Por simpatía o simplemente por lo bizarros, algunos personajes de la música popular peruana alcanzaron cierta repercusión también en otros países latinoamericanos, como la Argentina, donde entre risas más de un aficionado subió su propio video en broma sobre “La Tetita” de Wendy Sulca, o “Un Nuevo Amanecer” de La Tigresa del Oriente.
Ahora, los músicos andinos dieron un nuevo paso en sus carreras y hasta llegaron al sitio de Internet de un importante diario de los Estados Unidos, “ The Atlantic”. Sin embargo, el estilo peruano no fue del todo comprendido por los periodistas norteramericanos.
En una columna de opinión, el cronista Jeffrey Goldberg, especializado en el conflicto de Medio Oriente, calificó al trío Sulca-Tigresa-Delfín, que compuso una canción a favor del Estado de Israel, como “posiblemente inducidos por las drogas”.
“Aunque es placentero escuchar estrellas de pop peruanas cantando tan felizmente sobre Israel, y ver la colaboración de dos invitados, Bratslaver Chasidim y la sede central del Ministerio de Defensa Israelí, el video musical andino es de dudoso gusto ”, argumentó Goldberg con cierta clemencia.
Pero luego el cronista fue incisivo: “Una vez que los espectadores terminaron de admirar los disfraces (el detalle en la ropa del Delfín o el traje de una pieza metálico de la Tigresa), los cambiantes fondos (un pueblo andino con camellos que caminan y un buceador saludando a la cámara debajo del agua), la danza efervescente, y mucho más
Ahora, los músicos andinos dieron un nuevo paso en sus carreras y hasta llegaron al sitio de Internet de un importante diario de los Estados Unidos, “ The Atlantic”. Sin embargo, el estilo peruano no fue del todo comprendido por los periodistas norteramericanos.
En una columna de opinión, el cronista Jeffrey Goldberg, especializado en el conflicto de Medio Oriente, calificó al trío Sulca-Tigresa-Delfín, que compuso una canción a favor del Estado de Israel, como “posiblemente inducidos por las drogas”.
“Aunque es placentero escuchar estrellas de pop peruanas cantando tan felizmente sobre Israel, y ver la colaboración de dos invitados, Bratslaver Chasidim y la sede central del Ministerio de Defensa Israelí, el video musical andino es de dudoso gusto ”, argumentó Goldberg con cierta clemencia.
Pero luego el cronista fue incisivo: “Una vez que los espectadores terminaron de admirar los disfraces (el detalle en la ropa del Delfín o el traje de una pieza metálico de la Tigresa), los cambiantes fondos (un pueblo andino con camellos que caminan y un buceador saludando a la cámara debajo del agua), la danza efervescente, y mucho más