InicioHumorEl faso que me hizo creer que me moría.
Hola Taringueros, en mi post anterior () les dije que si recibía suficientes puntos iba a contar la historia de la vez que pensé que me iba a morir por fumar marihuana. No pensé que iba a tener que cumplir con mi promesa, pero afortunadamente para mi, el post donde narraba "la vez que la puse", fue todo un éxito:

El faso que me hizo creer que me moría.



Ahora con mucha humildad les presento mi experiencia con el "pitillo de la risa". Que disfruten de la película:

marihuana
(Historia real)



Capitulo 1: Mas solo que taringuero sin internet.


Era el verano del 2014, Diciembre, por ese entonces yo llevaba 4 meses de vivir solo en mi propia casita alquilada. Puede parecer precoz que a la edad de 18 años ya este viviendo solo, pero así era gracias a la mala relación que tenia con mi vieja.

Me mantenía siendo aprendiz de radio operador de la radio mas popular y politizada de la ciudad y vendiendo publicidad para la misma, y como era aprendiz me pagaban miseria. Apenas pagaba el alquiler y me cagaba bien de hambre, ni siquiera tenia televisión o internet, para mi el entretenimiento era mirar por la ventana y ver abajo a las viejas pasar por la calle con sus bolsas de Waltmart.

Que linda vida... y es que, a pesar de que la pasaba para la mierda, ahora veo esa época con nostalgia, por fin era libre de mi familia para hacer lo que quisiera. jeje. Ustedes podrán pensar:- "Chabon, ¿tenias tu propia casa? me imagino que abras cogido como loco"- No. Se equivocan, acuérdense de que soy un taringuero.

En ese tiempo tenia dos amigos que me iban a visitar, uno era un ultra-evangélico que había adoptado esa religión después de haber tocado fondo, y el otro era un gordito fumanchero de la buena yerba que vivía super relajado y filosofaba sobre la vida todo el tiempo. Ahhh... mi querido gordito Gaby (así se llama).

El gordito Gaby vivía cerca de mi casa, por lo que me visitaba seguido. Llegaba a mi casa a la noche con una cajita de vino uvita y un terrible churro. Nos sentábamos en la mesa, que se tambaleaba de lo berreta que era, y hablábamos de cosas interesantes como el futuro de la sociedad, o como podía hacer para dejar de ser un antisocial o de los libros que le presté y que hasta el día de hoy no me devolvió el hijo de puta... como sea, tomábamos vino super barato pero hablábamos como dos intelectuales en potencia.

***


Entonces llegaba el momento de la noche donde me pedía que apague la luz de la cocina, después ponía música reggae con su celular y se prendía el porro. Yo con terrible cara de WTF en la oscuridad viendo como la brasa del cigarrillo se consumía y escuchando las caladas del gordo que trataba de mantener el humo en los pulmones aspirando con fuerza.

Ahí era cuando la conversación se tornaba mas rara, la voz de Gaby cambiaba de tono de lo relajado que se ponía, y de alguna forma me daba cuenta, aun sin poder verlo, que los ojos le lagrimeaban:

Gordito Gaby:Fran, vos te tenes que relajar, estas muy preocupado y por eso la estas pasando mal. Vos tendrías que fumar, te juro que se te van a resolver todos los problemas.

-me decía acercándome el porro-

Yo:No, gracias, estoy bien.

Gordito Gaby:Fran, te juro que yo cuando tenia tu edad tenia los mismos problemas que vos, me la pasaba todo el tiempo pensando, encerrado en mi mismo, pero ¡el porro me libero!.

Yo:¡No quiero chabon! y ademas que te haces el grande gil.

Gordito Gaby:Bueno, que se yo. jajaja

***


Así que... ¡que bueno!, era un pibe sano, no importaba que tanta presión social me pongan, yo no me iba a meter en el exótico mundo de los churros...

Pero la vida es una puta caprichosa, y cuando pensas que la tenes dominada, te mete una buena patada en las bolas.

Capitulo 2: La revolución verde.


No hay mucho que agregar acá, resulta que ser un antisocial tiene sus ventajas, y una de esas ventajas es que tenes tiempo para analizar tu vida. Un día llegue de la radio a mi casa y tuve una epifanía, me puse a pensar sentado en la cama:

"yo me la paso quejándome de que me siento reprimido, vivo escondiéndome de la gente en cuevas marginales como esta casa y cuando un amigo me ofrece algo que me puede ayudar le digo que no. ¿Que puedo perder si pruebo esa mierda aunque sea una vez?"

Lo llame al gordito Gaby, a lo que me responde: "Fran, hoy voy a ir a la casa de tu hermano, prendete" (porque ademas resulta que era también amigo de mi hermano).

***


Yo:Dale, dale hoy a la noche voy.

Obscureció, salí de mi casa y me fui al departamento de mi hermano que quedaba en el centro. Llegue, me recibió mi hermano me hizo pasar, salude a su novia, a la amiga de la novia y por ultimo: al gordito Gaby. Salieron las birras para aquí y para allá pero con moderación. En una el gordito Gaby se dirigió hacia mi por el nombre "Fran" y las minitas se empezaron a cagar de risa.

Minita 1:Re gay, le dice "Fran". jajaja

Me cague de la vergüenza en silencio porque soy bastante tímido con las chichis. Pero bue al final se me iba a pasar.

***


Llegó el esperado momento, los muchachos empezaron a armar un porro, el pitillo pasó de boca en boca hasta llegar por la ronda hacia mi. Lo agarré y todas las miradas se posaron en mi, podía leer sus pensamientos: "anda Franco, tu sabes que hacer". Me mande el cigarrillo a la boca y le pegué un beso. jaja. Cuando me vieron los pibes, saltaron como monos en celo:

Mi hermano:No pelotudo, como vas a fumar así, le tenes que pegar una aspiración fuerte.

Gordito Gaby:Fran, no tenes que soltar el humo cuando lo tenes en la boca, te lo tenes que llevar a los pulmones.

Yo:Bueno, pero se me re complica.

***


Al final lo terminé haciendo bien, me tomo como cuatro pitadas re profundas. Pero esa mierda no me pegaba nada. Volvió a ser mi turno pero lo rechacé, porque simplemente no le encontraba la gracia.

La conversación en la mesa se había trasladado de algún modo al tema del "palo santo" que es una madera blanca. Me olvidé completamente de que yo era tímido e interrumpí sorpresivamente la charla con un: "la yerba del mate tiene palo santo". Todos con cara de intrigados...

Yo:Si, ¿no vieron que la yerba tiene como unos palitos blancos?

Minita 2:Uhhh... a este ya le pegó el faso.

Y era cierto, el faso me había pegado y yo ni siquiera me había dado cuenta, dentro de un rato se hacia evidente que estaba hablando boludeces; se me seco la boca, la saliva se me puso espesa, me relajé bocha y mi mente navegaba en un sin fin de pensamientos insignificantes. Estuvo copado.

Capitulo 3: ¿Quien le puso paco al faso?


Si hubieran rangos para los fumadores de churros, para cuando paso esta situación, yo sería New Full User.

Un día el gordito Gaby me pidió que lo acompañara bien tempranito en la mañana a anotarse en la universidad. Quería estudiar contaduría. Me levante re feliz, era un día re soleado, pero al mismo tiempo el ambiente estaba fresquito... la temperatura perfecta. Me bañé, desayune lo poco que había y lo fui a buscar al gordito por su casa.

Gaby me hizo pasar a su casa y cuando se fueron sus viejos me mostró unos churros que guardaba con el recelo del bicho pelado del señor de los anillos, ese que decía: "mi precioso".

Gordito Gaby: Son flores, esto nos va a poner re -re locos.

Yo:Que, ¿vamos a fumar después de ir a la uni?

Gordito Gaby:No, vamos a fumar ahora, pero afuera.

Yo:Pero, ¿no tenias que ir temprano? Ya son las 10 casi.

Gordito Gaby:Si, pero no importa.

En una el gordo se fue al baño y dejó el churro en su escritorio de la compu, yo lo agarro y me lo pongo entre la oreja y el pelo tipo lapicera, ¿vio?. A lo que el gordo sale del baño, no encuentra el porro y me dice todo cagado hasta las patas: "y el churro".

Yo:Recién entró tu hermana y se lo llevó.

Gordito Gaby:¡Me estas jodiendo!

Yo:Si, jaja acá esta.

Jaja, se re asustó el gordo, la familia lo tenía re junado.

***


Fuimos a un estadio de futbol que quedaba a un par de cuadras, y abajo de una tribuna, de frente a un baldío que terminaba en una calle donde pasaban algunos autos, nos pusimos a fumar.

Yo haciéndome el canchero, ya había fumado como en tres oportunidades, pude desbloquear la habilidad de mantener el humo en los pulmones. Jaja. Y el gordo me empezó a hablar. -"(...) Si, no se, escuche que hoy se levantaba viento, (...) y mi hermana, re forra, me mando a lavar los platos, (...) jaja, y entonces lucas me decía, gordo, me debés un paquete de tia maruca, (...), pero yo como que ya no me daba para ponerle mas jamón y queso, (...) Franco, ¿estas bien?

Yo:No, chabon como que estoy re mareado.

Gordito Gaby:Ahh.. viste que te iba a re pegar.

Y si, me había RE pegado.

Me acuerdo que el gordo se había quedado pensando y no me respondía algo que le preguntaba, entonces lo empecé a empujar con una mano y de repente se me obscureció todo y aparecí a unos metros del gordo.

Yo:¿Que mierda me esta pasando?, recién estabas al lado mio y yo te estaba empujando para que me respondas.

Gordito Gaby:No, te imaginaste que me estabas empujando; estuviste parado ahí todo el tiempo.

Yo:¡No boludo, te juro que te estaba empujando hace un rato!

Gordito Gaby:No, nada que ver te lo imaginaste, la estas flasheando.

"Boludo, te lo juro estabaaaa..." -todo se me volvio a obscurecer y aparecí en otra posición diferente, con la espalda apoyada a una columna del estadio y con el gordo tranquilizándome...

Gordito Gaby:Para, yo te puedo contar porque este faso nos pegó mas que los otros, pero te tenes que quedar calmado...

Yo:¡¿Chabon, que me esta pasando?!

Yo estaba cagado hasta las patas, tenia una confusión de la puta madre, y cuando quería que paré ese mareo, me di cuenta que no podía, ya estaba drogado, no había nada que hacerle.

Ese estado me iba a durar hasta tiempo indeterminado. Capaz que nunca se me iba a arreglar la chapota, y ahí me empece a volver loco; flasee que el cerebro se me había estropeado para siempre, que iba a terminar como un linyera loco que pide monedas al costado de la ruta.

Yo ya no hablaba, gritaba.

Yo:¡¿Que le esta pasando a mi cabeza?, ¿que le pusiste al porro?!

Gordito Gaby:Para, yo te explico, pero, ¿te podes tranquilizar?

Yo:¡No, que le esta pasando a mi cabeza!

Gordito Gaby:¿Te podes calmar?

Yo:¡No, que le esta pasando a mi cabeza!

Gordito Gaby:Calmate.

Yo:Bueno, me calmo, ¡pero decime que me pasa!

Gordito Gaby:No, Calmate.

Yo:Bueno.

Gordito Gaby:Hay una explicación científica de porque nos pegó mas este porro, y es que en la mañana el cerebro recién comienza a levantarse. Las neuronas están dormidas y el THC pega mas, ademas de que estas son flores, son mas potentes que las hojas.

Me senté en la tierra, me tranquilicé, y lo tuve que acompañar al gordo Gaby a la universidad haciendo fuerza para no decir boludeces en el colectivo. Entramos en el edificio, y me empezó a agarrar la paranoia de nuevo porque había mucha gente, ¿y si me encontraba a un ex- compañero de escuela y me veía así?. El gordo Gaby entro en una oficina y yo lo fuí a esperar afuera en el parque de estacionamiento de la uni. jaja. A la tarde fui a trabajar en la radio y andaba con terrible miedo de que alguien se diera cuenta de que había fumado mientras el efecto de la maria se iba poco a poco.

Esa fue la ultima vez que fume marihuana, al escribir esto me di cuenta que soy bastante histerico, pero ese momento de locura no se lo recomiendo a nadie.

Fin.


Esta es una historia real aunque haya sido narrada con formato de cuento. Dejen puntos, no sean forros, me costo trabajo escribir todo esto.



droga

¡Suerte!



*Próxima entrega: mi cumpleaños N° 16, cuando mi hermano me hizo creer que se iba a morir de sida. ( también real).- Pero dejen puntos-

*También estoy pensando en escribir cuentos de terror, pero díganme que les parece.











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