Manual para la excelencia en el consumo de Coca-Cola
Consideraciones Generales
La Coca-Cola y el hielo no se mezclan.
Alguien que contamina una bebida tan perfecta echándole agua no merece respeto alguno.
Es como ponerle limón a una Coca-Cola, o como ponerle mayonesa a una Coca-Cola.
Para disminuir la pérdida de efervescencia (comúnmente conocida como "pérdida de fuerza" ), serví la Coca-Cola inclinando un poco el vaso. O serví primero un fondito y, cuando se vayan las burbujas, termina de llenarlo.
Consumo en Solitario
Algunas (pocas) botellas de Coca-Cola llegan a los supermercados sin fuerza. Para evitar desilusiones, apretá un poco los envases de plástico antes de comprarlos. Y siempre tené a mano el número de atención al cliente.
La vida útil de una Coca-Cola con efervescencia es de dos comidas: almuerzo-cena o cena-al-muerzo de manera indistinta. Se registraron casos de efervescencia en períodos almuerzo-almuerzo o cena-cena, siempre y cuando la botella no se abra entre una y otra comida.
Cuando dejes la Coca-Cola en la heladera, colocala siempre en posición vertical. De esta manera la cantidad de líquido en contacto con el aire dentro de la botella es menor, y tarda más tiempo en perder la fuerza.
Otro tip al momento de guardar la Coca-Cola en la heladera.
Si vamos a dejarla en la puerta, que sea lo más cerca posible de la bisagra, para que al abrir y cerrar recorra una distancia menor y se agite menos.
No importa cuánto quieran negarlo, el vaso influye en el gusto de la Coca-Cola. Experimenta hasta encontrar dos o tres vasos que no afecten negativamente el sabor. Sugiero aquellos de Coca-Cola con los días de la semana.
Consumo en Reuniones Sociales
Tené cuidado si tus amigos compran bebidas alcohólicas y afirman que es lo único que van a tomar. Siempre hay que tener Coca-Cola de más, para cuando corten sus tragos o no quieran seguir chupando.
Si en una reunión hay dos Coca-Colas de diferente tamaño, hay que abrir primero la de mayor capacidad. Eso evita que al final de la noche quede un fondito insulso en la botella más grande.
Hay testimonios de reuniones en las que se sirve Coca-Cola brasilera, de un sabor muy inferior. No cuesta nada revisar la etiqueta antes de servirse, para evitar el mal trago, literalmente (no se conocen casos de Pepsi Cola del país norteño).
Consumo en Comercios
Dale prioridad a los bares que ofrecen Coca-Cola de 600 c. c. (o Pepsi Cola de 500 c. c.) o de tamaño familiar. Así se envía un claro mensaje al mercado: el precio de la botellita de 285 c. c. es una obscenidad.
Si en el bar las únicas opciones son la botellita de 285 c. c. o un vaso grande de máquina, la decisión depende únicamente de tu estado contable. La Coca-Cola de máquina no le llega a los tobillos a la embotellada.
Si la única opción es Coca-Cola de máquina, explicitar que la sirvan sin hielo. Lo mismo al pedir una jarra. Por defecto, los comercios suelen agregar ese elemento no deseado a la gloriosa bebida.
Cuidado con el mozo que, bajo una falsa cortesía, te sirve un vaso de Coca-Cola después de abrir la botella, quince minutos antes de que llegue la comida. Solo busca que la termines rápido y pidas una segunda para cuando llegue el plato. Tomar dos está bien, si yo quiero.
Extraído del libro "Huraño Enriquecido" de Ignacio Alcuri
su blog: http://hijodechucknorris.blogspot.com