¿Las redes sociales son más adictivas que el alcohol y el tabaco?
Gracias a las nuevas tecnologías, hoy en día es posible estar conectado a todas horas y consultar el correo electrónico o las redes sociales en cualquier momento. Esto hace que muchas personas sean incapaces de resistirse a la tentación de entrar en su perfil de Facebook o consultar su cuenta de Twitter a cada instante. Un estudio que será publicado en la revista Psychological Science afirma que las redes sociales provocan más adicción que el alcohol y el tabaco.
Adictos a las redes sociales, una enfermedad global.
un adulto abusa de Internet cuando está conectado más de 3 horas al día; en los adolescentes el límite es 2 horas.
Si además existe privación del sueño (dormir menos de 5 horas) y se prefiere navegar a tener otro tipo de relaciones sociales, una persona tiene riesgo de adicción.
En redes sociales virtuales como Facebook, se puede entrar en contacto con muchas personas a las que no se conoce en la realidad y a las que no se tiene acceso; "este hecho atrae a quienes apenas tienen una red social formada, que tienden a sobreexponerse para ser más conocidos: mandan fotos, chatean y cuelgan fotografías incluso de su intimidad".
Echeburúa piensa que las nuevas tecnologías permiten que con 1 solo clic la persona pueda desinhibirse rápidamente, crear identidades falsas o dar una imagen propia que no corresponde con la realidad lo que genera una tensión emocional que favorece la adicción, que suele afectar a las personas que psicológicamente o por la edad son más vulnerables.
Un grupo al que hay que prestar especial atención son los adolescentes porque reúnen características de riesgo: impulsividad externa, necesidad de relaciones nuevas y autoestima baja. Uno de los indicadores más claros de que se está cayendo en una dependencia es la imposibilidad de controlar el tiempo que se quiere estar conectado y la única terapia frente a esta adicción es evitar los factores de riesgo.
El estadounidense Centro Internacional para Medios de Comunicación y Asuntos Públicos (International Center for Media & Public Affairs, ICMPA), estudió a 1.000 estudiantes de 10 países diferentes en 5 continentes. Durante 24 horas podían usar cualquier medio de comunicación social para luego expresar sus conclusiones. Se alcanzaron datos preocupantes:
Gracias a las nuevas tecnologías, hoy en día es posible estar conectado a todas horas y consultar el correo electrónico o las redes sociales en cualquier momento. Esto hace que muchas personas sean incapaces de resistirse a la tentación de entrar en su perfil de Facebook o consultar su cuenta de Twitter a cada instante. Un estudio que será publicado en la revista Psychological Science afirma que las redes sociales provocan más adicción que el alcohol y el tabaco.
Adictos a las redes sociales, una enfermedad global.
un adulto abusa de Internet cuando está conectado más de 3 horas al día; en los adolescentes el límite es 2 horas.
Si además existe privación del sueño (dormir menos de 5 horas) y se prefiere navegar a tener otro tipo de relaciones sociales, una persona tiene riesgo de adicción.
En redes sociales virtuales como Facebook, se puede entrar en contacto con muchas personas a las que no se conoce en la realidad y a las que no se tiene acceso; "este hecho atrae a quienes apenas tienen una red social formada, que tienden a sobreexponerse para ser más conocidos: mandan fotos, chatean y cuelgan fotografías incluso de su intimidad".
Echeburúa piensa que las nuevas tecnologías permiten que con 1 solo clic la persona pueda desinhibirse rápidamente, crear identidades falsas o dar una imagen propia que no corresponde con la realidad lo que genera una tensión emocional que favorece la adicción, que suele afectar a las personas que psicológicamente o por la edad son más vulnerables.
Un grupo al que hay que prestar especial atención son los adolescentes porque reúnen características de riesgo: impulsividad externa, necesidad de relaciones nuevas y autoestima baja. Uno de los indicadores más claros de que se está cayendo en una dependencia es la imposibilidad de controlar el tiempo que se quiere estar conectado y la única terapia frente a esta adicción es evitar los factores de riesgo.
El estadounidense Centro Internacional para Medios de Comunicación y Asuntos Públicos (International Center for Media & Public Affairs, ICMPA), estudió a 1.000 estudiantes de 10 países diferentes en 5 continentes. Durante 24 horas podían usar cualquier medio de comunicación social para luego expresar sus conclusiones. Se alcanzaron datos preocupantes: