Recibí tu carta y me sorprendí, que pen- sandolo bien eres muy tonto y por eso te dejo, te imaginaste que me ibas a co- nocer mas; yo valgo mucho como mu- jer, espero que tu comprendas que for- malizar estas relaciones, nunca se podrian comu- nicar, así por así no se puede. Asi mismo te hago saber que no soy pu- ritana pero tampoco una gran ton- ta, mis hermanas me dijeron que tu ver- dadera intención hacia nosotras, no nos ala- ga, es deplorable y que no sirve para for- mar un hogar, esto te lo quiero comu- nicar las veces que yo desee. Yo quiero un hombre fuerte, que pueda cu- brir mis sentimientos y que posea amor fami- liar todos los dias y en varias posi- bilidades, y triunfar en la vida en situa- ciones por dificiles que sean. Creo que co- nocer la dicha conyugal que deseamos toda mu- jer es lo mas importante de la vida. AHORA VUELVELA A LEER, SALTANDOTE UN REGLON jeje