Nos devoran los de afuera
Llega fin de año y son miles las visitas que llegan a la Argentina y cuando hablo de visitas no me refiero a mi tía Etelvina. Las visitas de las que hablo son los artistas que vienen a culminar sus giras a nuestras tierras pampeanas. Les cuento que las giras las terminan acá, no porque seamos muy grosos, como muchos creemos, sino porque si agarrás un globo terráqueo te darás cuenta que más abajo no existe nada. Bah, en realidad sí, pero la base Marambio todavía no es una plaza muy rentable para los promotores de espectáculos.
Y en esa catarata de artistas, el otro día me encontré con el afiche de una banda que en mi vida había escuchado su nombre, pero que por localidades agotadas hacían su quinto Gran Rex. Me estaré poniendo viejo? Por favor, si me van a decir que sí no manden ningún mail ya me estoy dando cuenta solito.
Lo que yo opino es que está bien que sea un negocio y lo entiendo, pero no me podés traer a Cindy Lauper el mismo mes que viene Madonna. Genera la misma decepción que tuve la navidad que le pedí a mi mamá que me regalara la pelota Tango del mundial ´78 para una navidad y ella con todo el amor del mundo me compró una en Munro que se llamaba Folklore. También se podía jugar al fútbol, pero… con Cindy me pasó lo mismo.
Ya no estoy para ir a campo, la última vez fue U2. Nunca los vi, ni poniéndome en puntas de pie. Y eso que mido 1,84 mts. Sólo pude escucharlos bastante mal por los parlantes del estadio y cada tanto las pantallas me devolvían una imagen más o menos aceptable. Me dolían las piernas y tenía más sed que cuando me fui de excursión en 7º grado y no sabía cómo abrir la cantimplora. Y mi pregunta en ese momento fue: “La estoy pasando bien o lo estoy padeciendo?”. No estaría mejor en el living de mi casa viéndolos en un DVD, tirado en el sillón, con las patitas sobre la mesa ratona? La respuesta es un sí rotundo (ver respuesta Cobos).
El tema de la comida es un punto aparte, yo sé que no son las mejores condiciones, que la mayoría de las intoxicaciones son producidas en los estadios de fútbol, pero la hamburguesa de cancha y/o recital tiene ese gustito que me puede. Los japoneses, que no son ningunos boludos, comen pez globo, que si no está bien cortado no te salva ni Patch Adams. Porque yo no me voy a jugar la vesícula poniéndole un pleno a esa hamburguesa. Sé que muchos detractores se quejarán, dirán cosas como “yo como con los ojos y ese chori no se ve muy saludable”. Es verdad, si comés con los ojos el chori no es una buena idea, el chimichurri arde un montón y la corteza del pan francés es un riesgo para la retina.
Por qué los que están sin remera transpiran más que los que están más vestidos? Alguna vez te pasó uno de estos por al lado? Es como tocar un delfín, pero con olor a fugazzeta.
Y si hay algo que me revienta es que festejemos tanto cuando un artista balbucea tres pelotudeces en castellano, nos emocionemos y aplaudamos. Y lo mismo va para cuando se ponen la camiseta de la selección argentina. Cuando yo me fui a E.E.U.U y me puse la camiseta de Michael Jordan, nadie me dijo “Fat, you are a capo” que significa: “che, gordo sos un capo”.
http://weblogs.larazon.com.ar/cabito/archives/2008/12/nos-devoran-los-de-afuera.html