y le recordó que el último presidente que ignoro los cacerolazos se fue en helicóptero.
Desde el blog Mayoría Crispada, de corte oficialista, se descalifico a los cacerolazos por su claro tono golpista, por tener consignas como “Anda con Néstor la puta que te pario” o “yegua”. También se dijo que los caceroleros eran de derecha y que les hace falta representatividad. Los periodistas de Mayoría Crispada tomaron esta situación como pasajera recordando que el gobierno nacional ya pasó crisis peores que esta y que siempre salió victorioso.
Sebastián Turtora, periodista de Periódico Tribuna, critico fuertemente a Estela de Carlotto, Delia y Abal Medina por sus declaraciones sobre cómo estaban vestidos los manifestantes y por como descalificaron la marcha solo porque se trataba de gente de clase media y alta. Sebastián Turtora también comparo los cacerolazos con el mayo francés de 1968, donde jóvenes “bien vestidos” provenientes de la clase media trabajadora y en su gran mayoría estudiantes, lucharon por una sociedad más justa e igualitaria.
El mejor análisis sobre la situación, en mi opinión, lo hizo Beatriz Sarlo. Porque, como casi siempre, fue justa, medida y neutral, pero con una posición firme. Al igual que Turtora, de Periódico Tribuna, Beatriz comenzó hablando de cómo los kirchneristas descalificaban la marcha porque la gente que formaba parte estaba bien vestida y era de clase media y alta, pero recordó como también, la misma gente de las marchas que hoy se victimiza son los mismos que descalifican los actos del gobierno o del peronismo en general diciendo que solo van los “negros mantenidos” o que los llevan en un camión prometiéndoles un chori y una coca. Se encargo de criticar a los medios también por el uso y la tergiversación que hicieron en muchos casos del cacerolazo.
¿Que digo yo?
Bueno bueno, ya para finalizar, luego de hablar de lo que dijeron los periodistas, voy a exponer mi análisis sobre los cacerolazos. Esta es mi opinión y de nadie más, va, en realidad puede ser que alguien más coincida conmigo pero a lo que voy es que esta mi opinión personal y no la de 678 o la de Clarín. Es breve y capaz que me falto tiempo para pensarla y redactarla mejor pero bueno.
El primer punto que voy a tomar es la cantidad de gente que fue. Me pareció increíble, no sabía que el anti kirchnerismo tenía esa capacidad de convocatoria. Creo que no fui el único sorprendido, es más, tanto oficialistas como opositores se llevaron una gran sorpresa.
El tema de los reclamos es algo muy difícil de tratar. No coincido con esa falacia de que se pedía solo por los dólares, pero tampoco voy a legitimar y apoyar todos los reclamos. Hay algunos pedidos que me parecen justos y urgentes, como por ejemplo la inflación, la corrupción y la inseguridad (aunque esta no sea de la magnitud que la gente cree o que los medios dicen). Pero por otro lado, escuche por ahí que se pedía por mas libertad, por ejemplo libertad de tránsito (salir y entrar del país), libertad de expresión y libertad de comercio, me puse a analizar todas esas cuestiones y me di cuenta que esos problemas son ficticios y que son producto de una manipulación mediática.
La libertad de tránsito por ejemplo, en ningún momento fue puesta en jaque. Cualquier argentino que tenga todo en regla puede salir del país sin problemas, pero si vos tenes trapos sucios es otra cosa, no te quejes si la AFIP te pide que pagues los impuestos, es una de tus obligaciones como ciudadano. El caso de la libertad de expresión por otro lado es una típica manipulación mediática, porque si nos fijamos en las tapas de la revista Noticias (El goce de Cristina, El Fachoprogresismo, ¿Cristina bajo tratamiento psiquiátrico?) nos daremos cuenta que la libertad de expresión existe, es más, si hay alguien que atenta contra esa libertad es el Grupo Clarín, quien ignora la ley de medios. Las personas que protestaron no tuvieron ningún tipo de problemas con las autoridades, todo fue pacifico, nadie rompió nada pero tampoco nadie reprimió, otro claro indicio de que tanto la libertad de expresión como la de transito, existen.
Volviendo a los cacerolazos. Algo que me preocupo fue el nivel de agresión e intolerancia que se vio. Esta perfecto que vos no estés a favor del gobierno y que pienses diferente, pero pedir la muerte de la presidenta o su renuncia es demasiado y más cuando en la misma protesta se pedía que se respeten las instituciones y la democracia.
Regreso al tema de la libertad. Me parece que se están confundiendo las cosas, una cosa es libertad y otra muy distinta es el liberalismo. La gente de las marchas no se dio cuenta (o capaz que si) pero su discurso se acerco mucho a Menem, a las políticas económicas implementadas por el gobierno Menemista. Se escucho decir “queremos poder comprar dólares” “queremos importar lo que queremos” “basta de controles de la AFIP”, etc., todas premisas de corte neoliberal, típicas de los 90. La sociedad argentina se acostumbro a un estado gendarme que no intervenía en la economía y que reducía el gasto público al mínimo, como propone la teoría clásica del liberalismo. Lo que no saben o mejor dicho, no se dan cuenta, es que esas políticas fueron las que destruyeron el país y que eclosionaron en la hecatombe de diciembre del 2001.
En cuanto al gobierno, no comparto las opiniones confrontativas y descalificadoras como las de Abal Medina por ejemplo, creo que los oficialistas deben mantener su postura pero siempre bajo un marco de respeto y aprendiendo a escuchar. El gobierno debe oir estos reclamos, porque sean de clase media, alta o baja los caceroleros siguen siendo ciudadanos.
Bueno, no me quiero extender tanto. En fin, reivindico algunos de los pedidos de los caceroleros, pero no concuerdo con la mayoría. Muchos pedidos son producto de la manipulación mediática. Para finalizar voy a dejar una frase de Beatriz Sarlo: "Hoy, en cualquier lugar del mundo, afirmar la primacía absoluta de los derechos individuales (yo hago lo que quiero con lo mío) es una versión patética y arcaica de lo que se cree liberalismo."