Advierten que con la salida de Miceli de Canal 7 y Sylvestre de América, ya podría hablarse de una “ola de mongomártires”

Reclamo. Es el que hacen los mongoseguidores de los mongomártires que se sacrifican en nombre de la mongolibertad de mongoexpresión.
Primero fue la supuestamente imprevista no renovación del contrato y consiguiente salida del ex TN Juan Miceli, de Canal 7, lo cual fue interpretado por los medios opositores al Gobierno como una clara demostración de poder de Estado, que buscaría acallar voces disidentes o poco afines a sus intereses. Ahora es la también presunta no renovación de contrato y consecuente salida del canal América del ex TN Gustavo Sylveste, lo cual también fue interpretado, en este caso por los medios afines al Gobierno, como una clara demostración de poder de las empresas privadas, que buscarían acallar voces disidentes o poco funcionales a sus intereses. Los analistas ven con preocupación esta seguidilla de periodistas opacos que se convierten en fulgurantes estrellas de la libertad de prensa sin haber hecho demasiado para adquirir semejante protagonismo. “Si tanto desde el Estado como de las empresas privadas alineadas con algún candidato de turno le siguen dando pasto a estos Forrest Gump con micrófono, en un año vamos a tener más víctimas de ataques a la libertad de presa que toneladas de soja encanutadas en silo-bolsas”, expresó un analista anónimo. “Con sólo pensar que en los 70 el mártir del periodismo fue Rodolfo Walsh, el hecho de que hoy los sacrificados en nombre de la libertad de expresión sean mongomártires como Sylvestre y Miceli habla más de la crisis cultural argentina que cualquier tema de Agapornis”, concluyen los expertos.