“Pasó desapercibido porque su nivel de actividad era similar al del resto de sus compañeros”, explicaron
México.- La conmoción se apoderó de la Cámara de Diputados esta mañana cuando, al terminar la primera ronda del torneo de mini golf, los legisladores se percataron de la presencia del cuerpo sin vida del licenciado Apolinar Tagore, que ocupaba su curul con serenidad como todos los días desde el inicio de la legislatura.
Según peritos ministeriales, el cuerpo llevaba por lo menos cinco años fungiendo como diputado federal, sin que nadie se percatara de su condición de cadáver, debido en gran parte a que cumplía con el aspecto de dinosaurio honorable que su puesto exige.
“Empezamos a sospechar porque fue el único que no levantó la mano cuando votamos por adelantar las vacaciones de verano”, manifestaron sus compañeros de bancada.
De acuerdo a registros del Diario Oficial, durante estos cinco años el occiso ocupó varias veces el cargo de presidente de la Cámara Baja y formó parte de tres comisiones investigadoras que resolvieron con éxito los casos encomendados, sin que saltara a la vista su falta de entusiasmo.
El buen estado del cuerpo causó preocupación entre los diputados. “Nos han insistido mucho en que apaguemos el aire acondicionado al salir para ahorrar energía, pero el licenciado Tagore está en tan bien conservado que se van a dar cuenta que lo dejamos prendido todo este tiempo”, se lamentaron.
Los diputados se comprometieron a integrar una comisión investigadora que se encargará de revisar los signos vitales de todos los funcionarios públicos, con la finalidad de detectar y corregir casos similares en el Congreso y las oficinas burocráticas.
México.- La conmoción se apoderó de la Cámara de Diputados esta mañana cuando, al terminar la primera ronda del torneo de mini golf, los legisladores se percataron de la presencia del cuerpo sin vida del licenciado Apolinar Tagore, que ocupaba su curul con serenidad como todos los días desde el inicio de la legislatura.
Según peritos ministeriales, el cuerpo llevaba por lo menos cinco años fungiendo como diputado federal, sin que nadie se percatara de su condición de cadáver, debido en gran parte a que cumplía con el aspecto de dinosaurio honorable que su puesto exige.
“Empezamos a sospechar porque fue el único que no levantó la mano cuando votamos por adelantar las vacaciones de verano”, manifestaron sus compañeros de bancada.
De acuerdo a registros del Diario Oficial, durante estos cinco años el occiso ocupó varias veces el cargo de presidente de la Cámara Baja y formó parte de tres comisiones investigadoras que resolvieron con éxito los casos encomendados, sin que saltara a la vista su falta de entusiasmo.
El buen estado del cuerpo causó preocupación entre los diputados. “Nos han insistido mucho en que apaguemos el aire acondicionado al salir para ahorrar energía, pero el licenciado Tagore está en tan bien conservado que se van a dar cuenta que lo dejamos prendido todo este tiempo”, se lamentaron.
Los diputados se comprometieron a integrar una comisión investigadora que se encargará de revisar los signos vitales de todos los funcionarios públicos, con la finalidad de detectar y corregir casos similares en el Congreso y las oficinas burocráticas.