Los equipos de futbol de la zona sur del gran buenos aires
Una recopilacion de los equipos de cada una de las ciudades de zona sur.
Adroguè
Brown de adroguè
El Club Atlético Brown, más conocido como Brown de Adrogué o solamente Brown, es un club de fútbol argentino, fundado el 3 de marzo de 1945. Tiene su sede en la localidad de Adrogué del partido de Almirante Brown perteneciente a la provincia de Buenos Aires.
Actualmente participa en la Primera B, tercera división para los equipos directamente afiliados a la AFA. Su estadio lleva el nombre de Lorenzo Arandilla y tiene una capacidad para 3.000 espectadores.
Actualmente participa en la Primera B, tercera división para los equipos directamente afiliados a la AFA. Su estadio lleva el nombre de Lorenzo Arandilla y tiene una capacidad para 3.000 espectadores.
El 3 de marzo de 1945 se fundó el Club Atlético Brown. Aquellos que acordaron su fundación, lo hicieron con motivo que Adrogué recuperara una institución para la práctica de fútbol oficial y desarrollar todas las actividades deportivas.
Los colores de la institución fueron tomados en homenaje a dos instituciones que militaron en el fútbol grande: el celeste por el Club Atlético Adrogué y el rojo y negro, que forman una "V" en la camiseta, por Club Nacional.
El 11 de abril de 1945 quedó afiliado a la Asociación del Fútbol Argentino, jugando de local en la cancha del Club Nacional (hoy 9 de Julio).
El ascenso del C.A. Nacional de Adrogué fue la culminación del entusiasmo local por el fútbol. Corría el año 1926 cuando el suceso pareció hacer que se distienda el estado emocional y, aquello que había sido un ansia contenida, dio paso al aletargamiento del espíritu de los aficionados y también de los clubes.
El hito 1926 marcó la pausa, al compás del otro motivo trascendente que eclosionó en el ámbito futbolístico del país: el profesionalismo en 1930.
Esa afición nata por el deporte hizo que surgieran muchas otras instituciones con el mismo fin pero, lamentablemente, resultaron una ráfaga de inquietudes que no alcanzaron a lograr que nuestro distrito apareciera en letras de molde en el panorama del fútbol superior.
Tuvieron que pasar casi veinte años para que los registros de la A.F.A. volvieran a inscribir a una entidad de Almirante Brown, y esto se debió a una circunstancia fortuita, que el ánimo predispuesto de un grupo de amigos forzó a la realización.
En José Mármol existían deseos de insistir con el fútbol y algunos socios del club de pelota "El Fogón" (el mismo que corrió a la hinchada hace unos años), en varias oportunidades, formaron equipos que nunca actuaron con ese nombre por una disposición estatutaria: el definido encasillamiento de fomentar la pelota a paleta.
Así las cosas, un 28 de febrero de 1945 se reunieron en el actual Club "El Fogón": el Dr. Héctor J. Sánchez, Miguel De Leo, Julio Arín, Alfredo Terraza, Santiago Zicarelli y Carmelo Mancuso, quienes abordaron el tema sin tomar una determinación precisa.
Al otro día Sánchez y De Leo resolvieron volver sobre el asunto y hacer una invitación a quienes aún continuaban con la idea del fútbol mayor.
El 2 de marzo en horas de la noche, el centro comercial, Plaza Espora nº14, fue testigo de la presencia de trece personas: El Dr. Sánchez, De Leo, Zicarelli, Arín, Terraza, Pascual Solari, Dr. Ricardo Muñoz, Roque Mársico, Eduardo Álvarez, Alejandro Zerbi, Horacio Moggia, Victor Chirichela y José M. Ghilarducci, quienes acordaron "la fundación de una institución que recuperara la práctica del fútbol oficial, pero con vista a la posibilidad de que, en un futuro no muy lejano, fuera la CASA DEL DEPORTE DEL PUEBLO, un verdadero centro de actividades deportivas y una manifestación social de la más alta jerarquía democrática".
El día 3 de Marzo, a la una de la madrugada, se votó afirmativamente el proyecto de acta de fundación que expresa: "En el partido de Alte. Brown, siendo la primera hora del día 3 de Marzo del año 1945 (88º aniversario del fallecimiento del Almirante Guillermo Brown), queda fundado el Club Atlético Brown, para que sea la casa del deporte del Partido y perpetúe nuestra honrosa tradición en el fútbol oficial".
Los colores de la institución fueron tomados en homenaje a dos instituciones que militaron en el fútbol grande: el celeste por el Club Atlético Adrogué y el rojo y negro, que forman una "V" en la camiseta, por Club Nacional.
El 11 de abril de 1945 quedó afiliado a la Asociación del Fútbol Argentino, jugando de local en la cancha del Club Nacional (hoy 9 de Julio).
El ascenso del C.A. Nacional de Adrogué fue la culminación del entusiasmo local por el fútbol. Corría el año 1926 cuando el suceso pareció hacer que se distienda el estado emocional y, aquello que había sido un ansia contenida, dio paso al aletargamiento del espíritu de los aficionados y también de los clubes.
El hito 1926 marcó la pausa, al compás del otro motivo trascendente que eclosionó en el ámbito futbolístico del país: el profesionalismo en 1930.
Esa afición nata por el deporte hizo que surgieran muchas otras instituciones con el mismo fin pero, lamentablemente, resultaron una ráfaga de inquietudes que no alcanzaron a lograr que nuestro distrito apareciera en letras de molde en el panorama del fútbol superior.
Tuvieron que pasar casi veinte años para que los registros de la A.F.A. volvieran a inscribir a una entidad de Almirante Brown, y esto se debió a una circunstancia fortuita, que el ánimo predispuesto de un grupo de amigos forzó a la realización.
En José Mármol existían deseos de insistir con el fútbol y algunos socios del club de pelota "El Fogón" (el mismo que corrió a la hinchada hace unos años), en varias oportunidades, formaron equipos que nunca actuaron con ese nombre por una disposición estatutaria: el definido encasillamiento de fomentar la pelota a paleta.
Así las cosas, un 28 de febrero de 1945 se reunieron en el actual Club "El Fogón": el Dr. Héctor J. Sánchez, Miguel De Leo, Julio Arín, Alfredo Terraza, Santiago Zicarelli y Carmelo Mancuso, quienes abordaron el tema sin tomar una determinación precisa.
Al otro día Sánchez y De Leo resolvieron volver sobre el asunto y hacer una invitación a quienes aún continuaban con la idea del fútbol mayor.
El 2 de marzo en horas de la noche, el centro comercial, Plaza Espora nº14, fue testigo de la presencia de trece personas: El Dr. Sánchez, De Leo, Zicarelli, Arín, Terraza, Pascual Solari, Dr. Ricardo Muñoz, Roque Mársico, Eduardo Álvarez, Alejandro Zerbi, Horacio Moggia, Victor Chirichela y José M. Ghilarducci, quienes acordaron "la fundación de una institución que recuperara la práctica del fútbol oficial, pero con vista a la posibilidad de que, en un futuro no muy lejano, fuera la CASA DEL DEPORTE DEL PUEBLO, un verdadero centro de actividades deportivas y una manifestación social de la más alta jerarquía democrática".
El día 3 de Marzo, a la una de la madrugada, se votó afirmativamente el proyecto de acta de fundación que expresa: "En el partido de Alte. Brown, siendo la primera hora del día 3 de Marzo del año 1945 (88º aniversario del fallecimiento del Almirante Guillermo Brown), queda fundado el Club Atlético Brown, para que sea la casa del deporte del Partido y perpetúe nuestra honrosa tradición en el fútbol oficial".
Burzaco
San martin de burzaco
El Club Social y Deportivo San Martín es un club argentino, fundado el 1 de mayo de 1936. Tiene su sede en la localidad de Burzaco, Partido de Almirante Brown perteneciente a la Provincia de Buenos Aires.
Actualmente participa en la Primera D, quinta y última división para los equipos directamente afiliados a la AFA. Su estadio lleva el nombre de Francisco Boga y tiene una capacidad de alrededor de 3.000 personas.
Actualmente participa en la Primera D, quinta y última división para los equipos directamente afiliados a la AFA. Su estadio lleva el nombre de Francisco Boga y tiene una capacidad de alrededor de 3.000 personas.
La década del ´30, ya con una destacada población, se desarrolla la actividad comercial, compuesta por almacenes, ferreterías, librerías, mueblerías, corralones de materiales, carnicerías, bazar, acopiadores de aves y huevos, surtidores de naftas, zapaterías, etc. Por el lado de la industria se destacaron la carpintería de Massini Hnos., la herrería de Fauto Bertoni, la fabrica de conservas de Alfredo Klepsch, los hornos de ladrillos y los talleres mecánicos y de automóviles.
Del entusiasmo de aquellas generaciones de hombres y mujeres, de querer construir un futuro mejor para sus hijos, se da el origen del club San Martín, que fue como tantas otros equipos de barrios. La barra de muchachos que hacían comentarios, discusiones y travesuras propias de la edad. Comenzaron a medida que se iba iniciando el escenario de su juego predilecto, el fútbol. Y es que por ese entonces (años 1933 al 35) el fútbol era el deporte favorito de casi todos los jóvenes de nuestro pueblo, y quizás de todo el país. Al principio se pasaba el tiempo en los clásicos potreros y más tarde en algo tan ansiado, como el campo con límites reglamentarios. Pero cabe destacar, que en esos tiempos lo que sobraban eran campos verdes para su practica.
Fue así como se fue improvisando uno de los equipos (se llamaban también “teans”) de barrios, a fuerza de hacer los famosos picados. Empujados estos “chicos grandes” por el entusiasmo, despertando poco a poco, por el continuo desarrollo de sus habilidades individuales y por la emulación de los jugadores de los equipos profesionales (eran ídolos, Bernabé Ferreira, Roberto Cherro, Fosa, Botasso, el rusito González, Lalin, Seine, Stabile), también en esos potreros habían conjuntos que se las traían y las rivalidades motivaban en encuentros que colmaban las canchas sin alambradas, pero canchas al fin. Se hicieron entonces los furiosos desafíos de rigor y fueron desfilando por esos terrenos ubicados entre las hoy denominadas calles Adrogue y Alsina, otros “teams” similares a los que pintorescamente se denominaban “los de caballo”, “los de ventarrón”, “los de tienda San José”,”los del club Burzaco”, “los de Independiente” y otros tantos que se perdieron en el recuerdo.
En los primeros tiempos los arcos eran de ropa amontonada en cada sector, con la lógica del ventajero arquero que siempre trataba que el suyo fuera más chico.
Luego se fueron “agrandando” y esos arcos “sui generis” pasaron a construirse con postes de álamo y cables en función de travesaño.
Y así paulatinamente, sin darse cuenta quizás fue surgiendo la idea que tuvo rápida concreción, cual fue dar a ese equipo que estaba ya gitaneando por los barrios, la categoría de club. Idea que estaba alimentada por dos sentimientos: uno inexpresado, pero latente en esos purretes, de que el mundo giraba alrededor de una pelota de fútbol, amarillita con gajos, que veían hasta en los sueños y que ni el filoso tiento los hacia enquistar con ella, ya que en realidad constituían a todo su mundo espiritual; y otro, fruto de su sentido sano, proclive al deporte, sin dobleces que ese, “su club” iba ser distinto de los demás, que iban a depender únicamente del esfuerzo de sus integrantes con el pensamiento fijo que iba a bastar a sí mismo, sin desvincular nunca la “práctica del deporte por el deporte mismo”.
La pelota, hasta entonces generosamente brindada por algunos de los que disponían de mayor recursos, fue reemplazados por otra adquirida con los pesos juntados afanosamente entre todos, jugadores y primeros socios; y similar situación se provocó con el primer juego de camisetas, cuyo color azul-celeste, se debió a don Eric Smith, quien fue que puso el dinero necesario para su adquisición.
Se buscó entonces el nombre para ponerle al flamante club. Se dieron ideas por doquier, hasta que todos los que estaban en la cosa tuvieron la idea ¿Cuál es el sitio favorito de reunión antes y después de los partidos? Fue la pregunta y la respuesta surgió sola: San Martín (esquina 25 de mayo)-y menos mal que no se les ocurrió el otro nombre, por que sino se hubiese complicado en los cánticos actuales-. Así previstamente salió el nombre de la entidad que hoy todos conocemos.
Alrededor de veinticinco muchachos estaban en el “gran sueño” y de entre ellos salieron los jugadores del primer equipo de cuarta división, quien también, a su vez, integraban la comisión directiva. Triple misión: jugar, ganar y cobrar los recibos… pero también tenían que arreglar la pelota, cortar el pasto de la cancha, marcar con cal las líneas de reglamento, y esto último, muchas veces lo hicieron antes de salir ellos mismos a jugar un partido. Y no falto tampoco quienes generosamente pusieron dinero de su bolsillo por que las “cuotas” de socio no alcanzaban a cubrir los mismos gastos. Todo esfuerzo, todo sacrificio y todo cariño. Es que el motor del entusiasmo, funcionaba a la perfección y lo puede todo en el deporte.
El primer equipo se formó entre todos, alentados por la colaboración de los primeros asociados y constantes animadores, entre los que se recuerda a Muñoz y Vizconti, unidos ellos por distintos motivos, uno por vínculos familiares, otro por amistad y camaradería, otro por simpatía , pero participando en común por amor sin límites con el deporte; fundaron el 1º de mayo de 1936 el club San Martín de Burzaco, ya en forma oficial, cuya norma trazada se ha mantenido en forma invariable hasta hoy: la practica leal de deporte, por la satisfacción y beneficios que pasando y salvo esporádicas inclusiones en el atletismo y el básquet (la asociación de básquet de Almirante Brown cuenta a San Martín entre sus socios fundadores) que desde ya hace muchas décadas se dejó de practicar por diversos motivos, la única actividad que se fue desarrollando ininterrumpidamente en sus 67 años de vida, ha sido el fútbol.
Innumerables encuentros amistosos jalonan su trayectoria y muchos de ellos resultaron inolvidables para quienes tuvieron el placer de presenciarlos. Torneo ínter clubes e internos, se suman a los lances, merantes amistosos que se fueron cubriendo en todas las etapas.
Entre su más prominentes rivales se encuentran: Nacional de Adrogué, Las Mitas de Longchamps, Olimpia de Lomas de Zamora, Progreso de Temperley y Aconcagua. Todo esto en años lejanos. Más adelante entro a “tallar” la tercera división y el equipo de veteranos, estos últimos enfrentando a las mutuales de Los Andes, Temperley, Banfield, River Plate, Boca Júnior, Lanùs, asociación Argentina de Actores, etc. Muchas figuras que en su momento fueron glorias de nuestro más popular deporte, trayendo con ellos recuerdos imborrables que afloraron en las mentes con el resurgimiento de una época ya pasada, pero que siempre tiene vigencia…
Y volviendo al pasado, para recordar los nombres de aquellos que integraron la primera comisión directiva, como así también la conformación de los primeros conjuntos de cuarta y quinta división.
Del entusiasmo de aquellas generaciones de hombres y mujeres, de querer construir un futuro mejor para sus hijos, se da el origen del club San Martín, que fue como tantas otros equipos de barrios. La barra de muchachos que hacían comentarios, discusiones y travesuras propias de la edad. Comenzaron a medida que se iba iniciando el escenario de su juego predilecto, el fútbol. Y es que por ese entonces (años 1933 al 35) el fútbol era el deporte favorito de casi todos los jóvenes de nuestro pueblo, y quizás de todo el país. Al principio se pasaba el tiempo en los clásicos potreros y más tarde en algo tan ansiado, como el campo con límites reglamentarios. Pero cabe destacar, que en esos tiempos lo que sobraban eran campos verdes para su practica.
Fue así como se fue improvisando uno de los equipos (se llamaban también “teans”) de barrios, a fuerza de hacer los famosos picados. Empujados estos “chicos grandes” por el entusiasmo, despertando poco a poco, por el continuo desarrollo de sus habilidades individuales y por la emulación de los jugadores de los equipos profesionales (eran ídolos, Bernabé Ferreira, Roberto Cherro, Fosa, Botasso, el rusito González, Lalin, Seine, Stabile), también en esos potreros habían conjuntos que se las traían y las rivalidades motivaban en encuentros que colmaban las canchas sin alambradas, pero canchas al fin. Se hicieron entonces los furiosos desafíos de rigor y fueron desfilando por esos terrenos ubicados entre las hoy denominadas calles Adrogue y Alsina, otros “teams” similares a los que pintorescamente se denominaban “los de caballo”, “los de ventarrón”, “los de tienda San José”,”los del club Burzaco”, “los de Independiente” y otros tantos que se perdieron en el recuerdo.
En los primeros tiempos los arcos eran de ropa amontonada en cada sector, con la lógica del ventajero arquero que siempre trataba que el suyo fuera más chico.
Luego se fueron “agrandando” y esos arcos “sui generis” pasaron a construirse con postes de álamo y cables en función de travesaño.
Y así paulatinamente, sin darse cuenta quizás fue surgiendo la idea que tuvo rápida concreción, cual fue dar a ese equipo que estaba ya gitaneando por los barrios, la categoría de club. Idea que estaba alimentada por dos sentimientos: uno inexpresado, pero latente en esos purretes, de que el mundo giraba alrededor de una pelota de fútbol, amarillita con gajos, que veían hasta en los sueños y que ni el filoso tiento los hacia enquistar con ella, ya que en realidad constituían a todo su mundo espiritual; y otro, fruto de su sentido sano, proclive al deporte, sin dobleces que ese, “su club” iba ser distinto de los demás, que iban a depender únicamente del esfuerzo de sus integrantes con el pensamiento fijo que iba a bastar a sí mismo, sin desvincular nunca la “práctica del deporte por el deporte mismo”.
La pelota, hasta entonces generosamente brindada por algunos de los que disponían de mayor recursos, fue reemplazados por otra adquirida con los pesos juntados afanosamente entre todos, jugadores y primeros socios; y similar situación se provocó con el primer juego de camisetas, cuyo color azul-celeste, se debió a don Eric Smith, quien fue que puso el dinero necesario para su adquisición.
Se buscó entonces el nombre para ponerle al flamante club. Se dieron ideas por doquier, hasta que todos los que estaban en la cosa tuvieron la idea ¿Cuál es el sitio favorito de reunión antes y después de los partidos? Fue la pregunta y la respuesta surgió sola: San Martín (esquina 25 de mayo)-y menos mal que no se les ocurrió el otro nombre, por que sino se hubiese complicado en los cánticos actuales-. Así previstamente salió el nombre de la entidad que hoy todos conocemos.
Alrededor de veinticinco muchachos estaban en el “gran sueño” y de entre ellos salieron los jugadores del primer equipo de cuarta división, quien también, a su vez, integraban la comisión directiva. Triple misión: jugar, ganar y cobrar los recibos… pero también tenían que arreglar la pelota, cortar el pasto de la cancha, marcar con cal las líneas de reglamento, y esto último, muchas veces lo hicieron antes de salir ellos mismos a jugar un partido. Y no falto tampoco quienes generosamente pusieron dinero de su bolsillo por que las “cuotas” de socio no alcanzaban a cubrir los mismos gastos. Todo esfuerzo, todo sacrificio y todo cariño. Es que el motor del entusiasmo, funcionaba a la perfección y lo puede todo en el deporte.
El primer equipo se formó entre todos, alentados por la colaboración de los primeros asociados y constantes animadores, entre los que se recuerda a Muñoz y Vizconti, unidos ellos por distintos motivos, uno por vínculos familiares, otro por amistad y camaradería, otro por simpatía , pero participando en común por amor sin límites con el deporte; fundaron el 1º de mayo de 1936 el club San Martín de Burzaco, ya en forma oficial, cuya norma trazada se ha mantenido en forma invariable hasta hoy: la practica leal de deporte, por la satisfacción y beneficios que pasando y salvo esporádicas inclusiones en el atletismo y el básquet (la asociación de básquet de Almirante Brown cuenta a San Martín entre sus socios fundadores) que desde ya hace muchas décadas se dejó de practicar por diversos motivos, la única actividad que se fue desarrollando ininterrumpidamente en sus 67 años de vida, ha sido el fútbol.
Innumerables encuentros amistosos jalonan su trayectoria y muchos de ellos resultaron inolvidables para quienes tuvieron el placer de presenciarlos. Torneo ínter clubes e internos, se suman a los lances, merantes amistosos que se fueron cubriendo en todas las etapas.
Entre su más prominentes rivales se encuentran: Nacional de Adrogué, Las Mitas de Longchamps, Olimpia de Lomas de Zamora, Progreso de Temperley y Aconcagua. Todo esto en años lejanos. Más adelante entro a “tallar” la tercera división y el equipo de veteranos, estos últimos enfrentando a las mutuales de Los Andes, Temperley, Banfield, River Plate, Boca Júnior, Lanùs, asociación Argentina de Actores, etc. Muchas figuras que en su momento fueron glorias de nuestro más popular deporte, trayendo con ellos recuerdos imborrables que afloraron en las mentes con el resurgimiento de una época ya pasada, pero que siempre tiene vigencia…
Y volviendo al pasado, para recordar los nombres de aquellos que integraron la primera comisión directiva, como así también la conformación de los primeros conjuntos de cuarta y quinta división.
Longchamps
Longchamps rojo C.A
Este club participa en un torneo llamado liga country,es un torneo sureño,este equipo no ha llegado nunca a participar de las diviciones de futbol de afa.
Lomas de zamora
Temperley
El Club Atlético Temperley es un club de fútbol de la ciudad de Temperley en la provincia de Buenos Aires, Argentina. Fue fundado el 1º de noviembre de 1912 y juega actualmente en la Primera B de la Argentina.
El Club Atlético Temperley es una institución de la zona sur del Gran Buenos Aires. Nace en 1910 con el nombre de "Club de Foot-ball Centenario - Temperley", en homenaje a la Revolución de Mayo. Entre 1909 y 1910 un grupo de entusiastas muchachos se reunía en la zona de Temperley para jugar al fútbol, tal vez al influjo de los primeros ingleses que habían llegado al pueblo con el ferrocarril y ya lo practicaban. Varios fueron los campos de juego inicialmente utilizados. Uno de ellos estaba situado aproximadamente a 200 metros al sur del actual estadio del Club Atlético Temperley, en las tierras ubicadas sobre la calle 9 de Julio, entre Dorrego y Brandsen, solar que desde principios de siglo era ocupado por un horno de ladrillos. Otro escenario fue el baldío comprendido entre las calles 25 de Mayo, Brandsen, Pichincha y Suárez y también se jugaba en el delimitado por las calles Guido, Espora, Liniers y Avellaneda, más conocido como “Cochera Avellaneda”. Aquellos equipos, formados por adolescentes de 13 a 16 años, jugaban bajo el nombre de Centenario, y en el primero de esos terrenos, lo hacían vistiendo una camisa celeste y blanca. Uno de esos grupos se organizó con visión de futuro y creció hasta constituirse en un club. Tan sencilla circunstancia constituyó el origen del Centenario Foot-Ball Club o Club de Foot-Ball Centenario, testimoniado por un viejo sello de goma, “Club de Foot-Ball Centenario - Temperley - Fundado en 1910”, en homenaje a los 100 años de la gesta de Mayo. Dos años más tarde, el grupo se transformó en club, concretándose su fundación definitiva el 1º de noviembre de 1912. En una asamblea realizada en el viejo Colegio Arias
La primera acta que hay memoria para reflejar lo actuado por la comisión directiva, lleva fecha del 4 de febrero de 1916. La que se labró el 23 del mismo mes bajo el número tres, dice en uno de sus párrafos: "Quedó aprobado mandar una carta a la comisión directiva del club Villa Turdera, solicitando de nuevo el field". Se desprende entonces, que el primer campo de juego utilizado por "Centenario" para la práctica del fútbol, estuvo ubicado en un paraje de Villa Turdera. Fue sin duda, la primera gran conquista del animoso núcleo, que dejando de lado el potrero, cristalizó sus afanes de poder actuar en una cancha "verdadera". Casillas por vestuarios; sin tribunas porque falta no hacían, pero arcos y medidas reglamentarias que hicieron nacer en la conciencia de cada uno de los integrantes de "Centenario" la idea de poder actuar algún día frente a otros clubes que, por entonces, eran más poderosos y que luego, muchos de ellos, por diversas causas fueron sucumbiendo.
En 1917 se incorpora al club una figura decisiva en el desarrollo y en la consolidación de la institución, se trataba de Alfredo M. Beranger, hombre de carácter muy fuerte y de perfil siempre muy alto, el cual rápidamente se erige como líder y motor de la entidad. Beranger propone algo que a muchos inicialmente les pareció una locura: que Temperley se inscribiera en los torneos oficiales de football, es decir, en la entidad que en ese entonces regulaba y organizaba los torneos más importantes de Buenos Aires, nada más y nada menos que la Asociación Argentina de Football, antecesora de la actual AFA en las épocas del amateurismo. Del mismo modo en ese mismo año se adopta como divisa definitiva de la institución el color Celeste.
El Club Centenario obtiene secretaría propia. Funcionaba en la finca de la calle Vicente López 852, Temperley; la sede funcionaba sin horario, como una prolongación de las frecuentes tertulias en las que se eslabonaban distintas inicativas mirando hacia lo lejos.
Y estos contactos se hacían más seguidos aún, cuando se estaban en los pasos previos a la inauguración oficial de la cancha de Villa Turdera, feliz acontecimiento registrado en marzo de 1917, mes propicio para la vida del club, por cuanto además se procedió a la adquisición de una bandera celeste, que sería la divisa oficial y definitiva que utilizarían todos los representantes de la entidad, en cuenta competición deportiva se realizase.
Comienza a jugar oficialmente en Segunda División en 1919.
Fue el último día del año 1919, en que se hizo el primer intento de concretar un anhelo que se venía acariciando desde hacía largo tiempo: Poseer un campo propio y exclusivo, para la práctica del fútbol y el anexo de otras labores deportivas. También significó la primera contrariedad, dado que en la imaginación de cada uno se había vislumbrado la posibilidad de conseguir la posesión a préstamo del solar situado en la Calle 9 de Julio, entre Dorrego y Brandsen (sitio donde actualmente funcionan todas las instalaciones del Club Temperley) de propiedad de la empresa Ferrocarril del SUd. El gerente de la misma, respondiendo a una nota, manifestó la imposibilidad de acceder a tal petición, con lo cual momentáneamente se dejó de pensar en esa perspectiva.
En 1921 y tras un proceso largo, el club cambia su denominación por la actual y alquila el terreno donde hoy tiene su sede al ferrocarril. Se firma el contrato por una cuota de arrendamiento fijada en la cantidad de veinte pesos mensuales. El Club A. Temperley, si bien era una institución reconocida, no poseía empero el instrumento que le diese fuerza legal para poder garantizar la transacción de arrendamiento que acababa de realizar. Esta eventualidad movió a su presidente, don Alfredo M. Beranger, para prestar su solvencia moral y material, para obtener los terrenos del Ferrocarril Sud el 22 de enero de 1922.
La primera acta que hay memoria para reflejar lo actuado por la comisión directiva, lleva fecha del 4 de febrero de 1916. La que se labró el 23 del mismo mes bajo el número tres, dice en uno de sus párrafos: "Quedó aprobado mandar una carta a la comisión directiva del club Villa Turdera, solicitando de nuevo el field". Se desprende entonces, que el primer campo de juego utilizado por "Centenario" para la práctica del fútbol, estuvo ubicado en un paraje de Villa Turdera. Fue sin duda, la primera gran conquista del animoso núcleo, que dejando de lado el potrero, cristalizó sus afanes de poder actuar en una cancha "verdadera". Casillas por vestuarios; sin tribunas porque falta no hacían, pero arcos y medidas reglamentarias que hicieron nacer en la conciencia de cada uno de los integrantes de "Centenario" la idea de poder actuar algún día frente a otros clubes que, por entonces, eran más poderosos y que luego, muchos de ellos, por diversas causas fueron sucumbiendo.
En 1917 se incorpora al club una figura decisiva en el desarrollo y en la consolidación de la institución, se trataba de Alfredo M. Beranger, hombre de carácter muy fuerte y de perfil siempre muy alto, el cual rápidamente se erige como líder y motor de la entidad. Beranger propone algo que a muchos inicialmente les pareció una locura: que Temperley se inscribiera en los torneos oficiales de football, es decir, en la entidad que en ese entonces regulaba y organizaba los torneos más importantes de Buenos Aires, nada más y nada menos que la Asociación Argentina de Football, antecesora de la actual AFA en las épocas del amateurismo. Del mismo modo en ese mismo año se adopta como divisa definitiva de la institución el color Celeste.
El Club Centenario obtiene secretaría propia. Funcionaba en la finca de la calle Vicente López 852, Temperley; la sede funcionaba sin horario, como una prolongación de las frecuentes tertulias en las que se eslabonaban distintas inicativas mirando hacia lo lejos.
Y estos contactos se hacían más seguidos aún, cuando se estaban en los pasos previos a la inauguración oficial de la cancha de Villa Turdera, feliz acontecimiento registrado en marzo de 1917, mes propicio para la vida del club, por cuanto además se procedió a la adquisición de una bandera celeste, que sería la divisa oficial y definitiva que utilizarían todos los representantes de la entidad, en cuenta competición deportiva se realizase.
Comienza a jugar oficialmente en Segunda División en 1919.
Fue el último día del año 1919, en que se hizo el primer intento de concretar un anhelo que se venía acariciando desde hacía largo tiempo: Poseer un campo propio y exclusivo, para la práctica del fútbol y el anexo de otras labores deportivas. También significó la primera contrariedad, dado que en la imaginación de cada uno se había vislumbrado la posibilidad de conseguir la posesión a préstamo del solar situado en la Calle 9 de Julio, entre Dorrego y Brandsen (sitio donde actualmente funcionan todas las instalaciones del Club Temperley) de propiedad de la empresa Ferrocarril del SUd. El gerente de la misma, respondiendo a una nota, manifestó la imposibilidad de acceder a tal petición, con lo cual momentáneamente se dejó de pensar en esa perspectiva.
En 1921 y tras un proceso largo, el club cambia su denominación por la actual y alquila el terreno donde hoy tiene su sede al ferrocarril. Se firma el contrato por una cuota de arrendamiento fijada en la cantidad de veinte pesos mensuales. El Club A. Temperley, si bien era una institución reconocida, no poseía empero el instrumento que le diese fuerza legal para poder garantizar la transacción de arrendamiento que acababa de realizar. Esta eventualidad movió a su presidente, don Alfredo M. Beranger, para prestar su solvencia moral y material, para obtener los terrenos del Ferrocarril Sud el 22 de enero de 1922.
Los andes
El Club Atlético Los Andes es un club de fútbol argentino fundado en el 1 de enero de 1917 en Lomas de Zamora, Buenos Aires. Actualmente milita en la Primera B Metropolitana.
En este equipo pasaron Jorge Ginarte, Hernán Díaz, Gilmar Villagrán, Esteban Fuertes, Adrián Czornomaz, Darío Sala, Favio Pieters, Ezequiel Maggiolo, Germán Denis, José María Buljubasich, entre otros.
En este equipo pasaron Jorge Ginarte, Hernán Díaz, Gilmar Villagrán, Esteban Fuertes, Adrián Czornomaz, Darío Sala, Favio Pieters, Ezequiel Maggiolo, Germán Denis, José María Buljubasich, entre otros.
Transcurría 1916 y en la calle Gorriti, cortada por las vías del ferrocarril, se desarrollaban interminables partidos de fútbol en un potrero cercano a la estación ferroviaria de Lomas de Zamora, en los cuales formaban parte: José Gogenola, Eduardo Gallardón, Diego Urioste, E. Adolfo Langet, Federico Galán, Antonio Talgiani, Amoroso, José Piaggio, Aboitiz, Crespo, Marcos Panizzi, entre otros. Un grupo de jóvenes que decidieron formar un club, pero que aún no tenía nombre.
El 24 de junio de 1916, los aeronautas argentinos Eduardo Bradley y Ángel María Zuloaga cruzaron por primera vez la Cordillera de Los Andes en el globo Eduardo Newbery, partiendo de Santiago de Chile, Chile, y llegando a Uspallata, Mendoza, en tres horas y media y alcanzando una altura de 8.100 metros. En homenaje a la hazaña alcanzada por estos aeronautas, los jóvenes bautizaron al club de fútbol con el nombre de la cordillera. La iniciativa de nombrar al club como Los Andes perteneció al señor Loizú. Liderados por Adolfo Langet y Eduardo Gallardón, cumplieron el sueño de formar un club para competir con Lomas Athletic Club, Quilmes, Temperley, Talleres, y Banfield.
El club se fundó el 1 de enero de 1917, luego de la primera Asamblea realizada en la forrajería de los señores Jurjo y Cobiellade, frente a la Lechería Gallardón. Oficializada la constitución del club, se estipuló una cuota de $1 para los primeros socios o adherentes al club. La primera comisión directiva estuvo integrada por Eduardo Gallardón, Adolfo Langet (era capitán del equipo) y Marcos Panizzi. Los tres cumplían la doble finalidad de directivos y deportistas.
Surgieron de allí las primeras autoridades habiendo sido elegido presidente el señor E. Adolfo Langet, deportista desaparecido trágicamente en un accidente motociclístico el 4 de enero de 1920, en las cercanías de Tigre, que también costó la vida a Marcos Panizzi y del cual se salvó milagrosamente Eduardo Gallardón. Langet fue presidente sólo 22 días, dado que debió renunciar por razones de trabajo. En una nota dirigida a don Eduardo Gallardón, el 22/1/1917 explicaba: "...también te diré que me es imposible continuar siendo presidente del "LOS ANDES FOOT-BALL CLUB"... pues tengo que trabajar a la mañana y a la tarde, pero no por eso los voy a olvidar, lo mismo me pasa con la revista y los artículos, porque entre ir al escritorio y al colegio se me pasa el tiempo que es un gusto".
Los primeros colores de la camiseta surgieron de José Gogenola, protagonista de los primeros picados contra Racing Club de Avellaneda. La camiseta era de color celeste con una amplia banda blanca horizontal. Otros también refieren que el equipo vistió una camiseta amarilla con un globo en la parte izquierda, que identificaba el primer sello del club. En 1922, se adoptaron los colores rojo y blanco a rayas verticales, gracias a los cuales se apodaría al equipo como "el de las mil rayitas". Esta camiseta fue diseñada por don Eduardo Gallardón, quien en un reportaje del diario La Prensa en 1971 comentaba: "Al comienzo de siglo, Sportivo Barracas era el único club que tenía en los colores de su camiseta bandas verticales angostas, azules y blancas. Me gustaron y cuando llegó el momento de buscar una para Los Andes, imité la característica pero con colores rojos y blancos. ¿Por qué rojo? En razón de que Banfield, de la zona tenía ya el verde y Temperley el celeste que se fundó en 1912, 5 años antes...".
El primer partido se disputó frente a Adelante Yrigoyen ganando Los Andes por 3 a 0. Los goles fueron anotados por Langet, en dos oportunidades, y Panizzi. Entonado por el triunfo y el fervor de los simpatizantes, Los Andes logró conformar un equipo de 11 y se jugó otro partido contra Fomentos Peligrosos con una categórica derrota. El histórico plantel estuvo integrado de la siguiente manera: Diego Abrioste, Amoroso, Antonio Tagliani, Crespo, Abotiz, Eduardo y Alberto Gallardón, Federico Galán, José Gogenola, E. A. Langet y Marcos Panizzi. Sin embargo, ahí mismo apalabraron a algunos de los jugadores adversarios, que luego pasarían a defender los colores de Los Andes. Entre ellos estaban Laureano González (notable back de aquellos potreros), Antonio Tagliani, Juan Benzi, Julio Ricagno y Carlos Titonell. Ya conformado el nuevo equipo, se realizaron varios amistosos con los clubes Yrigoyen-Luna, El Combate, Escuela 26 y Hércules, entre otros, donde Los Andes consolidó sus pretensiones.
La primera cancha estaba situada aproximadamente en la manzana comprendida por las calles Lamadrid, Pedernera, Viamonte y Arenales, ya que en aquellos tiempos todo era un inmenso baldío. Allí levantaron una casilla precaria con cajones de los que venían embalados los autos de marca Buick. Esta primera casilla o vestuario fue adquirido gracias a 150 pesos donados por Pedro Gallardón. El terreno era alquilado con el dinero de los propios jugadores, con préstamos extraordinarios y con la realización de rifas y kermesses.
Los Andes se afilió el 22 de febrero de 1922 a la Asociación Argentina de Football, que luego de fusionarse con la Asociación Amateur conformaron la Asociación del Fútbol Argentino.
Ese mismo año obtuvo el ascenso a Intermedia de la Asociación Argentina de Football luego de la victoria 2 a 1 ante el Club A. Moreno, de Puente Alsina. Los goles milrayitas fueron convertidos por Spink y Sabino Tito.
Luego de este ascenso Los Andes se muda a Matheu y Arenales y así lo contaba don Eduardo Gallardón:
El 24 de junio de 1916, los aeronautas argentinos Eduardo Bradley y Ángel María Zuloaga cruzaron por primera vez la Cordillera de Los Andes en el globo Eduardo Newbery, partiendo de Santiago de Chile, Chile, y llegando a Uspallata, Mendoza, en tres horas y media y alcanzando una altura de 8.100 metros. En homenaje a la hazaña alcanzada por estos aeronautas, los jóvenes bautizaron al club de fútbol con el nombre de la cordillera. La iniciativa de nombrar al club como Los Andes perteneció al señor Loizú. Liderados por Adolfo Langet y Eduardo Gallardón, cumplieron el sueño de formar un club para competir con Lomas Athletic Club, Quilmes, Temperley, Talleres, y Banfield.
El club se fundó el 1 de enero de 1917, luego de la primera Asamblea realizada en la forrajería de los señores Jurjo y Cobiellade, frente a la Lechería Gallardón. Oficializada la constitución del club, se estipuló una cuota de $1 para los primeros socios o adherentes al club. La primera comisión directiva estuvo integrada por Eduardo Gallardón, Adolfo Langet (era capitán del equipo) y Marcos Panizzi. Los tres cumplían la doble finalidad de directivos y deportistas.
Surgieron de allí las primeras autoridades habiendo sido elegido presidente el señor E. Adolfo Langet, deportista desaparecido trágicamente en un accidente motociclístico el 4 de enero de 1920, en las cercanías de Tigre, que también costó la vida a Marcos Panizzi y del cual se salvó milagrosamente Eduardo Gallardón. Langet fue presidente sólo 22 días, dado que debió renunciar por razones de trabajo. En una nota dirigida a don Eduardo Gallardón, el 22/1/1917 explicaba: "...también te diré que me es imposible continuar siendo presidente del "LOS ANDES FOOT-BALL CLUB"... pues tengo que trabajar a la mañana y a la tarde, pero no por eso los voy a olvidar, lo mismo me pasa con la revista y los artículos, porque entre ir al escritorio y al colegio se me pasa el tiempo que es un gusto".
Los primeros colores de la camiseta surgieron de José Gogenola, protagonista de los primeros picados contra Racing Club de Avellaneda. La camiseta era de color celeste con una amplia banda blanca horizontal. Otros también refieren que el equipo vistió una camiseta amarilla con un globo en la parte izquierda, que identificaba el primer sello del club. En 1922, se adoptaron los colores rojo y blanco a rayas verticales, gracias a los cuales se apodaría al equipo como "el de las mil rayitas". Esta camiseta fue diseñada por don Eduardo Gallardón, quien en un reportaje del diario La Prensa en 1971 comentaba: "Al comienzo de siglo, Sportivo Barracas era el único club que tenía en los colores de su camiseta bandas verticales angostas, azules y blancas. Me gustaron y cuando llegó el momento de buscar una para Los Andes, imité la característica pero con colores rojos y blancos. ¿Por qué rojo? En razón de que Banfield, de la zona tenía ya el verde y Temperley el celeste que se fundó en 1912, 5 años antes...".
El primer partido se disputó frente a Adelante Yrigoyen ganando Los Andes por 3 a 0. Los goles fueron anotados por Langet, en dos oportunidades, y Panizzi. Entonado por el triunfo y el fervor de los simpatizantes, Los Andes logró conformar un equipo de 11 y se jugó otro partido contra Fomentos Peligrosos con una categórica derrota. El histórico plantel estuvo integrado de la siguiente manera: Diego Abrioste, Amoroso, Antonio Tagliani, Crespo, Abotiz, Eduardo y Alberto Gallardón, Federico Galán, José Gogenola, E. A. Langet y Marcos Panizzi. Sin embargo, ahí mismo apalabraron a algunos de los jugadores adversarios, que luego pasarían a defender los colores de Los Andes. Entre ellos estaban Laureano González (notable back de aquellos potreros), Antonio Tagliani, Juan Benzi, Julio Ricagno y Carlos Titonell. Ya conformado el nuevo equipo, se realizaron varios amistosos con los clubes Yrigoyen-Luna, El Combate, Escuela 26 y Hércules, entre otros, donde Los Andes consolidó sus pretensiones.
La primera cancha estaba situada aproximadamente en la manzana comprendida por las calles Lamadrid, Pedernera, Viamonte y Arenales, ya que en aquellos tiempos todo era un inmenso baldío. Allí levantaron una casilla precaria con cajones de los que venían embalados los autos de marca Buick. Esta primera casilla o vestuario fue adquirido gracias a 150 pesos donados por Pedro Gallardón. El terreno era alquilado con el dinero de los propios jugadores, con préstamos extraordinarios y con la realización de rifas y kermesses.
Los Andes se afilió el 22 de febrero de 1922 a la Asociación Argentina de Football, que luego de fusionarse con la Asociación Amateur conformaron la Asociación del Fútbol Argentino.
Ese mismo año obtuvo el ascenso a Intermedia de la Asociación Argentina de Football luego de la victoria 2 a 1 ante el Club A. Moreno, de Puente Alsina. Los goles milrayitas fueron convertidos por Spink y Sabino Tito.
Luego de este ascenso Los Andes se muda a Matheu y Arenales y así lo contaba don Eduardo Gallardón:
Lanus
Club atletico lanus
El Club Atlético Lanús es un club deportivo de Argentina, fundado en la ciudad de Lanús, provincia de Buenos Aires, el 3 de enero de 1915.
La institución cuenta con una variedad de disciplinas deportivas, destacándose en fútbol, donde participa del campeonato de Primera División de Argentina, y en básquet, en la Liga Nacional de Básquet, la máxima categoría de ese deporte en Argentina.
En fútbol, su principal actividad, ha obtenido un campeonato nacional, el Torneo Apertura 2007, y un título oficial a nivel internacional, la Copa Conmebol 1996. También fue finalista de dicha competencia en la edición de 1997 y subcampeón de la máxima categoría del fútbol argentino en cuatro oportunidades.
La institución cuenta con una variedad de disciplinas deportivas, destacándose en fútbol, donde participa del campeonato de Primera División de Argentina, y en básquet, en la Liga Nacional de Básquet, la máxima categoría de ese deporte en Argentina.
En fútbol, su principal actividad, ha obtenido un campeonato nacional, el Torneo Apertura 2007, y un título oficial a nivel internacional, la Copa Conmebol 1996. También fue finalista de dicha competencia en la edición de 1997 y subcampeón de la máxima categoría del fútbol argentino en cuatro oportunidades.
Banfield
Club altetico banfield
El Club Atlético Banfield es un club deportivo argentino, ubicado en la localidad de Banfield, partido de Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires. Fue fundado el 21 de enero de 1896 por habitantes de esa ciudad de origen británico (ingleses, en su mayoría, y algunos escoceses e irlandeses) y su principal actividad es el fútbol, aunque cuenta con una gran variedad de disciplinas deportivas.
Su mayor logro deportivo lo obtuvo en 2009, cuando se consagró campeón del Torneo Apertura, el primer campeonato de Primera División ganado por el club en la era profesional del fútbol argentino. Ha alcanzado también dos subcampeonatos en: 1951 y 2005.
Actualmente milita en segunda división, tras su descenso en junio de 2012.
Su mayor logro deportivo lo obtuvo en 2009, cuando se consagró campeón del Torneo Apertura, el primer campeonato de Primera División ganado por el club en la era profesional del fútbol argentino. Ha alcanzado también dos subcampeonatos en: 1951 y 2005.
Actualmente milita en segunda división, tras su descenso en junio de 2012.