Argentina, y particularmente Buenos Aires, tiene unas cuantas leyendas urbanas. Algunas de ellas están corroboradas, otras fueron exageradas y otras tantas, simplemente inventos. Pero siempre es interesante hacer un repaso por algunos de los mitos de una ciudad con tantos delirios de grandeza.
Sin embargo nosotros mismo vivimos una anécdota (de casi diez años de duración) de la que hoy pocos hablan, pero está destinada a conviertirse en una de las grandes historias de terror de fines de los 80/90.
Me refiero nada menos que al Zoológico “Mundo Animal” de Cuttini, fundado en 1987. Personalmente fui dos o tres veces al zoológico de Cuttini, junto con la colonia de vacaciones a la que iba en ese entonces. Del Zoológico, me quedan algunos recuerdos segmentados: la jaula de los leones sin fosa, los ñandúes sueltos y algún que otro animal muerto que se veía durante el paseo. Y, también hay que decirlo, la experiencia de poder estar más cerca de los animales que en ningún otro establecimiento de este tipo.
Desde su apertura, el Zoo de Cuttini tuvo denuncias, acusaciones nunca probadas ni desmentidas y casos terriblemente graves, como el de Miguel Bello Arias, que a los 7 años perdió un brazo al ser atacado por un oso de ese parque (cuyo caso apareció el año pasado en el programa “Un Tiempo después” conducido por Soledad Silveyra).
El 8 de octubre de 1988, cuando Miguel tenía 7 años, participó –junto a un grupo de 56 chicos de escasos recursos– de un paseo organizado por la Municipalidad de La Matanza al Zoológico Mundo Animal, ubicado en Ezeiza y propiedad de Jorge Cutini, un personaje mediático en aquel momento a raíz de su participación en un programa de Gerardo Sofovich.
Hacía apenas un año de la inauguración de ese parque, que se distinguía por la amplitud de los espacios en los que estaban los animales, y por tener en absoluta libertad, sin jaulas ni rejas, a los considerados más inofensivos. Según contó ayer Amalia Ifrán, madre de Miguel, el ataque del oso ocurrió luego de que Cutini alimentara con su propia mano a otros animales: “Miguel vio que los animalitos eran buenos, y como tenía un sandwich en la mano quiso pasárselo a uno de los osos. El primero lo olfateó y no lo quiso y vino otro, de atrás, lo agarró y empezó a comerlo. Mordió la mano con el sandwich y empezó a tironearlo”.
Página 12
A raiz de éste y otros casos el zoológico de Cuttini, tan famoso en la década pasada, fue clausurado y actualmente sudueño debe pagarle 1 millón de pesos a Miguel Bello Arias debido a la mutilación que le provocó el oso que, según consideró la Justicia, no tenía los cuidados especiales para evitar que entrara en contacto con los visitantes.
Actualmente el predio en el que se encontraba el Zoo está convertido en un circuito para Mountain Bike, pero el año pasado Cuttini volvió a ser nombrado en los medios debido a que en la zona donde se ubicaba su zoológico privado fueron vistas dos panteras sueltas.
Los vecinos de Ezeiza denunciaron a la Dirección de Fauna de la Provincia de Buenos Aires que “hay dos panteras negras que están sueltas en los terrenos del Centro Atómico de la zona y que salen a comerse la basura de las casas”. “Los animales —comentan los vecinos— se habrían escapado del ex zoológico de Cuttini que funcionaba cerca de allí”.
Clarín
“Ver ciervos, bambis y zorros por acá no es nada raro. Cuando me mudé hace tres años todos me dijeron que habían salido del zoológico de Cuttini”, recordó el vecino de “La Celia”.
Ahora bien… quién es Jorge Cuttini? No resulta fácil encontrar información ni fotos sobre él. Antes de que los nombrados escándalos, Cuttini solía aparecer en el programa de Gerardo Sofovich, adonde llevaba animales exóticos como hoy hace el Zoo de Luján (que también tuvo sus denuncias por permitir que los visitantes tuviesen demasiado contacto con los animales, aunque no dejaron de ser rumores salidos de un medio tan poco creíble como The Sun).
El Zoo de Cuttini se caracterizaba por ser el paseo perfecto para los colegios y colonias de vacaciones, al menos en apariencia. Se prometía mayor libertad que en Zoológico de Buenos Aires, con animales sueltos, visitas libres y mayor contacto con animales supuestamente inofensivos. Era común que al caminar entre las jaulas del Zoo (que eran simplemente alambrados con tigres del otro lado) apareciera algún burro, ganso o ñandú suelto y que ocasionalmente defendiera su territorio de los visitantes. Cuttini a veces aparecía entre las visitas guiadas y mostraba cómo alimentaba a los animales, sin medidas de seguridad ni ayudantes. También invitaba a los chicos a que acariciaran a los leones y tigres como si fueran gatitos.
Un hombre de armas tomar
La anécdota más recordada, quizás por lo morbosa, fue la que acusaba a Cuttini de haber matado a tiros a un mono. Según se dice, lo había llevado a un canal de TV para una entrevista, pero el simio se puso agresivo y Cuttini le disparó varias veces.
Luego de este hecho y sumado a los anteriores, el Zoológico fue clausurado permanentemente por la Sociedad Protectora de Animales, que acusaba al dueño de maltrato y negligencia con los animales. Más allá que en este país el maltrato animal no está especialmente penado, Cuttini no volvió a aparecer en los medios masivos.
El Zoo inicialmente se ubicaba en el lugar que hoy ocupa el Zoológico de Luján, pero fue trasladado a Ezeiza luego de que una mujer presuntamente muriera aplastada por un elefante. Sobre este caso, llamativamente, no hay muchos datos, aunque en varios medios se asegura que ese fue el motivo del cambio de lugar.
Luego de tantos conflictos, el amigo de Gerardo Sofovich regresó aunque de una forma bizarra y solpada: inventó un seguro para armas de fuego .
Las fotos son fotos sacadas por mi viejo en una visita al zoologico hace 21 años.
Saludos espero que haya sido de su agrado el post!
Sin embargo nosotros mismo vivimos una anécdota (de casi diez años de duración) de la que hoy pocos hablan, pero está destinada a conviertirse en una de las grandes historias de terror de fines de los 80/90.
Me refiero nada menos que al Zoológico “Mundo Animal” de Cuttini, fundado en 1987. Personalmente fui dos o tres veces al zoológico de Cuttini, junto con la colonia de vacaciones a la que iba en ese entonces. Del Zoológico, me quedan algunos recuerdos segmentados: la jaula de los leones sin fosa, los ñandúes sueltos y algún que otro animal muerto que se veía durante el paseo. Y, también hay que decirlo, la experiencia de poder estar más cerca de los animales que en ningún otro establecimiento de este tipo.
Desde su apertura, el Zoo de Cuttini tuvo denuncias, acusaciones nunca probadas ni desmentidas y casos terriblemente graves, como el de Miguel Bello Arias, que a los 7 años perdió un brazo al ser atacado por un oso de ese parque (cuyo caso apareció el año pasado en el programa “Un Tiempo después” conducido por Soledad Silveyra).
El 8 de octubre de 1988, cuando Miguel tenía 7 años, participó –junto a un grupo de 56 chicos de escasos recursos– de un paseo organizado por la Municipalidad de La Matanza al Zoológico Mundo Animal, ubicado en Ezeiza y propiedad de Jorge Cutini, un personaje mediático en aquel momento a raíz de su participación en un programa de Gerardo Sofovich.
Hacía apenas un año de la inauguración de ese parque, que se distinguía por la amplitud de los espacios en los que estaban los animales, y por tener en absoluta libertad, sin jaulas ni rejas, a los considerados más inofensivos. Según contó ayer Amalia Ifrán, madre de Miguel, el ataque del oso ocurrió luego de que Cutini alimentara con su propia mano a otros animales: “Miguel vio que los animalitos eran buenos, y como tenía un sandwich en la mano quiso pasárselo a uno de los osos. El primero lo olfateó y no lo quiso y vino otro, de atrás, lo agarró y empezó a comerlo. Mordió la mano con el sandwich y empezó a tironearlo”.
Página 12
A raiz de éste y otros casos el zoológico de Cuttini, tan famoso en la década pasada, fue clausurado y actualmente sudueño debe pagarle 1 millón de pesos a Miguel Bello Arias debido a la mutilación que le provocó el oso que, según consideró la Justicia, no tenía los cuidados especiales para evitar que entrara en contacto con los visitantes.
Actualmente el predio en el que se encontraba el Zoo está convertido en un circuito para Mountain Bike, pero el año pasado Cuttini volvió a ser nombrado en los medios debido a que en la zona donde se ubicaba su zoológico privado fueron vistas dos panteras sueltas.
Los vecinos de Ezeiza denunciaron a la Dirección de Fauna de la Provincia de Buenos Aires que “hay dos panteras negras que están sueltas en los terrenos del Centro Atómico de la zona y que salen a comerse la basura de las casas”. “Los animales —comentan los vecinos— se habrían escapado del ex zoológico de Cuttini que funcionaba cerca de allí”.
Clarín
“Ver ciervos, bambis y zorros por acá no es nada raro. Cuando me mudé hace tres años todos me dijeron que habían salido del zoológico de Cuttini”, recordó el vecino de “La Celia”.
Ahora bien… quién es Jorge Cuttini? No resulta fácil encontrar información ni fotos sobre él. Antes de que los nombrados escándalos, Cuttini solía aparecer en el programa de Gerardo Sofovich, adonde llevaba animales exóticos como hoy hace el Zoo de Luján (que también tuvo sus denuncias por permitir que los visitantes tuviesen demasiado contacto con los animales, aunque no dejaron de ser rumores salidos de un medio tan poco creíble como The Sun).
El Zoo de Cuttini se caracterizaba por ser el paseo perfecto para los colegios y colonias de vacaciones, al menos en apariencia. Se prometía mayor libertad que en Zoológico de Buenos Aires, con animales sueltos, visitas libres y mayor contacto con animales supuestamente inofensivos. Era común que al caminar entre las jaulas del Zoo (que eran simplemente alambrados con tigres del otro lado) apareciera algún burro, ganso o ñandú suelto y que ocasionalmente defendiera su territorio de los visitantes. Cuttini a veces aparecía entre las visitas guiadas y mostraba cómo alimentaba a los animales, sin medidas de seguridad ni ayudantes. También invitaba a los chicos a que acariciaran a los leones y tigres como si fueran gatitos.
Un hombre de armas tomar
La anécdota más recordada, quizás por lo morbosa, fue la que acusaba a Cuttini de haber matado a tiros a un mono. Según se dice, lo había llevado a un canal de TV para una entrevista, pero el simio se puso agresivo y Cuttini le disparó varias veces.
Luego de este hecho y sumado a los anteriores, el Zoológico fue clausurado permanentemente por la Sociedad Protectora de Animales, que acusaba al dueño de maltrato y negligencia con los animales. Más allá que en este país el maltrato animal no está especialmente penado, Cuttini no volvió a aparecer en los medios masivos.
El Zoo inicialmente se ubicaba en el lugar que hoy ocupa el Zoológico de Luján, pero fue trasladado a Ezeiza luego de que una mujer presuntamente muriera aplastada por un elefante. Sobre este caso, llamativamente, no hay muchos datos, aunque en varios medios se asegura que ese fue el motivo del cambio de lugar.
Luego de tantos conflictos, el amigo de Gerardo Sofovich regresó aunque de una forma bizarra y solpada: inventó un seguro para armas de fuego .
Las fotos son fotos sacadas por mi viejo en una visita al zoologico hace 21 años.
Saludos espero que haya sido de su agrado el post!