
Este fue el disco con el que el grupo consiguió el éxito millonario. Pero también perdieron su identidad (ha sido versionado hasta por Shakira ), y les entró inseguridad crónica. Éstos son algunos de los argumentos para no dejarse llevar por la nostalgia de este álbum Basura.
Así fue la portada del 'Black album' de Metallica .
"Odio el Black Album de Metallica . Oigo las canciones y se me meten en la cabeza, como Enter Sandman. Son tan pegadizas,pero no es suficiente : le falta la agresividad indispensable , derivó en el peor disco de Trash de la historia hasta sido versionado por Shakira . Estos son algunos de los argumentos para detestar este álbum de portada negra de nombre homónimo y Homosexual . Aquí va unos cuantos puntos que hará que mires con otros ojos el álbum que hizo que hasta las madres escucharan rock duro dos décadas atrás.
1. Traicionó a quienes levantaron a la banda

Los fanboys de Metallica son como las Fans de Justin Bieber, perdonan deslices, defienden con uñas y no dudan en maquillar lo más discutible de sus admirados. Aunque no siempre fue así,algunos verdaderos fans han dicho: “Son unos vendidos”, “¿Qué les ha pasado? Es basura comercial …". Desató la ira de los Fans, la misma banda que en sus inicios sentenció que nunca iba a grabar un vídeo musical hizo seis con este disco, y también se codeó con músicos que poco antes hubiesen sido impensables a su lado (hablamos de Guns N' Roses) y se desmarcó con baladas. No lo olvidemos: su quinto álbum fue una traición para los miles de seguidores de Metallica .
2. Su Sonido De Mierda No Tiene Identidad Ni Imitadores
Metallica es considerada banda cabeza del thrash metal, estilo que tomo lo más agresivo del heavy metal y lo más sucio del punk. El grupo formado en 1981 en San Francisco (EE UU) rápido se desmarcó por aventajado: no tardó ni un lustro en asentar un estilo propio y difícil de imitar. En Kill 'em all (1983) y Master of Puppets (1986), sus álbumes más logrados, hay dobles bombos atronadores y espectaculares solos de guitarra al servicio de canciones bien estructuradas, fluidas y sin relleno. Con el Álbum negro, Metallica limpió su sonido, lo hizo ampuloso y llegó al gran público, pero perdió espontaneidad, identidad e imitadores. Pocos copiaron a nuestros protagonistas a partir de este disco.
Master of puppets, un tema muy bueno,comparado con el Black Album
3. Le Falta Agresividad
Al Black album le falta un ingrediente esencial en Metallica : agresividad. No hay un golpe en la batería descolocado, las guitarras no podían estar mejor empastadas y ninguna voz rompe fuera de sitio, pero la mala baba tan efectiva de estos cuatro se diluye entre tanta perfección y el resultado es un asco . Quien lo dude que pruebe a darle play a Ride the lighting (1984), su segundo álbum, y este seguidos.
4. Bob Rock, el Grandisimo Hijo de Puta culpable de todo
En el documental A year and a half in the life of Metallica están inmortalizadas las eternas sesiones de grabación para el disco homónimo de Metallica . Un personaje fuera de la banda con esbelta melena rubia y anchas camisas playeras toma protagonismo: es Bob Rock, el exigente productor de este disco. “Grabamos hasta 30 ó 40 tomas de una canción y luego recortamos las mejores partes para una sola”, recuerda este canadiense, que recomendó a la banda bajar sus guitarras y que colocó 50 micrófonos en la batería para obtener un cristalino sonido. En los primeros 90 su nombre iba ligado al éxito millonario (trabajó para Mötley Crüe, Bon Jovi…), pero su perfeccionismo no encajó en la llegada del grunge y la vuelta del punk en esta década. Su carrera desde entonces ha dado tumbos entre vivir del pasado e intentos fallidos de reciclaje. Como la de Metallica .Nada mas puedo decirle a Bob que es una mierda,Gracias por Haber arruinado a Metallica Grandisimo hijo de puta
5. Lo ha versionado hasta Shakira

Hubo un tema que sentó especialmente mal a los detractores del Álbum negro cuando salió a la calle, aquel lejano 12 de agosto de 1991: Nothing else matters. Incluso su principal compositor, el cantante James Hetfield, tuvo reparos: “No pensé que a los chicos del grupo les fuera a gustar”, dijo sobre esta balada sosegada que encajaría mejor en el repertorio de la baladista Celine Dion que en el de los Genios de Motörhead, influencia principal para nuestros protas. De hecho, más de una diva se ha lanzado a interpretarla: Shakira lo ha hecho en directo y Lucie Silvas, una cantante con un deje a lo Mariah Carey muy marcado, tuvo su minuto de gloria al versionar este tema a mediados de la década pasada…
Los seguidores parisinos de Shakira pudieron escuchar en vivo esta versión de Noting else matters, con el inconfundible estilo de la colombiana (arranca en el minuto 1.20):
6. Algunas guitarras suenan a U2
El oyente atento se habrá dado cuenta: en el minuto 1.20 de Sad but true, segundo tema de Metallica , suenan de fondo unos arreglos de guitarra que podrían ser de The Edge, el personal guitarrista de U2 (la propia banda reconoce esta influencia). Son repetitivos, tienen eco y su melodía es difusa. ¿Era necesario que Kirk Hammet, el guitarrista más sagaz del heavy (notese el sarcasmo), se sumara a la larga cola de imitadores del músico irlandés?, cabe preguntarse.
7. Es generacional pero irregular
Enter Sandman, la canción que abre el álbum que nos ocupa, posiblemente en los primeros 90 fuera la más versionada en conciertos de instituto por grupos debutantes y adolescentes. Pero que sea generacional no lo exime de irregular: ¿cuándo escuchaste por última vez Don't tread on me, Of wolf and man o The struggle within?
Enter sandman, posiblemente la canción más versionada por grupos adolescentes:
8. Derivó en el peor disco de heavy de la historia
De Metallica se han vendido 25 millones de ejemplares, llegó al número uno en casi 30 países y le proporcionó un Grammy a la banda, el premio más reconocido de la música. Pero abrió paso a sus delirios de grandeza: después vino la sangre y el semen en la portada del melifluo álbum Load (1996), su discutible momento con una orquesta sinfónica en S&M (1999)... Y sobre todo un tema casi tabú para sus fans: St. Anger (2003), disco con un desconcertante sonido de mierda, sin solos de guitarra y para el que estos músicos pasaron por una intensa terapia de grupo (que pusieron a la venta con un DVD llamado l documental Some kind of monster, de 2004). Con el reciente Lulu (2011), su porqueria de disco junto a Lou Reed, tampoco me han impactado.
9. Quemó a la banda

El éxito de Metallica llevó a sus compositores a la carretera durante más de dos años y medio, en una multitudinaria maratón por estadios en todo el planeta. Dejó a esta banda tan extenuada, que nunca ha recuperado la intensidad en vivo de aquellos días. Así lo muestra Live shit binge and purge, una caja con varios discos y vídeos con grabaciones en directo, que inmortalizó lo más álgido de aquella histórica gira. Y que costó un ojo de la cara al comprador. El fan dedicado de Metallica siempre ha sido puesto a prueba por sus ídolos. Pero esa es otra historia…
10. Desató una inseguridad crónica

Tras el éxito demoledor del Black album, sus músicos han vivido bajo el terror de la presión del éxito: cada disco es analizado con lupa antes de ser publicado, y pasan lustros entre uno y otro. Han perdido la confianza en sí mismos,solo les importa cuanto dinero sacarle a los fanboys . Pero aunque su mejor obra, la de los 80, quedó atrás hace tiempo siguen despertando expectativas con cada lanzamiento. Y no hay disco de Metallica que no despierte revuelo y discrepancia de opiniones.
My friend of misery, la única composición aportada por Jason Newsted, ex bajista del grupo, para Metallica :