En España no se lleva mucho esto de los comederos para ardillas, pero en Estados Unidos por ejemplo son bastante habituales. Como la inmensa mayoría son muy aburridos, algunas empresas innovan tratando de ponerles un toque gracioso, y está claro que lo consiguen. Hace un tiempo vimos uno que hacía parecer que las ardillas tenían cabezas enormes, pero ahora hemos visto un paso más, el que convierte las ardillas en caballos. Tan esperpéntico como divertido.
Bueno, no será para tanto, los egipcios o los griegos hacían mezclas bastante más chungas…