
El Sudeste Asiático es una región fascinante tanto por sus paisajes como por sus culturas. Además viajar por los países que lo forman es relativamente fácil y económico. No obstante, también ofrece algunas actividades turísticas raras o para nada tradicionales y típicas del país. Hoy os traigo una lista de ellas. Todo lo que viene a continuación es real y lo encontraréis fácilmente si venís por aquí. Algunas de las siguientes actividades incluso son muy populares.
1) Ver un Ping Pong Show en Bangkok
¿Qué es un ping pong show? Con la fama de Tailandia ya imaginaréis que se trata de mujeres desnudas jugando a ping pong pero… digamos que no juegan a la manera tradicional, lo hacen sin raquetas y usan otras partes para disparar las pelotitas. Si paseáis por el Patpong Market, el mercado de las falsificaciones de Bangkok, o por la calle de los shows en Patong (Phuket), veréis que algunos hombres se acercaran con un menú en mano y ofreciendo el ping pong show. También muchos conductores de Túk-túk en las áreas turísticas (Khaosan Rd) piensan que a los turistas les encanta ver los shows y seguro que os los ofrecerán. Podéis hacer clic en la foto para poder leer la carta de shows que me ofrecieron en Patong.

2) Emborracharse sin límite en el tubing de Vang Vieng
Si vais a Vang Vieng, un pueblo en Laos, veréis que por la tarde empiezan a llegar zombies ingleses y australianos medio desundos y con todo el cuerpo pintado de colores fluorescentes. Muchos de ellos no pueden ni caminar. Pronto descubriréis que vienen de hacer tubing. El tubing consiste en ir a un cercano afluente del río Mekong a emborracharse y a bañarse con flotadores neumáticos. En ambos lados del río hay bares hechos de caña de bambú que tienen la música a tope. Cuando los mochileros ya están pedos, se tiran al río y los demás bares les lanzan flotadores neumáticos atados a una cuerda para cazarlos y atraerlos a su bar de bambú. También se puede saltar al río usando una cuerda muy larga, rollo tarzán.

3) Participar en el Thaipusam de Penang
El Thaipusam es un interesante festival hindú que se celebra cada año en Malasia, especialmente en la isla de Penang. Los participantes se rapan la cabeza y hacen un recorrido de varios km llevando un pesado Kavadi (una estructura de hierro con un dios hindú arriba). A parte de tener que soportar el peso del Kavadi durante varios km, también deben clavarse otros artilugios en el cuerpo. Lo más común es perforarse las mejillas con un clavo de lado a lado. Cuando yo estuve vi a varios occidentales, supongo que seguidores del hinduismo, participando en la ceremonia.

4) Visitar el Museo de las Torturas en Bangkok
El Museo de las Correciones de Bangkok (conocida como Suan Rom) está ubicado en un parque que antiguamente era una cárcel. Si vais, podréis visitar unas 40 celdas que albergan una exposición sobre los varios métodos de tortura aplicados durante el Reino de Ayuthaya (de 1350 a 1767) y que fueron legales hasta 1902. Seguro que no os dejarán indiferentes. En otra sala podréis ver la evolución de la ejecución de la pena capital en la historia de Tailandia.

5) Comer carne de perro en Vietnam
El Thit Cho es un plato vietnamita hecho de carne de perro. Está disponible en varias partes del país aunque afortunadamente, no es un plato muy frecuente. Muchos perros son transportados ilegamente desde Tailandia a través del canal Me Khong. En Corea y en algunas partes de China también se consume ocasionalmente esta carne. Más curiosidades sobre Vietnam.

Oportunidades fotográficas en el Templo de los Tigres de Kanchanaburi
Si visitáis el Templo de los Tigres en Kanchanaburi (al oeste de Bangkok) tendréis la oportunidad de haceros fotos tocando a enormes tigres, en principio, sin posibilidad de que estos os ataquen. La visita a este templo es muy popular entre los turistas aunque varios defensores de los derechos de los animales afirman que los animales están drogados y que, además, en el templo se trafica con ellos. Lo cierto es que es un gran negocio ya que la entrada al templo cuesta 600 Bat (15€), siendo una de las atracciones turísticas más caras de todo Tailandia.

7) Un masaje mientras meáis en las discos de Tailandia
En los baños de algunos clubs de Bangkok trabajan varios masajistas profesionales que felizmente os harán un masaje en la espalada mientras estéis de pie meando alcohol. Vigilad porque empiezan a masajearte sin avisar y si no os lo esperáis, el susto puede ser bueno.

8) Comprar documentación falsa en Khao San Road
Cuando paseéis por la calle más famosa de Bangkok entre mochileros, Khao San, encontraréis varios puestos que ofrecen documentos falsos. Podéis pedir lo que queráis, desde títulos universitarios hasta carnets de conducir de varios países. Es imposible no verlos ya que están a solo unos metros de la llamativa comisaria de la policía turística de Tailandia.

9) Visitar el zoo humano de la tribu de las mujeres jirafa
En el norte de Tailandia viven varias tribus de birmanos refugiados. En una de esas tribus (conocida como Kayan o Padaung), las mujeres tienen la tradición de llevar pesados collares de oro en el cuello que van incrementando en número a medida que envejecen. Al parecer, los collares hacen que el cuello de las mujeres parezca mucho más largo de lo normal. Es muy popular visitar la tribu, especialmente en viajes organizados. Yo no estuve interesado en ir pero algunos conocidos míos que han ido, me han confirmado que uno se siente como en un zoo humano. De hecho, la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) ha denunciado la explotación turística que sufren estas mujeres. Mientras que la mayoría de las jóvenes de la tribu quieren dejar la tradición, las mayores prefieren mantenerla ya que es una de sus principales fuentes de ingresos. Generan mucho dinero, aunque a ellas les debe llegar una miseria.

10) Disparar con Bazookas en Camboya
En Camboya, y en otros países de la región, podréis disparar con viejas Ak-47. Si lo deseáis también podéis incluso usar bazookas. La locura más extrema es que por 300$ te ofrecen una vaca para hacer diana. Prefiero pensar que nadie acepta la oferta. Os dejo un vídeo de unos viajeros usando el bazooka pero sin animales de por medio (ver a partir del minuto 2:11).