Me llamo Lechín, y vivía en un kiosco, junto con mis hermanos mellizos Pajín y Cuidate.
Hoy era un día como cualquier otro, cuando viene un pibe virgo al kiosco y habla con el dueño, Pepe.
-Que haces pibe tanto tiempo - le dice Pepe
-Todo tranqui don pepe -responde
-Que andas buscando?
-Una cajita de preservativos por favor.
-Epaa que grande pibe yo a tu edad era igual!
-Son para mi hermana
-Jaja Toma pibe, me lo suponía le dije y le pase los forros.
Imaginense! Yo chocho por que seguro la hermana estaba buena y le iba a poder entrar. Cuando llego a la casa, la veo a ella. Era así:
Peeeero... resulta que surge otra conversación entre el pibe virgo y esta turrita:
— Te dije que me debías una no? —dice el pibe
—Si. ¿Por qué? —responde ella
—Dame un forro.
—Si no lo vas a usar! Sos alto virgo hermanito!
—Vos dame uno que hoy la pongo.
Ella le da el forro, y en vez de elegir a alguno de mis hermanos, me elige a mi... ¡Para qué!
El pibe fue y se clavó alta paja en el baño conmigo. Me llenó de semen y me tiró a la basura envuelto en papel higiénico.
Eso fue lo mas interesante del día, que un virgo se clave una conmigo y me tire a la mierda.