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Cronica de una adicción

Estoy acá, sigo en Misiones. En wanda, en un diminuto pueblo a las afueras de Iguazú.
Ya había pasado todo día encerrado en la cabaña porqué que me encontraba al rojo vivo, quemado por el sol incesante del día anterior, y para colmo sin cigarrillos. Desperté al mediodía con un solo cigarrillo en mi paquete y lo fume apenas me levante… por lo cual estuve de mal humor todo el día.
Gente que conocía había salido para una excursión por la tarde ya que les pedí que cuando volviesen me compraran un atado. Mis esperanzas se encontraban depositadas en aquella palabra de un brasilero que casi sin entenderme asintió con la cabeza a la seña inconfundible de ¨fumar¨.
Eran las 6 de la tarde cuando ya desesperado corrí al casco del complejo para agarrar hielo y servirme unos whiskys. Intentaba calmar la ansiedad con cualquier cosa. Pero cada minuto parecía hacerse eterno. Junto a la ansiedad parecía recorrer mi sangre una ira incontrolable que deseaba destruir cualquier cosa a su paso.
Un adicto sabe muy bien cuáles son los puntos bajos, esos momentos en los que uno hace cualquier cosa con tal de satisfacer sus deseos incontrolables y cuando digo cualquier cosa, digo... ¨cualquier cosa¨. Busque por el suelo de cada cabaña si por casualidad alguien había dejado un cigarrillo a medio fumar, busque en las esquinas, en los ceniceros, en el medio del pasto, en la basura. Si esto parecía denigrante, jamás entenderán como me sentí al final.
Mirando en retrospectiva a esta hora podría compararme con el príncipe Carlos de Inglaterra.
Para colmo mi suerte era tan mala que encontré la única empleada conchuda del mundo que limpia a la perfección. Ni las migas del pan había dejado la muy puta, todo perfectamente limpio, ni una colilla de cigarro a medio fumar, nada.
Eran 6 y media y yo ya venía medio copeteado, esperando al culo roto del brasilero al cual le pedí con un gesto si me podía conseguir cigarrillos.
Puse unos tangos al palo y le entre fulero al whisky. Revolviendo hasta el último bolso, encuentro un envase de Niquitin. (Nicotina pura en pastillas, para dejar de fumar). Las que me mande como si fueran skittles.
Pero nada, placebo puro. Imagínate como estaba yo, caminaba por las paredes. Cambiaba de música, puteaba solo, dibujaba puchos, me fumaba la lapicera, me senté en el bidet, me chupaba un dedo, me fui hasta la ruta… pero volví rápido ya que el sol pegaba peor que en el desierto de atacama.
Esta puta jungla parecía Saigón.
Wanda es un pequeño pueblo a unos 50 Km de las cataratas de Iguazú. El complejo de cabañas donde me encontraba estaba situado sobre la ruta, alejado de lo que podríamos llamar ¨centro¨ el cual consta de unas 4 cuadras en línea recta con un supermercado, 1 kiosco, 1 terminal de ómnibus, 1 antro de boliche y algunas putas en moto…
Seguramente sea yo quien está acostumbrado a la globalización o no se… pero acá a las 12 del mediodía todos cierran sus locales y se van a dormir hasta las 7 de la tarde (inentendible)
El día anterior había querido comer algo por lo que le pregunte un brasilero que se hospedaba en la cabaña vecina si sabía de algún lugar abierto para comer algo en el ¨centro¨. Primero me hizo un gesto como señalándome el lado del centro, el cual quedaba a no menos de 3 Km de donde me encontraba yo.
Me pareció medio pelotudo ya que es obvio que si había algo abierto iba a ser en esa dirección ¿no?
Si no tendría que irme para el lado contrario e ir a las cataratas a comer, las cuales me quedaban a no menos de 50 Km de distancia.
Luego de subirse hasta el ombligo la bermuda de trolo que tenia puesta, el brasilero murmuro un nombre… algo así como ¨La parila dou ramón¨
Le digo ¿que?
-¨La Parrilla de Ramón¨ me responde…
Ahhh le digo…
Me conto que se encontraba en el centro a unas pocas cuadras de la estación de ómnibus.
Muerto de hambre me cambie y bajo el torturante sol de enero y una humedad sofocante la cual jamás sentí en mi vida en esta puta selva camine maldiciendo a Jesucristo durante media hora, te digo que si lo encontraba a Ramón lo cagaba bien a trompadas.
¡Para que!… ¡no sabes! Llegar para encontrar la reputisima parrilla de Ramón más cerrada que culo de muñeca.
Me acorde hasta de los sobrinos del culo roto del brasilero. Me acorde del 3 a 0, de Ronaldinho, de Ronaldo, de Lula, de xuxa, del marido de Valeria Lynch, del pajero de Bebeto, y de la reputisima madre que los pario.
Busque incesantemente algún lugar por lo menos para comer un sanguche de jamón y queso pero en este puto pueblo a pocos parece importarle el capitalismo.
(Ellos viven de la siesta)
Son vagos, que queres que te diga...
¿Tan raro era querer comer a las 2 de la tarde? ¿Tan raros somos los porteños?
Me sentía un incomprendido… (Siempre lo fui)
Era realmente un pueblo fantasma… Todo, pero TODO completamente cerrado. Parecía Iraq cuando suenan esas alarmas y toda la gente entra a refugiarse en las casas ya que en cualquier momento vuela una embajada ¿viste? Y vuelan por el aire pedazos de 50 personas por el extremismo religioso? ¡Bueno así! Pero estos hijos de puta no se refugian de ninguna bomba sino del laburo. Por algo les va como les va, por algo son casi todos analfabetos estos guampudos, que ni leer saben.
Mis hombros y brazos ya eran de color bordo, ardían como si me estuvieran untando napalm.
Sin más que hacer, renegando, cansado, insolado y completamente desilusionado decidí volver al aire acondicionado de la cabaña donde me hospedaba.
Llegue como a los 40 minutos. Abro la puerta y me encuentro al brasilero sentado en una mesa del living en el casco del complejo, comiendo arroz con pollo (que habría comprado quien sabe dónde), mirando la tv, fresco como una lechuga con el aire acondicionado dándole en la nuca y jugueteando con las chancletas Adidas en los pies.
Camine hacia mi cabaña mirándolo con cara no menos que la de Charles Manson, y me dice… Y vose encontrau do Ramón?. Mira… en ese momento se me cruzo por la cabeza mandarlo a la reputisima madre que lo pario y tirarle el llavero gigante de madera y bronce de la cabaña n°2 por la cabeza. Pero había unas minitas yankees tomando algún copetín en otra mesa que estaban muy buenas, si me sacaba y lo mandaba a la recalcada concha de su hermana quedaba como un infra dotado mental y echaba por la borda toda posibilidad de echarme un polvo durante esta semana de vacaciones, por lo que decidí poner cara de feliz cumpleaños y responderle con una simple regla de cortesía: ¨Si, muy rico Ramón, muy rico…¨ . Pero por dentro me acordaba de Galindes metiéndole laxante al bidón de agua para que tome Dunga en el mundial 90’ y el gol de Caniggia cayéndose tras el pase en el suelo de un Maradona infiltrado gritando a puño cerrado aquel gol que los dejo a los muy conchudos afuera del mundial.
Estos brasileros de mierda se cruzan la frontera para ver el lado argentino de las cataratas, vienen acá sabiendo que su moneda es un poco más fuerte y cuando quieren comprar una botella de agua te piden descuento, pero por qué no se van a lavar el orto…
Mugrosos de mierda… Vienen de la jungla esa, descolgando bananas y acá todo les parece caro, que el agua es cara, que las cabañas son caras, que la comida… que la concha de su madre. Porque no se quedaran del lado de ellos, si total la vista preciosa que tienen de las cataratas es nuestra.
¡Llegas y te dicen, del lado brasilero las cataratas se ven mejor!
¡Si pajero porque estás viendo el lado argentino! Lo que estás viendo es nuestro lado…
Mira para hacerla corta… Lo deje pasar. Tenes razón, me comí los mocos.
Me fui para la cabaña me comí un par de galletas de esas que te hacen cagar hasta el apellido, esas frutigram o como mierda sean ¿viste? pero bue… es lo único que había. Ni por puta volvía después de las 7 al centro, me la banque.
Esto te lo explico como para darte una idea del metejón que ya tenía desde ayer con el brasilero de mierda este…
Ya eran las 8 de la tarde y yo ya estaba completamente en pedo, esperando al retrasado mental este que viniese del tour que hizo a quien sabe dónde.

Cuando de repente llego… abrió la puerta. (En cámara lenta, como de película lo hizo)
Tenía puestas unas zapatillas Niké de esas para ir a la luna ¿viste? De esas que usan los pibes de hoy en dia, esas con colores plateados y dorados. Parece que el culo roto este ya andaba a la moda, medias subidas hasta casi las rodillas, una bermuda de esas de jurassik park con cinturón, un sombrero de esos de safari como si estuviese con los leones en Sudáfrica y una remera de Iguazú de esas que te salen como 300 mangos en el local más caro de las cataras (de esas bordaditas con dibujitos de tucanes y esas pavadas).
Corriendo casi desesperado voy y le digo, negro: ¿y los puchos? ¿Conseguiste?
Con cara de desentendido mirándome como si le hablara en arameo me dice: ¿que?
-¡! LOS MARLBORO!!- le digo.
- Ohhhh vose quería marlboro? Eu pensa que vose querer fuma outra coisa y se rie como si algo fuese gracioso.
(Haciéndome un gesto como si quisiera fumar mariguana)
No te puedo explicar mi cara.
Quería desollarlo vivo ahí mismo, como la película ¨Predator 2¨ ¿viste? Que queda colgando de un árbol sin piel, carneado como un cordero… encima para colmo parece que se venía chamullando a las yankees el muy pajero durante el tour porque con caras de muy cajetudas se reían de los ademanes que hacia el grone este.
Para no robarte más tiempo te cuento que me fui para la cabaña a seguir chupando whisky puro y comiendo pastillas niquitin. Hasta llegue a pensar en picarlas y aspirarlas te digo… las disolví dentro del vaso, las chupe, las mastique, las olía, me las ponía debajo de la lengua, tristísimo te cuento...
Totalmente en pedo ya, me quede dormido en la silla del living de la cabaña… roncando, con la mano derecha en las pelotas como protegiéndolas de algo ¿viste?
Me desperté a eso de la 1 a.m., todo completamente oscuro, ni un alma en el complejo. Ya con los huevos realmente que me tocaban los tobillos, saturado me dije… ¡Loco! Tenes 25 años, todavía sos un hombre decente, tenes pinta, tenes chamuyo, calle, pelotas, y por sobre todas las cosas ¡SOS PORTEÑO! ¡Ahora levántate y conseguí lo que quieras!
(No sé si pensaba todo eso que me decía ¿viste? ¿Pero que queres que haga?) . Intentaba darme manija con todo lo que podía, porque si me ponía a pensar que tenía que caminar por lo menos 3 Km en plena oscuridad por la banquina de una ruta cargada de camiones como los de ¨Transformers¨ hasta el centro fantasma para simplemente preguntar si por alguna casualidad alguien me vendía un atado de cigarrillos un domingo por la noche a la 1 de la mañana, tenía que cortarme las bolas y tirársela a los chanchos.
(Igual te digo que con el pedo que ya tenía me decía cualquiera cosa y me la creía…)
Me vestí, me puse mis zapatillas, una remera, me cargue las bolas al hombro como si me estuviese poniendo una bufanda, mastique orgullo porteño y Salí…

No se veía ni un metro adelante te digo…, nada, completamente oscuro. De la calentura que tenia camine los primeros 200 metros haciendo ruidos como los de ¨Hulk¨ cuando se enoja ¿viste…? Como para darme fuerzas un poco ¡!!Buuuuh!!!, ¡¡¡AHHH!!!, ¡!GUAAAA¡!!!. Sin darme cuenta que de la mano de enfrente de la ruta estaba volviendo de un tour hacia la cabaña una de las yankees la cual me miro con cara de asustada como diciéndose a sí misma, ¡este flaco está completamente loco!
Ahí mismo me cayo la ficha de que había perdido toda chance de enterrar la batatita en este viaje de 7 días en Iguazú. En ese momento le dije adiós al coito.
Baje la cabeza y seguí caminando, como resignado ¿viste? Como diciéndole: si, si… ¡ya se! ¡tenes razón! Soy un pelotudo… me agarraste de contragolpe jugando con línea de 3 en el fondo y uno de los centrales era Heinze. ¿Que le iba a hacer…? ya 'ta...
De ultima con el veneno que tenia dentro si me daban unos días hasta en una de ésas me lo pincho al brasilero hijo de mil putas y todo, vos lo sabés.
Tene en cuenta que tenes que caminar por la banquina de la ruta, plagada de ¨Optimus Primes¨ y ¨Megatrons¨ cargados de vaya a saber que mierda… y al costado de la ruta, selva como el Amazonas. Espesa, profunda y extensa. ¡O sea nada! Me encontraba completamente librado a la suerte porteña de mi perturbado ser. Repleto de dudas pero con una sola certeza. Que esta semana no cogía ni por putas por la boludes esa de ¨Hulk¨ que acababa de hacer.
A lo lejos, muy a lo lejos… como de acá hasta allá. Se ve una rotonda con siluetas de personas reunidas. Me acerque y les pregunte con mi acento porteño lo cual generaba un poco de desconfianza en ellos y cierto recelo si conocían algún lugar para comprar cigarrillos, a lo que me responden que es prácticamente imposible encontrar en Wanda un kiosco abierto un domingo a la madruga.
Le digo pero flaco..., algo, decime algo a lo que me dice con una sonrisa sobradora, vas a tener que esperar hasta mañana. Ni chau les dije, Seguí caminando.
Como al kilometro de eso me cruzo a un reverendo hijo de puta que fumándose uno me dice, creo, pero creo… que en la panadería de acá 500 metros te venden (sin siquiera ofrecerme uno).No pensé ni mierda, me mande casi al trote, como las pelotudas esas que caminan raro en las pistas de atletismo en las olimpiadas ¿me explico?, como si me estuviese cagando casi. Llegue a la esquina y veo desde lejos una panadería con un hombre morocho con una camisa manga corta, abierta, y completamente despeinado y unas ojotas como las que uso Jesús antes de que lo crucificaran. Realmente asqueroso. Le golpee el vidrio y a un paso lentísimo me abre un poco el ventanal cerrado con cadenas y candado y me pregunta: ¿qué pasa?
-Decime que tenes puchos que te doy un beso, le dije.
(Ya a esa altura un beso es lo mínimo que podía dar)
- Me mira con cara condescendiente y me dice, ¿vos sos pelotudo?, ¿No te das cuenta que esto es una panadería? ¡Vendemos pan, nene!... y faturas.
( Con el embale que tenía ni me había avivado que el forro al cual le había preguntado hacia 5 minutos me dijo cualquier cosa, como pa’ joderme ¿viste? De hijo de puta nomas, no tendría nada mejor que hacer que meterle el dedo en el culo a un porteño totalmente envenenado un domingo a la madrugada)
Pero yo no iba a bajar los brazos, no me iba a rendir. Mientras mi cabeza siguiera funcionando y mi orgullo siguiese ardiendo… seguiría mi camino hasta encontrarme victorioso en esta selva, para plantar sobre esta colorada tierra la bandera de un porteño persistente.

Le digo al panadero: si, disculpa tenes razón no me di cuenta. ¿Sabes dónde puedo encontrar algo abierto para comprar cigarrillos?
-Me dice no… nada, imposible que consigas en este pueblo, y como si ya no tuviese las pelotas infladas de tanto sorete, este me dice: Y bue… ¡no fumes, mejor para tu salud! (riéndose)
No te das una idea la calentura que tenia, el embale, la bronca, el odio… Ahí yo ya agarré para la mierda ¿Viste cuando uno empieza a sentir como una calentura que le sube desde el estómago hacia la cabeza? Bueno, algo así sentí yo, ya me dio por el forro de las pelotas.
Ya no sé si era porque estaba en pedo o qué, pero la ansiedad que tenia era incontrolable. Ya eran las 2 y media de la mañana y me encontraba peor que antes. Caminando en plena oscuridad, lejos de la cama, con gente forreándome y para colmo sin haber cumplido mí objetivo.
Fui paciente y trague… seguí caminando durante 1 hora sobre la ruta, con ruidos de grillos por doquier, algún que otro sapo que se cruzaba de banquina a banquina esperando no ser aplastado por un auto y bajo un cielo completamente abierto el cual me reflejaba casi exactamente lo que una vez me mostro el planetario de Palermo algún domingo de mi infancia en el cual le debo haber roto soberanamente las pelotas a mi viejo para que me llevase ya que estaba viendo Boca Vs. Atlético Rafaela. Esta noche despejada de Enero, estrellada. Miraba el cielo inconmensurable arengándome e imaginando las pelotas que tuvo Bruce Willis para apretar el botón de la bomba en Armagedón. Seguramente él no se hubiera dado por vencido si hubiese tenido que buscar puchos en medio del meteorito de mierda ese. De todas formas, esta noche hermosa dejaba entre ver bajo la línea del horizonte, un verde oscuro selvático, casi tropical de los arboles continuos de una Misiones preciosa pero desierta. Me hacía sentir vivo, saber que estaba caminando por un objetivo claro, solo, en un terreno desconocido, sin más ayuda que mi ingenio e intuición (fuese o no fuese el mejor para mi salud) sabia que el ser persistente y ganarme ese atado de puchos me haría un poco mas hombre de lo que era. Y cada vez que pasaba un auto, me agarraba las pelotas con las 2 manos y me las meneaba de abajo hacia arriba (como diciéndoles ¡Acá las tenes!) por eso cada vez que me cruzaban por la ruta me tocaban bocina, es más me parece que una de las putas esas que andan en moto paso 2 veces. No sé si habrá pasado para hacer algo o porque me vio agarrándome las pelotas.

Ya con los pies que parecían 2 empanadas te cuento que llegue a un segundo pueblo, solo dios sabia donde estaba…
Si el pueblo anterior era fantasmagórico, este ni te cuento, ni te cuento…
¿Algo así como el Far west de las películas Westerns americanas? Bueno, pero paraguayo.
Si te cuento como era el Clint Eastwood paraguayo no me creerías. No te quiero mentir pero me parece haber visto correr de vereda a vereda esas bolas de pelos guaranís que le corrían al famoso Clint entre las piernas mientras empuñaba su revólver con una ceja levantada y mordiendo su cigarro.
DESIERTO
Ya eran las 3 de la mañana y tenía el whisky dándome vueltas en la cabeza. Totalmente frustrado, desconsolado de saber que la victoria cada vez se encontraba más lejana y la idea de salir aireado de esta situación era aun más remota. No podía asimilar la idea de que una persona como yo no pudiese encontrar por lo menos 1 cigarrillo en una ciudad, estaba dispuesta a pagar cualquier precio solo para sentirme ganador. ¡Esto ya era personal! Era ¨yo¨ vs. ¨La circunstancia¨, pero debo confesarte que estaba totalmente desmoralizado, ya las fuerzas se me escurrían como agua entre las manos, ya estaba dispuesto a entregarme por una pitadita. Desconsolado decidí sentarme en una esquina un momento, como para descansar los pies ¿viste? Cuando de repente desde el lejano horizonte, las luces de un coche subiendo del otro lado de la cima de la elevada ruta dejo al descubierto ante mis ojos las figuras en sombra agigantándose paso a paso de 4 individuos caminando hacia mi dirección. Espere un momento que pasaran junto a mí, y sin ningún prejuicio por vestimenta o aspecto de pandilla, ya entregado ante la circunstancias les digo a los 4… ¡Che loco! ¿No sabes dónde puedo comprar puchos?
Los mire fijo a los ojos. Uno me parecía familiar, me parece que un viernes por la noche lo vi en el programa ese de canal 13, en ¨Policías en Acción¨. Me parece que se había afanado un blindado o algo así. Otro era una fiel copia de un Elvis pero medio malvado… Una mezcla de Elvis, Sandro y pocho ¨la pantera¨. Con los pelos parados con gel perfectamente acomodados pelo por pelo, ropa de cuero (bajo 30° de calor) y lentes de sol en plena oscuridad. Los otros 2 no los recuerdo bien ya que no hablaban mucho.
Elvis se tardo mas en llegar hacia mí, venía a paso más lento, como si fuera el ¨poronga¨ de los 4.
Dios mío me dije, ¿puedo caer más bajo? ¿Mi suerte realmente dependía de Elvis?
Me comentaron que estaban buscando lo mismo y me invitaron a acompañarlos. Al verme situado en tamaña imagen decidí unirme a ellos. Hablamos un poco y me dijeron que conocían una especie de despensa que tenia cigarrillos a unas cuadras de allí. Tres de ellos eran nacidos en Misiones pero uno no lo era, era de Capital, me comento que hacía días que venía buscando mariguana pero que estaba muy complicado para conseguir. La verdad me chupo un huevo, lo único que quería yo era comprar unos putos cigarrillos. Ahí nomas Elvis dijo: Ya que tenemos compañía, prendamos el último que nos quedan, ¨ quememos unas flores para perfumar el balurdo¨ comento el otro. Yo que ya venía medio del copete y con el pico caliente pero con una bronca insuperable dije ma’ si… ¡Que mierda! ¿Por qué no? Hace tanto que no fumo…
Bueno… déjame explicarte porque sé que esto te va a confundir un poco. Para serte sincero no se qué mierda tendría ese canelón de verdura, pero si hay una cosa que te aseguro, eso no era normal. Mas allá del olor un poco rarito que tenia, sabia a otra cosa. Le entre como campeón pero… sumándole mi estado previo mas eso que no era precisamente algo convencional. Imagínate vos como estaba yo. Yo no sé si me lo habrán hecho a propósito para joderme ¿viste?
Encima vos que me conoces bien deberás imaginarte ya las cosas que hacia estando en ese estado.
Me pego para el ojete te digo…, en mi cabeza era un viernes a las 3 de la mañana. Era como estar en el vortex de la joda en un boliche de capital. Tiraba todo, pateaba cosas, le despeine el pelo a Elvis, creo que le metí el dedo en el culo al otro, meaba en cualquier lado, decía guarangadas a los coches que pasaban, les tiraba piedras, me baje los pantalones y camine en pelotas por la ruta como 20 minutos. Había cambiado… en el afán de conseguir combustible para alimentar mi vicio, misiones logro sacar de mi el ¨hulk¨ de viernes por la noche y esto bajo ningún punto de vista era algo bueno. Y de pronto… ¡todo negro!
No recuerdo absolutamente más nada hasta pasada una hora y media después. Mi memoria quedo completamente en cero, me formatearon el disco o me salto pantalla azul con letras blancas como problemas de memoria RAM ¿me entendes?
Te digo que si encontraba la tabla periódica de los elementos me la mandaba igual. No había nada que me parase, ya venia embaladísimo, me habían abierto el grifo...
Quede en blanco, amnesia total, como esas noches del 2008. No tenía la más puta idea de donde estaba, ni quiénes eran estos zaparrastrosos a mi lado, ni qué carajo estaba haciendo, ¡absolutamente nada!
Mire bien a mi alrededor y me cayo la ficha… de alguna manera me había convertido en el líder de la bandita de enfermitos mentales, de algún modo en esa hora y media la locura que yo tenía al estar volado del coco hizo que me convirtiese en el que lideraba la batuta. Parece que vieron que yo estaba completamente loco, agarrándome los huevos, mostrándoselos a todo el mundo y dijeron ahh…. Este no es un oficinista de capital federal buscando fumar Benson & hedges. Vieron en esencia la realidad pura de mi ser anárquico que llevo en mi sangre y sale a la luz de la luna todos los fines de semana (pa’ que mentirte, en la semana también).
Después de 10 minutos caminando e intentando entrar en razón y asumiendo mi rol de liderazgo ante esta gente que prácticamente no conocía, le pregunto a Elvis: ¿che donde estamos yendo?
Y con una sonrisa cómplice junto al resto de ellos, me responde: Uhhhh estas re loco! ese faso te puso del bonete! ¿Como donde vamos? Vamos a hacer lo que nos dijiste que hiciéramos hace 30 minutos me dice.
¡VAMOS A PRENDER FUEGO EL KIOSCO POR QUE NO TENIA PUCHOS LOCO!
¿Ya tan rápido te olvidas de las cosas? Y con una sonrisa le dice a uno de la bandita, ¨che, este porteño esta re loco. Me cae bien¨. Estamos yendo a buscar nafta para armar molotovs y tirárselas al kiosco, me dice. ¿Dijiste o no dijiste que hiciéramos eso?
Si, si… Asentí con la cabeza, como diciendo tenes razón. No podía tirarme atrás, sentía que si me achicaba me pondría en la posición de Robert de Bruce en ¨braveheart¨ salvando las diferencias y los objetivos completamente incompatibles. Pero te digo que no entendía absolutamente nada, me quería ir a la reverenda mierda hermano. Pero estos seguían rompiendo las bolas con lo de la nafta. Es más, 2 de ellos ya tenían las botellas y unos trapos como para mojarlos en nafta y realmente tirarlos., me dije esto va en serio.
Volví a preguntar: ¿lo de los puchos en que quedo?
A lo que me respondieron: ¿Que puchos? ¡Vamos a prender fuego todo!
La cosa venia en serio hermano y para colmo yo no entendía una mierda. Intentaba buscar algo de lógica en mi cabeza pero era prácticamente imposible. Intentaba abrir puertas dentro de la locura para encontrar una habitación vacía la cual contenga algo de razonamiento y lograr entender lo que estaba haciendo, pero la voz penetrante del ¨y te vamo’ a prender fuego todo…¨ que cantaban peor me ponía.
Pasado unos minutos nos encontramos con una bandita de flacos tomando cerveza en la esquina del pueblo desierto de almas y al parecer se conocían entre ellos. Yo haciéndome el poronga les conté lo de la nafta como pa’ no ser menos ¿entendes? Uno de ellos se prendió a la joda y saco nafta de su motomel de 125 cilindradas, medio refunfuñando ya que decía que salía más cara la nafta pa’ la moto que el litro de birra. Ahí medio que putie a los Kirchner y parecieron no entender de qué mierda hablaba. Quizá ni enterados que vivimos en democracia y tenemos a la cabeza a un presidente, no lo sé.
Otro de ellos saco una rama para convidarnos y prendieron nuevamente otro porro, esta vez era más normalito pero yo seguía y seguía limándome la caja negra y esta locura me iba a enloquecer. No entendían quien era yo, ya no daba conmigo mismo, no sabían que cuando se me suelta la cadena soy capaz de cualquier cosa.
Mira…, no te puedo explicar mucho mas por qué no lo recuerdo, tengo algunos flashes pero no te quiero mentir. Me parece que me metí en flor de quilombo. Una vergüenza, tan solo esos flashes de memorias que tengo me erizan la piel.
Me parece que para librarme de los vagos estos de mierda, realmente deje que se me soltara la cadena y quede totalmente en pelotas corriendo con una molotov de acá para allá haciendo como que la prendía fuego es más, me parece que les empecé a tirar nafta a ellos como un Schumacher después de ganar una carrera de fórmula 1. Imagínate vos un loco a las 4 y media de la mañana completamente desnudo descorchando nafta para todos lados, con un encendedor en la mano meneándose las pelotas de aquí para allá gritando ¨NECESITO UN PUCHO, ¿DONDE CARAJO HAY UN PUCHO?¨
Me parece que entraron un poco en pánico y se fueron a la mierda. De repente desaparecieron. Habrán caído en cuenta que realmente no soy un tipo racional cuando me salta la térmica. No lo sé pero esa noche no los volví a ver.
Para decirte la verdad, fue como un alivio. Estaba realmente frustrado por no haber podido cumplir mi misión.
¿Cuánto tiempo más iba a seguir así? ¿Cuándo diría basta? ¿Me rendiría?
¿Te acordas la vez que quería dejar la llave de gas prendida para que explote el departamento porque estaba completamente fuera de mi?
Bueno, estaba para ser honesto el triple de loco que aquella vez. Estaba como a 4 horas de las cabañas y realmente de ahora en mas recuerdo muy poco.
Lo último que recuerdo es que caminando semidesnudo por la ruta caí en una especie de parripollo llamado ¨El chorizo de juanca¨. Así medio meneando, caminando de lado a lado sin poder mantener una línea de equilibrio, como en zigzag recuerdo encontrarme con Juanca (un hombre de unos 115 kilos, la remera levantada, la panza afuera, descalzo). Era igual para que te des una idea al morocho que intenta tumbar la puerta ¨Pentágono¨ en la propaganda de televisión y se estrola la cara sobre esa fabulosa puerta invulnerable. ¡Igualito! Pero más feo... más real, más pentágono.
En fin, entre al parripollo y así como venia yo le digo en mi Arameo básico (y aquí viene el mayor error que cometí en mi vida): ¡Deshime que tene’ cigarros que hago cualquier cosa!
-Pentágono: ¿cualquier cosa?
-Yo: ¡CUAQUIE COSA! (casi inentendible).
-Pentágono: Pasa…, pasa… me dijo.

Mira hermano, vos me conoces desde purrete ya. Hemos vivido ya muchas cosas, tenemos historia juntos con vos y con los muchachos también. Sabes que cuando la cosa me viene fulera yo te comento todo lo que me pasa. Sabes que no se me caen los anillos por contarte mis miserias. De hecho cuando tuve quilombos familiares fuiste el primero al cual le conté todo el desastre pero… esto realmente se me fue de las manos. Quisiera poder contarte todo pero realmente no recuerdo mucho. Me desperté en mi cama de la cabaña al otro día (o sea hoy) con la memoria en blanco un cigarrillo entre mis dedos, un atado de puchos en la mesita de luz de una marca importada muy cara. El ultimo recuerdo que tengo es la imagen de Juanca sentado en una cama de elásticos de metal de esas que chillan cuando te acostas, ¿esas de las cárceles? Bajándose el pantalón y diciéndome: ¡no me muerdas que sino no hay puchito eh!
Tengo un gusto realmente desagradable en la boca, me acabo de comer un dentífrico ¨Colgate¨ entero, hasta se lo unte a la milanesa que me manduque hace un rato. Pero el mal sabor de boca no se va. No quiero pensar lo peor pero no se que hice…
Lo peor de todo es que revisando mi pantalón (el cual no tengo idea como lo traje de vuelta) encontré en el bolsillo de atrás otro atado de cigarrillos nuevo y $20 que no tenía en un principio.
¿Tan bien habré hecho mi trabajo en mi afán de conseguir los cigarrillos? ¿ Juanca me regalo otro atado extra?
Vos sabes bien que cuando me empeño con algo, hasta que no me sale bien no paro, y eso realmente me da miedo.
Pero más allá de eso, te escribo para pedirte un gran favor como amigo incondicional que se que sos. Necesitaría si podrías prestarme algo de efectivo, sabes que no te voy a mentir pero parece que ayer me metí en un flor de quilombo. Me parece que prendí fuego el kiosco y hasta lo empecé a mear. Recuerdo que la banda de reos esos me alzaban y me tiraban para arriba como alabando a alguna especie de semidiós o algo. Cual ¨Rocky 4¨ gritando por Adrian pero no recuerdo más. Al parecer dicen que tire 2 molotovs contra el kiosco, lo saqueamos, y tiramos un perro vivo adentro de las llamas. Pero según me comento la policía, el dueño del kiosco vivía adentro del almacén este (lo cual mi abogado va a usar como medida defensiva ya que eso es ilegal).
No tenes idea el miedo que tengo, por favor te pido que te comuniques conmigo a la brevedad y si podes sacar algo de efectivo del banco para la fianza te lo voy a agradecer de por vida. No te preocupes que la deuda del bar que te deje en Buenos Aires me hago cargo yo cuando salgo de acá. Pero sácame de este quilombo te lo pido por favor… no es para dármela de víctima ni nada pero me levante con dolor de culo insoportable también (ni me quiero imaginar lo que significa eso) creo que juanca cuando le di la mano, me tomo del codo. Te pido encarecidamente que no andes divulgando esto con los muchachos ya que la humillación es demasiada y ya habiendo perdido el invicto trasero lo único que me queda es mi reputación en Buenos Aires la cual depende única y exclusivamente de vos. Sabes que de esta no me voy a olvidar. Espero con ansias noticas tuyas.

No te preocupes que todo va a salir bien, soy optimista. Si venís por acá, no te preocupes que con los puchos que tengo tiro hasta el miércoles calculo.
Un abrazo grande
Adiós.
Por Sebas44
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