Os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, que no despertéis ni hagáis velar al amor, hasta que quiera. Cantares 8:4
El libro de Cantares describe una relación amorosa entre el Rey Salomón y su novia (la sunamita), es propio para una relación de pareja dentro del matrimonio. Para serles sincera era uno de los libros de la Biblia que menos me gustaba, pero conforme he ido estudiando y leyendo, han comenzado a tomar sentido algunos pasajes y me ha gustado.
El verso, “no despertéis ni hagáis velar al amor, hasta que quiera”, aparece tres veces en dicho libro (2:7; 3:5 y 8:4). ¿Qué querrá decirnos? Bueno la sunamita siente un amor y deseo intenso por su prometido, los cuales no tienen nada de malo; sin embargo, ella sabe que la única manera adecuada para expresarlos es después de la boda. Así que decide, no alimentarlo hasta el momento que puedan ser satisfechos de manera legítima.
El noviazgo es un tema muy sensible dentro de las jóvenes (y también solteras adultas); muchas piensan que es algo inofensivo, que no es nada serio, que muchas de tus amigas tienen novio y no les pasa nada, que has prometido guardarte pura antes del matrimonio, que en la Iglesia son unos exagerados por no permitirlo…
Si comienzas una relación de noviazgo que no va a finalizar en matrimonio ¿para qué perder el tiempo?, si accedes a una relación sentimental, estas corriendo el riesgo de despertar al amor y sus deseos pasionales antes de tiempo y será difícil mantenerte fiel a tu promesa de pureza. Recuerda el pasaje:
“no proveáis para los deseos de la carne. Romanos 13:14”.
No pienses que un noviazgo que no tiene como objetivo final el matrimonio, te traerá felicidad, todo lo contrario, te llevarás una gran desilusión que podría terminar haciéndote una madre soltera o podría alejarte totalmente de la carrera.
Una de las preeminencias del amor, es “el amor todo lo espera” (I Corintios 13:7); Dios va a recompensar tu espera en el momento cuando Él, lo considere oportuno, hará llegar al hombre indicado para tu vida. Cuando estés frente al altar y digas “acepto” a tu futuro esposo, será el momento indicado de despertar el amor por completo y disfrutarlo para glorificar a Dios.
Mientras tanto, “no despiertes el amor” antes de tiempo.