Este video lo hice anoche en 15 minutos y es para demostrarlos errores que cometen las personas al tocar como principiante el piano o teclado.
El dos dedos: Muchas veces, cuando empiezan sólo utilizan dos o tres dedos como si fuera el teclado de una computadora, haciendo movimientos incómodos. Pero no es tan ilógico, si se sabe que Bach inventó el pasaje del pulgar, ya que antes no se utilizaba.
El vago: Se pone en cualquier posición y la muñeca está dormida, como si no tuviese ganas de tocar el piano.
El pifia notas: Le enseñaron un melodía y no se la acordaba del todo, pero le manda algunos fruleos parecidos y cree que está tocando bien.
El pifia escalas: Le enseñaron una melodía, pero la hace en otro lugar y la música queda inconclusa al final.
El torpe: Deja las teclas pegadas, se equivoca de notas y toca dos a la vez sin querer.
El complicado: Utiliza una digitación rarísima y se dificulta sin necesidad de hacerlo, debido a que sus pasajes no son los más cómodos.
El disonante: Intenta componer o agregar arreglos sin saber bien de armonía y termina con melodías extravagantes y no muy agradables al oído.
El olvidadizo: Comienza a tocar la obra y a mitad del camino se acuerda de que no recuerda como se hacía. Entonces busca en las partituras, si es que tiene, o en algún lado. Y si no, no lo termina.
El abandono rítmico: Tiene en cuenta cada nota de la pieza, pero parece no percatarse del tiempo que llevan.
El payaso: La misma palabra lo dice: Intenta payasear con lo que puede y sabe. Hace las melodías rápidas o componer cosas chistosas. Busca sonidos extravagantes.
¡Eso es todo! Espero que te haya gustado y te sientas identificado si sos tecladista. ¡Si te gustó, comenta!
El dos dedos: Muchas veces, cuando empiezan sólo utilizan dos o tres dedos como si fuera el teclado de una computadora, haciendo movimientos incómodos. Pero no es tan ilógico, si se sabe que Bach inventó el pasaje del pulgar, ya que antes no se utilizaba.
El vago: Se pone en cualquier posición y la muñeca está dormida, como si no tuviese ganas de tocar el piano.
El pifia notas: Le enseñaron un melodía y no se la acordaba del todo, pero le manda algunos fruleos parecidos y cree que está tocando bien.
El pifia escalas: Le enseñaron una melodía, pero la hace en otro lugar y la música queda inconclusa al final.
El torpe: Deja las teclas pegadas, se equivoca de notas y toca dos a la vez sin querer.
El complicado: Utiliza una digitación rarísima y se dificulta sin necesidad de hacerlo, debido a que sus pasajes no son los más cómodos.
El disonante: Intenta componer o agregar arreglos sin saber bien de armonía y termina con melodías extravagantes y no muy agradables al oído.
El olvidadizo: Comienza a tocar la obra y a mitad del camino se acuerda de que no recuerda como se hacía. Entonces busca en las partituras, si es que tiene, o en algún lado. Y si no, no lo termina.
El abandono rítmico: Tiene en cuenta cada nota de la pieza, pero parece no percatarse del tiempo que llevan.
El payaso: La misma palabra lo dice: Intenta payasear con lo que puede y sabe. Hace las melodías rápidas o componer cosas chistosas. Busca sonidos extravagantes.
¡Eso es todo! Espero que te haya gustado y te sientas identificado si sos tecladista. ¡Si te gustó, comenta!