Ahora que en España la presión policial en las carreteras está adquiriendo tintes ridículos y la amenaza de retirada del carnet es cada vez más real, lo del “te gusta conducir” de los anuncios de BMW se ha convertido en una broma pesada. Ir a 120 km/h por interminables rectas se convierte en un aburrimiento que, además, es peligroso por el riesgo de que la monotonía te haga cerrar los ojos de sueño.
En ese estado de sopor puedes llegar a tener alucinaciones visuales y encontrarte con cosas como ver un vehículo intentando escapar de tres misiles de persecución. Pero también puede suceder que no se trate de ningún delirio, sino de un conductor cachondo que ha decidido, con tres globos con forma de cohete, provocar una sonrisa en todo aquel que se cruce en su camino.
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