Son muchas las personas pasan por el estudio de A Todo o Nada para jugar con Guido Kaczka. Otras, en cambio, se comunican telefónicamente. Por esa vía, un televidente le recriminó al conductor al trato que tuvo con una participante.
Guido Kaczka esperaba que lo llamara alguien que quisiera quedarse con las abejas que ofrecía un apicultor, pero se sorprendió con un reclamo. "La vez pasada fue una nena especial", empezó diciendo Gustavo de Quilmes, hablando de una chica con capacidades diferentes que había estado en el programa para ser parte de uno de los juegos del ciclo de entretenimientos. "Ella te dio una cartita. Estábamos mirando el programa con mi familia y como que no le diste mucha cabida", añadió.
Descolocado, el conductor intentaba entender lo que estaba ocurriendo, mientras Gustavo seguía reprochándole lo que había hecho: "A otras las abrazás. Sería bueno que la invites a jugar de nuevo".
"Si mirás el tape te vas a dar cuenta que ella te quiere abrazar, como son ellos. Profundamente. Pero vos no sé si la rechazaste", le dijo el televidente de A Todo o Nada.
"Me duele lo que me decís. Sobre todo por la nena", le contestó Guido Kaczka, que aclaró que nadie de su producción había notado que él haya tenido esa actitud con la participante. Aún desconcertado, le consultó al participante telefónico si igualmente quería llevarse las abejas y agregó que no iba a tomar con mala onda lo que le había dicho. Poco después, concluyó: "Estoy desbordado. Yo no creo de verdad. Ahí me dicen que de ninguna manera pasó eso. Además uno siempre quiere igualar en esos casos. Igualar no quiere decir tratar a todo el mundo igual porque en definitiva si la nena tiene menos capacidades, uno tiene que hacer un esfuerzo por conectar, pero tampoco pasarse y hacer una cosa tan grande. Esa es la idea mía y del programa. El tema es que juegue y la pase bien hasta donde se puede en un programa de tele porque es un programa de tele y uno no va a mentir con esos asuntos. Tiene un ritmo particular y todo".