¿Tu marido/novio es un rata?
Así como aclaré en un post anterior que las feministas no saltaran, ahora aclaro que es humor, nada más, no se sienta ninguno aludido...
A veces, lo admitimos, un hombre puede ser el cagador de una relación. Por ejemplo, por un profundo perfil de tacaño irrecuperable, que lo convierte en miserable rata obsesionada con el ahorro del ahorro.
¿Es tu caso, oh, querida amiga?¿Tenés al lado a un impresentable carroñero que no desperdicia nada y para quien hasta un trasplante de hígado es un gasto superfluo? Si tenés dudas, fijate si tu dorima o noviete calza en las situaciones siguientes.
Los planes de salida. Salvo en los lejanos días previos a que te le entregaras por primera vez, nunca más te sacó a ninguna parte. Así que cuando cumplen 25 años de casados le exigís una salida a todo culo. Y como asociás eso con ir a ver una ópera, le hacés comprar dos entradas y se mandan para allá.
El espectáculo es más aburrido de lo que te pensabas, pero tiene su magia y su esplendor. En un momento, él se te arrima y te dice al oído: "¿Jamón y queso o sólo jamón?". No entendés una mierda, así que le contestás de mala gana: "¿El quéee?". Y el te insiste: "¿Jamón y queso o sólo jamón?".
Entonces recién reparás en su regazo cubierto de cosas, y en las miradas de asco de los demás de la fila. "Dale, boluda, decime. Traje pan de miga y fiambres, así después no tenemos que andar yendo a comer por ahí".
Las vacaciones. Van a una agencia de turismo a ver opciones para ir a las Cataratas:
El agente de viajes: Mire, tenemos un plan 5 días 3 noches, a 899 pesos por persona. Eso incluye traslado en colectivo coche-cama, hotel tres estrellas, media pensión, habitación matrimonial en suite y excursiones.
Tu marido: ¿Por qué son más días que noches?
El agente de viajes: Con los días se indica el tiempo desde que usted sale de acá hasta que vuelve. Las noches son las que efectivamente usted va a estar en el lugar de destino, en este caso en Iguazú.
Tu marido: Ah. ¿Y se puede modificar un poco el combo para bajar el precio?
El agente: Hmmm, sí, dependiendo de lo que quiera cambiar. ¿Qué tiene en mente?
Tu marido: Yo quiero saber cuánto me saldría ir en un colectivo de esos urbanos nomás, parar en una pensión y tener 5 días pero ninguna noche.
Los regalos. Bodas de plata, y estás ansiosa por ver si él se acuerda y te regala algo. Él llega, y grita "¡Feliz día mi amor!", mientras te entrega un paquete de regalo. Lo abrís, y adentro hay una gamuza y un pote con una pasta dentro. Él se adelanta a explicarte:
-Cuando cumplamos los 50, flor de anillo te voy a comprar ¡y vas a ver con la gamuza y la pasta ésa lo brilloso que te va a quedar!
Las cosas para los chicos. Tienen un bebé, y van para la farmacia a buscar pañales.
Vos: Llevemos los Pampers con gel, así no le arde la colita.
El: Güe, mirá lo que sale. Tampoco caigamos en sobreprotegerlo.
Vos: Los Huggies fijate que están más baratos.
El: ¡Ja, baratos!
Vos: Y bueno, llevemos unos Babysan. Salen la mitad.
El: La mitad de muchísimo sigue siendo mucho. Encima lo que te cobran es por la marca nomás, no porque sean tan buenos.
Vos (ya caiente): No sé qué decirte, ¿qué llevamos entonces?
El (dirigiéndose al farmacéutico): Ey, maestro, ¿pañales genéricos no tienen?
Las inversiones. Él vuelve del laburo, y te encuentra fregando los pisos. "¿Y ese lampazo?¿Es nuevo?".
Le contestás que sí, que el otro ya estaba hecho mierda después de cinco años de uso, y él salta: "¡Claaaarooo, yo rompiéndome el ort* en la oficina y la señora dándose todos los gustos!"
Los momentos límite. Te internaron para un estudio, y salió pésimamente mal. "Le quedan dos meses, a lo sumo tres", te dijo el médico. El, junto a vos, te toma la mano fuerte y en silencio. Al salir, se sientan en una plaza a intentar digerir semejante verdad.
Vos: No te pongas mal, Negro, yo te juro que estoy preparada para el final. Creo que viví una buena vida, eso ayuda. Es triste, obvio, pero es una ley universal, alguna vez me tenía que morir. Estoy preparada, en serio.
El: No, no nos vamos a quedar con una sola opinión, viste que el mismo médico dijo que podríamos ir a Montevideo, donde operan gratis.
Vos: No, dijo que la primera consulta es gratis, pero que la cirugía puede salir 30.000 dólares o más, y ahí se te irían todos tus ahorros.
El: Ah... Bah, qué mierda pueden saber unos médicos uruguayos ¿no?. Además no te quiero cagar, si vos decís que ya estás preparada...
Saludos!!!