Definición
En términos militares, las Booby Traps, también conocidas por su traducción “Trampas Cazabobos ”, son aquellos dispositivos, explosivos o no, que hábilmente camuflados en el entorno, o bien perfectamente visibles, pero con la apariencia de objetos inocentes, tienen como objetivo atraer la atención de soldados ingenuos o descuidados, y eliminarlos o incapacitarlos cuando los activan.
Las Booby Traps se distinguen de otros dispositivos militares en que generalmente no se encuentran diseñadas específicamente con un propósito determinado, sino que se trata de armas improvisadas, utilizando materiales de oportunidad, tales como munición de artillería no explosionada, granadas de mano, elementos del entorno (ramas, estacas, troncos).
El término “trampa” implica que por lo general existe algún tipo de objeto que sirve como cebo, diseñado para atraer a la víctima hacia ella, y que al ser manipulado de alguna manera, activará el dispositivo. Un vehículo abandonado en aparente buen estado, una botella de vino colocada como por descuido sobre una mesa, un arma enemiga de cierto valor, táctico o sentimental... todos ellos pueden ser usados como mecanismos activadores de las trampas cazabobos.
En otros casos, las trampas se encuentran ocultas, y se activan por presión (al caminar sobre ellos o abrir una puerta), por tracción (al tocar un alambre o cuerda conectados a un explosivo, como por ejemplo una granada ), por rotura del dispositivo disparador... Los activadores pueden encontrarse dentro, debajo o detrás del objeto
Las trampas cazabobos en su concepción moderna se vienen utilizando desde la I Guerra Mundial, aunque técnicamente existen desde el principio de los enfrentamientos bélicos: una zanja con el fondo cubierto de estacas afiladas camuflada con unas ramas delante de una cohorte romana puede ser un buen ejemplo de ello.
Su mayor desarrollo se produjo durante la Segunda Guerra Mundial, prácticamente desde el inicio de la contienda, y casi siempre por tropas en retirada de todos los ejércitos participantes.
Colocación de las trampas cazabobos
Por regla general, las armas trampa se plantan en cualquier situación en la que hay una fuerte probabilidad de que sean encontradas y activadas. Normalmente, se colocan en los lugares que a los que las personas son naturalmente atraídos o que se ven obligados a utilizar. La lista de posibles zonas de colocación y utilización incluyen:
- Las únicas casas abandonadas en buenas condiciones que quedan en un pueblo, que será un imán para los soldados enemigos que buscan refugio
- Zonas de paso obligado: puertas, pasillos, escaleras, y obstáculos colocados en los mismos que es necesariamente mover para pasar
- Vehículos abandonados en la carretera, bloqueándola o en la cuneta, con víctimas o sin ellas, y en el primer caso, con alguna víctima "cebo" en uno de los asientos: un oficial que puede llevar mapas o información escrita, un sanitario con una mochila que podría llevar medicinas…
- Estrechamientos y puntos naturales de paso, como el único puente peatonal a través de un río, que las personas deben utilizar quieran o no
- Puertas, armarios o cajones dentro de un edificio que se abrirán buscando algo valioso o útil en su interior, sin pensar en lo que podría estar conectado a ella. Si la puerta está bloqueada o se atora, esto hace que la gente pueda creer que existe algo valioso detrás de lo que se intenta abrir, con resultados fatales
- Instalaciones sanitarias: letrinas, duchas… que se tiene tendencia a utilizar, sobre todo tras varios días de combatir sin poder utilizarlas
- Importantes instalaciones estratégicas, como aeropuertos, estaciones ferroviarias e instalaciones portuarias, puentes, diques, y toda aquella maquinaria o dispositivo habilitado para su utilización: generadores, estaciones eléctricas, mandos…
- Cualquier cosa que puede tener algo de valor o utilidad y que un soldado puede querer disponer de ella: comida, bebida, mochilas abandonadas, billeteras, armas enemigas, condecoraciones, uniformes, documentos, cajas fuertes, joyas, muebles, vajillas, ropa…
- Elementos “ofensivos” a la vista del soldado: emblemas, cuadros y banderas del enemigo.
En muchas ocasiones, el dispositivo disparador se encuentra relativamente alejado de la trampa cazabobos, de tal forma que puede ser activado por un explorador, pero afectar al resto de la columna, pelotón o convoy que se encuentra retrasado con respecto a éste.
Por qué funcionan las Trampas Cazabobos
Parte de la habilidad en la colocación de trampas reside en tener un cierto conocimiento de la psicología humana, explotando ciertas tendencias más o menos naturales como son la curiosidad, la ambición o el pensamiento lineal. Un truco bastante común es proporcionar a las víctimas una solución simple a un problema, como por ejemplo, dejando una puerta entreabierta en un edificio con accesos bloqueados, con lo que se atrae la atención directamente hacia la trampa. En este caso, se ha jugado con el pensamiento lineal para diseñar la trampa.
Pero los resultados suelen ser mejores cuando entran en juego instintos más básicos, como la curiosidad y la ambición. Objetos atractivos o interesantes suelen ser utilizados con frecuencia como cebo para atraer a las víctimas en la activación de la trampa. Por ejemplo, antes de salir de una zona, las tropas en retirada pueden dejar atrás las botellas de cerveza vacías y un cajón de madera sellado con el rótulo "Scotch Whiskey" marcado sobre ella. El cajón, lleno de escombros, puede encontrarse sobre un dispositivo disparador conectado a explosivos. De cualquier modo, cuando se mueve el cajón, la trampa explosiva detona, matando o hiriendo gravemente a quien se encuentre en el área inmediata. Un caso de muerte por ambición.
La única limitación real de la complejidad de las trampas cazabobos son la habilidad y la inventiva de las personas que las preparan. El "cebo objeto" (por ejemplo, una caja en un rincón de la habitación), que atrae a las víctimas en la trampa no puede ser, de hecho, trampa explosiva en todos los casos. Varias “falsas” trampas cazabobos causarán en la tropa un falso sentimiento de exceso de confianza que a la larga se sumará al cansancio originado por el estrés ante la situación de inseguridad en la que se encuentran. Y estas sensaciones llevan al descuido, por un lado, y a una visión reducida de la situación, por otro, en la cual la atención se centra más en el posible dispositivo disparador que en los elementos que lo rodean. Así, el mobiliario que debe ser empujado con el fin de llegar al cebo puede encontrarse conectado a un dispositivo explosivo.
Una trampa no tiene por qué incorporar necesariamente explosivos en su construcción. El uso de objetos pesados que caen sobre la víctima cuando se activa el mecanismo de disparo es también una forma de trampa cazabobos. O el uso de pozos camuflados con estacas afiladas en el fondo (estacas Punji). Sin embargo, este tipo de trampas requieren más tiempo y trabajo para realizarlas, y generalmente sus efectos son parciales sobre las víctimas, produciéndoles heridas, pero raramente la muerte. En ese sentido, las trampas explosivas suelen ser más efectivas.
Las trampas no explosivas fueron utilizadas durante la Segunda Guerra Mundial en las zonas de selva, fundamentalmente en Birmania y en las islas del Pacífico. No obstante, su uso sí fue masivo por parte del Vietcong durante la guerra de Vietnam.
Un aspecto a tener en cuenta es que las trampas cazabobos son armas indiscriminadas, como las minas antipersonal. Por lo tanto, es de vital importancia para la fuerza que pone trampas mantener un registro exacto de su ubicación, a fin de que puedan ser reconocidas o desactivadas en el caso de volver a la zona.
Efectos de las trampas cazabobos
Además de la capacidad obvia que tienen las trampas para matar o herir a los soldados enemigos, su presencia tiene otros efectos añadidos, que incluyen la capacidad de:
- Desmoralizar a los soldados, que ven cómo una sucesión de trampas mata o mutila a sus compañeros
- Mantener a los soldados continuamente estresados, paranoicos e incapaces de relajarse, porque es difícil para ellos saber qué zonas, edificios u objetos son seguros, ya que son consciente de que simples acciones cotidianas como abrir puertas o recoger algo pueden tener consecuencias fatales
- Rebajar la capacidad combativa de los soldados, pues les vuelve prudentes y desconfiados, en unos casos, o paranoicos
- Dislocar la capacidad de combate de la sección o pelotón, al tener que parar para hacer frente a las bajas, frenando o retrasando el impulso de ataque.
- Originar daños a civiles y otros no combatientes (durante y después del conflicto), que no son conscientes de que las trampas están presentes.
Trampas Cazabobos en la Segunda Guerra Mundial
Durante la Segunda Guerra Mundial las Trampas Cazabobos se utilizaron de forma masiva en todos los frentes, fundamentalmente como elementos defensivos, tanto en batallas caracterizadas por su velocidad, como medios para retrasar el avance enemigo, como por ejemplo en las campañas de la blitzkrieg o en el Norte de Africa, como en enfrentamientos más estáticos, en escenarios de lucha urbana o en la selva.
Aviso de casa sospechosa de contener Booby Traps
Durante la Batalla de Francia en 1940, los soldados británicos en retirada fabricaron trampas con proyectiles de artillería y de mortero, que fueron enterrados en los caminos detrás de ellos, o colgados de los árboles, ocultos por las hojas y con los disparadores en trampas ocultas en la hierba alrededor del árbol.
En el norte de Africa, entre otros muchos tipos de trampa, se ponían bombas en las letrinas conectadas a las cadenas, en los cuadros descolocados (la idea era que un oficial intentaría corregir el defecto, por suponerse más intelectualmente interesado y formado), explosivos conectados a las ventanas (porque los soldados aliados nunca abrían con el picaporte como protección frente a las trampas) o bien en las cercanías de las codiciadas jerrycan
Una muy típica en el Afrika Korps durante su retirada era colocar minas falsas. Se colocaban o bien delante de un campo de minas verdadero (para que los ingenieros se confiaran) o encima de minas de verdad. Cuando se extraía la falsa estallaba la de debajo.
Después de retirar una Tellermine, un zapador sondea con su bayoneta
buscando una posible segunda mina debajo de ella
En Italia las trampas se conectaban a botellas de vino, y con gran ingenio, un edificio oficial alemán ocupado por soldados americanos saltó por los aires porque alguien orinó sobre la pared activando un circuito cerrado oculto.
Soldados americanos desactivando una Booby Trap ubicada en un Wespe
Durante el Levantamiento del Ghetto de Varsovia, judíos combatientes de la resistencia causaron graves bajas a las tropas alemanas mediante una amplia gama de improvisadas y, a menudo, elaboradas trampas explosivas, en los edificios y sótanos del ghetto. Las trampas fueron tan eficaces que los alemanes decidieron demoler todos los edificios sistemáticamente en lugar de entrar en ellos.
En el Frente del Este, en los últimos años de la guerra, las trampas se utilizaban para ralentizar el avance de infantería rusa. La infantería alemana dejaba detrás de ellos botellas de vodka envenenado, puertas y torres minadas o algo tan sencillo pero efectivamente mortal como retratos de Hitler o banderas gamadas conectadas a explosivos, que generalmente eran lo primero que los soldados rusos retiraban, bien para quedárselos como recuerdo, o por su afán destructivo de todo lo que simbolizara a la Alemania nazi.
Lo mismo se hizo en el Frente Occidental en 1944-1945 por las tropas alemanas en retirada. Frecuentemente se dejaban atrás armas como una Walther P-38 o la Luger P-08, que se encontraban muy cotizadas como recuerdos por las tropas aliadas. Al ser recogidas, activaban explosivos conectados a ellas. Otro astuto truco, ya utilizado en el norte de Africa, era dejar cuadros colgados en una casa, pero ligeramente inclinados o torcidos, generalmente hacia el lado derecho. Esta trampa fue diseñada para oficiales aliados, quienes notarían tal imperfección con mayor probabilidad. Al igual que una muy curiosa especialmente diseñada para melómanos, consistente en ocultar bombas en el interior de los pianos, conectadas a las teclas del mismo.
Bélgica, 8/1/45. Ingenieros de la 30ª División de Infantería retiran Trampas Bomba en un tanque alemán abandonado cubierto de nieve, averiado en las cercanías de Geromong, Bélgica. Los alemanes pintaron la estrella blanca en el tanque para hacerlo parecer un blindado americano

Otra trampa consistía en atar sedal, alambre o cuerdas a los árboles a ambos lados de una carretera. Cuando un jeep o una moto aliada se desplazaba por la carretera, el "invisible" hilo de pesca, puesto a una altura adecuada, podría decapitar o lesionar a las tropas, romper los cristales del vehículo dando lugar a un accidente…
El sedal o cuerda podían estar también atados a la espoleta o la anilla de una granada , que era arrancada al paso del primer vehículo, explotando al paso del siguiente.
Trampa con granada para el paso de un vehículo

Los alemanes también tenían el hábito de esconder cargas explosivas con un dispositivo de tiempo retardado (que duraba hasta una semana o más) en el suelo de los edificios en los pueblos y ciudades que estaban a punto de ser evacuados. Deliberadamente escogían el edificio más destacado o que se encontrara en mejor estado, a sabiendas de que probablemente fuesen ocupados por los oficiales aliados. Aunque no es estrictamente hablando una trampa explosiva, las bombas de tiempo originan un elevado estado de estrés, inseguridad y sospecha entre las tropas enemigas.
En el Pacífico, los japoneses utilizaban las estacas punji, popularizadas por el Vietcong muchos años después, consistentes en hoyos camuflados con afiladas estacas en su fondo, que habían sido contaminadas con excrementos, carne podrida, etc… con el fin de causar infecciones en las heridas producidas a las víctimas. También los japoneses solían dejar granadas conectadas a las espadas samurai “olvidadas” accidentalmente junto a un soldado muerto, ya que casi ningún soldado americano ser resistía a volver a casa con semejante souvenir. Igualmente, los cadáveres solían utilizarse como trampa bomba, dejando una granada preparada para estallar bajo un cuerpo, para que estallara al mover éste, bien para evacuarlo como baja (en el caso de un cadáver americano) o bien para registrarlo, saquearlo o comprobar si estaba muerto en el caso de cadáveres japoneses.
Trampas con estacas "Punji":
Estacas adyacentes a senderos
Pozo con estacas..........Tabla con estacas
Finalmente, como ejemplo de la imaginación a veces retorcida de quienes preparaban este tipo de trampas, se cuenta que un grupo de soldados americanos encontró una bonita choza, es de suponer que como refugio para pasar la noche. Como las bombas atadas a los pomos de las puertas eran muy habituales, un soldado entró cuidadosamente por una ventana y, en efecto, encontró lo que parecía el mecanismo de una bomba que se activaría al abrir la puerta. Ataron una cuerda por la parte de dentro de la puerta y la sacaron por la ventana, de forma que al tirar de ella se abriera la puerta. Los soldados se escondieron en una trinchera que se encontraba a unos metros por delante de la choza, y al tirar de la cuerda la trinchera estalló, matándolos a todos. Caso de ser verdad, un claro caso de ingenio con una pizca de suerte.
Desactivación de Trampas Cazabobos
La desactivación de las Booby Traps debe ser realizada por personal especializado, principalmente Ingenieros de Combate, sobre todo en aquellos casos en los cuales intervengan explosivos en su elaboración. El ingenio del que hacen gala los soldados que colocan las Trampas Cazabobos requiere de grandes dosis de paciencia, imaginación e ingenio por parte de los soldados encargados de desactivarlas, tanto o más que el que utilizaron sus diseñadores.
En el caso de las trampas no explosivas, en muchas ocasiones una mezcla de precaución e inventiva pueden ser suficientes para evitarlas o desactivarlas.
En cualquier caso, sean explosivas o no, la veteranía siempre es un grado, y en muchas ocasiones se evitarán las trampas gracias a la experiencia.
Soldados rusos limpiando un porche con un detector de metales. 1942
Si bien las siguientes fotografías no corresponden a la SGM, sino a la guerra de Corea, las actividades que en ellos realizan los Ingenieros de Combate son perfectamente extrapolables al trabajo de estas unidades durante el anterior conflicto, por cercanía cronológica y técnica, razón por la que se traen aquí a título meramente ilustrativo de las vicisitudes del trabajo de desactivación de minas y trampas explosivas.
Fuente de todas las fotos: http://www.history.army.mil/photos/Kore ... ineclr.htm
Ingenieros sondeando una booby trap bajo una mina cerca de Haman, Korea.
13 de Septiembre de 1950

Los ingenieros utilizan una cuerda para tirar fuera de la carretera un árbol “cargado” en la zona de
Techen-ni, Corea. Unida al árbol se encontraba una granada explosiva rusa que no llegó a explotar.
14 de abril de 1951
Una bomba anti-personal china, que fue encontrado en una loma cerca del puesto de mando de la 15a RCT, 3ª División de Infantería de EE.UU. El bidón de 55 galones contenía 8 libras de TNT y estaba lleno de rocas.
15 de junio de 1951.

Bloqueo de carretera con trampas construido por los comunistas a través de un estrecho paso montañoso en una carretera cerca de Ynaggu, Corea. Descubierto por el 2 º Batallón de Ingenieros de Combate,
quienes limpiaron el paso de las minas antitanques y armas trampa.
5 de agosto de 1951.
Hombres del 2ª Pelotón de la Compañía B del 10º Batallón de Ingenieros comprueban un tanque
y el área adyacente buscando bombas trampa y minas.
8 de Octubre de 1951
MATERIAL ALIADO
Booby trap con espoleta de tiempo utilizando una Granada de Mano Americana

Manual de instrucciones para colocar minas y Booby Traps. Utilizado por el SOE
Booby Trap con manual de instrucciones. Utilizada por el SOE
Granada USA con espoleta Trampa M6

MATERIAL ALEMAN
Detonadores Alemanes para Trampas Bomba
Jerrycan booby-trapped con una Mina-S

MATERIAL JAPONES
Lanchas Japonesas Booby Trapped. Okinawa
"Botes suicidas" destruidos por sus tripulantes fueron encontrados por la 77 ª División en tierra firme en las Keramas. Se asemejaban a lanchas rápidas pequeñas, pero estaban mal construidas y eran muy lentas.
Estas dos embarcaciones fueron capturadas en sus cuevas-almacén por las tropas estadounidenses en Okinawa. Pueden apreciarse las advertencias sobre trampas explosivas (escritas en tiza en la proa) y los bastidores de carga de crudo en la popa.
OTROS
Señalar que en algunos casos las fuentes de las fotografías no son de la SGM, sino de la Guerra de Vietnam, si bien técnicamente las trampas son similares a las utilizadas durante dicho conflicto
”Pozo de lobo”
Esta trampa no explosiva ya se venía utilizando desde la Antigüedad.
Julio César hace una referencia a ella en “La guerra de las Galias”.
Puede presentarse con diversos tamaños y número en las estacas, conectados a explosivos o no

Trampa con granada en un sendero

Trampa con granada en una puerta de un vallado
El “Revientadedos”
Esta diablura era capaz de dejar a un soldado sin un dedo o sin un pie, o atravesar una pierna, el tronco o incluso la cabeza. Se podían conseguir diferentes resultados solamente variando el tipo y calibre de la munición, desde balas de fusil a proyectiles de artillería

Trampas para tanques. Obstáculos
Este gráfico, como puede apreciarse por los modelos de blindados, corresponde a un periodo anterior a la SGM. Forma parte de material de formación militar. Se encuentran presentes “burdas” trampas como los fosos antitanques camuflados o los “espárragos”, explosivos o no
Trampas para tanques. Booby Traps
En este gráfico, contemporáneo del anterior, se pueden apreciar las diversas posibilidades del uso de trampas explosivas para emboscar una columna de tanques enemiga
Foso con estacas Punji
Por su mismo diseño, estas trampas solían ser mortales en la mayoría de los casos.
Trampa de Puerta

Trampa “látigo”

Placa con pinchos/estacas
Para colocar bajo la hojarasca o dejarla flotar hacia el enemigo por corrientes de agua

“Caja” de estacas
Variación de los “hoyos punji”
Estacas de Bambú, ubicadas en las cunetas
Combinada con trampas explosivas al inicio de una columna, o con un ataque de morteros o fusilería.
Los infantes tienen la tendencia a buscar refugio en las cunetas de los caminos,
encontrándose con esta desagradable sorpresa
Hoyo o foso con estacas

Trampa puente

Trampa con flecha
Variación de “trampa látigo”
Muestrario de trampas no explosivas
Bueno ya lo termine espero les haya gustado
En términos militares, las Booby Traps, también conocidas por su traducción “Trampas Cazabobos ”, son aquellos dispositivos, explosivos o no, que hábilmente camuflados en el entorno, o bien perfectamente visibles, pero con la apariencia de objetos inocentes, tienen como objetivo atraer la atención de soldados ingenuos o descuidados, y eliminarlos o incapacitarlos cuando los activan.
Las Booby Traps se distinguen de otros dispositivos militares en que generalmente no se encuentran diseñadas específicamente con un propósito determinado, sino que se trata de armas improvisadas, utilizando materiales de oportunidad, tales como munición de artillería no explosionada, granadas de mano, elementos del entorno (ramas, estacas, troncos).
El término “trampa” implica que por lo general existe algún tipo de objeto que sirve como cebo, diseñado para atraer a la víctima hacia ella, y que al ser manipulado de alguna manera, activará el dispositivo. Un vehículo abandonado en aparente buen estado, una botella de vino colocada como por descuido sobre una mesa, un arma enemiga de cierto valor, táctico o sentimental... todos ellos pueden ser usados como mecanismos activadores de las trampas cazabobos.
En otros casos, las trampas se encuentran ocultas, y se activan por presión (al caminar sobre ellos o abrir una puerta), por tracción (al tocar un alambre o cuerda conectados a un explosivo, como por ejemplo una granada ), por rotura del dispositivo disparador... Los activadores pueden encontrarse dentro, debajo o detrás del objeto
Las trampas cazabobos en su concepción moderna se vienen utilizando desde la I Guerra Mundial, aunque técnicamente existen desde el principio de los enfrentamientos bélicos: una zanja con el fondo cubierto de estacas afiladas camuflada con unas ramas delante de una cohorte romana puede ser un buen ejemplo de ello.
Su mayor desarrollo se produjo durante la Segunda Guerra Mundial, prácticamente desde el inicio de la contienda, y casi siempre por tropas en retirada de todos los ejércitos participantes.
Colocación de las trampas cazabobos
Por regla general, las armas trampa se plantan en cualquier situación en la que hay una fuerte probabilidad de que sean encontradas y activadas. Normalmente, se colocan en los lugares que a los que las personas son naturalmente atraídos o que se ven obligados a utilizar. La lista de posibles zonas de colocación y utilización incluyen:
- Las únicas casas abandonadas en buenas condiciones que quedan en un pueblo, que será un imán para los soldados enemigos que buscan refugio
- Zonas de paso obligado: puertas, pasillos, escaleras, y obstáculos colocados en los mismos que es necesariamente mover para pasar
- Vehículos abandonados en la carretera, bloqueándola o en la cuneta, con víctimas o sin ellas, y en el primer caso, con alguna víctima "cebo" en uno de los asientos: un oficial que puede llevar mapas o información escrita, un sanitario con una mochila que podría llevar medicinas…
- Estrechamientos y puntos naturales de paso, como el único puente peatonal a través de un río, que las personas deben utilizar quieran o no
- Puertas, armarios o cajones dentro de un edificio que se abrirán buscando algo valioso o útil en su interior, sin pensar en lo que podría estar conectado a ella. Si la puerta está bloqueada o se atora, esto hace que la gente pueda creer que existe algo valioso detrás de lo que se intenta abrir, con resultados fatales
- Instalaciones sanitarias: letrinas, duchas… que se tiene tendencia a utilizar, sobre todo tras varios días de combatir sin poder utilizarlas
- Importantes instalaciones estratégicas, como aeropuertos, estaciones ferroviarias e instalaciones portuarias, puentes, diques, y toda aquella maquinaria o dispositivo habilitado para su utilización: generadores, estaciones eléctricas, mandos…
- Cualquier cosa que puede tener algo de valor o utilidad y que un soldado puede querer disponer de ella: comida, bebida, mochilas abandonadas, billeteras, armas enemigas, condecoraciones, uniformes, documentos, cajas fuertes, joyas, muebles, vajillas, ropa…
- Elementos “ofensivos” a la vista del soldado: emblemas, cuadros y banderas del enemigo.
En muchas ocasiones, el dispositivo disparador se encuentra relativamente alejado de la trampa cazabobos, de tal forma que puede ser activado por un explorador, pero afectar al resto de la columna, pelotón o convoy que se encuentra retrasado con respecto a éste.
Por qué funcionan las Trampas Cazabobos
Parte de la habilidad en la colocación de trampas reside en tener un cierto conocimiento de la psicología humana, explotando ciertas tendencias más o menos naturales como son la curiosidad, la ambición o el pensamiento lineal. Un truco bastante común es proporcionar a las víctimas una solución simple a un problema, como por ejemplo, dejando una puerta entreabierta en un edificio con accesos bloqueados, con lo que se atrae la atención directamente hacia la trampa. En este caso, se ha jugado con el pensamiento lineal para diseñar la trampa.
Pero los resultados suelen ser mejores cuando entran en juego instintos más básicos, como la curiosidad y la ambición. Objetos atractivos o interesantes suelen ser utilizados con frecuencia como cebo para atraer a las víctimas en la activación de la trampa. Por ejemplo, antes de salir de una zona, las tropas en retirada pueden dejar atrás las botellas de cerveza vacías y un cajón de madera sellado con el rótulo "Scotch Whiskey" marcado sobre ella. El cajón, lleno de escombros, puede encontrarse sobre un dispositivo disparador conectado a explosivos. De cualquier modo, cuando se mueve el cajón, la trampa explosiva detona, matando o hiriendo gravemente a quien se encuentre en el área inmediata. Un caso de muerte por ambición.
La única limitación real de la complejidad de las trampas cazabobos son la habilidad y la inventiva de las personas que las preparan. El "cebo objeto" (por ejemplo, una caja en un rincón de la habitación), que atrae a las víctimas en la trampa no puede ser, de hecho, trampa explosiva en todos los casos. Varias “falsas” trampas cazabobos causarán en la tropa un falso sentimiento de exceso de confianza que a la larga se sumará al cansancio originado por el estrés ante la situación de inseguridad en la que se encuentran. Y estas sensaciones llevan al descuido, por un lado, y a una visión reducida de la situación, por otro, en la cual la atención se centra más en el posible dispositivo disparador que en los elementos que lo rodean. Así, el mobiliario que debe ser empujado con el fin de llegar al cebo puede encontrarse conectado a un dispositivo explosivo.
Una trampa no tiene por qué incorporar necesariamente explosivos en su construcción. El uso de objetos pesados que caen sobre la víctima cuando se activa el mecanismo de disparo es también una forma de trampa cazabobos. O el uso de pozos camuflados con estacas afiladas en el fondo (estacas Punji). Sin embargo, este tipo de trampas requieren más tiempo y trabajo para realizarlas, y generalmente sus efectos son parciales sobre las víctimas, produciéndoles heridas, pero raramente la muerte. En ese sentido, las trampas explosivas suelen ser más efectivas.
Las trampas no explosivas fueron utilizadas durante la Segunda Guerra Mundial en las zonas de selva, fundamentalmente en Birmania y en las islas del Pacífico. No obstante, su uso sí fue masivo por parte del Vietcong durante la guerra de Vietnam.
Un aspecto a tener en cuenta es que las trampas cazabobos son armas indiscriminadas, como las minas antipersonal. Por lo tanto, es de vital importancia para la fuerza que pone trampas mantener un registro exacto de su ubicación, a fin de que puedan ser reconocidas o desactivadas en el caso de volver a la zona.
Efectos de las trampas cazabobos
Además de la capacidad obvia que tienen las trampas para matar o herir a los soldados enemigos, su presencia tiene otros efectos añadidos, que incluyen la capacidad de:
- Desmoralizar a los soldados, que ven cómo una sucesión de trampas mata o mutila a sus compañeros
- Mantener a los soldados continuamente estresados, paranoicos e incapaces de relajarse, porque es difícil para ellos saber qué zonas, edificios u objetos son seguros, ya que son consciente de que simples acciones cotidianas como abrir puertas o recoger algo pueden tener consecuencias fatales
- Rebajar la capacidad combativa de los soldados, pues les vuelve prudentes y desconfiados, en unos casos, o paranoicos
- Dislocar la capacidad de combate de la sección o pelotón, al tener que parar para hacer frente a las bajas, frenando o retrasando el impulso de ataque.
- Originar daños a civiles y otros no combatientes (durante y después del conflicto), que no son conscientes de que las trampas están presentes.
Trampas Cazabobos en la Segunda Guerra Mundial
Durante la Segunda Guerra Mundial las Trampas Cazabobos se utilizaron de forma masiva en todos los frentes, fundamentalmente como elementos defensivos, tanto en batallas caracterizadas por su velocidad, como medios para retrasar el avance enemigo, como por ejemplo en las campañas de la blitzkrieg o en el Norte de Africa, como en enfrentamientos más estáticos, en escenarios de lucha urbana o en la selva.
Aviso de casa sospechosa de contener Booby Traps
Durante la Batalla de Francia en 1940, los soldados británicos en retirada fabricaron trampas con proyectiles de artillería y de mortero, que fueron enterrados en los caminos detrás de ellos, o colgados de los árboles, ocultos por las hojas y con los disparadores en trampas ocultas en la hierba alrededor del árbol.
En el norte de Africa, entre otros muchos tipos de trampa, se ponían bombas en las letrinas conectadas a las cadenas, en los cuadros descolocados (la idea era que un oficial intentaría corregir el defecto, por suponerse más intelectualmente interesado y formado), explosivos conectados a las ventanas (porque los soldados aliados nunca abrían con el picaporte como protección frente a las trampas) o bien en las cercanías de las codiciadas jerrycan
Una muy típica en el Afrika Korps durante su retirada era colocar minas falsas. Se colocaban o bien delante de un campo de minas verdadero (para que los ingenieros se confiaran) o encima de minas de verdad. Cuando se extraía la falsa estallaba la de debajo.
Después de retirar una Tellermine, un zapador sondea con su bayoneta
buscando una posible segunda mina debajo de ella
En Italia las trampas se conectaban a botellas de vino, y con gran ingenio, un edificio oficial alemán ocupado por soldados americanos saltó por los aires porque alguien orinó sobre la pared activando un circuito cerrado oculto.
Soldados americanos desactivando una Booby Trap ubicada en un Wespe
Durante el Levantamiento del Ghetto de Varsovia, judíos combatientes de la resistencia causaron graves bajas a las tropas alemanas mediante una amplia gama de improvisadas y, a menudo, elaboradas trampas explosivas, en los edificios y sótanos del ghetto. Las trampas fueron tan eficaces que los alemanes decidieron demoler todos los edificios sistemáticamente en lugar de entrar en ellos.
En el Frente del Este, en los últimos años de la guerra, las trampas se utilizaban para ralentizar el avance de infantería rusa. La infantería alemana dejaba detrás de ellos botellas de vodka envenenado, puertas y torres minadas o algo tan sencillo pero efectivamente mortal como retratos de Hitler o banderas gamadas conectadas a explosivos, que generalmente eran lo primero que los soldados rusos retiraban, bien para quedárselos como recuerdo, o por su afán destructivo de todo lo que simbolizara a la Alemania nazi.
Lo mismo se hizo en el Frente Occidental en 1944-1945 por las tropas alemanas en retirada. Frecuentemente se dejaban atrás armas como una Walther P-38 o la Luger P-08, que se encontraban muy cotizadas como recuerdos por las tropas aliadas. Al ser recogidas, activaban explosivos conectados a ellas. Otro astuto truco, ya utilizado en el norte de Africa, era dejar cuadros colgados en una casa, pero ligeramente inclinados o torcidos, generalmente hacia el lado derecho. Esta trampa fue diseñada para oficiales aliados, quienes notarían tal imperfección con mayor probabilidad. Al igual que una muy curiosa especialmente diseñada para melómanos, consistente en ocultar bombas en el interior de los pianos, conectadas a las teclas del mismo.
Bélgica, 8/1/45. Ingenieros de la 30ª División de Infantería retiran Trampas Bomba en un tanque alemán abandonado cubierto de nieve, averiado en las cercanías de Geromong, Bélgica. Los alemanes pintaron la estrella blanca en el tanque para hacerlo parecer un blindado americano

Otra trampa consistía en atar sedal, alambre o cuerdas a los árboles a ambos lados de una carretera. Cuando un jeep o una moto aliada se desplazaba por la carretera, el "invisible" hilo de pesca, puesto a una altura adecuada, podría decapitar o lesionar a las tropas, romper los cristales del vehículo dando lugar a un accidente…
El sedal o cuerda podían estar también atados a la espoleta o la anilla de una granada , que era arrancada al paso del primer vehículo, explotando al paso del siguiente.
Trampa con granada para el paso de un vehículo

Los alemanes también tenían el hábito de esconder cargas explosivas con un dispositivo de tiempo retardado (que duraba hasta una semana o más) en el suelo de los edificios en los pueblos y ciudades que estaban a punto de ser evacuados. Deliberadamente escogían el edificio más destacado o que se encontrara en mejor estado, a sabiendas de que probablemente fuesen ocupados por los oficiales aliados. Aunque no es estrictamente hablando una trampa explosiva, las bombas de tiempo originan un elevado estado de estrés, inseguridad y sospecha entre las tropas enemigas.
En el Pacífico, los japoneses utilizaban las estacas punji, popularizadas por el Vietcong muchos años después, consistentes en hoyos camuflados con afiladas estacas en su fondo, que habían sido contaminadas con excrementos, carne podrida, etc… con el fin de causar infecciones en las heridas producidas a las víctimas. También los japoneses solían dejar granadas conectadas a las espadas samurai “olvidadas” accidentalmente junto a un soldado muerto, ya que casi ningún soldado americano ser resistía a volver a casa con semejante souvenir. Igualmente, los cadáveres solían utilizarse como trampa bomba, dejando una granada preparada para estallar bajo un cuerpo, para que estallara al mover éste, bien para evacuarlo como baja (en el caso de un cadáver americano) o bien para registrarlo, saquearlo o comprobar si estaba muerto en el caso de cadáveres japoneses.
Trampas con estacas "Punji":
Estacas adyacentes a senderos
Pozo con estacas..........Tabla con estacas
Finalmente, como ejemplo de la imaginación a veces retorcida de quienes preparaban este tipo de trampas, se cuenta que un grupo de soldados americanos encontró una bonita choza, es de suponer que como refugio para pasar la noche. Como las bombas atadas a los pomos de las puertas eran muy habituales, un soldado entró cuidadosamente por una ventana y, en efecto, encontró lo que parecía el mecanismo de una bomba que se activaría al abrir la puerta. Ataron una cuerda por la parte de dentro de la puerta y la sacaron por la ventana, de forma que al tirar de ella se abriera la puerta. Los soldados se escondieron en una trinchera que se encontraba a unos metros por delante de la choza, y al tirar de la cuerda la trinchera estalló, matándolos a todos. Caso de ser verdad, un claro caso de ingenio con una pizca de suerte.
Desactivación de Trampas Cazabobos
La desactivación de las Booby Traps debe ser realizada por personal especializado, principalmente Ingenieros de Combate, sobre todo en aquellos casos en los cuales intervengan explosivos en su elaboración. El ingenio del que hacen gala los soldados que colocan las Trampas Cazabobos requiere de grandes dosis de paciencia, imaginación e ingenio por parte de los soldados encargados de desactivarlas, tanto o más que el que utilizaron sus diseñadores.
En el caso de las trampas no explosivas, en muchas ocasiones una mezcla de precaución e inventiva pueden ser suficientes para evitarlas o desactivarlas.
En cualquier caso, sean explosivas o no, la veteranía siempre es un grado, y en muchas ocasiones se evitarán las trampas gracias a la experiencia.
Soldados rusos limpiando un porche con un detector de metales. 1942
Si bien las siguientes fotografías no corresponden a la SGM, sino a la guerra de Corea, las actividades que en ellos realizan los Ingenieros de Combate son perfectamente extrapolables al trabajo de estas unidades durante el anterior conflicto, por cercanía cronológica y técnica, razón por la que se traen aquí a título meramente ilustrativo de las vicisitudes del trabajo de desactivación de minas y trampas explosivas.
Fuente de todas las fotos: http://www.history.army.mil/photos/Kore ... ineclr.htm
Ingenieros sondeando una booby trap bajo una mina cerca de Haman, Korea.
13 de Septiembre de 1950

Los ingenieros utilizan una cuerda para tirar fuera de la carretera un árbol “cargado” en la zona de
Techen-ni, Corea. Unida al árbol se encontraba una granada explosiva rusa que no llegó a explotar.
14 de abril de 1951
Una bomba anti-personal china, que fue encontrado en una loma cerca del puesto de mando de la 15a RCT, 3ª División de Infantería de EE.UU. El bidón de 55 galones contenía 8 libras de TNT y estaba lleno de rocas.
15 de junio de 1951.

Bloqueo de carretera con trampas construido por los comunistas a través de un estrecho paso montañoso en una carretera cerca de Ynaggu, Corea. Descubierto por el 2 º Batallón de Ingenieros de Combate,
quienes limpiaron el paso de las minas antitanques y armas trampa.
5 de agosto de 1951.
Hombres del 2ª Pelotón de la Compañía B del 10º Batallón de Ingenieros comprueban un tanque
y el área adyacente buscando bombas trampa y minas.
8 de Octubre de 1951
MATERIAL ALIADO
Booby trap con espoleta de tiempo utilizando una Granada de Mano Americana

Manual de instrucciones para colocar minas y Booby Traps. Utilizado por el SOE
Booby Trap con manual de instrucciones. Utilizada por el SOE
Granada USA con espoleta Trampa M6

MATERIAL ALEMAN
Detonadores Alemanes para Trampas Bomba
Jerrycan booby-trapped con una Mina-S

MATERIAL JAPONES
Lanchas Japonesas Booby Trapped. Okinawa
"Botes suicidas" destruidos por sus tripulantes fueron encontrados por la 77 ª División en tierra firme en las Keramas. Se asemejaban a lanchas rápidas pequeñas, pero estaban mal construidas y eran muy lentas.
Estas dos embarcaciones fueron capturadas en sus cuevas-almacén por las tropas estadounidenses en Okinawa. Pueden apreciarse las advertencias sobre trampas explosivas (escritas en tiza en la proa) y los bastidores de carga de crudo en la popa.
OTROS
Señalar que en algunos casos las fuentes de las fotografías no son de la SGM, sino de la Guerra de Vietnam, si bien técnicamente las trampas son similares a las utilizadas durante dicho conflicto
”Pozo de lobo”
Esta trampa no explosiva ya se venía utilizando desde la Antigüedad.
Julio César hace una referencia a ella en “La guerra de las Galias”.
Puede presentarse con diversos tamaños y número en las estacas, conectados a explosivos o no

Trampa con granada en un sendero

Trampa con granada en una puerta de un vallado
El “Revientadedos”
Esta diablura era capaz de dejar a un soldado sin un dedo o sin un pie, o atravesar una pierna, el tronco o incluso la cabeza. Se podían conseguir diferentes resultados solamente variando el tipo y calibre de la munición, desde balas de fusil a proyectiles de artillería

Trampas para tanques. Obstáculos
Este gráfico, como puede apreciarse por los modelos de blindados, corresponde a un periodo anterior a la SGM. Forma parte de material de formación militar. Se encuentran presentes “burdas” trampas como los fosos antitanques camuflados o los “espárragos”, explosivos o no
Trampas para tanques. Booby Traps
En este gráfico, contemporáneo del anterior, se pueden apreciar las diversas posibilidades del uso de trampas explosivas para emboscar una columna de tanques enemiga
Foso con estacas Punji
Por su mismo diseño, estas trampas solían ser mortales en la mayoría de los casos.
Trampa de Puerta

Trampa “látigo”

Placa con pinchos/estacas
Para colocar bajo la hojarasca o dejarla flotar hacia el enemigo por corrientes de agua

“Caja” de estacas
Variación de los “hoyos punji”
Estacas de Bambú, ubicadas en las cunetas
Combinada con trampas explosivas al inicio de una columna, o con un ataque de morteros o fusilería.
Los infantes tienen la tendencia a buscar refugio en las cunetas de los caminos,
encontrándose con esta desagradable sorpresa
Hoyo o foso con estacas

Trampa puente

Trampa con flecha
Variación de “trampa látigo”
Muestrario de trampas no explosivas
Bueno ya lo termine espero les haya gustado