Teniendo un poco dinero un joven apolítico compro unas semillas de trigo y dijo a sus compañeros del vecindario:
“Debemos sembrar este trigo, y cuando crezca tendremos pan para comer. ¿Alguno de ustedes me puede ayudar?”
“¡Yo ni en pedo dijo un radical! Tengo que rearmar mi partido!”
“¡Ni Yo, tengo unas manifestaciones que atender aseveró el socialista!”
“¡Yo tampoco tengo que apoyar a los obreros dijo el sindicalista!”
“¡Mucho menos Yo!” Comento la izquierda encarnizada del país!”
“Entonces el joven sin tendencia política decidió sembrar las semillas. Y así lo hizo. El trigo creció y maduró, con unos granos dorados.
“¿Quién me ayudará a recogerlos?”, quiso saber el joven apolítico
“¡No, después de tantos años de servicio no puedo dedicarme a esas tonterías!”, exclamó radical
“¡Yo no, ya tengo salario mínimo garantizado!”, dijo el socialista.
“¡No son parte de mis funciones, solo si me das una compensación!” tratare de encontrarte algunos obreros que puedan hacer el trabajo, pagándole horas extra por supuesto, pero lo dudo mucho, dijo el sindicalista
“¡Yo no voy a arriesgarme a perder el paro forzoso!” – dijo el izquierdista
“Entonces, yo mismo lo recogeré dijo el joven apolítico” , y así lo hizo fue. Finalmente, llegó la hora de hornear el pan.
“¿Quién me va a ayudar a hacer el pan?” – indagó el joven apolítico
“¡No estoy en condiciones dado que mis años ya son muchos!” – exclamó .el radical
“¡Suponiendo que solo sea para ayudar, eso es discriminatorio!” refunfuñó el sindicalista
“¡Yo no puedo arriesgar mi pensión por enfermedad!”, continuo el socialista
“¡Yo huí de la escuela y no aprendí esas tonterías, me mantengo con el paro!” – dijo el izquierdista
“¡Entonces, yo mismo lo haré!” – exclamó el joven apolítico. Cocinó cinco panes y los puso en una cesta para que los vecinos lo vieran.

De repente, todos sus vecinos políticos, quería pan y pedían un bocado, para calmar los ánimos el pobre joven apolítico tuvo que compartir su comida porque temía que lo saquearan.
Solo para quienes tengan luz y puedan verlo