Oeste tiene la mira en una nueva Ucrania occidental y Vladimir está más putín que nunca.
MOSCÚ - "Desde que cayó el gobierno en Ucrania que Viktor [Yanukovych] no me pone un dedo encima", sostuvo Vladimir Putin, haciendo referencia al recientemente derrocado ex presidente de Ucrania con el cual el mandatario habría, sorpresivamente, mantenido una relación fervorosa. "No atiende más el celu y tengo el culo prendido fuego, hoy he venido a confesar mi verdad... y la de muchos otros...", agregó con voz resquebrajada.
Frente al balcón del Kremlin, millones de rusos esperaban hoy el discurso de su presidente acerca de la tensa situación que se está viviendo en Ucrania, país ex miembro de la Unión Soviética dividida en 1991. Sin embargo, el presidente de Rusia sorprendió a todos cuando salió a las 14:31 hora rusa al balcón del Kremlin junto a Kim Jong-un, el presidente electo, con el 100% de los votos, de Corea del Norte.
"¡Volvé Viktor!", gritaba el chino maraco, mientras que Vladimir Putin le palmeaba la espalda con la intención de calmarlo. "¡Compramos el DVD de la historia de Racing y sabemos cuánto te gustan los putos!", añadió el ruso, que en realidad se lo había bajado por torrent pero la tenía que caretear frente al pueblo.
Los rusos estaban totalmente desconcertados: por largos años creyeron a Vladimir Putin como al Rambo bolchevique y lo veneraron como el seguidor indiscutido de Yeltsin. Sus sueños se habían desplomado en instantes y la imagen de Kim Jong-un no ayudaba ni un poco.
Pero la muchedumbre se desplomó en el momento que salió al balcón Osama Bin Laden al ritmo de "dale a tu cuerpo alegría macarena" con un turbante inusual:
El supuesto responsable de los atentados del 11 de Septiembre de 2001 en la ciudad de Nueva York, había vuelto y no precisamente en forma de fichas, sino en forma de putazo.
Las noticias llegaron rápidamente a todos los estudios internacionales de televisión y los sitios de noticias en internet colapsaron. No obstante, el máximo estupor se originó cuando El presidente de los EE.UU emitió un comunicado de urgencia por cadena nacional en todo Estados Unidos:
"Mis conciudadanos, Michelle tiene carozo", y se las tomó a Moscú.
MOSCÚ - "Desde que cayó el gobierno en Ucrania que Viktor [Yanukovych] no me pone un dedo encima", sostuvo Vladimir Putin, haciendo referencia al recientemente derrocado ex presidente de Ucrania con el cual el mandatario habría, sorpresivamente, mantenido una relación fervorosa. "No atiende más el celu y tengo el culo prendido fuego, hoy he venido a confesar mi verdad... y la de muchos otros...", agregó con voz resquebrajada.
Frente al balcón del Kremlin, millones de rusos esperaban hoy el discurso de su presidente acerca de la tensa situación que se está viviendo en Ucrania, país ex miembro de la Unión Soviética dividida en 1991. Sin embargo, el presidente de Rusia sorprendió a todos cuando salió a las 14:31 hora rusa al balcón del Kremlin junto a Kim Jong-un, el presidente electo, con el 100% de los votos, de Corea del Norte.
"¡Volvé Viktor!", gritaba el chino maraco, mientras que Vladimir Putin le palmeaba la espalda con la intención de calmarlo. "¡Compramos el DVD de la historia de Racing y sabemos cuánto te gustan los putos!", añadió el ruso, que en realidad se lo había bajado por torrent pero la tenía que caretear frente al pueblo.
Los rusos estaban totalmente desconcertados: por largos años creyeron a Vladimir Putin como al Rambo bolchevique y lo veneraron como el seguidor indiscutido de Yeltsin. Sus sueños se habían desplomado en instantes y la imagen de Kim Jong-un no ayudaba ni un poco.
Pero la muchedumbre se desplomó en el momento que salió al balcón Osama Bin Laden al ritmo de "dale a tu cuerpo alegría macarena" con un turbante inusual:
El supuesto responsable de los atentados del 11 de Septiembre de 2001 en la ciudad de Nueva York, había vuelto y no precisamente en forma de fichas, sino en forma de putazo.
Las noticias llegaron rápidamente a todos los estudios internacionales de televisión y los sitios de noticias en internet colapsaron. No obstante, el máximo estupor se originó cuando El presidente de los EE.UU emitió un comunicado de urgencia por cadena nacional en todo Estados Unidos:
"Mis conciudadanos, Michelle tiene carozo", y se las tomó a Moscú.