Dramas e insufribilidades de la era del celular
Celular sonando de madrugada: ¡Uuuuuuuuh!
El sueño de la modernidad, tras el oscurantismo medieval, fue que el progreso de la ciencia y el saber trajera, por sí mismo, un mundo mejor. Pero un día se inventó el celular, y aunque para entonces aquella ilusión ya estaba bastante hecha pomada, con estos telefonitos de miérrrrcoles la terminaron de embarrar.
Así es la vida ahora:
Ya no hay horario de laburo. No se sabe bien por qué, pero antes, cuando sólo existía el teléfono fijo, si te buscaban de tu laburo, llamaban y, al no ser atendidos, se dejaban de romper las pelotas. Pero ahora, con el celu, no es lo mismo. Tu jefe reventará los kinotos durante horas, cargándote 87 llamadas perdidas y 45 mensajes de voz que te morfan todo el crédito, hasta que te comuniques con la nave madre. O sea, disponobilidad de 24 horas diarias.
Será para pedirte algo que quedó pendiente, algo que no quedó pendiente pero que apareció de golpe y él no tiene ganas de resolver (porque ya se olvidó cómo era laburar en algo concreto), para putearte por algo que no hiciste (pero que luego de su puteada le informás que sí, que está hecho hace un mes y medio y sobre su escritorio), para preguntarte qué hora es o para contarte un chiste que leyó en Ambito Financiero y le pareció jiojiojiogenialjiojiojio.
Eso sí, el día que vos lo llames a su propio móvil para decirle que una máquina de la oficina te arrancó el brazo y que una manada de mandriles está violando a todo el personal, te va a mandar a la recontraconcha de la lora por "andar jodiendo después de las nueve de la noche".
Había una vez un idioma. Tema ya archicomentado en todos lados. La fiaca para escribir mensajes de texto correctamente hace que una declaración de amor pueda llegar a tu pantallita de la siguiente manera: "t kria dcr k la vd n tn sdo s/v pk lst a l + pfdo d m y t kto k l d mm s 1 chtmia k s tdia k oprr l vrn asi k t v el dom p/hcr l mngr s/ls etrks" (te quería decir que la vida no tiene sentido sin vos porque llegaste a lo más profundo de mí, y te cuento que lo de mamá es una conchotomía que se tendría que operar el viernes, así que te veo el domingo para hacer la monografía sobre los etruscos".
La comunicación porque sí. Una mina que nunca ves te manda este mensaje: "Quería decirte que me encantaría sentirte en mi boca y chuparte todo hasta que me llenes de líquido porque muero por vos. ¿Me entendiste, helado de chocolate? jajajajajajajajajajajajajaja".
¿Y si probás con otro modelo de Nokia, así te ponés menos pelot*da?
La promoción imposible de despegar. "Hola, ¿el señor Rodríguez?" Atendiste el fono, y la pregunta te dejó paralizado. No sabés qué hacer. ¿Será el tipo que te tenía que avisar si te aprobaban o no el préstamo o será algun hijo de puta ofreciendo alguna promoción?
Como necesitás la guita para zafar de que te corten las cuatro tarjetas de crédito, respondés con un tembloroso "sí". Y ahí fuiste, porque el tipo te abaraja y encima demuestra tener un banco de datos con información sobre tus gastos y tu vida que hasta vos mismo desconocías.
-Un gusto, señor Rodríguez, lo estoy shamando de Tenhebrocom para ofrecerle el Pack Guampa, que le permite comunicarse con los números de tres amantes que usted elija, gratis de por vida, y con SMS a sólo 5 centavos cada uno, ¿no le parece una gran oportunidad, señor Rodríguez?
-Mirá, estoy trabajando, y además...
-Tenga en cuenta señor Rodríguez que usteddd está pagando 97 centavos el minuto para "shamar" a las dos amantes que tiene actualmente, y que en abril gastó "shamándolas" un total de 128,44 pesos, que si usted toma el pack, es dinero que lo puede destinar a regalarles algo o a casi tres turnos del motel en que usted se las anda c*giendo.
-Escuchame: primero, que lo de las amantes que decís no es cierto, y no se dónde put@ sacan que...
-Nosotros señor Rodríguez sha hablamos con la señorita Marisel Lampard, y dio su consentimiento para que usted se sume al Pack, porque esha dice estar siempre con el crédito al límite y que usted muchas veces no se comunica por el mismo motivo. También nos comunicamos con la señora Leticia Brunguel, que no nos podía decir demasiado porque estaba con el marido al lado, pero dio a entender que el pack podría mejorar mucho la relación que están teniendo ustedes.
-¿¿¿Llamaron a...???
-Le recuerdo señor Rodríguez que usted tiene cupo para tres números de tres amantes, y como usted tiene dos, se le reserva el tercer destino durante dos semanas para darle tiempo a que usted consigna otra atorranta y la "inclusha" en el pack, que a usted le agrega solamente un costo de 29,99 pesitos en su factura mensual actual. ¿No le parece conveniente señor Rodríguez?
Los amantes clandestinos también creen que tenés disponibilidad horaria total. Antes, "la otra" (o "el otro" contactaba en el teléfono fijo sólo en los horarios seguros para el/la guampeador/a, a menos que hubiera un deliberado interés en armar quilombo en la familia oficial del tipo o la mina en trampa.
Ahora, sin embargo, con el celu los amantes creen, como los jefes, que todas las horas están protegidas. Ejemplo: sonidito de mensaje en tu celu, a las dos y cuarto de la madrugada. Cuando recién estás empezando a preguntarte si no será la otra, a la que te empomaste en el horario de una supuesta reunión de oficina, ya tu mujer dice desde su lado de la cama:
-¿Se puede saber quién carajo te escribe mensajitos a esta hora?
-Hmmmgrffff.... dormí... mañana veo...
-No, mirá ahora, así sabemos.
-(Bostezo gigante simulado) Mañana, cielo, debe ser una promoción o alguna cadena, gansadas así, no le hagamos el juego al sistema...
-¡Qué sistema ni sistema, no me tomés por tonnnnta! A ver, mostrame quién te escribió y qué te dice.
Tu mano tiembla. "Un mensaje recibido", dice la pantalla. Abrís el buzón de entrada, y el sobrecito nuevo está al lado del nombre "Andrea".
-¿Quién put@ es Andrea?
-Eeeeh... cof cof... puta que está fuerte el venti... Me voy a agarrar una bronquitis así. ¿Te conté que Martel tiene bronquitis? Así de remedios tiene que tomar.
-Quién.... puta.... es..... Andrea...
-Ah.... un vago es... El Griego le decimos... Viste que para ellos Andrea es nombre de tipo. Para los italianos también, y creo que lo mismo para los asirios y caldeos, y entre los leopardos. ¿Te acordás de Andrea de Césaris, el piloto?
-Abrí, a ver qué dice el mensaje.
El corazón te bombea al lado de las muelas del juicio. Abrís el SMS: "Me encantó todo lo de hoy".
-¡¡Hijo de put@, te anduviste revolcando con esa put@rraca que quién sabe qué enfermedades tiene, forro de mierrrrrrrrrrr!!
-¡Pará, tarada, pará, es porque lo iban a cagar a piñas los de la patota ésa que siempre está en la parada del cole, y yo me planté, lo defendí, les dije que los iba a cagar a piñas, y zafamos!
Nuevo aviso de mensaje. Vos y tu jermu quedan mirando el aparatito.
-A ver quién es.
-Lucrecia, dejémonos de joder, mirá la hora que es. Debe ser Andrea de nuevo, es un buen tipo, querrá agradecer nomás, eso es todo.
-Abrí el mensaje.
Con la transpiración de tu mano el celu se te cae entre las sábanas, tenés empapada la frente. Ella agarra el aparato y lee en voz alta:
-"Todavía estoy chorreando". ¿¿¿Me podés decir qué significa esto???
-Andrea era funcionario del gobierno anterior, y lo confirmaron en el cargo.
Saludos!!!