Kirchner empapela Buenos Aires para despedir a Chávez
Un Chávez sonriente y una leyenda: 'Llorarlo sería poco. Sigamos su ejemplo'. Cristina se postula como la nueva líder populista iberoamericana.
Amanecer enlutado en Argentina. La presidenta Fernández de Kirchner, ya desde Caracas, se prepara para el funeral del Comandante. Pero antes de irse dejó bien atado el homenaje que el pueblo argentino debía rendir a Hugo Chávez.
'Por siempre comandante. Llorarlo sería poco, sigamos su ejemplo', rezan los carteles que adornan todo Buenos Aires. Y no sólo. También los campos de fútbol recurren a la mejor literatura moderna para recordar al amigo bolivariano. 'X 100-pre Comandante' -léase 'Por siempre, Comandante'-, rezaba la pancarta de los hinchas del Atlético San Martín de Tucumán.
Eso sí, por mucho cariño que Kirchner tenga a Chávez -los amigos de mi marido son mis amigos- no todos los bonaerenses siguen la estela de la presidenta, que parece encantada de recoger el testigo del populismo en Iberoamérica.