Hoy recibi el siguiente e-mail y
tomé la decisión de responderlo
LEELO TODO,QUE VALE LA PENA,PARA ABRIR LOS OJOS Y SABER QUE TIPO DE PERSONA NOS GOBIERNA.EL QUE SE EQUIVOCO AL VOTAR QUE LO RECONOZCA.-
ESTOY DE PIE Y ME SACO EL SOMBRERO ANTE ESTA PERSONA QUE PIENSA DE ESTA FORMA.
ESTE MAIL DEBERIA SER PUBLICADO EN TODOS LOS PERIODICOS Y ENVIADO POR MAIL A TODO EL MUNDO.
NO TIENE UNA LETRA DE MAS.
¿DE QUE ORIGEN SON LOS FAMILIARES DE ELLA? ¿SON ARGENTINOS NATIVOS PUROS?.SINO TAMBIEN SON MUERTOS DE HAMBRE
éste es su autor: Juan Pablo Ramirez Vilches
(GRACIAS)
NO DEJEN DE LEERLO!!!!!!!!!!!!!!!!!!
POR ESTO TAMBIEN MARCHAMOS!
Me paro y me pongo de pie,
aplaudan:
Cristina Fernández ha dicho que los que bajaron de los barcos hace poco más de 100 años, lo
hicieron muertos de hambre. Como si haber venido con las ilusiones de quien quiere salir de
una situación de angustia, de países arrasados por guerras y
calamidades, los convirtiera en seres despreciables o inferiores a los que hay que reprocharles la
apertura que tuvieron para ellos otros gobernantes argentinos
que hacían honor a la denominación argentino.
Esos que ella llama muertos de hambre fueron nuestros abuelos, que no sólo vinieron para saciar
su hambre, sino que lo hicieron sin buscar que los alimentaran
gratuitamente con las limosnas dadas a los pobres, hoy llamadas por ella planes, que no son
trabajar, sino planes haraganear, para mantener a sus beneficiarios
en la dependencia de la pobreza y así canjearlos por votos que le
aseguran mantenerse en el poder y en su enriquecimiento vergonzoso.
Esos muertos de hambre, señora Presidente, fueron quienes hicieron rica nuestra patria hasta
alcanzar el 6º lugar en el mundo. Esos muertos de hambre, señora, clavaron el arado por primera vez
en la mayor parte de la tierra argentina para hacerla el granero del mundo.
Esos muertos de hambre, señora, iban a trabajar llevando un pan, dos cebollas y medio litro de
vino, para poder ahorrar lo suficiente y así poder traer a su mujer y sus hijos a compartir esta
bendita tierra. Esos muertos de hambre, señora, amaron esta tierra como usted ni
siquiera puede imaginar, sembraron en ella no sólo el trigo, sino que le dieron muchos
hijos y nietos, que hoy somos esa clase media que usted desprecia, y esos hijos y nietos aprendimos
que la dignidad del hombre comienza con el trabajo, porque significa cumplir el mandato
bíblico "ganarás el pan con el sudor de tu frente".
Claro, que algunos de esos hijos se dedicaron, como usted y su marido, a trabajar prestando
plata con usura y apoderándose de los bienes de quienes no podían pagar sus deudas, lo que
sí los convirtió en muertos de hambre.
Por todo esto, señora presidente, su desprecio a nuestros abuelos, los que hicieron la Argentina próspera, la Argentina del trabajo
en paz. en la que la gente se quería y se sentaba por las tardes en la puerta de su casa, con la
seguridad de que nada alteraría su descanso luego del trabajo honesto, y mandaban a sus hijos a la
escuela y la universidad gratuita, para que ellos pudieran llegar a estar en esa clase media
despreciada por usted, ese desprecio digo, señora, es el desprecio a lo más rico y generoso que puede ostentar
nuestra patria: ese hombre simple, que no es revolucionario con las armas que matan, sino con las herramientas que
producen vida.
Usted, señora, es rica, multimillonaria con infinidad de propiedades, entre otras, esos
costosísimos departamentos de Puerto Madero, o el lujosísimo que su niña Florencia utiliza en
Estados Unidos, y ricos son también sus amigos-súbditos del gobierno, que nos tildan a los
"acaudalados laburantes de la clase media" que pagamos sus lujos y caprichos, como los bien
vestidos. Como si no tuviésemos al menos la pobre libertad de vestirnos decentemente.
Estamos indignados. señora Presidente, ya no porque nos ofenda como lo hace
habitualmente, sino porque ha ofendido a nuestros padres y a nuestros abuelos, esos hombres
honestos a los que usted debería rendir homenaje renunciando a su soberbia y a su pretendida
ilusión de perpetuarse en el poder, y ofreciendo su fortuna a la proclamada y no cumplida
distribución de la riqueza. Un consejo señora: desde hoy guarde luto por las ofensas que
ha inferido al pueblo argentino, en especial a nuestros ancestros y a sus descendientes, la clase
media. Y llore, sí llore de tristeza verdadera por el daño que le está haciendo a la sociedad argentina,
a la que ha dividido como nunca lo estuvo en su historia.
Llore señora Presidente, llore mucho hasta que termine su mandato y váyase al exilio lejano,
que será el lugar donde quizá encuentre el olvido de todos los argentinos de bien aunque allí
gaste su fortuna.
Fdo: YO EL CIUDADANO DE CLASE MEDIA, que dejó un momento su trabajo, para defender el honor
de mis abuelos, esos muertos de hambre que bajaron de los barcos, para hacer la patria
grande que hoy estamos perdiendo —
Mi respuesta
Juan Pablo Ramirez Vilches es un ciudadano de clase
media al igual que yo
con el que no concuerdo de ninguna manera
y me surgió la necesidad
IMPERIOSA e inevitable de escribir los argumentos
que me hacen descreer y desconfiar del análisis
erróneo de algunas personas y por lo tanto
no puedo ni aplaudir ni mucho menos ponerme de pie
ante semejante conclusión personal en la que
lo único que transcribe de las palabras de
nuestra presidente es lo siguiente :
"Cristina Fernández ha dicho que los que bajaron de los
barcos hace poco más de 100 años, lo
hicieron muertos de hambre."
Todo lo demás que indica son interpretaciones de
índole personal por lo que de existir algún tipo de
desprecio sale nada más y nada menos del
autor de esta carta o nota, ya que lo único que
mencionó Cristina Fernandez
es que bajaron muertos de hambre, lo que lamentablemente
fue una cruel realidad y gracias al futuro y
las posibilidades de progresos
que ya todos conocemos obtenidas en nuestro
glorioso país dejaron de serlo.
Creo que somos lo bastante inteligentes para
darle el sentido real a las palabras
de nuestra presidente y no cortar un
fragmento de uno de sus discursos
y generar una érronea, confusa e irreal conclusión.
Ya me harta el ataque constante hacia
nuestra presidente; por qué
no empezamos a enviar mails con ideas,
también es necesario participar,
comprometerse y ser solidario.
Juan Pablo Ramirez Vilches te invito a que nos muestres
tu seriedad y compromiso y nos cuentes
tu propuesta o la que
pensás que es la mejor opción para
sacar adelante a nuestro
querido país ya que lo único que puedo
leer en tu carta es odio y agresión.
Hoy, a más de un año de haber creado este post me llega en Facebook
un argumento similar, confuso y con el mismo contenido erróneo
pero esta vez adjudicado a un Senador italiano Esteban Juan Caselli.
Firmado: Gustavo Lopez Goyeneche.