El malware, o código malicioso por su significado en inglés, es un tipo de programa informático que busca atravesar todos los sistemas de protección y control de un ordenador con diferentes intereses que van desde el borrado y destrucción de la información de un disco duro hasta el control absoluto del equipo con intenciones poco honradas.
Un ordenador infectado con malware y que es utilizado con estas intenciones recibe el apelativo de equipo zombi, ya que el ordenador no reacciona a las órdenes de quien en un principio parece manejarlo, sino que es controlado de manera remota por la persona que lo ha infectado.
A veces este tipo de programas funcionan en un segundo plano, en el que ante el usuario el ordenador se comporta de una manera normal, mientras que está gestionando algunos procesos ocultos aprovechando la memoria y la capacidad de procesamiento que el ordenador tiene libre en ese mismo momento.
Aunque algunos hablan de virus informáticos cuando se refieren al malware, hemos de puntualizar que un virus es tan solo uno de los tipos de malware que existen, por lo que en ocasiones puede que estemos refiriéndonos a un virus con respecto a algo que en realidad no lo es, pero de todos modos la mayoría nos entendemos.
En vista de que cada vez nuestros ordenadores están expuestos a un número mayor de ataques, conviene que tomemos precauciones para evitar que se instalen en nuestros equipos programas malintencionados con intereses poco saludables. Por eso se aconseja siempre que se instale un programa antivirus que detecte cualquier movimiento sospechoso y nos proteja de este tipo de incidentes.
Además de esto es necesario tenerlo actualizado, pues un antivirus sin actualizar es como tener un ordenador sin protección. Tenemos un amplio catálogo de programas que nos protegen y que podemos analizar para elegir cuál de ellos cubre nuestras necesidades.
Un ordenador infectado con malware y que es utilizado con estas intenciones recibe el apelativo de equipo zombi, ya que el ordenador no reacciona a las órdenes de quien en un principio parece manejarlo, sino que es controlado de manera remota por la persona que lo ha infectado.
A veces este tipo de programas funcionan en un segundo plano, en el que ante el usuario el ordenador se comporta de una manera normal, mientras que está gestionando algunos procesos ocultos aprovechando la memoria y la capacidad de procesamiento que el ordenador tiene libre en ese mismo momento.
Aunque algunos hablan de virus informáticos cuando se refieren al malware, hemos de puntualizar que un virus es tan solo uno de los tipos de malware que existen, por lo que en ocasiones puede que estemos refiriéndonos a un virus con respecto a algo que en realidad no lo es, pero de todos modos la mayoría nos entendemos.
En vista de que cada vez nuestros ordenadores están expuestos a un número mayor de ataques, conviene que tomemos precauciones para evitar que se instalen en nuestros equipos programas malintencionados con intereses poco saludables. Por eso se aconseja siempre que se instale un programa antivirus que detecte cualquier movimiento sospechoso y nos proteja de este tipo de incidentes.
Además de esto es necesario tenerlo actualizado, pues un antivirus sin actualizar es como tener un ordenador sin protección. Tenemos un amplio catálogo de programas que nos protegen y que podemos analizar para elegir cuál de ellos cubre nuestras necesidades.