Hola, antes que nada quiero presentarme. Soy LudwigCastle, nuevo por estos peligrosos lares, y este es mi primer post. No soy de los que crea historias de terror, pero hay les dejó mi intento. Si te interesa mi actividad, puedes darte un salto por YouTube, mi nickname es el mismo que el que uso aquí. La historia a continuación es de suspenso mas que de terror, apto para todo público: DEJA-VÚ ¿Controlamos nuestro destino? Es tarde y no acostumbro dormir muy tarde, la verdad, pasada la media noche, prefiero no dormir. Hoy, bueno, básicamente ayer, me encargaron terminar todas las estadísticas, trabajo para un local algo pequeño, pero el papeleo es impresionante. Diablos, mi mente solo divaga, no puedo concentrarme, ni siquiera dormir. No debí dejar que el trabajo se acumule, ahora que lo pienso, fue algo premeditado, lo sabía todo, sabía que lo iba a dejar al final, sabía que me desvelaría… …incluso sabía que me atormentaría, puedo afirmar que esto, si mi retroceso mental, mi intromisión en mis recuerdos, también estaba premeditado. Me siento extraño. Al hacer toda esa retrospectiva me di cuenta de algo, todo es lineal, todo sigue una ruta que inevitablemente estamos destinados a recorrer. ¡No!, son tonterías mías, debe ser lo que la gente llama como deja-vú, pero aun así no logró abarcar todo el significado de esa palabra ¿y si me pongo a investigar?... …Mmm, esa pregunta rondo por mi cabeza alrededor de media hora. Yo, estaba descalzo, recostado en mi cama, con los ojos cerrados, sin embargo, conservaba la luz de mi pequeña habitación encendida. Estaba pensando, me trataba de convencer de que mi pequeño descubrimiento frente a la línea de mi vida era solo una casualidad, tal vez todo sea una paranoia mía. Deben ser ya las 2, vaya, no puedo dormir, pero es algo propio de mí, y ya no me preocupa. A veces me pregunto desde cuando adopte esta costumbre. Ahora recuerdo, algunas tareas del colegio eran tan extensas que las terminaba a muy altas horas de la noche, luego me iba a la cama, pero no podía dormir. Entonces cuando, ¿cuándo me acostumbre? Si, ya lo veo claro, fue mucho antes, durante mi infancia, seguramente a los 5 años, tal vez menos, oí gritos en la cocina, durante la noche. Cierto, eran tan estruendosos que me despertaron, todo estaba tan oscuro, eran gritos de mujer, parecían salir de lo más profundo de sus entrañas, un dolor salido del alma. Al día siguiente, movilizado por la curiosidad y el miedo, me di a la inmediata búsqueda de respuestas, pero todo era normal, era otro día normal. Así que eso fue, casi veinte años después y recién me doy cuenta, seguramente paso estas noches en vela, como quien monta guardia, siempre a la defensiva, contra algo o alguien. Algo recorre por mi cuerpo, al parecer solo se trata de un pequeño escalofrió. Reflejarme de pequeño fue una experiencia algo perturbadora, más aun recordar el origen. Karen es muy bella, simpática y agraciada. No sé, no entiendo porque me motivo a pensar en ella ahora. Sus ojos azules reflejan la luz de la manera más inocua, es casi perfecto poder verla todos los días. Solo su sonrisa hace que mi aburrido trabajo sea soportable. Es agradable, el primer día, la vi, allí, sentada y escribiendo, fiel a su trabajo. La salude y Karen solo me miro, y continuo con sus deberes. Ese acto me irrito, pero esa ira se desvaneció cuando ella vino a disculparse y a invitarme a almorzar. Juntos. Su cabello dorado me recordaba a la de una conocida mía, de la universidad. No recuerdo su nombre, tal vez Lourdes, no lo sé. Siempre alardeaba ante ella, Lourdes me hipnotizaba solo con sus cabellos. Incluso, llegue a imaginar un futuro con ella, en el que vivimos juntos, trabajamos juntos. Pero esas ilusiones con Lourdes se desvanecieron tal y como llegaron, rápida y efímeramente. Su luz se apagó casi cuando nos conocimos, no pude pedirle ni siquiera una cita. Karen, parece ser ahora mi futuro, pero siento temor. Abro los ojos, la luz intermitente del pequeño faro colgando del techo me alcanza directamente, incluso me llega a cegar por un momento, cambio el ángulo de mi mirada, inclino mi cabeza para ver hacia mi ordenador. Vaya, todo había sido un sueño, seguramente me desplomé por todo el trabajo anterior. Ahora recuerdo que anoche tenía la idea de buscar más información acerca de los dichosos deja-vú. ¡¿Qué?!¿Quién es ese sentado en mi silla? ¡Pero si soy yo! No entiendo, no lo entiendo, como puede ser, que clase de pesadilla es esta. No alcanzo a ver la imagen en el monitor, mi otro yo se levanta, se dirige a la cocina, me parece que se prepara el desayuno. Sigo atónito, observándolo desde la cama. Ha regresado de su desayuno, ese ente parece tener planeado salir, se está cambiando de ropa. No se ha percatado de mi presencia, no entiendo el porqué, mi otro yo se dispone a irse, seguramente, a mi trabajo. Después de ver semejante espectáculo no paré de reír, eché unas carcajadas tan fingidas, tan chirriantes que seguramente toda la cuadra me escucho. Pero ya estoy tranquilo, me pregunto que pudo haber sido aquella visión. Tal vez mis recuerdos, producto de mi rutinaria vida. O tal vez sea alguna especie de proyección, me pongo a recordar todos aquellos momentos, tan parecidos, en los que hago lo mismo siempre, cada mañana, cada día. Me siento extraño. Al hacer toda esa retrospectiva me di cuenta de algo, todo es lineal, todo sigue una ruta que inevitablemente estamos destinados a recorrer. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Esta historia fue creada por mi. Su autoría me pertenece, si deseas utilazarla para algun motivo tuyo sería ideal que me lo hagas saber Si te gusto dame puntillos Un dato curioso acerca de esta historia es que la ideé a medianoche, para enviarsela a "ITownGamePlay" (un usuario de YouTube conocidisimo) en su apartado "Terror Psicologico-Subs Edition", cosa que nunca sucedió Gracias por leer!!!
CreepyPasta: Deja-vú.
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