
El domingo 3 de Setiembre de 1939, mientras se iniciaba la Blitzkrieg contra Polonia , en Bromberg, ciudad a orillas del río Brahe, grupos de civiles armados apoyados por militares polacos empezaron a recorrer la población desde muy temprano. Ya se sabía del avance de las tropas alemanas, las cuales se encontraban cerca de esa ciudad , pero al no constituir objetivo militar, por tanto, no estaba en los planes del Alto Mando Alemán la incursión por esa zona.
La gente había sido convencida a través de una campaña propagandística polaca que desde muchos años atrás abonó un odio visceral hacia los alemanes. Estaban seguros, que los soldados alemanes entrarían en Polonia para saquear y asesinar, hombres mujeres y niños, como si fueran animales. Los vecinos de la ciudad , apoyados por militares, decidieron adelantarse a los que sucedería, tomando acciones punitivas contra los odiados alemanes.
Los acosados alemanes sólo esperaban que las tropas alemanas llegaran pronto, pero eso era imposible, no estaba en los planes de la Wermarcht la incursión por el río Brahe. Muchos, debido al clima de tensión, no habían salido de sus casas pero al llegar ese Domingo optaron por reunirse en otros lugares, donde creían que el número sería suficiente para protegerse de los piquetes de civiles y militares polacos.
Ese día, los golpes, las violaciones y los asesinatos se multiplicaron en toda la ciudad , no valían súplicas y menos enfrentamientos para calmar a las turbas armadas que entraban a las casas, para sacar de los cobertizos a golpe de culata, a cuanto alemán supieran que se encontraban en los alrededores. Primero preguntaban por las armas, y al no encontrarlas los asesinaban a palos, culatazos, puñaladas o a tiros.
Las mujeres eran violadas y luego asesinadas. Los grupos de cadáveres se comenzaron a amontonar en las calles, los civiles armados y los militares, eran acusadores, jueces y verdugos. Los cadáveres mutilados fueron lanzados a fosas comunes para enterrarlos.
El 4º Ejército de von Kluge avanzaba según los planes del OKW formando dos puntas de lanza en forma de tenaza a pocos kilómetros de Bromberg dirigiéndose al Vístula. La zona estaba defendida por el Ejército de Pomerania polaco. Capturar Bromberg no tenía sentido por carecer de valor táctico o estratégico, pero cuando finalmente al día siguiente, entraron en la ciudad unidades de la 50 División de Infantería y de la Brigada Netza, que marchaba detrás de las fuerzas acorazadas para consolidar los territorios ocupados, lo que encontraron fue indescriptible.
Apenas llegadas las tropas alemanas comenzaron a descubrir los cuerpos mutilados en número cada vez mayor. Los soldados que desde el 1 de septiembre habían iniciado la ocupación de Polonia , apenas habían podido ver algún muerto en las escaramuzas con el ejército polaco, pero en Bromberg se encontraron lo que en los meses y años siguientes sería cotidiano en todo Europa.
El Teniente Hans Fahrembach de una Unidad de la 50 División de Infantería fue el primer oficial que enfrentó el macabro espectáculo de 18 cadáveres de hombres en Jaegerhof, cerca a la casa parroquial. Los aldeanos habían sido apaleados con los brazos atados a la espalda y luego acribillados a balazos. Se identificó al párroco Richard Kutzer, que recibió culatazos en al cara y un disparo en la espalda, su padre y otros hombres y menores de edad que se habían refugiado en la casa. En poco tiempo, el Teniente Fahrembach y el suboficial Fritz Klawunke de la Brigada Netze encontraron muchos otros grupos de cadáveres. Fueron 63 en el Jagërhof, 18 a orillas del canal Bromberg, 12 en la calle Thorner, 40 en el lago de los jesuitas, un menor de 4 meses de edad virtualmente desmembrado por una granada de mano apareció dentro de una casa. Klawunke manifestó: "Hubiera preferido seguir en el frente."
A pesar de la masacre unos pocos lograron esconderse. Algunas mujeres lograron salvar sus vidas, como Vera Ganot que vio morir a su padre a culatazos en la cara y un disparo en la espalda. Ella fue violada, por otro grupo que apareció después.
En en ayuntamiento de Bromberg encontraron 200 cadáveres acribillados, hombres mujeres y niños, incluyendo una mujer embarazada que fue asesinada con una bayoneta que le atravesó la espalda. Los soldados en su búsqueda encontraron 39 muertos más en Hopfengarten. Ese día llegaron a contabilizar 1.100 cadáveres. Se encargó una profunda investigación y un mes después de lo ocurrido, se crearon tribunales especiales para juzgar a los implicados en la masacre.
Comenzaron las entrevistas a los testigos, sobrevivientes y los interrogatorios a los detenidos. Los primeros acusados fueron Teofil Prus, Adalbert Zielenkiewicz y Leo Papirski, acusados de asesinar a 8 personas. Fueron condenados a muerte y ejecutados el 14 de Octubre.
En el diario Deutsche Rundschau, a partir de la tercera semana de Setiembre se comenzaron a publicar las listas de los muertos en Bromberg que fueron asesinados entre los días 3 y 4, apenas dos días después de iniciada la ocupación de Polonia .
Esto era sólo el principio, lo que ocurrió después en Polonia y el resto de Europa, hizo casi insignificantes los hechos de Bromberg.




