Fue a tatuarse tres estrellas pero su pesadilla, dice, inició cuando se despertó; el tatuador asegura ella estuvo de acuerdo; ahora quiere borrárselas.
(Video en español)
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Una joven rumana que, en estado de ebriedad, pidió que le realizaran 3 tatuajes en forma de estrella, demandó al tatuador después que este le dibujó 56.
Kimberley Vlaeminck pide una indemnización para borrarse los tataujes, pues asegura que ella se quedó dormida y no se dio cuenta de que le estaban tatuando más estrellas de las que pidió.
Fue precisamente, Rouslain Toumaniantz, un ciudadano rumano radicado en Bélgica, el protagonista de una de las historias más curiosas dentro del mundo de los tatuajes.
"Me desperté a tiempo, antes de que me tatuara la nariz. Después he visto lo que me hizo. Conté 56 estrellas. Es horrible", señaló la víctima Kimberley Vlaeminck, una joven de 18 años, que había acudido a la tienda Tatoo Bos para ponerse tres estrellas debajo del ojo izquierdo.
La posible justificación de tan grave error, que ha provocado que la joven no quiera ni siquiera salir de casa, se debió según palabras de la joven a que el tatuador rumano apenas habla y entiende los idiomas oficiales de Bélgica, lo que lo pudo llevar a tomar esa decisión:
"Creo que no entendió qué quería hacerme", a pesar del desastre, la joven aseguró que su problema aún tiene arreglo, ya que piensa acudir al láser para eliminar los 53 tatuajes sobrantes.
A pesar de que todos los dedos señalan al tatuador, éste argumenta que el trabajo realizado se hizo con el consentimiento de la chica, pero que los problemas se suscitaron porque aparentemente su padre y novio no estuvieron de acuerdo con su radical cambio de look:
"Mi cliente estuvo despierta durante toda la intervención. No la hipnotice ni drogué, ella estaba de acuerdo. Los problemas vinieron cuando el padre y el novio vieron el tatuaje, que costó 65 euros (1300 pesos).
Por lo pronto, mientras la policía belga realiza las investigaciones, la joven decidió denunciar a Toumaniantz por daños y prejuicios, además de reclamar una indemnización de 8 mil 500 euros (170 mil pesos) para poder operarse y retirarse las estrellas sobrantes.
Hasta ahora, el tatuador deberá responder por su situación migratoria, ya que a pesar de que tanto Rumania como Bulgaria forman parte de la Unión Europea, desde el primero de enero del 2007, sus ciudadanos no podrán aún ser contados como comunitarios ante la creciente ola de migración que se ha registrado en los últimos años, por lo cual aún no podrán trabajar ni residir legalmente en el bloque europeo.