Trasfondo histórico
Hasta el inicio de 1945 el Frente Oriental se había mantenido relativamente estable desde agosto de 1944 tras las consecuencias de la Operación Bagration. Rumania y Bulgaria habían sido forzadas a rendirse y declarar la guerra a Alemania, y además los alemanes habían perdido Budapest y la mayor parte de Hungría. De esta manera la llanura polaca fue abierta al Ejército Rojo.
Los comandantes soviéticos, después de su inacción durante el Alzamiento de Varsovia, avanzaron finalmente sobre la capital polaca en enero de 1945. Durante 3 días, en un amplio frente, cuatro ejércitos soviéticos comenzaron una ofensiva a través del río Narew y desde Varsovia. Después de cuatro días de lucha el Ejército Rojo logró vencer la resistencia alemana y comenzó a moverse hacia el oeste, recorriendo hasta 40 kilómetros por día, tomando los estados bálticos, Danzig o Gdansk, Prusia del Este, Poznań, trazando un nuevo frente a solo sesenta kilómetros al este de Berlín, a lo largo del río Óder.
Un contraataque fallido llevado a cabo el 24 de febrero por el recién creado Grupo del Ejército Vístula, bajo el mando nominal de Heinrich Himmler, permitió al Ejército Rojo apoderarse de Pomerania y eliminar toda la resistencia en la orilla derecha del Óder. Mientras tanto en el sur, los continuos intentos alemanes de levantar el sitio de Budapest fallaron y finalmente la ciudad cayó ante los rusos el 13 de febrero. A pesar de que la derrota era inevitable Hitler seguía ordenando contraataques imposibles, así como la ejecución de tareas irrealizables. Una ofensiva para capturar el Danubio fue llevada a cabo el 16 de marzo sin cumplir su objetivo. El 30 de marzo los soviéticos entraron en Austria y el 13 de abril tomaron Viena.
A pesar de que la producción militar alemana había caído a niveles desesperantes y las reservas de combustible eran más que insuficientes, las tropas alemanas peleaban con mayor fiereza que nunca y por diversas razones: el fanatismo nacionalista y anticomunista, la violenta e implacable represión y la humillación que suponía una rendición incondicional y los millones de refugiados que iban a ser capturados por los soviéticos eran las principales razones que tenía el soldado alemán para oponer resistencia al Ejército Rojo. De esta manera la ofensiva hacia Berlín resultaba más lenta de lo que a Stalin le gustaba. Además la negativa de Hitler a abandonar la capital del Reich obligaba a los generales alemanes a defenderla a toda costa, ya que habían hecho un juramento de lealtad al Führer, el cual también había ordenado no evacuar la ciudad.
Stalin por su parte, hacía creer a Eisenhower que la ofensiva sobre Berlín era una distracción para una real ofensiva sobre Dresde, pero al mismo tiempo urgía a los generales Zhúkov y Kónev a capturar la capital del Reich lo más pronto posible para capturar todo lo posible de tecnología nazi en la capital. Durante un tiempo los estadounidenses planearon enviar paracaidistas sobre Berlín para capturarla, pero Eisenhower no tenía deseos de capturar la ciudad antes que los soviéticos y sabiendo que las bajas serían elevadas abandonó el plan.
Preparación de la ofensiva soviética
Anexo: Unidades militares de la Batalla de Berlín
El 9 de abril de 1945 la ciudad prusiana de Königsberg se rindió al Segundo Frente Bielorruso al mando del general Konstantín Rokosovski. Inmediatamente después Rokosovski y sus tropas avanzaron al frente del Óder. La orden de Stalin a sus generales había sido la de avanzar velozmente por un amplio frente, sin dejar espacios en la orilla derecha el río Rin que los aliados occidentales pudieran ocupar primero. Debido a dicha orden se realizó el despliegue de los Frentes de la siguiente manera: El Segundo Frente Bielorruso al mando de Rokosovski avanzó por el norte, cubriendo el territorio desde el mar hasta Seelow, el Primer Frente Bielorruso al mando de Zhúkov avanzó por el área frente a Seelow ya que a él se le había concedido el privilegio de llegar a Berlín primero, por último el Primer Frente Ucraniano de Kónev avanzaba al sur. El ejército polaco aportaba unos 79.000 hombres a los Frentes soviéticos, que sumaban 2,5 millones de hombres en total. La ofensiva también incluía 6.250 tanques, 7.500 aviones, 41.600 piezas de artillería y morteros, 3.255 cohetes Katiusha y casi 100.000 vehículos, la mayoría prestados por los Estados Unidos. Sumándose a esto, los rusos desplegaron unos 143 reflectores de luz que debían cegar a los defensores, así como iluminar el camino a Berlín.
El 20 de marzo Hitler designó al general Gotthard Heinrici como reemplazo de un inoperante Himmler en el mando del Grupo de Ejército Vístula. Heinrici, que era un hábil estratega, adivinó las intenciones de Zhúkov y preparó tres cinturones defensivos cerca de Seelow, protegiendo una autopista que llevaba directamente a la capital del Reich. Debilitando el frente del Óder en otros puntos, trasladó soldados a Seelow y ordenó inundar la planicie que se extendía entre la población y el río Óder. Dándose cuenta de lo inútil que sería intentar defender esta planicie, movió a todos sus hombres a la colina detrás de esta y dejó a un puñado para disimular la retirada. La localidad de Seelow era defendida por jóvenes soldados de la 9ª División de Paracaidistas, cedidos por Hermann Goering a Heinrici; estos inexpertos soldados solo tenían dos semanas de entrenamiento en infantería y eran dirigidos por expertos pilotos, que no tenían ningún conocimiento de las tácticas de combate terrestre.
Desarrollo de las operaciones
Ofensiva en Seelow
A las dos de la mañana del 16 de abril 22.000 cañones soviéticos de largo alcance abrieron fuego a lo largo de todo el frente, concentrándose la mayor intensidad frente a la localidad de Seelow, barriendo cada palmo de terreno en la planicie entre la localidad y el Óder. Para aquel momento Heinrici había retirado el grueso de sus tropas y las bajas fueron pocas. A la luz del alba los tanques sovéticos acompañados de infantería empezaron a cruzar la pantanosa planicie y a acercarse a la colina, pero los cañones antiaéreos colocados en la cima de la misma empezaron a diezmar a los tanques atacantes y los alemanes empezaron a despedazar a la infantería que se batió en lenta retirada debido al lodo. Por si fuera poco, la espesa niebla que cubría el terreno atenuaba la luz de los reflectores rusos y servía para delatar las formaciones del Primer Frente Bielorruso, pero no era suficiente para cegar a los alemanes, como se había planeado...
Mientras tanto en el sur, el Primer Frente Ucraniano de Kónev iba avanzando de acuerdo al plan, empujando hacia atrás al IV Ejército Panzer del Grupo de Ejército Centro al mando del general Ferdinand Schörner, dicha acción estaba afectando peligrosamente tanto a Heinrici como a Schörner, ya que sus Grupos de Ejército se arriesgaban a ser envueltos.
Stalin, molesto por los contratiempos en Seelow, dio permiso a Kónev para liberar Berlín, presionando a Zhúkov, que envió sus reservas a combatir frente a Seelow, logrando avanzar solamente seis kilómetros. Sin embargo Zhúkov siguió presionando, sufriendo enormes pérdidas, pero ocasionando también severas bajas entre los defensores alemanes. En la noche del 18 de abril los soviéticos finalmente alcanzaron al último cinturón defensivo que Heinrici había levantado, decidiendo el resultado de la batalla.
Para el anochecer del 19 de abril las defensas alemanas habían sido destruidas y el Frente Oriental había dejado de existir, ante este panorama los restos del 9º Ejército y el IV Cuerpo Panzer de la Wehrmacht corrían el riesgo de ser rodeados por el I Frente Ucraniano que avanzaba desde el sur y el I Frente Bielorruso desde el este. Este último se encontraba a menos de sesenta kilómetros de los suburbios de Berlín y ninguna fuerza importante se les oponía. Sin embargo para lograr esto las bajas fueron elevadas ya que en lo que iba del mes de abril los rusos habían perdido 2.807 tanques.
Batalla por Berlín
Lanzadera de cohetes Katyusha del Ejército Rojo, abre fuego en las calles de Berlin, Abril de 1945. La lanzadera es modelo BM-13N, 132 mm sobre un camión Studebaker estadounidense.
Calle berlinesa destruida tras la batalla, cerca a la avenida Unter den Linden, julio de 1945
Las fuerzas disponibles para la defensa de Berlín, ahora que Busse había escapado al oeste con el 9º Ejército, eran varias divisiones de las Waffen-SS, restos de varias unidades de la Wehrmacht, jóvenes sin mayor experiencia de las Juventudes Hitlerianas, ancianos reclutados en el Volkssturm, policías, y veteranos de la Primera Guerra Mundial. A pesar de la superioridad numérica del Ejército Soviético la lucha en la ciudad fue muy feroz y se tuvo que pelear casa por casa.
Para la defensa de Berlín se dispusieron las pocas tropas disponibles de la siguiente manera: En el oeste la XX División de Infantería, en el norte la IX División de Paracaidistas, al noreste la División Panzer Müncheberg, al sureste la División Nordland de las SS, al este del aeropuerto de Tempelhof, mientras que la XVIII División de Panzergranaderos estaba como reserva en el distrito central.
El resultado de la batalla ya estaba sellado, pero la insistencia de Hitler en seguir la lucha impedía la rendición. De esta manera la ciudad sufrió graves daños mientras que el Ejército Rojo avanzaba desde el 24 de abril. Pronto los soviéticos tomaron los distritos de la periferia: Pankow, Spandau, y Köpenick, y después del día 25 los soviéticos habían llegado a las orillas del río Spree en varios puntos, cercando el centro de la ciudad.
Las tropas soviéticas avanzaron desde los grandes ejes de avenidas, desde el sureste por la avenida Frankfurter, desde el sur por la avenida Sonnen, hasta llegar a las afueras del distrito de Charlottenburg. Más al este los soviéticos penetraban en los suburbios de Treptow, Zehlendorf, y Reinickendorf, aplastando la resistencia de las tropas de la Wehrmacht y de las milicias improvisadas del Volkssturm local. Para esas fechas los soviéticos se enfrascaron en violentísimo combate urbano con los defensores alemanes, siendo preciso lanzar obuses y artillería pesada contra edificios de todo tipo. Los defensores esperaban atacar a la infantería y tanques de los soviéticos mediante granadas y Panzerfaust desde lo alto de los tejados, conforme el Ejército Rojo penetraba en las zonas más céntricas de Berlín; para contrarrestarlo los jefes soviéticos recurrieron a las ametralladoras destinadas a "barrer" las ventanas y puertas de los edificios, así como a los ataques con cohetes Katyusha sobre las azoteas de los edificios más altos donde no podían apuntar los cañones de los tanques.
Los soviéticos también rehusaron usar la táctica de avanzar por las calles de Berlín, por su amplitud que los exponía al ataque enemigo y desarrollaron técnicas de combate en espacios cerrados: con granadas o Panzerfaust capturados rompían paredes de los inmuebles para avanzar de un edificio a otro, evitando bajar a las calles. Estas tácticas exigieron a los soldados alemanes enfrascarse en combates a muy corta distancia y obligaron a que la población civil se estableciera masivamente en sótanos, refugios antiaéreos, o en el Metro de Berlín.
Hacia el 25 de abril los soviéticos ya habían entrado en los distritos berlineses de Marzahn, Neukölln y Lichtenberg, mientras que las tropas alemanas retrocedían hacia la zona de los edificios gubernamentales, seguidos por el bombardeo tenaz de los soviéticos. El 26 de abril las fuerzas del Ejército Rojo alcanzaban el barrio de Tiergarten y los límites del barrio de Kreuzberg, mientras tomaban el aeropuerto de Tempelhof y todo el barrio aledaño. El día 27 de abril los soviéticos rebasaron finalmente el anillo defensivo basado en el Metro de Berlín y sólo las zonas céntricas del mismo quedaron en poder de los alemanes, cuyas tropas se veían cada día en una situación más crítica, sin opciones de refuerzos externos, y con una creciente escasez de armas, municiones y suministros médicos.
El 28 de abril los soviéticos avanzaron desde el norte acercándose peligrosamente al Reichstag, y por ende acercándose al búnker de la Cancillería, donde estaba Hitler. Los lugares donde la lucha fue más intensa fue en el Reichstag precisamente, así como el puente Moltke, y la Alexanderplatz, para esa fecha los alemanes controlaban una franja de terrero de cinco kilómetros de sur a norte y quince kilómetros de este a oeste, con sus extremos en la Alexanderplatz y el Olympiastadion, respectivamente. Ante ello, en la tarde del día 28 Martin Bormann sugirió a Hitler y al general Hans Krebs que el mariscal Wilhelm Keitel, en calidad de jefe supremo del OKH debía ordenar al XII Ejército del general Walther Wenck que acelerase su avance desde el este sobre Berlín.
Un camion y autobus destruidos en las calles de Berlín, mayo de 1945
En la mañana del 28 de abril Heinrici se negó a obedecer la orden de Hitler de retener Berlín sin importar las bajas e inmediatamente fue relevado del mando y reemplazado por el general Helmuth Weidling. No obstante, al requerir datos sobre la ofensiva del general Wenck, Keitel y Krebs supieron en la noche del 28 de abril que el XII Ejército había sido detenido por los soviéticos en Potsdam y había sufrido gravísimas bajas, siendo inviable para esta fuerza seguir avanzando hacia el este; por el contrario, las diezmadas tropas de Wenck marchaban apresuradamente al oeste, con el fin de rendirse a los estadounidenses al considerar perdida la batalla por Berlín. Keitel determinó que esta noticia no sea transmitida a Hitler, quien horas antes aún fantaseaba con posibles refuerzos del destrozado XII Ejército.
Durante las últimas fases de la lucha, los combatientes de las Waffen SS estaban mayoritariamente encuadrados en la División Nordland situada en el norte del perímetro defensivo de Berlín; esta división se hallaba entonces formada principalmente por holandeses y franceses, quienes combatían con mayor fiereza al saber que en sus países serían juzgados como traidores y ejecutados. Precisamente la División Nordland se encargaría de la defensa final de la Cancillería del Reich al quedar encerrada en ese sector desde el 29 de abril.
Acá les dejo una explicación en vídeo español. !
Hasta el inicio de 1945 el Frente Oriental se había mantenido relativamente estable desde agosto de 1944 tras las consecuencias de la Operación Bagration. Rumania y Bulgaria habían sido forzadas a rendirse y declarar la guerra a Alemania, y además los alemanes habían perdido Budapest y la mayor parte de Hungría. De esta manera la llanura polaca fue abierta al Ejército Rojo.
Los comandantes soviéticos, después de su inacción durante el Alzamiento de Varsovia, avanzaron finalmente sobre la capital polaca en enero de 1945. Durante 3 días, en un amplio frente, cuatro ejércitos soviéticos comenzaron una ofensiva a través del río Narew y desde Varsovia. Después de cuatro días de lucha el Ejército Rojo logró vencer la resistencia alemana y comenzó a moverse hacia el oeste, recorriendo hasta 40 kilómetros por día, tomando los estados bálticos, Danzig o Gdansk, Prusia del Este, Poznań, trazando un nuevo frente a solo sesenta kilómetros al este de Berlín, a lo largo del río Óder.
Un contraataque fallido llevado a cabo el 24 de febrero por el recién creado Grupo del Ejército Vístula, bajo el mando nominal de Heinrich Himmler, permitió al Ejército Rojo apoderarse de Pomerania y eliminar toda la resistencia en la orilla derecha del Óder. Mientras tanto en el sur, los continuos intentos alemanes de levantar el sitio de Budapest fallaron y finalmente la ciudad cayó ante los rusos el 13 de febrero. A pesar de que la derrota era inevitable Hitler seguía ordenando contraataques imposibles, así como la ejecución de tareas irrealizables. Una ofensiva para capturar el Danubio fue llevada a cabo el 16 de marzo sin cumplir su objetivo. El 30 de marzo los soviéticos entraron en Austria y el 13 de abril tomaron Viena.
A pesar de que la producción militar alemana había caído a niveles desesperantes y las reservas de combustible eran más que insuficientes, las tropas alemanas peleaban con mayor fiereza que nunca y por diversas razones: el fanatismo nacionalista y anticomunista, la violenta e implacable represión y la humillación que suponía una rendición incondicional y los millones de refugiados que iban a ser capturados por los soviéticos eran las principales razones que tenía el soldado alemán para oponer resistencia al Ejército Rojo. De esta manera la ofensiva hacia Berlín resultaba más lenta de lo que a Stalin le gustaba. Además la negativa de Hitler a abandonar la capital del Reich obligaba a los generales alemanes a defenderla a toda costa, ya que habían hecho un juramento de lealtad al Führer, el cual también había ordenado no evacuar la ciudad.
Stalin por su parte, hacía creer a Eisenhower que la ofensiva sobre Berlín era una distracción para una real ofensiva sobre Dresde, pero al mismo tiempo urgía a los generales Zhúkov y Kónev a capturar la capital del Reich lo más pronto posible para capturar todo lo posible de tecnología nazi en la capital. Durante un tiempo los estadounidenses planearon enviar paracaidistas sobre Berlín para capturarla, pero Eisenhower no tenía deseos de capturar la ciudad antes que los soviéticos y sabiendo que las bajas serían elevadas abandonó el plan.
Preparación de la ofensiva soviética
Anexo: Unidades militares de la Batalla de Berlín
El 9 de abril de 1945 la ciudad prusiana de Königsberg se rindió al Segundo Frente Bielorruso al mando del general Konstantín Rokosovski. Inmediatamente después Rokosovski y sus tropas avanzaron al frente del Óder. La orden de Stalin a sus generales había sido la de avanzar velozmente por un amplio frente, sin dejar espacios en la orilla derecha el río Rin que los aliados occidentales pudieran ocupar primero. Debido a dicha orden se realizó el despliegue de los Frentes de la siguiente manera: El Segundo Frente Bielorruso al mando de Rokosovski avanzó por el norte, cubriendo el territorio desde el mar hasta Seelow, el Primer Frente Bielorruso al mando de Zhúkov avanzó por el área frente a Seelow ya que a él se le había concedido el privilegio de llegar a Berlín primero, por último el Primer Frente Ucraniano de Kónev avanzaba al sur. El ejército polaco aportaba unos 79.000 hombres a los Frentes soviéticos, que sumaban 2,5 millones de hombres en total. La ofensiva también incluía 6.250 tanques, 7.500 aviones, 41.600 piezas de artillería y morteros, 3.255 cohetes Katiusha y casi 100.000 vehículos, la mayoría prestados por los Estados Unidos. Sumándose a esto, los rusos desplegaron unos 143 reflectores de luz que debían cegar a los defensores, así como iluminar el camino a Berlín.
El 20 de marzo Hitler designó al general Gotthard Heinrici como reemplazo de un inoperante Himmler en el mando del Grupo de Ejército Vístula. Heinrici, que era un hábil estratega, adivinó las intenciones de Zhúkov y preparó tres cinturones defensivos cerca de Seelow, protegiendo una autopista que llevaba directamente a la capital del Reich. Debilitando el frente del Óder en otros puntos, trasladó soldados a Seelow y ordenó inundar la planicie que se extendía entre la población y el río Óder. Dándose cuenta de lo inútil que sería intentar defender esta planicie, movió a todos sus hombres a la colina detrás de esta y dejó a un puñado para disimular la retirada. La localidad de Seelow era defendida por jóvenes soldados de la 9ª División de Paracaidistas, cedidos por Hermann Goering a Heinrici; estos inexpertos soldados solo tenían dos semanas de entrenamiento en infantería y eran dirigidos por expertos pilotos, que no tenían ningún conocimiento de las tácticas de combate terrestre.
Desarrollo de las operaciones
Ofensiva en Seelow
A las dos de la mañana del 16 de abril 22.000 cañones soviéticos de largo alcance abrieron fuego a lo largo de todo el frente, concentrándose la mayor intensidad frente a la localidad de Seelow, barriendo cada palmo de terreno en la planicie entre la localidad y el Óder. Para aquel momento Heinrici había retirado el grueso de sus tropas y las bajas fueron pocas. A la luz del alba los tanques sovéticos acompañados de infantería empezaron a cruzar la pantanosa planicie y a acercarse a la colina, pero los cañones antiaéreos colocados en la cima de la misma empezaron a diezmar a los tanques atacantes y los alemanes empezaron a despedazar a la infantería que se batió en lenta retirada debido al lodo. Por si fuera poco, la espesa niebla que cubría el terreno atenuaba la luz de los reflectores rusos y servía para delatar las formaciones del Primer Frente Bielorruso, pero no era suficiente para cegar a los alemanes, como se había planeado...
Mientras tanto en el sur, el Primer Frente Ucraniano de Kónev iba avanzando de acuerdo al plan, empujando hacia atrás al IV Ejército Panzer del Grupo de Ejército Centro al mando del general Ferdinand Schörner, dicha acción estaba afectando peligrosamente tanto a Heinrici como a Schörner, ya que sus Grupos de Ejército se arriesgaban a ser envueltos.
Stalin, molesto por los contratiempos en Seelow, dio permiso a Kónev para liberar Berlín, presionando a Zhúkov, que envió sus reservas a combatir frente a Seelow, logrando avanzar solamente seis kilómetros. Sin embargo Zhúkov siguió presionando, sufriendo enormes pérdidas, pero ocasionando también severas bajas entre los defensores alemanes. En la noche del 18 de abril los soviéticos finalmente alcanzaron al último cinturón defensivo que Heinrici había levantado, decidiendo el resultado de la batalla.
Para el anochecer del 19 de abril las defensas alemanas habían sido destruidas y el Frente Oriental había dejado de existir, ante este panorama los restos del 9º Ejército y el IV Cuerpo Panzer de la Wehrmacht corrían el riesgo de ser rodeados por el I Frente Ucraniano que avanzaba desde el sur y el I Frente Bielorruso desde el este. Este último se encontraba a menos de sesenta kilómetros de los suburbios de Berlín y ninguna fuerza importante se les oponía. Sin embargo para lograr esto las bajas fueron elevadas ya que en lo que iba del mes de abril los rusos habían perdido 2.807 tanques.
Batalla por Berlín
Lanzadera de cohetes Katyusha del Ejército Rojo, abre fuego en las calles de Berlin, Abril de 1945. La lanzadera es modelo BM-13N, 132 mm sobre un camión Studebaker estadounidense.
Calle berlinesa destruida tras la batalla, cerca a la avenida Unter den Linden, julio de 1945
Las fuerzas disponibles para la defensa de Berlín, ahora que Busse había escapado al oeste con el 9º Ejército, eran varias divisiones de las Waffen-SS, restos de varias unidades de la Wehrmacht, jóvenes sin mayor experiencia de las Juventudes Hitlerianas, ancianos reclutados en el Volkssturm, policías, y veteranos de la Primera Guerra Mundial. A pesar de la superioridad numérica del Ejército Soviético la lucha en la ciudad fue muy feroz y se tuvo que pelear casa por casa.
Para la defensa de Berlín se dispusieron las pocas tropas disponibles de la siguiente manera: En el oeste la XX División de Infantería, en el norte la IX División de Paracaidistas, al noreste la División Panzer Müncheberg, al sureste la División Nordland de las SS, al este del aeropuerto de Tempelhof, mientras que la XVIII División de Panzergranaderos estaba como reserva en el distrito central.
El resultado de la batalla ya estaba sellado, pero la insistencia de Hitler en seguir la lucha impedía la rendición. De esta manera la ciudad sufrió graves daños mientras que el Ejército Rojo avanzaba desde el 24 de abril. Pronto los soviéticos tomaron los distritos de la periferia: Pankow, Spandau, y Köpenick, y después del día 25 los soviéticos habían llegado a las orillas del río Spree en varios puntos, cercando el centro de la ciudad.
Las tropas soviéticas avanzaron desde los grandes ejes de avenidas, desde el sureste por la avenida Frankfurter, desde el sur por la avenida Sonnen, hasta llegar a las afueras del distrito de Charlottenburg. Más al este los soviéticos penetraban en los suburbios de Treptow, Zehlendorf, y Reinickendorf, aplastando la resistencia de las tropas de la Wehrmacht y de las milicias improvisadas del Volkssturm local. Para esas fechas los soviéticos se enfrascaron en violentísimo combate urbano con los defensores alemanes, siendo preciso lanzar obuses y artillería pesada contra edificios de todo tipo. Los defensores esperaban atacar a la infantería y tanques de los soviéticos mediante granadas y Panzerfaust desde lo alto de los tejados, conforme el Ejército Rojo penetraba en las zonas más céntricas de Berlín; para contrarrestarlo los jefes soviéticos recurrieron a las ametralladoras destinadas a "barrer" las ventanas y puertas de los edificios, así como a los ataques con cohetes Katyusha sobre las azoteas de los edificios más altos donde no podían apuntar los cañones de los tanques.
Los soviéticos también rehusaron usar la táctica de avanzar por las calles de Berlín, por su amplitud que los exponía al ataque enemigo y desarrollaron técnicas de combate en espacios cerrados: con granadas o Panzerfaust capturados rompían paredes de los inmuebles para avanzar de un edificio a otro, evitando bajar a las calles. Estas tácticas exigieron a los soldados alemanes enfrascarse en combates a muy corta distancia y obligaron a que la población civil se estableciera masivamente en sótanos, refugios antiaéreos, o en el Metro de Berlín.
Hacia el 25 de abril los soviéticos ya habían entrado en los distritos berlineses de Marzahn, Neukölln y Lichtenberg, mientras que las tropas alemanas retrocedían hacia la zona de los edificios gubernamentales, seguidos por el bombardeo tenaz de los soviéticos. El 26 de abril las fuerzas del Ejército Rojo alcanzaban el barrio de Tiergarten y los límites del barrio de Kreuzberg, mientras tomaban el aeropuerto de Tempelhof y todo el barrio aledaño. El día 27 de abril los soviéticos rebasaron finalmente el anillo defensivo basado en el Metro de Berlín y sólo las zonas céntricas del mismo quedaron en poder de los alemanes, cuyas tropas se veían cada día en una situación más crítica, sin opciones de refuerzos externos, y con una creciente escasez de armas, municiones y suministros médicos.
El 28 de abril los soviéticos avanzaron desde el norte acercándose peligrosamente al Reichstag, y por ende acercándose al búnker de la Cancillería, donde estaba Hitler. Los lugares donde la lucha fue más intensa fue en el Reichstag precisamente, así como el puente Moltke, y la Alexanderplatz, para esa fecha los alemanes controlaban una franja de terrero de cinco kilómetros de sur a norte y quince kilómetros de este a oeste, con sus extremos en la Alexanderplatz y el Olympiastadion, respectivamente. Ante ello, en la tarde del día 28 Martin Bormann sugirió a Hitler y al general Hans Krebs que el mariscal Wilhelm Keitel, en calidad de jefe supremo del OKH debía ordenar al XII Ejército del general Walther Wenck que acelerase su avance desde el este sobre Berlín.
Un camion y autobus destruidos en las calles de Berlín, mayo de 1945
En la mañana del 28 de abril Heinrici se negó a obedecer la orden de Hitler de retener Berlín sin importar las bajas e inmediatamente fue relevado del mando y reemplazado por el general Helmuth Weidling. No obstante, al requerir datos sobre la ofensiva del general Wenck, Keitel y Krebs supieron en la noche del 28 de abril que el XII Ejército había sido detenido por los soviéticos en Potsdam y había sufrido gravísimas bajas, siendo inviable para esta fuerza seguir avanzando hacia el este; por el contrario, las diezmadas tropas de Wenck marchaban apresuradamente al oeste, con el fin de rendirse a los estadounidenses al considerar perdida la batalla por Berlín. Keitel determinó que esta noticia no sea transmitida a Hitler, quien horas antes aún fantaseaba con posibles refuerzos del destrozado XII Ejército.
Durante las últimas fases de la lucha, los combatientes de las Waffen SS estaban mayoritariamente encuadrados en la División Nordland situada en el norte del perímetro defensivo de Berlín; esta división se hallaba entonces formada principalmente por holandeses y franceses, quienes combatían con mayor fiereza al saber que en sus países serían juzgados como traidores y ejecutados. Precisamente la División Nordland se encargaría de la defensa final de la Cancillería del Reich al quedar encerrada en ese sector desde el 29 de abril.
Acá les dejo una explicación en vídeo español. !