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Akakor: La Leyenda de los Ugha Mongulala (Parte 2)

Paranormal7/19/2013

1980: John Reeds, otro norteamericano desaparecido. Una carta fue encontrada dentro de sus pertenencias donde declara estar a dos días te Akahim. En la misma hay elogios hacia Tatunca Nara. Sin embargo contra los deseos de este se internó solo en la selva.

1983: Herbert Wanner. Ciudadano suizo. Desaparecido y encontrado muerto. Tuvo contacto con Tatunca Nara. Interrogado negó cualquier implicancia.

1986: Christine Heuser. Investigadora alemana de la AAS. Pasó cuatro semanas con Tatunca Nara. Se cree que tuvo un romance con el líder de los Ugha Mongulala. Hasta hoy figura como desaparecida.

En la distancia, Karl Brugger observaba los acontecimientos que se sucedían y planificaba su regreso en silencio, el cual se concretó en 1981. Acompañado de Tatunca Nara, intentó convencer a un cineasta, Orlando Senna para que produjera un video documental sobre Akakor.

Senna se negó a participar, argumentando: "que no estaban dadas las condiciones de seguridad para una incursión a zonas tan inhóspitas".

Cuando en 1984 sobreviene la muerte del periodista, un nuevo capítulo comienza a escribirse en la intrincada y enigmática historia de Akakor.

Hasta ese entonces no existían objeciones demasiado graves en contra de la figura de Tatunca Nara, pero todo eso cambió, cuando desde Alemania se difundió que el indígena en realidad era un ciudadano de ese país con un pasado como convicto.

Günter Hauck, tal su verdadero nombre, figuraba en los archivos policiales alemanes como desaparecido desde el 15 de Febrero de 1968, fecha, en la cual abordó un barco para dirigirse a Río de Janeiro. A partir de allí, su rastro se perdía.

El expediente también mencionaba, que durante su estadía en prisión fue conocido con el apodo de Tatunca Nara.

Solo el dato de la fecha, bastaba para demoler una de las primeras incongruencias detectadas del relato que Tatunca contara a Karl Brugger. Era imposible que su proclama de príncipe de Akakor fuera viable en 1968, teniendo en cuenta que su ingreso a Sudamérica se produjo en esa misma época.

En medio de la polémica, otro tema salió a luz. Se denunció que en los días posteriores a la muerte de Brugger, el consulado alemán entró a su departamento y se llevó toda la documentación privada del periodista.

¿Qué estaba pasando?

Surgieron versiones acerca de un nuevo libro que Brugger pensaba publicar a la brevedad. Según sus allegados, el periodista confió, que estaba trabajando en una hipótesis más controversial acerca del tema de las ciudades subterráneas, y que de conocerse, causaría sensación. También habló, sobre incursionar en el tema nazi y sus exploraciones en la jungla sudamericana, pues dijo contar con documentos inéditos que avalarían su investigación.

De estas afirmaciones se desprende, que Brugger nunca perdió las esperanzas de encontrar las ciudades perdidas. Podemos suponer, que era consciente de la verdadera identidad de Tatunca Nara, pero aún así, el indígena continuó jugando un papel fundamental en el trazado de su historia. Tal vez Brugger, no creyó necesario hacer público un detalle que ponía en riesgo la credibilidad de su libro, y por otra parte, hasta sus últimos días tuvo la certeza que Tatunca no mentía.

Pero si no mentía, no se explica el fracaso de todas las expediciones emprendidas, incluyendo la del propio Brugger. Ahora bien, en el tren de conjeturas, ¿qué es lo que se esconde tras Akakor?. Y, ¿por qué ese repentino interés en el factor nazi?

Veamos.

Durante la redacción de Crónicas de Akakor, Tatunca Nara contó a Brugger una intrigante historia. Refirió, que en 1936 Sinakaia, príncipe de su pueblo por esos años, tomó parte en el asalto de Santa María, poblado brasileño situado en las zonas altas del Río Negro.

Los Ugha Mongulala, asesinaron a gran parte de los ocupantes, exceptuando, a cuatro mujeres que fueron hechas prisioneras. Sólo sobrevivió una monja de nacionalidad alemana, Reinha, que más tarde renunció a sus hábitos y se casó con Sinkaia. De esta unión habría nacido Tatunca Nara.

Cuatro años después, en 1941, la nueva princesa partió como embajadora en un viaje secreto hacia Alemania. Un año después, Reinha regresó con algunos dirigentes alemanes. Se estableció una alianza entre los dos pueblos. El acuerdo contemplaba que Akakor, recibiría dos mil soldados alemanes para enseñar a los Ugha Mongulala el manejo de armas poderosas, y que a cambio, estos últimos, se comprometían a construir grandes fortificaciones y a ganar nueva tierra cultivable. "

Pero la parte más importante del acuerdo, estableció que los alemanes desembarcarían en la costa brasileña y ocuparían las ciudades más importantes. Los guerreros de los Ugha Mongulala apoyarían la campaña mediante rápidas incursiones sobre los poblados de los Blancos Bárbaros situados en el interior del país.

Tras la esperada victoria, Brasil sería dividido en dos territorios: los soldados alemanes reclamarían las provincias de la costa; los Ugha Mongulala serían satisfechos con la región sobre el Gran Río que les había dado por los Dioses 12.000 años antes."

Según Tatunca los soldados alemanes tenían una ruta de viaje que les permitía ingresar al Continente Sudamericano sin problemas.

"El punto de partida lo constituía una ciudad alemana llamada Marsella. Se les decía que su destino era Inglaterra. Una vez a bordo de la nave, que podía moverse bajo el agua como un pez, les era revelado su auténtico destino. Después de viajar durante tres semanas por el océano oriental, llegaban a la desembocadura del Gran Río.

Aquí les recogía un barco más pequeño, que los transportaba hasta las zonas altas del Río Negro. En la última parte de su viaje eran acompañados por exploradores de Ugha Mongulala. El trayecto hasta la gran Catarata situada en la frontera entre Brasil y Perú lo realizaban en canoas, y desde aquí solamente eran necesarios veinte horas de camino hasta llegar a Akakor. En conjunto el viaje de los soldados alemanes duraba unas cinco lunas."

Para 1945 dos mil soldados alemanes se encontraban viviendo en Akakor. La finalización de la Segunda Guerra interrumpió el plan original. Ante la imposibilidad de volver a Alemania, los soldados optaron por establecerse con los Ugha Mongulala.

En este punto de su libro, Brugger, prestó mucha atención y decidió buscar registros históricos que dieran asidero a la versión brindada por Tatunca.

Escribió:

"Las operaciones en América del Sur de las asociaciones secretas alemanas no fueron menos numerosas y bien fundadas. Ya en 1938, un submarino alemán reconoció la zona inferior del Amazonas. Su tripulación hizo una investigación geográfica y estableció contactos con la colonia alemana en Manaus.

Realizó asimismo el primer film histórico sobre la Amazonia, que todavía se conserva en los archivos de Berlín Oriental. El material fotográfico hecho público demuestra que el interés de los investigadores fue mucho más allá de la mera recogida de datos personales.

Otra operación, que se halla documentada en los archivos de la fuerza aérea brasileña, fue el viaje del barco de la S.S. Carolina en junio de 1943 desde Maceió hasta Belem. Sólo puede imaginarse cuáles eran las órdenes del audaz carguero alemán. La fuerza área brasileña pensó que transportaba un cargamento de armas para agente secretos alemanes y atacó el barco sin éxito.

Más esta explicación, vista retrospectivamente, parece poco probable. Nunca hubo colonia alemana alguna en el área de Maceió ni tampoco instalaciones de las fuerzas brasileñas. Hay numerosas referencias sobre operaciones secretas del Tercer Reich en Brasil. Testigos oculares afirman haber observado el desembarco de submarinos alemanes en la costa de Río de Janeiro. Un periodista de la revista brasileña Realidad e incluso descubrió en el Mato Grosso una colonia alemana, compuesta al parecer exclusivamente de antiguos miembros de las S.S.

Según la Crónica de Akakor, 2.000 soldados alemanes llegaron a la capital de los ugha mongulala entre 1940 y 1945. El punto de partida de esta operación secreta lo constituyó Marsella. Entre sus miembros se encontraban A. Jung de Rastatt, H. Haag de Mannheim, A. Schwager de Stuttgart, y K. Liebermann de Roth.

Mujeres y niños acompañaron al último grupo. El contacto había sido facilitado por una hermana misionera alemana de la estación de Santa Bárbara. Una investigación de los datos contenidos en la Crónica de Akakor suministró la evidencia de que los cuatro soldados mencionados fueron dados por muertos en 1945. Según información recibida de la diócesis amazónica, la estación misionera de Santa Bárbara fue atacada y destruida por tribus salvajes indias en el año 1.936. Entre los numerosos muertos se encontraban varias monjas alemanas.

Teniendo en cuenta los preparativos técnicos que el desembarco de 2.000 soldados alemanes habría requerido, los datos son insuficientes. Pero las operaciones de los comandos secretos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial podrían ser comprobadas en los casos en los que hubieran sido organizadas por la Abwehr.

Los documentos sobre las actividades de la división extranjera del Partido Nacional Socialista o de asociaciones secretas del tipo de la Ahnenerbe o bien nunca fueron registrados o bien fueron quemados. Técnicamente, el desembarco de 2.000 soldados alemanes podría haber sido posible.

La predilección de Hitler por las ciencias ocultas debió haberle urgido a establecer contactos con un «Pueblo Escogido».* El biógrafo de Hitler, Rauschning, caracteriza al «Führer del Gran Imperio Alemán» de la siguiente manera: «Los planes y las acciones políticas de Hitler únicamente pueden comprenderse si uno conoce sus más profundos pensamientos y ha experimentado su convicción de la relación mágica entre el hombre y el Universo»."

Coincidimos con Brugger, que tanto la Abwehr, como la Ahnenerbe, contaban con los medios necesarios para implicarse en una operación de esta envergadura.

La Abwehr, fue el servicio de inteligencia alemán que comenzó a funcionar en 1866. Durante la Segunda Guerra Mundial fue dirigido por el Contralmirante Wilhelm Canaris (1887-1945?). Además de estar encargado de la inteligencia, la Abwer, desarrolló tareas de espionaje, contrainteligencia, seguridad, actividades de sabotaje y subversión. En Sudamérica se concentraron en tareas de inteligencia naval y marítima. Muchos países del continente que simpatizaban con los alemanes, prestaron una valiosa colaboración a la causa nazi.

Algunos biógrafos sostienen que Canaris fue "el artífice de un plan denominado Z-Plan, un plan, para continuar la guerra, en caso de que Alemania perdiera militarmente. También creó una organización denominada "Die Kette", para continuar la guerra desde fuera de Alemania si el territorio era invadido y cuyo símbolo era un águila alemana sobre un Sol negro. Tanto el Z-Plan como la organización Die Kette no fueron concebidos con fines a corto o mediano plazo, sino para perdurar por varias generaciones".

Una hipótesis no confirmada sugiere que Canaris, quién era amigo del general Franco, "obtuvo la península de Jandia (Fuenteventura) en las Islas Canarias por su contribución en la guerra civil, supuestamente era una base secreta de submarinos que sería descubierta después de la guerra, donde los alemanes la utilizarían como vía de escape, aprovisionamiento y escala rumbo a otras bases secretas en América del Sur y la Antártica.

Esta residencia llamada Villa Winter sería del General Gustav del servicio de inteligencia alemán al que los nativos de la isla llamarían "Don Gustavo". Esta base estaría construida bajo alto secreto sobre cuevas y caverna naturales que comunicarían a su vez con la residencia camuflada que serviría de bunker y punto de observación de la costa."

Resulta sugestiva la mención de bases sudamericanas. ¿Pudo haberse establecido alguna en territorio brasileño? No, si pensamos que este país le declaró la guerra al Eje en 1942, factor que complica cualquier acción de esa índole. Pero las posibilidades están abiertas y no se pueden descartar.



Como segunda opción tenemos a la Ahnenerbe.

La Sociedad de estudios para la antigua historia del espíritu (Deutsche Ahnenerbe), mejor conocida como la Herencia de los Ancestros, fue creada el 1 de Julio de 1935. En sus comienzos funcionó como un Instituto de Investigaciones avanzadas de las SS para luego independizarse. Sus mentores fueron Henrich Himmler, Herman Wirth y Walter Darre.

"Tuvo como objetivo impulsar una sociedad que estudiara el origen del germanismo y diera sólidas bases científicas a la doctrina oficial del partido nazi. Otras inquietudes propulsaban investigar el alcance territorial y el espíritu de la raza germánica, rescatar y restituir las tradiciones alemanas, difundir la cultura tradicional entre la población germana. Llegó a contar con 43 departamentos dedicados a las danzas populares y canciones tradicionales, estilos regionales, folklore, leyendas, geografía sagrada, etc. El símbolo de la Ahnenerbe era la runa de la vida."

"Uno de los departamentos de investigación más insólitos, era el que se dedicaba a las actividades esotéricas. Los intereses versaban sobre: búsqueda del Santo Grial, excavaciones de vestigios atlantes, exploración al Tíbet, prácticas de yoga, estudios de antiguos cultos paganos, viajes al interior de la Tierra para comprobar si es hueca, etc.".

Al mando de esta sección se encontraba Friederich Hielscher, un hombre enigmático y del cual hay pocos datos.

Hielscher propulsó la famosa expedición al Tíbet (1938/1939). La misión fue comandada por el antropólogo Erns Schaefer, acompañado por cinco sabios alemanes y veinte miembros del la SS.

"Bajo el lema del "Encuentro de la svástica occidental con oriental", lograron establecerse contactos políticos de alto nivel con el gobierno tibetano que se manifestaron, entre otros, en la declaración oficial de amistad de Qutuqtu de Rva-sgren, el regente tibetano, puso por escrito a la atención del notable señor Hitler, rey de los alemanes, que ha conseguido hacerse con el poder sobre el ancho mundo".

Se realizaron estudios raciales y se filmó un documental. Entre los documentos que los expedicionarios llevaron a Berlín se cuenta el Kangschur, "un conjunto de sagradas escrituras tibetanas en 108 volúmenes", además del ritual de iniciación guerrera Tantra Kalachakra.

Pero la misión al Tíbet tuvo un objetivo menos publicitado, que fue el de establecer contacto con los habitantes de un reino subterráneo que llamaban Agartha. Pensaban que después del diluvio que sumergió a la Atlántida, algunos de los sobrevivientes buscaron refugio en las cumbres de las montañas más altas. Otros habrían optado por instalarse en las entrañas de la Tierra.

Casi todos los científicos de la Ahnenerbe, estaban convencidos de la existencia del Agartha. Su creencia era tan fuerte que después de la expedición del Tíbet "se organizaron nuevos viajes para intentar encontrar la entrada al mundo interior en diversos puntos de Asia y América del Sur".

En los Andes además de la búsqueda de estas entradas, se realizaron importantes estudios arqueológicos. Uno de los mayores, fue el realizado en el altiplano boliviano cuna de la famosa Tihuanaco. El arquitecto Edmund Kiss, miembro destacado de la Ahnenerbe escribió un libro sobre sus observaciones en el área que tituló "La puerta solar de Tihuanaco y la cosmogonía glaciar de Horbiger" (1937). Kiss vio en Tihuanaco los restos de una colonia atlante y pensaba que sus orígenes se remontaban a la era terciaria, habitado por gigantes de raza nórdica aria.

Junto con la Ahnenerbe coexistieron otras organizaciones que también tuvieron una vinculación esotérica. Una de ellas fue la Thule, de donde surgirían dos importantes desprendimientos: Sol Negro y la Logia Luminosa o Sociedad Vril.

Sol Negro: Fue un cuerpo especial nombrado SS "Schwarze Sonne", que significa el sol interior de la tierra (el núcleo).

"Las teorías geológicas y astronómicas que manejaban los científicos nazis aseguraban que la Tierra como el resto de los cuerpos cósmicos, es en realidad un planeta hueco y no macizo a cuyo interior se podría acceder en las condiciones adecuadas. En lugar de un núcleo central se creía que existía un sol interior, o negro, en contraposición con el Sol exterior, que iluminaba y permitía la vida y el crecimiento de plantas, animales y también hombres más desarrollados que los caminaba sobre las superficies del planeta."

Sol Negro tuvo dos objetivos: buscar las entradas al mundo subterráneo y poner en marcha proyectos secretos en cuanto a tecnología de avanzada.

La Logia Luminosa o Sociedad Vril: Fue fundada por el profesor de geopolítica y esoterista berlinés Karl Haushoffer. Se dice que la fuente de inspiración para su creación, se basó en el libro La Raza Futura, del escritor inglés Bulwer Lytton, donde se describía a una sociedad subterránea que utilizaban una misteriosa energía, el Vril.

Entre los objetivos de la logia estaba el de:

"Investigar más los orígenes de la raza aria y saber como esas capacidades mágicas que duermen en la sangre pueden ser reactivados para convertirlas en vehículos sobrehumanos". "Los documentos nazis capturados tras la caída del Tercer Reich indican que Hitler y sus partidarios lanzaron varias expediciones en búsqueda de una entrada al mundo interior.

Geógrafos y científicos alemanes recibieron la orden de encontrar un túnel que condujera a los Vril-ya (como se denominó entonces a ese pueblo oculto). Se revisaron los planos de minas alemanas, suizas e italianas para ubicar posibles pozos, e incluso Hitler ordenó a un coronel de inclinaciones intelectuales que investigara la vida de Lord Bulwer Lytton, con la esperanza de conocer dónde y cuándo el autor había visitado el mundo de los Vril-ya."

Los nazis creían que a través de la energía Vril se podrían "acceder a profundos conocimientos en el campo de la tecnología atómica, muchos de los cuales aún no han sido descubiertos, y cuyo manejo erróneo habría provocado la abrupta desaparición de civilizaciones antiguas de las que apenas hay algún registro, como es el caso de antiguos textos hindúes donde aluden a Vimanas volantes y armas con rayos ¿atómicas?".

Según algunos estudiosos del ocultismo "el Vril sería una fuerza cósmica originaria, que subyace en cada hombre. Para los hindúes el Vril es la serpiente Kundalini que duerme atrofiada en nuestra columna vertebral a la espera de ser activada.

Unos de los proyectos más ambiciosos que llevaron a cabo Sol Negro y Sociedad Vril, consistió en desarrollar naves aéreas de formas discoidales, similares a los actuales Ovnis. Aunque estos "proyectos" son muy resistidos por los estudiosos y considerados como poco viables, es bien sabido que los aliados encontraron en algunas instalaciones subterráneas algunos de estos prototipos. ¿Pero de dónde sacaron los nazis ideas tan de avanzadas en materia aeronáutica? ¿En que modelos se inspiraron?

Veamos:

Cuenta la leyenda que "a finales de 1919 un selecto grupo compuesto por miembros de la sociedad -Thule y Vril-, celebraron una reunión en una antigua masía. Llevó la voz cantante el Dr. Shuman, su especialidad eran las energías alternativas. Presidió la reunión la médium María Ostiz, también estaba presente otra médium, la joven Sira de 18 años.

María Ostíz mostró unos textos que según ella había recibido de unos espíritus de Aldebarán. Uno estaba escrito en idioma sumerio (antiguo egipcio) y el otro estaba cifrado en el código secreto de la Orden Templaria. Ambos textos fueron traducidos, eran planes para el desarrollo de una tecnología de avanzada que permitiría el poder llegar a las estrellas".

Como resultado de este contacto se diseñaron los primeros "discos volantes".

De ello se ocupó el "grupo Schumann en íntima relación el con departamento de E-4, de la SS, especializado en armas milagrosas".

Para fines de 1934 los nazis consiguieron su "primera nave circular experimental propulsada por energía antigravitatoria. La RFZ-1.". Se calcula que se diseñaron una veintena de esos aparatos.

¿Energía antigravitatoria? ¿Ciencia Ficción?

Una fuente rusa cuenta con otra información sobre el mismo tema.

"Un UFO chocó cerca de la ciudad de Freiburg en 1936. El UFO fue recuperado y los científicos alemanes con la ayuda de la Schutzstaffel (SS) lograron repararlo e incluso modificar el sistema de energía y de propulsión. Sin embargo, los esfuerzos se vieron obstaculizados y se convirtió en una especie de tecnología "Alien" fallida".

Sea cual sea la verdad sobre estas investigaciones, es innegable que la Ahnenerbe, así como sus organizaciones hermanas, Thule-SS, Sol Negro y Sociedad Vril, comulgaban con ideas extrañas y adherían a estudios enigmáticos, tanto en el campo de lo paranormal como el de la arqueología mística.

El esoterismo y simbolismo que rodearon cada una de sus actividades es una prueba de esta afiliación. Por lo tanto, pudieron ser muy capaces de trasladar y ocultar algunos de estos "proyectos" que desafiaban la más pura lógica a lugares remotos e inaccesibles, para poder continuar con estos experimentos.

Hay que entender que toda la documentación de estas "organizaciones" fue mandada a destruir y es muy poco el conocimiento que se tiene de su real funcionamiento. ¿Fue la selva amazónica uno de los sitios elegidos?. ¿Encontró Karl Brugger un verdadero asentamiento de estos grupos esotéricos?. Es una certeza probable y una elección válida dentro de la compleja arquitectura nazi.

Pero tenemos más pistas. Examinemos otras hipótesis. Trasladémonos a la selva de Venezuela, en los límites del sertao brasileño. ¿Alguna relación con Akahim?

Volvamos a releer algunos de los conceptos publicados por la revista Veja:

"Dichas pirámides y la ciudad de Akahim se situaban en la cordillera de Parima, en el sistema montañoso del Gurupira, en las fuentes donde nace el río Padauiri (que es afluente del Río Negro). Su localización está cercana a la frontera con Venezuela y el territorio es considerado por el gobierno brasileño de "seguridad nacional". En ella pudieron observar incontables bocas de cavernas por entre las rocas del lugar adyacente. Al parecer, según testimonios posteriores, la ciudad ya había sido vista por pilotos civiles y militares de las Fuerzas Aéreas Brasileñas que sobrevolaron la región."

Ahora centrémonos en dos historias que recogió el investigador francés Robert Charroux en su libro "El Enigma de los Andes" y saquemos conclusiones.

La Agartha de Venezuela

"Se trata de una extraña historia, que uno sentiría la tentación de clasificar en dossier de los reino imaginarios –El Dorado, Paititi, túnel de Moricz-, si dos auténticos arqueólogos, David Nott de Liverpool, y Charles Brewer Carias de Caracas, secundados por diez sabios de diferentes nacionalidades y los servicios de la aeronáutica venezolana, no se tomaran el asunto muy en serio.

Los cráteres están situados no lejos de las fuentes de los ríos Caura y Ventuari, es decir, cerca del Cerro Pava (1.641 m), y del pico Masiati (1.495 m), en la entrada de Sierra Paracaima, que constituye un punto avanzado del sertao brasileño. Los volcanes están extinguidos desde hace miles de años, sino de millones de años, de forma que los geólogos, arqueólogos y botánicos esperan encontrar allí una fauna y una flora desaparecidas desde hace mucho tiempo de la superficie del Globo.

En enero de 1974, un primer equipo de tres miembros descendió a uno de los cráteres, de trescientos metros de profundidad, y un diámetro de cuatrocientos metros aproximadamente. Recogieron abundante material en plantas y animales vivientes de especies desconocidas, o extintas desde la Era Secundaria.

Un subterráneo de 1.500 metros de longitud une los dos cráteres, y, según rumores, a decir verdad no controlados, estaría aún actualmente en uso, pues se habrían encontrados en él huellas de tránsitos recientes. Esto por lo que se refiere a la parte comprobada del descubrimiento cuyos resultados más importantes los medios científicos de Venezuela mantienen secuestrados, por misteriosas razones. Esta reticencia dio lugar a investigaciones privadas cerca de autóctonos de las montañas circundantes cuyos nombres indígenas son Jaua-Kidi y Sari Inama-Jidi. Se conoció entonces las fantásticas leyendas que se refieren al misterio de los dos cráteres.

La región de Jaua-Jidi es un bosque de gran densidad, casi impenetrable y apenas habitado. Resultó muy difícil para los investigadores venezolanos entrar en relación con los hombres de esa zona que viven en estado salvaje, y que es en realidad la prolongación de la selva brasileña.

Huyen de los blancos, hablan una lengua desconocida y no entienden el español. No obstante, mestizos de la ciudad de Esmeralda, en el Orinoco, pudieron acercárseles, y de ellos proceden las informaciones que fueron divulgadas por toda Venezuela. "Varias veces, hombres extraños y extrañamente vestidos han sido vistos en los bosques de Jaua-Jidi.

No parecen querer acercarse a los indios, y se aventuran sólo a poca distancia de los cráteres. Su piel es de color marfil amarillento: tienen grandes ojos, como los de los jaguares, largos cabellos de diferentes colores. Parecen temerosos y huyen en cuanto oyen un ruido insólito.

Se cree que viven en una región que se extiende en el fondo de los cráteres y en inmensas salas subterráneas. Hay entradas secretas y desconocidas que dan al bosque". "Dos o tres noches antes que David Nott, Brewer Carias, G. Dunsterville y sus compañeros llegasen a los lugares se observó, una intensa actividad de las "cosas voladoras".

"Los indios tuvieron la sensación de que los hombres extraños eran reforzados por una tropa importante, o bien, por el contrario, que desalojaban el lugar ante de la llegada de los arqueólogos. Sea lo que fuere, dejaron pocas huellas de su paso por las galerías, aunque, las suficientes como para que se esté seguro de que su existencia no es un mito. Los indios creen que el reino de los Dos Cráteres se extiende bajo la montaña, que sus salidas están herméticamente cerradas."

La central científica de Narciso Genovese

"Mario Rojas Avendaro escribió su relato "a partir de las declaraciones que le habría hecho un ex discípulo de Gugliielmo Marconi: el físico, filólogo y humanista Narciso Genovese, profesor de un instituto de la baja California. Según N. Genovese, los discípulos de Marconi, a la muerte de su maestro en 1938, decidieron continuar sus estudios y sus experimentos sobre la utilización de la energía solar o cósmica, pero tomando todas las precauciones necesarias para que estas no pudieran servir a la guerra o a fines criminales.

Noventa y ocho sabios y técnicos de diferentes naciones habrían formado una sociedad análoga al Comité Pugwash y se habrían retirado a una región desierta de la Cordillera de los Andes (o de la selva), donde viven aislados e ignorados. Su trabajo consiste en domesticar las fuerzas eléctricas del espacio pacífico y universal".

Ampliemos este último pasaje.

Las confidencias que Narciso Genovese realizara a la prensa, se plasmaron más tarde en un libro que se tituló "Yo he viajado a Marte" (1958), controvertido y polémico, por las afirmaciones que allí se recogían.

"Un grupo de personas, profundamente adentradas en los secretos de las ciencias físicas, reunidas en un lugar secreto de la selva sudamericana, forman una comunidad de las ciencias físicas, dedicada únicamente a la investigación científica. Libres de todo compromiso con gobiernos o potencias, disponen sin embargo de un respaldo económico ilimitado que ha permitido un avance sin obstáculos con el logro de resultados asombrosos y prácticos que se participarán a la Humanidad poco a poco en la medida que esto convenga"

"Noventa y ocho hombres, provenientes de seis naciones europeas, son las que forman esta institución de sabios que se dedican cuanto pueden y saben en provecho de la Humanidad, con la juramentada decisión de encaminar sus descubrimientos exclusivamente al bien.

"Tres principios básicos dan unión a esta comunidad:

1- Una sola religión: Dios, infinito y sapientísimo arquitecto del Universo.
2- Una sola patria: La Tierra.
3- Un solo fin: Hacer nuestros aliados a los habitantes de otros planetas del Sistema Solar".

"El maestro, el guía científico de este Movimiento Guillermo Marconi, cuyas investigaciones, la mayor parte desconocidas, han marcado el derrotero que hasta aquí hemos seguido. Marconi, con sus descubrimientos, unió a todos los habitantes de la Tierra y prefirió la muerte antes que divulgar asombrosos hallazgos científicos que en esos momentos históricos habrían sido instrumentos de destrucción. Pero Marconi tuvo amigos íntimos, copartícipes de sus trabajos, de sus teorías y proyectos; y los sueños del maestro se están cristalizando."

Genovese evita dar una ubicación exacta de la pretendida alianza científica y sus instalaciones subterráneas, aunque todo hace suponer que los cráteres apagados de la selva venezolana son el verdadero hogar de estos émulos de Marconi.

En otro de sus inquietantes capítulos alude a sus contactos con marcianos y a sus viajes interplanetarios.

"Convencidos que los habitantes de otros mundos están distantes pero separados de nosotros, nos entregamos a la obsesionante tarea de convertir en vehículo la energía solar y tratar de comunicarnos con los seres distantes. Descartamos por tanto como errónea y peligrosa la desintegración del átomo, por parecernos además absurdo poder salir del alcance de la Tierra con las solas fuerzas terrestres."

"Ya desde 1950 teníamos certezas de ser visitados por aparatos de algún otro planeta y deduciendo de nuestros progresos llegamos a la absoluta certeza de ellos. La Tierra era sometida a una examen por habitantes de otro mundo y todo demostraba que sus intenciones eran amistosas, pero al mismo tiempo parecían no atreverse a tomar contacto y había para ellos serios motivos.

Resolvimos pues llamar su atención. Sus naves debían ser muy semejantes a nosotros; lo indicaba su modo de proceder. Al notar sus apariciones iniciamos el lanzamiento de poderosas señales luminosas y ondas sonoras de onda corta. No tuvimos respuesta al principio pero teníamos la certeza de no haber sido escuchados y vistos, pues las extrañas naves repetían sus visitas.

A fines de 1955 recibimos señales ciertas de respuesta. Dispusimos en nuestro pequeño campo de pruebas toda clase de señales para invitar a un aterrizaje. El 16 de diciembre del mismo año, a las cinco de la tarde con inmensa alegría nuestra, una formación de cinco aparatos hizo su aparición sobre nosotros y casi inmediatamente el primero de la formación de cinco aparatos hizo su aparición sobre nosotros y casi inmediatamente el primero de la formación hizo contacto con la tierra mientras los otros cuatro volvieron a elevarse, manteniéndose a poca distancia e igual altura."

En una de las visitas, los marcianos entregan un documento

"Extrajo de un rollo de oro finísimo una hoja, de treinta centímetros de brillante metal blanco del espesor de un papel nuestro corriente, la hoja metálica llevaba grabada en relieve con letras de oro, una inscripción encabezada a manera de escudo por un grabado, también en relieve, representando el Sistema Planetario Solar."

Según el autor, los marcianos hace casi 2.000 años que vigilan el planeta. ¡Y hasta tienen una opinión formada sobre los países de la Tierra.!

"Por el momento sólo declararemos que gozan de óptima reputación ante ellos los norteamericanos y las naciones del pacto del Atlántico, por sinceras en sus intenciones. No confían en el asiático y menos en Rusia que constituyen según ellos el peligro más grave para nuestra pacífica prosperidad. Por eso nos costó lograr convencerlos a establecer contacto con nosotros. Pero ya habíamos comprendido y perseguíamos el mismo objetivo."

Toda una declaración de principios, aunque sospechamos que estas últimas frases, corresponden a los pensamientos del propio Genovese.

La historia por supuesto fue tachada como pura fantasía, y en la actualidad es considerada como una buena muestra de la ciencia ficción de la época. Pero aunque todos los indicios apuntan a un fraude, muchos datos merecen investigarse, quizás la claves más importante estén en Marconi y su gran rival, Nickola Tesla.

Guglielmo Marconi (1875-1937). Nacido en Bolonia, Italia. Genio precoz, a la edad de 12 años impresionó a su profesor de física Vicente Rosa, entusiasta de la electricidad, que logró interesarlo en el magnetismo y la producción de corriente eléctrica empleando pilas de construcción artesanal. A la edad de 20 años logró realizar la primera transmisión inalámbrica, inspirado en los trabajos del físico alemán Heinrich Rudolfh Hertz. Su invento cosechó poco interés en su país natal y decidió trasladarse a Inglaterra donde fundó la Wíreless Telegraph and Signal Company, Ltd.

El 12 de diciembre de 1901 "la letra S del Código de Telegrafía Morse pudo atravesar el éter a través del Océano Atlántico. Gracias a su descubrimiento se le otorgó el Premio Novel de Física (1909)".

El inventor fallecería víctima de una angina de pecho, muerte que a muchos de sus compatriotas les pareció misteriosa. Poco se conoce acerca de sus últimos años. Al parecer el sabio italiano, libre de preocupaciones en lo económico se dedicó en la década del 30’ a experimentos clandestinos, ayudado por el físico Landini.

Un yate de su propiedad, el "Electra", fue acondicionado como buque laboratorio. "Se dice que en aquella época habría logrado enviar desde Génova haces de ondas hasta Australia, donde las bombillas se encendieron sin razón aparente para los no iniciados". También se interesó en el problema de las civilizaciones extraterrestres, "así como que afirmaba haber captado señales, sino mensajes, procedentes de un pueblo del espacio". El rumor más extravagante, le atribuye la invención del rayo de la muerte, que se cree presentó en una demostración a el Duce, Benito Mussolini.

Pero Marconi tuvo un gran competidor, que desde EE.UU. sentó las bases de la ciencia futura y que fue un gran adelantado a su tiempo. Hablamos de Nikola Tesla.

De origen Croata (1856), "después de estudiar en Graz y Praga, trabajó para la recién inaugurada compañía telefónica Americana en Budapest. De inmediato mejoró los aparatos de Bell, incluyendo un amplificador que se convirtió en el prototipo de los altavoces de hoy". A los 22 años emigró a los EE.UU. y de inmediato se incorporó a los laboratorios de Thomas Edison.

Celos y desinteligencias acabaron con la sociedad, y terminaron con despido de Tesla que sin inmutarse "comenzó a juntar fondos para armar su propio laboratorio. Allí desarrolló el primer sistema de corriente alterna (AC), una forma más sencilla y segura de utilizar la electricidad que el método continuo propuesto por Edison".

En 1885 George Westinghouse "un millonario que invertía en el negocio de la electricidad le compró a Tesla esta patente y junto a otros desarrollos del serbio sirvieron de base para crear el imperio Westinghouese que hasta hoy sigue siendo uno de los mayores conglomerados de empresas del mundo".

Durante esos años el inventor patentó "además del motor de inducción, la mejora del dínamos y el método para distribuir corriente eléctrica". En 1898 creó el prototipo de "barco no tripulado guiado a control remoto".

Los primeros obstáculos comenzaron a perseguirlo, cuando anunció que "un nuevo sistema que desarrollaba le permitiría entregar energía eléctrica a millones de hogares en forma gratuita o a un precio casi imperceptible". A diferencia de Marconi que se convirtió en un hombre rico, Tesla siempre padeció la falta de fondos y durante toda su vida dependió de la financiación de otros para poder desarrollar su obra.

Esta idea revolucionaria asustó a los grandes magnates de la industria estadounidense que se sintieron amenazados. "Se dice que gigantes industriales y carteles poderosos como Rockefeller y J. P. Morgan de General Eletcrics intentaron sabotear el experimento por medios financieros". Y lo consiguieron.

Tesla se vio obligado a recurrir al Gobierno a quién ofreció proyectos bélicos. "Por medio de una carta, se dirigió al entonces presidente Wilson revelando poseer un rayo capaz de destruir grandes extensiones de tierra. Denominó al invento "el rayo de la muerte". De acuerdo con su carta ya había logrado resultados concretos que demostraban el enorme poder destructivo de su arma y ponía como condición para su entrega que fuera utilizado solamente con fines defensivos".

Por esa época Tesla "recibió una señal extraña cuando estaba haciendo pruebas con radio de alta frecuencia. Publicó su reporte asumiendo que eran señales de otros planetas". Pensó que podía estar siendo contactado desde Martes o Venus, comentario, que le valió ser calificado "como un científico excéntrico y loco demasiado predispuesto a la fantasía".

Tesla terminó sus últimos años amargado y solo, y falleció en 1943 a la edad de 87 años. "Aunque su patria natal le proveía de una pensión de u$s 7.500 anuales y lo proclamó héroe nacional, Nikola Tesla murió en la extrema pobreza." Ese mismo año "la Corte Suprema Federal de los Estados Unidos decidió que la patente del radio de Tesla se registró antes que la de Marconi". Un reconocimiento tardío.

No deja de sorprender las similitudes entre estos dos hombres. Ambos desarrollaron tecnología de vanguardia, crearon armas peligrosas y avanzaron en terrenos desconocidos en el campo de la Ciencia. También declararon haber recibido mensajes de otros planetas, a pesar del descrédito que les acarreó.

Pensemos que todo este adelanto se conoció en la primera mitad del siglo 20’, y que la mayoría de las propuestas fueron archivadas por los gobiernos, mejor dicho "ocultadas", para utilización posterior y lejos del ojo público. Así como detallamos en el tema de la Ahnenerbe, una ciencia paralela dominó estos primeros decenios del siglo pasado. No es ilógico pensar que se intentara continuar con esta experimentación tan controvertida en otros ámbitos, menos poblados y poco propensos a la intromisión y censura. Estamos hablando de inventos que para su época no tenían cabida, y que podían provocar serios trastornos al sistema.

Por eso no es descabellado imaginar que algunos hombres descontentos con este panorama y financiados por "otros descontentos", seguidores de las ideas de Marconi y Tesla, se retiraran a lugares inhóspitos para proseguir con estos proyectos revolucionarios, y que mejor lugar que la impenetrable selva amazónica. ¿Relación de la hipotética ciudad subterránea de Genovese con los fenómenos ufológicos observados en la región cordillerana? Algo de eso puede haber.

Abandonemos la morada de la Akahim venezolana y retornemos nuevamente a Brasil. Iniciemos un nuevo y último interrogante antes de brindar una conclusión final al espinoso asunto.

Preguntémonos: ¿si la zona donde fueron localizadas las pirámides junto con la ruinas X, (¿Akahim de las superficie?) se declaró de seguridad nacional, algún nuevo descubrimiento sufrió el mismo destino y que además pudiera corresponder a otra ciudad mencionada en las Crónicas de Brugger?. Creemos que sí.

"En 1984 el vicepresidente del Instituto de Arqueología de San Paulo, Aurelio M. G. de Abreu, descubrió junto con otros dos investigadores una construcción de piedra que daba la impresión de haber servido como fortaleza en una época remota"

Tatunca Nara reveló que su pueblo, después de la llegada de los españoles, se dividió en tres grupos: una parte iría a la región de Solimoes, en Acre, otra parte para la región de Gurupira y una tercera habría emigrado a la Isla de Pascua".

Conocida como Ingrejil, la ciudad perdida no era un secreto para los residentes de la zona que aseguraban que sus ruinas tenían alguna semejanza con las construcciones de la Isla de Pascua.

Ingrejil sin embargo, durmió en el silencio de los medios y muy pocas informaciones trascendieron los despachos oficiales. Permisos de investigación fueron rechazados y el sitio de su localización no fue revelado. Arqueólogos locales que vencieron la censura, hablaron de "paredes pulidas y de técnicas avanzadas de construcción diferenciadas de los moradores de la región".Las primeras dataciones de las formaciones arrojaron una cifra de 2.000 a.c. Se cree que Ingrejil fue una ciudad autónoma, que tenía su propia fuente de agua pura, viveros, pastos y zonas para agricultura.

También se detectaron piedras cortadas en ángulos rectos y aplanamiento artificial de terrenos, así como morros en formas piramidales.

Algunas voces hablaron que Ingrejil podría ser la legendaria Ofir. Se sabe que en la actualidad se están efectuando expediciones a la zona, una de las últimas excursiones data del año 2004, pero hasta ahora se ignoran los resultados obtenidos.

Hasta aquí.

A pesar de nuestro esfuerzo, muchos son los misterios que subsisten en cuanto a esta historia y aunque quisiéramos, sería imposible contar con una única solución para todos los enigmas presentados.

Nada impide sin embargo, el ensayo de algunas especulaciones.

Tomemos el caso de Tatunca Nara. Con su identidad desenmascarada, la historia de Akakor se derrumba por peso propio. El descarte sería inmediato, sino fuera por los baches con los cuales tropezamos. ¿Es Günter Hauck, alias Tatunca Nara un impostor? ¿O se trata simplemente de un simulador, que tenía la virtud de camuflarse según la conveniencia? Karl Brugger, aún con toda su experiencia, se dejó arrastrar por este personaje e ignoró todas "las señales".

El periodista no podía desconocer que el falso indígena no era una persona estable, y algo peor, un probable asesino. La lista macabra que mencionamos en nuestro informe, demuestra que Tatunca Nara figura como uno de los principales sospechosos de la mayoría de las desapariciones y fallecimientos, de algunos de los expedicionarios, que tuvieron la mala fortuna de solicitar sus servicios.

Pero contra todos los pronósticos, las ciudades perdidas son una realidad. Ahí tenemos a la esquiva Akahim con sus pirámides, sin contar con Ingrejil. ¿Cuánto tiempo deberemos esperar para saber de su existencia? ¿Porqué tanto ocultamiento? ¿Problemas con la cronología americana?

Volvamos a nuestro exquisito narrador de folklore urbano ¿Estaremos ante la presencia de un agente secreto por así decirlo, o un mercenario, al servicio del gobierno brasileño, que desde Alemania ingresó con algún tipo de información confidencial, y que con su accionar buscaba desviar la atención de ciertos asentamientos secretos?

En plan de redención, pensemos en un arrepentimiento ¿Legó Tatunca Nara documentos comprometedores a Karl Brugger? Eso explicaría no solo la muerte de este último, sino la maniobra de la embajada alemana, que a pocas de su deceso retiró toda sus "pertenencias", que incluía un voluminoso dossier sobre Akakor ¿Sólo por proteger a "un ciudadano germano" o para evitar alguna indiscreción?

Al la fecha el caso del Brugger sigue en suspenso, y su muerte aún espera respuestas. Tatunca Nara continúa en actividad, y asesora a incautos expedicionarios que hechizados por el relato de Akakor se internan en la selva para su búsqueda.

En 1925 el coronel P. H. Fawcett escribió: "Si no volvemos, no deseo que organicen partidas de salvamento... Es demasiado arriesgado. Si yo, con toda mi experiencia, fracaso, no queda mucha esperanza en el triunfo de los otros. Esa es una de las razones de por qué no digo exactamente hacia donde vamos...

Ya sea que pasemos y que volvamos a salir de la selva, que dejemos nuestros huesos para pudrirse en ella, una cosa es indudable: la respuesta al enigma a la antigua Suramérica... y quizás el del mundo prehistórico... será encontrada cuando se hayan localizado esas antiguas ciudades y queden abiertas a la investigación científica. PORQUE LAS CIUDADES EXISTEN... DE ESO ESTOY SEGURO..."

Aunque no como las imaginamos.



el libro las cronicas de akakor para leerlo Online

http://www.bibliotecapleyades.net/arqueologia/akakor/akakor.htm

el siguiente video consta de 6 partes, yo pondre solo la primera para no hacer muy lento el post


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