
Vaya… Con lo cómodo que era…

Es como aquella vez que olvidé cómo comer.

¿El funcionamiento de las mantas es demasiado complicado para ti?

¿Tu novio te pone perdida después de cada mamada?

¿Las manchas no se van ni con tu cinta VHS favorita?

“Ja, ja, mira a nuestros hijos, cariño. ¡Son retrasados!”

Fapear a tu novio cuando tiene diarrea es un marrón. Literalmente.
¿Tu coche no puede soportar tu ritmo?
La falta de puntería les afecta en todos los ámbitos de su vida.
“¡Que te jodan a ti también, Narnia!”
¿Por qué no corta este pedazo de madera?
Los intrincados mecanismos de la cuchara.
Mocos con doritos (patente de la receta en trámite).
“Siempre confundo mi máquina de afeitar con un boli.”

“Voy a agarrar el plato… ¡Ah, quema!
Voy a agarrar el plato… ¡Ah, quema!
Voy a agarrar el plato… ¡Ah, quema!
Oh, se ha caído. ¿Cómo ha podido pasar?”
"No entiendo por qué nunca tengo éxito con las mujeres…”
Pobre Anna. No puede sostener la linterna con el cuello porque hace un año le extrajeron toda la columna vertebral.
Mantén tu estilo incluso saliendo de la ducha.
La manguera silvestre ataca a sus presas rodeándolas y asfixiándolas en cuestión de segundos.
Para aquellos a los que les guste tirarse copas sin ningún motivo.
Reacción a la altura de “acabo de tirar el último elixir de la vida eterna”.