
Buenas linces, me dicen el Moise, hoy venía a comentarles como sufrí cuando llegué de laburar y me enteré que un troesma se tomó mi manaos por la que esperé todo el día.

La onda es que yo como todo buen lince responsable y trabajador fui a mi humilde laburo de basurero con el rodri y el yoni.

Iba por la cuadra 7 de 25 y ya estaba bastante agotado, pensando en la manaos que me iba a bajar cuando terminara el recorrido.

Ya por fin había llegado a la última cuadra, y ya podía degustar en mi mente esa deliciosa manaos fresquita.

Me fui del laburo, satisfecho por realizar un buen trabajo, me despedí de los maquinolas y partí para mi casa en mi Renoleta.

Antes de llegar, pasé por la despensa y me compré unas pitusas, por que todos saben que la manaos no va sin las pitusas, entonces hice una parada para comprarlas (Me compré las de chocolate por que estaban mas baratas)

Terminé de comprarlas y proseguí con el trayecto hacia mi Lincechoza.

Llegué a mi destino, listo con mis pitusas en mano para entrar, abrir la heladera, sacar mi manaos y disfrutarla junto con las pitusas mientras taringueo.

Pero resultó que la puerta de la choza estaba abierta, y cuando abrí la heladera mi Manaos estaba vacía, solo la botella estaba en la heladera sin nada de contenido, un maquinola se paso de lince y se la tomó y me la dejo así... Entonces entré en depresión y comencé a gritar ¿Donde esta mi manaos?

Tuve que resignarme y comer las pitusas solas, lo cual fue una decepción.


