ES MUY PARECIDA A NUESTRA ASENCIÓN DE CONCIENCIA, que algunos nos vemos enfrentados LOS SIETE OBSTÁCULOS PARA LA INICIACIÓN Grados Primero al Séptimo Un gran combate está por librarse pero tendrá lugar dentro de nosotros mismos. Es la Gran Batalla que menciona el Bhagavad Gita y la Gran Guerra Santa de la que habla el Corán. El esfuerzo debe ser hecho ahora por cada uno: es la Ley de la Vida. GRADO PRIMERO LA SOBERBIA DEL SABER PROFANO Que representa esto? La dama rechaza al caballero arrodillado con un fuerte puntapié y él, en el interín, ha volcado su copa... Ella es la Sabiduría Tradicional, la Iniciación misma que rechaza al racionalista que se le acerca henchido de soberbia y de saber profano. El tiene un libro en la mano, al que sostiene con cuidado pues cree que su tesoro es la ciencia vulgar y materialista pero ha desdeñado lo más valioso, volcando la copa que contiene el néctar de la Sabiduría Espiritual. Su orgullo y suficiencia lo pierden y descalifican. Cree saberlo todo y en realidad lo ignora todo. Su humildad es fingida y aún cuando implora de rodillas él es bruscamente rechazado. Nadie engaña a Dama Sabiduría y ella sabe que él ha derramado el nectar de la inmortalidad, negándose a conocerse a sí mismo. Esto último le inspira mucho temor a tal sujeto pues le horroriza enfrentarse a sús múltiples flaquezas. No es más que un usurpador burlado y que se aferra a la letra que mata, rechazando e ignorando al espíritu que vivifica. GRADO SEGUNDO LA AUTODESTRUCCION DEL NECIO Sin duda aquí nos vemos frente a un suicida, pero no en el sentido ordinario del término. Este hombre sacrifica a su naturaleza superior, ignorándola pues para él su naturaleza inferior es todo lo que cuenta. Desdeña lo mejor de sí mismo para atender solo a sus necesidades materiales y a sus vicios. Posterga el llamado del espíritu para acudir presuroso al de la materia. Su actitud se resume en dos palabras: NECEDAD y NEGLIGENCIA. Se engaña a sí mismo diciendo, a veces, que más adelante cambiará de actitud, pero ni él cree esto. Su vida se disipa y transcurre en pequeñeces sin emprender la búsqueda de lo verdaderamente grande. Esto por cuanto es un ser pequeño que solo se ocupa de lo más bajo de su persona. Su voluntad y deseos no van más allá de lo material. Su hora no ha llegado todavía. GRADO TERCERO LA AVARICIA EGOÍSTA Henos aquí frente a un avaro, esclavo de los bienes materiales. Su expresión refleja la miseria de su alma. "Donde está su tesoro allí está su corazón". También él niega las posibilidades superiores de su naturaleza humana, las que en realidad no le preocupan en lo más mínimo. Ni este triste personaje ni el anterior poseen la virtud de la Paciencia. Esto es lo que permite al iniciado soportar el peso del mundo sin desmoronarse. La Caridad también es ajena a su alma codiciosa. En él solo hay MATERIALISMO y CEGUERA a ultranza. Ignora este personaje que la materia es solo materia, pues él se halla prisionero de la ilusión, lo que le impide iniciar el sendero de retorno a la verdadera patria del hombre. Los falsos valores oscurecen su pensamiento y hacen sombrío su semblante. Rechaza la verdadera vida y acumula lo que le hace morir, lo que le asfixia. Que bien haría este hombre en reflexionar las palabras que pronunció Sócrates en el mercado de Atenas: "Cuantas cosas hay aquí que no preciso!" Por ello es necesario desembarazarse, despojarse de los metales viles para entrar al Templo a buscar el oro espiritual. Solo venciendo la codicia de bienes materiales, la avaricia sórdida se puede transmutar en gloria espiritual. La verdadera y más elevada alquimia, es la que produce el oro filosófico y no el oro vil. Esta Alquimia le es comunicada al discípulo digno cuando el Maestro lo vé preparado para ello. Sin duda por esto es que los Grandes Maestros son comparados, en la Tradición Esotérica, a montañas de oro que esclarecen al mundo entero. Pero su transmutación es interior. La materia de sus cuerpos físico y sutiles se torna primero materia gloriosa (Esha - o Kalyani - Prakriti) y luego materia divina (Dalvi - Prakriti). GRADO CUARTO LAS FALSEDADES DE LA RELIGION ORGANIZADA IGNORANCIA, FANATISMO Y SUPERSTICIÓN He aquí al pequeño idólatra fanático que se cree dueño de la verdad. El se aferra a sus creencias y sectarismos sin querer ir más lejos. El solamente cree pero no sabe. Bueno sería que supiera que solo cree, en vez de tontamente, solo creer que sabe. Pues quien en realidad sabe, no necesita creer. La creencia y la ignorancia son hermanas inseparables. Jamás comprenderá un ser tan limitado, ni lo necio de sus dogmas ni tampoco que existen verdades y órdenes de la realidad más elevados y que se le escapan completamente. Vive prisionero de su credo, como en una casa sin ventanas. La sabiduría y la Iniciación no se han hecho para él. Su actitud deforma su mente y lo torna esclavo de los falsarios los que, revistiendo pretendida autoridad espiritual, solo aspiran en realidad al poder temporal. Dejémosle en paz con sus falsas y limitadas doctrinas con las que pretende poseer la verdad total y definitiva. Es un ciego que no quiere y no puede ver. Mal podría apercibirse de los signos que Dios ha puesto en el mundo, pues con Salustio cabe afirmar "El mundo es un objeto simbólico". De hecho es menester coincidir además con Jules Le Bêle en cuanto que cada objeto manifestado es un signo natural y sensible de una verdad en el orden metafísico. Pero nada de esto es para los idólatras fanáticos. Quien tiene demasiada fijación y confianza en sus propias ideas, cualesquiera que éstas sean, está incapacitado para descubrir la verdad. Bien afirmaba Antonio Porchia "Si yo fuera como una roca y no como una nube, mi pensar, que es como el viento, me abandonaría". Pero tal vez lo más terrible es lo que se representa claramente en este relieve de la Catedral de Metz. Se trata de la idea pequeña y despreciable de Dios que tienen estos fanáticos. Su concepción es tan grosera y mezquina que en realidad ya no adoran a un dios sino a un demonio. Ya lo dijo magníficamente Jerónimo Savonarola, mártir de los fanáticos ignorantes, en estos versos inmortales: DIOS "Dicen que no comprendo Tu Existencia, que el fuego de los réprobos me quema, que mi lengua sin cesar blasfema y que no entiendo la pálabra DIOS. Dicen que no Te busco ni Te imploro Ni Tus Grandezas infinitas veo, Dicen que tengo el corazón de ateo Y que mi labio te maldice. NO! El Universo es el augusto templo donde te encuentra absorta la mirada, el Sol es una lámpara colgada que derrama su luz sobre Tu altar. Allí te adoro yo porque Tu Nombre entre los astros fulgurante brilla y en espíritu doblo la rodilla adorando en silencio Tu Bondad. El aire que la atmósfera embalsama, la savia que los seres acrecienta y el fuego que los mundos alimenta Tu Excelso Nombre proclamando están. Eres la Voluntad Inquebrantable, el Bien Eterno, la Virtud Potente, de la Verdad inagotable fuente porque eres la Razón Universal. En su terrible estupidez el hombre se forja un Dios indigno de alabanza, ebrio de odio, cólera y venganza, terrible y sanguinario como él. Otras veces se finge en su locura un Dios afeminado que se esconde, que a la voz del creyente no responde si en su altar no hay encajes y oropel. Eso no es Dios! El Dios en quien yo creo tener no puede la ambición del oro, El Dios Bondad, el Dios a quien yo adoro No cambia Sus Bondades por metal!" Su Espíritu gigante no se oculta En el recinto estrecho de un sagrario; El Universo entero es Su Santuario Pues es la Providencia Universal. Interna Voz, Inagotable Fuente, Fecunda Luz, Vivificante Esencia, La base de Tu Templo es la conciencia Y Tu Gran Sacerdote es el Amor. Yo sé que existes Inmutable, Grande, Yo en Tus Bondades infinitas creo Pues en la tierra y en los cielos veo Resplandecer esta palabra: DIOS!" GRADO QUINTO VANIDAD Y LIMITACION MENTAL He aquí reflejados a los vanidosos contentos y satisfechos consigo mismos, pues piensan que todo lo tienen, saben y parecen y no aspiran a nada más. Son, por todo esto, ciertamente tontos y generalmente de atrevida ignorancia e insoportable compañía en la Vía Iniciática. Todo lo discuten y rechazan, pues pretenden reducir la vida entera a los estrechos moldes de su estupidez. El Maestro debe cerrarles el paso con singular energía pues solo lograrán profanar el santuario y perturbar a los demás neófitos. Todo aprendizaje es un acto de humildad y quien carece de esta virtud, no logrará adelantar un solo paso en el sendero. A los tontos de todo tipo hay que descorazonarlos desde un comienzo y con ello se les hace un bien. Jamás se logrará hacer de ellos auténticos iniciados sino a lo sumo mediocres envanecidos. El vanidoso se mira a si mismo en el espejo de la vida (speculum, de ahí proviene speculare, especular). Prefiere esto a contemplar el Universo. Si se observara para conocerse se hallaría en la buena senda. Pero solo lo hace para vanagloriarse, en estúpido e injustificado acto de autoadmiración. GRADO SEXTO LA COBARDIA El mundo está lleno de cobardes y la Iniciación es solo para los valientes y decididos. Muchos se jactan de su empuje pero terminan como el caballero del relieve, quien deja caer su espada y huye ante la aparición de un conejo. Son las dudas invisibles que asaltan al profano y aún al iniciado, las que constituyen el segundo guardián del umbral, aún más terrible que el primero. Los temerosos no nos sirven en la Vía Iniciática, puesto que, prisioneros de sus miedos, son incapaces de afrontar el menor riesgo aún cuando antes alardean de sus futuras e hipotéticas hazañas. Sus miedos son de muchos tipos. Miedo a perder posición o ventajas materiales. Miedo a perder prestigio en cualquier terreno. Miedo a la mala suerte. Pero los peores miedos son los que se generan en tontas e irracionales creencias de tipo religioso (miedo al demonio, al infierno y a la condenación, al pecado, al Santo Oficio y demás frailes). Es fácil hacer desistir a este tipo de gente. Bastan unas pequeñas pruebas iniciáticas para que huyan aterrorizados. Y es mejor que así lo hagan, dejando de abrigar ilusiones falsas sobre su propio valor y valer. Es mejor repetirlo para dejarlo en claro: no basta poseer espada para ser un auténtico caballero. Bien repiten los iniciados sufíes que "Aquel que aspira al cielo y teme al infierno es incapaz de la menor realización en el orden iniciático". GRADO SÉPTIMO TORPEZA, INDOLENCIA Y HARAGANERIA He aquí a los incompetentes, indolentes, letárgicos y descuidados. Son incapaces de desarrollar un esfuerzo prolongado. La vida misma pronto los aparta naturalmente del sendero Iniciático. No es necesario que nadie haga o diga nada al respecto. Estos seres carecen de motivaciones reales y pronto olvidan sus buenos propósitos, los que son meramente declamatorios. Pero aquí hay un símbolo a destacar. El caballero y el caballo están ambos dormidos. El caballo es un símbolo tradicional de la naturaleza inferior e instintiva del ser humano, de la Prakriti como se la denomina en los textos sagrados de la India. El jinete dormido, símbolo de la naturaleza superior que aún no reclama su Divina Herencia, hace que este símbolo se asemeje al ya visto en el segundo grado. No hay búsqueda en cuanto a lo más elevado a que puede aspirar el ser humano. Pero el caballo dormido indica que tampoco hay voluntad de búsqueda de lo material, incluso del propio sustento. Se trata simplemente de indolencia y pereza en todos los órdenes de la existencia. LAS CUALIDADES DEL INICIADO Grados Octavo al Decimosexto GRADO OCTAVO LA RAMA SECA La rama seca es símbolo iniciático de regeneración. Muerto a una etapa vital (está seca, no muerta), se prepara para renacer en otra, en virtud de su vida interior. Simboliza la materia a divinizar, la entrada en la comunidad iniciática a través de pruebas purificatorias, tanto simbólicas como reales. En tal sentido, tiene relación con elPrimer Guardián del Umbral. Sus hojas han caído, lo que tiene relación con el despojamiento de los metales. Alquímicamente corresponde a la putrefactio y a la nigredo (la Obra al Negro, primera etapa de la Gran Obra alquímica). Es la noche oscura deí alma a la que se refiere Juan de la Cruz. La vida está latente, inmanente, con todas sus posibilidades pero no hay ninguna exteriorización (Pravritti en la teminología sánscrita). Todo el proceso es interior y esto debe comprenderlo bien el iniciado. Es necesario tornarse hacia adentro (Nivritti) en la quietud de las meditaciones y en la contemplación de los símbolos. Es el retorno hacia si mismo, imprescindible para entrar de lleno en la Vía Iniciática. La apariencia externa es de muerte y así el iniciado debe desear aparecer como la nada ante los ojos de los demás ("Luz en el Sendero". Aquí todo es desolación y los vanidosos y superficiales pronto se desanimarán y querrán buscar otros caminos. La rama seca es el símbolo del ser humano aislado en el universo por la ilusión de la dualidad, quien no ha percibido aún los nexos invisibles entre los múltiples aspectos y fragmentos de la Vida Una, entre los seres y las cosas, entre la coherencia del pensamiento y las posibilidades superiores de conocimiento. El aspirante dá sus primeros pasos, se encamina lentamente, pero aún le queda un largo camino para que pueda percibir eí Todo en el Todo, como decían los antiguos. Rama seca y materia a divinizar son nociones paralelas que ofrecen una clave y abren una puerta. He aquí pues un primer símbolo verdaderamente anagógico, de acuerdo a la clasificación vista antes. GRADO NOVENO EL AGUILA O LA INTUICION DE LA LUZ Aquí se encierran múltiples significados, algunos evidentes, otros recónditos. El águila es ante todo signo de elevación y por ende de Espiritualidad. Ave solar por excelencia, representa al neófito o recién iniciado que comienza a alcanzar nuevas alturas y perspectivas metafísicas. En él nace la intuición intelectual, aún incipiente, que lo conduce lenta y gradualmente a la percepción directa de la verdad. Se abren para él nuevas modalidades superiores de Existencia, Conocimiento y Dicha (SAT - CHIT - ANANDA), que antes le eran por completo desconocidas. Esto nos quita de los ojos la venda fatal del error (ver grabado) o sea, la ceguera enraizada en la ignorancia, el fanatismo y la superstición. Esta ignorancia es la causa de todos nuestros males y sufrimientos. Así el águila se torna símbolo de SABIDURIA y de CONOCIMIENTO ESPIRITUAL. Recordemos que la Sabiduría no es el saber ordinario, sino mucho más: es la fusión entre el Amor que sabe y el Saber que ama. La venda ha caído y nuestros ojos, cegados por las tinieblas del mundo exterior, han visto la LUZ. Ha comenzado la Aurora del Conocimiento. GRADO DECIMO EL TORO ALADO El toro es símbolo tradicional de potencia, fogosidad y fertilidad, por ende de pasiones. Aquí el toro descansa y le han surgido alas. Las pasiones se han controlado (descanso) y sublimado (alas). Pero el toro conserva un pie en la tierra. El no ha perdido el contacto con lo terrenal o sea que el Iniciado no ha dejado de ser un ser humano. Conserva el contacto con la realidad y la solidez del buen sentido. Es símbolo de FUERZA y VIGOR armoniosamente controlados y dirigidos. El toro dormido alude a la guna o cualidad tamas de nuestra naturaleza inferior, la que corresponde a inercia, pesadez, y abandono. Pero, al mismo tiempo, el símbolo sugiere la necesidad de conservar el equilibrio y la calma, llevados y motivados por una aspiración de orden más elevado (representada por las alas). Ligado al signo zodiacal de Tauro, supone conservar siempre en la vida el buen sentido práctico. Este buen sentido nos quita las falsas ilusiones que vendan nuestros ojos. Una cualidad a desarrollar aquí junto con la fuerza y vigor es la tenacidad. Solo así podremos construir acabadamente nuestro templo interior, enfrentando sin desmayos cuantas dificultades se presenten en la empresa. Con calma, tesón y alegría se llevan a cabo las grandes empresas y, lo que es mucho más importante aún, al tornarse el ser humano por completo sincero e inegoísta, sacraliza todas sus acciones. He aquí una muy importante clave para descubrir el secreto de los constructores iniciados de antaño. Y aún hay más pues de este modo se descubre la verdad oculta que hay en las palabras de LAO- TSE. "En manos del hombre correcto, el medio incorrecto se vuelve correcto; en manos del hombre incorrecto, el medio correcto se vuelve incorrecto". GRADO UNDECIMO LAS MASCARAS O LA DUALIDAD El ser humano vive sometido al conflicto de los opuestos o juego de las dualidades, cosa que le ocasiona permanente conflicto y sufrimiento. Es la lucha permanente entre la alegría y la pena, el placer y el dolor, lo atractivo y lo repulsivo, el amor y el odio (Ver Fig. 11-1). Durante ese tiempo el individuo se halla desestabilizado interiormente y es presa de emociones negativas. La calma se recobra al lograr la síntesis o equilibrio de los opuestos, trascendiendo las dualidades al lograr la UNIDAD. Cesa la agitación debido a que se logra la comprensión primero por obra de la voluntad y luego desde un estado de conciencia más elevado. Sin embargo debe subrayarse que la UNIDAD no es propiamente un resultado del esfuerzo sino un DON DE LO ALTO. Este sin embargo requiere un arduo trabajo preparatorio. Sería tonto pensar que las altas metas espirituales pueden alcanzarse con solo unos pocos minutos diarios de esfuerzo. La clave de tal trabajo preparatorio es siempre LA MEDITACION junto a disciplinas complementarias como ser Mantras. Todo lo demás llega a ser secundario cuando no superfluo o absurdo. La individualidad (o aspecto superior de nuestra naturaleza humana) se debe afirmar en detrimento de la personalidad (aspecto externo e inferior de nuestra naturaleza). Las emociones deben ser controladas (Fig. 11-2). Nótese en esta segunda figura que ya no aparecen los vientos que simbolizan la tormenta interior generada por las pasiones, la agitación, la ira y otras emociones. Estas se han calmado y surge como consecuencia un estado interior de paz (Shanti), calma y ecuanimidad (Samatwa). FIG. 11-3 En la Fig. 11-3 el personaje eleva ambas máscaras. La expresión del rostro ahora refleja equilibrio y autocontrol. El simbolismo es claro: se trata de lograr y mantener la paz interior (Shanti) elevando la conciencia y practicando la ecuanimidad (Samatwa). Esto se logra por medio de la práctica asidua de la MEDITACION (Dhyana). Nótese que ahora la expresión de ambas máscaras es mucho más placentera. En la Fig. 11-4 ambasmáscaras se hallan no solamente elevadas sino también en cierta relación geométrica con el rostro del personaje. Aquí hay un antiguo secreto expresado geométricamente. Los tres rostros se hallan alineados y hay una relación de distancias basadas en la llamada "divina proporción" (o sección áurea). La distancia de la máscara de la derecha al rostro del personaje es a la distancia (mayor) de la otra máscara al rostro como la proporción de esta última distancia a la distancia total entre ambas máscaras. Esta DIVINA PROPORCION, tan usada por los artistas de todos los tiempos, es símbolo aquí de BELLEZA y ARMONIA. Estas se logran, precisamente, por la elevación de la conciencia, lo que armoniza la personalidad. Nótese que la máscara (en latín "persona" alude directamente a la personalidad o modalidad aparente y externa del Ser o individualidad (Atma) que es la chispa divina encarnada. GRADO DUODECIMO EL DRAGON O EL PRIMER GUARDIAN DEL UMBRAL Debe recordarse que en muy diversas tradiciones, los dragones y los toros son animales con los que combaten los héroes solares (es decir los iniciados): Sigfrido, Mitra, Hércules, Jasón, Horus, Apolo... El dragón es un tetramorfo (al igual que la esfinge que es otro símbolo de aparición frecuente). Alude normalmente a los cuatro elementos (aire-alas, agua-cola, fuego-llamas, patas con garras-tierra) y, por ende, a la purificación por tales cuatro elementos. Este proceso es normal en la Vía Iniciática. El dragón es símbolo de nuestra naturaleza inferior (Prakriti), que debe ser vencida y dominada pero no muerta, para que sobrevenga el reinado del espíritu (Purusha). En síntesis, el dragón es símbolo de purificación. A este dragón lo hemos fabricado nosotros mismos a lo largo de los eones. Hablando impropiamente, son los efectos kármicos acumulados. Para seguir adelante, debemos acometer la terrible lucha con este dragón que nos cierra la puerta hacia la caverna donde se halla el Tesoro de los Tesoros. Y como nuevos Sigfridos, debemos bañarnos en la sangre del dragón Pfafnir tras vencerlo y así estarß libre el camino hacia el tesoro de los Nibelungos,, oculto en el seno de la tierra, es decir en nosotros mismos. Y se debe recordar las palabras de Luz en el Sendero: "Para que el alma pueda alzarse en presencia de los Maestros, es necesario que los pies se hayan bañado en la sangre del corazón". GRADO DECIMOTERCERO EL DELFÍN El delfín representa una nueva etapa o condición material (o gúnica) deseable, que se debe adquirir primero para superarla después. Esto puede leerse en el Srimad Bhagavad Gita, donde Srí Krishna afirma: "No seas trigúnico, oh Arjuna". El delfín corresponde a la cualidad o guna Sattwa que equivale a ritmo, armonía y gracia. Es menester aclarar brevemente esto pues el símbolo indica la necesidad de armonización interior con el infinito, equilibrando los ritmos personales con las vibraciones del cosmos. Esto supone una formación cosmológica que permita al Iniciado vivir en paz con la vida. No olvidemos además, que el Delfín ha sido desde siempre considerado el rey de los peces y próximo al hombre por sus facultades. De él se afirma que cruza las aguas, yendo directamente a su meta, sin extraviarse en caminos sin salida ni dejarse desviar por corrientes traicioneras. Así el Iniciado debe tener clara su meta y su firme voluntad no le permite desviarse de la senda ni malgastarse en pequeñeces. Afirman las sagas del mar que el delfín ayuda a los náufragos a llegar a la playa salvándolos así de una muerte segura. Es pues este que nos ocupa un símbolo del Maestro y de la voluntad de servicio fraternal al mundo tanto en el orden espiritual como en el material, cosa que debe ser la cualidad permanente y distintiva del Iniciado. GRADO DECIMOCUARTO LA PALOMA Aquí el simbolismo es claro, la paloma con el olivo representa al alma en paz. Ninguna turbulencia propia del mundo profano debe perturbar esa paz profunda, esa calma interior tan necesaria al iniciado como la vista al pintor. La paloma también indica el camino del retorno al hogar o sea, la senda de reintegración o Vía Iniciática. También es el símbolo de la Gracia Divina que nos llega para darnos nueva fuerza y vigor (El Atma-Shakti de la tradición hindú). El motivo simbólico que nos ocupa, aparece claramente expresado en el "Relato del Grial" aria de la ópera Lohengrin de Richard Wagner. Por último, la paloma mira hacia atrás. Esto resalta la necesidad de ser tan mansos como precavidos. Lo dice bien el Evangelio: "Sed mansos como palomas pero astutos como serpientes", aún cuando muchos frailes prefieren ser mansos como serpientes y astutos como palomas. GRADO DECIMOQUINTO EL ELEFANTE Se afirma que el elefante nunca olvida y es por ello símbolo por excelencia de la experiencia y la prudencia. Por su carácter pacífico se lo asocia naturalmente a la reflexión prolongada. En consecuencia es el símbolo deí Pandit. Así se demoninaba en la India antaño al sabio que había quemado las pasiones en el fuego del entendimiento. El elefante es símbolo de paciencia e inteligencia receptiva. Como recuerda cuanto le acontece, se lo asocia simbólicamente con la Omnisciencia o, al menos, la adquisición de grandes conocimientos. Es así un Sabio, un Gnani y esto también tiene relación simbólica con sus grandes orejas (pues sabe escuchar y nunca olvida. Cualidades éstas que son absolutamente deseables para un auténtico iniciado. Libre de turbulencias internas y externas, el deber esforzarse por aprender y retener cuanto le sea posible, esforzándose más y más en captar el sentido último de la existencia humana. La oreja es también símbolo de la transmisión iniciática dado que se hace esta de boca a oído. Las grandes orejas representan pues aquí la avidez del discípulo por escuchar en silencio las palabras del Maestro. GRADO DECIMOSEXTO LA SERPIENTE O LA INTELIGENCIA ACTIVA La serpiente es un símbolo polivalente por excelencia. Representa tanto all Mal como a la Sabiduría, tanto al Abismo como a la Inteligencia activa. Es por ello que hay que ser prudente y evitar aquí interpretaciones apresuradas. El hombre y la serpiente representan por lo general el duelo de la fuerza y la inteligencia contra la materia (Leyendas de Jasón y Medea, Adán y Eva). Aquí el hombre doblega a la materia. Es un simbolismo análogo al del cincel y el mazo actuando sobre la piedra bruta. La inteligencia supone aquí una apertura al verdadero conocimiento. Esta apertura corresponde a un renacimiento iniciático (simbolizado por la muda de piel de la serpiente). En otro nivel más elevado de interpretación, el hombre capta la Serpiente Cósmica. Esta (al igual que el Sutra-Atma, el alma-hilo de los hindúes) representa la Omnipresencia del Ser Supremo en cada átomo de la Creación (así como el hilo se inserta y recorre cada cuenta de un collar o rosario). La experiencia iniciática correspondiente a este hecho es la Unidad (o bien Visión Beatífica, como a veces se la llama). Además, la serpiente dominada representa, como se ha dicho, la inteligencia activa y la tranquilidad afable del hombre, el que se halla libre de veneno (odios, rencor, celos, intolerancia fanática). continua en el siguente post...
Los 33 grados de la Masoneria part 1
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