Buenas amigos de taringa, linces, robertos, maquinolas, fieras... en fin, virgos.
Me presento, soy Alexis, tengo 18 años, y... soy virgen.
Todo empezó un sábado a la noche, nos reunimos con unos amigos a ver unas pelis, yo no quería, prefería quedarme encerrado en mi virgo-cueva, taringueando como un campeón, pero iba la mina de la que estoy profundamente enamorado (a la que le quiero romper el orto) y entonces, fui.
La chica sabe que soy alto virgo, me pongo nervioso al hablarle y empiezo a sudar, el tema es que ya sabe que soy taringuero y me trata como tal, aprovechándose de mi virginidad, siempre me pide favores, me hace callar, me pide que le compre cosas, etc, etc.
Eran las doce recién y no había nada para tomar, entonces la minita esta se ofrece a ir a comprar y mis amigos me empezaron a romper las pelotas para que la acompañe y la tuve que acompañar.
Estuve todo el camino sin hablarle, sin tener contacto visual ni nada, solo caminaba mirando al frente, todo duro.
En eso noto con mi vista de águila que a varios metros habían unos villeros en manada.
A medida que nos íbamos acercando, yo tenía cada vez más miedo, pero al momento que estábamos pasando frente a ellos, le empiezan a decir cosas a mi lincesa, la note un poco incomoda por las cosas que le decían, entonces como el macho ponedor que soy los miro de reojo a ver si se quedaban callados.
Mala idea, se me acerca uno y me dice:
-Que onda gato? Es tuya la guacha?
-Ehh... estem... no no (tartamudeando)
Se empiezan a cagar de risa, y el que me hablo le agarra del brazo a mi lincesa y le dice "eh veni con nosotro'"
En ese momento reaccione, saque mi macho alfa que tenía dentro y le dije:
-Euu, soltala pelot...
Antes de terminar la frase, reflexiono, y me doy cuenta que me iban a cagar a piñas y la chabona se iba a cagar de risa.
La suelta, y se me acerca, yo estaba cagado las patas, quería salir corriendo, para colmo se levantan dos más que estaban detrás de el.
La chica salio corriendo hacía la casa donde estaban todos mis amigos y me dejo solo.
Antes de que pueda decir una palabra, ya me había tirado una piña.
Me dije a mi mismo: "bueno, ya esta, mi hora ha llegado", y le devuelvo el golpe. Enseguida saltaron sus otros amigos a defenderlo, piña va, piña viene termine en el piso, no recuerdo muy bien como fue, fue todo tan rápido.
Después de la paliza que me dieron, me fui a casa, y al llegar me tire en la cama con deseo de venganza.
Tenía ganas de agarrar algún rifle de mi viejo y cagarlos a tiros a todos
Pero agarre mi celular y me puse a escuchar tan diabolica y me quede dormido.
Antes de salir de mi casa tenía el presentimiento de que no debía asistir a esa reunión social, pero una voz dentro de mi (probablemente la de Julian Weich) me decía que tenía que ir.
Gracias a Ricky no me paso nada grave salvo algunos moretones.
Nota: al dia siguiente, la lincesa me dijo que vaya a su casa porque estaba sola, y quería agradecerme por mi acto de valentía.