Las cuatro razones para la independencia de Cataluña

Catalañua quiere separarse de España básicamente por cuatro motivos:
1. El argumento económico
Se resume en la tesis de que la independencia beneficiaría económicamente a los catalanes. La explicación más habitual es
a) que una Cataluña independiente no se vería obligada a aportar fondos destinados a otras regiones, y además
b) podría llevar a cabo una política económica centrada exclusivamente en sus intereses. Pero también existe otra variante argumentativa, expuesta recientemente por Albert Esplugas, según la cual,
c) un gobierno catalán totalmente autónomo ya no podría eludir sus responsabilidades culpando a Madrid de los problemas, lo cual permitiría a los ciudadanos exigirle resultados más tangibles.
2. El argumento territorial
Consiste en afirmar que un Estado territorialmente pequeño es preferible a uno grande, porque la administración está así más “próxima” a los ciudadanos.

3. El argumento democrático
También conocido como derecho a la autodeterminación. Consiste en afirmar que la gente tiene derecho a decidir a qué estado quiere pertenecer.
El derecho de autodeterminación presenta el problema obvio de determinar –valga la redundancia– el sujeto que lo ejerce. Si el 51 % de la población de un territorio tiene derecho a decidir a qué estado pertenece (creando uno nuevo), ¿por qué razón el 49 % restante no tendría derecho a decidir su pertenencia al estado actualmente existente?
4. El argumento nacionalista
Consiste en afirmar que existe una "nación" (concepto histórico y cultural) cuya “identidad” sólo podrá preservarse y desarrollarse plenamente con unas instituciones estatales propias. En realidad, como decía al principio, este es el argumento fundamental del independentismo real, aunque en absoluto desdeñe los de tipo económico o político.
La crítica profunda al nacionalismo es la siguiente: No se puede proteger una cultura o una “identidad” a costa de los derechos individuales. Concedido esto, ¿qué diferencia habría entre una autonomía y un estado propio? O dicho con menos miramientos, ¿para qué quieren los nacionalistas un estado propio, si no es para proseguir con sus imposiciones a los no nacionalistas con todavía menos trabas –siquiera teóricas– de las instituciones centrales?

Actualmente, el gobierno autónomo restringe las libertades lingüísticas de los castellanohablantes, en la educación, el comercio, etc, pero la oficialidad legal del castellano sigue siendo, si no un freno a su política antiliberal, sí al menos un recurso ideológico y jurídico en manos de la oposición al nacionalismo. En una Cataluña independiente, este último reducto ya no existiría. Los castellanohablantes pasarían a ser un colectivo protegido, es decir, en manos de la administración, que generosamente les ofrecería los medios para… aprender catalán de una vez y mostrarse eternamente agradecidos al estado rendentor catalán.
Carece de sentido defender la lengua, y quien dice la lengua dice la raza o el "paisaje" (véase Estatut), pasando por encima de las libertades individuales, salvo que adoptemos posiciones irracionalistas y preilustradas. O para que se me entienda, emparentadas con el fascismo. No en vano, el nacionalismo tiene en común con el racismo la tergiversación de los conocimientos científicos (historiográficos en un caso, biológicos en otro) para sostener la existencia de unas entidades ficticias como son la raza aria o la nación catalana. Por supuesto, siendo mucho más grave el racismo, porque promueve las políticas más brutalmente inhumanas, el nacionalismo presenta paralelismos obvios con esa forma de pensamiento, por mucho que se quiera revestir, sobre todo en el caso catalán, de moderación y hasta de liberalismo, lo que ya es el colmo.