14 incómodos pero graciosos momentos en los que sentiste pena ajena
Estarás de acuerdo en que hay momentos protagonizados por otras personas en los que tu sientes una pena ajena terrible; y lo peor de todo, debes contener la risa, pero no lo logras, eso te pasará al ver el 9. ¿En qué estaba pensando?
El saludo que nunca terminó
El saludo entre dos políticos en una reunión pública que causó demasiada gracia, pero todos los presentes debieron contener la risa hasta que ambos mandatarios salieron de la sala.
Ese momento en el que el saludo es confuso
Ese momento extraño en el que quieres saludar a alguien pero no sabes si darle la mano, un abrazo, una sacudida de manos, beso o qué.
Este novio que arruinó su boda
Estás en la boda de unos amigos, y el brindis se ve afectado porque el novio no sabe abrir una botella de champagne, y cuando lo hace, todo estalla en el salón. Es obvio que no puedes reírte, pero debes comerte las ganas de llorar de risa.
El sargento manos de mantequilla
Este pobre soldado debe ser la burla constante de sus compañeros desde que se le resbaló el arma de las manos.
El carpintero más hábil
No puedes burlarte del primer ministro de Nueva Zelanda, pero es obvio que el señor nunca hizo carpintería en su vida.
El sargento manos de mantequilla
Este pobre soldado debe ser la burla constante de sus compañeros desde que se le resbaló el arma de las manos.
Este puño diabólico
Pobre chico, su cara lo dice todo, el solo quería encajar y su compañero del mal no lo ayudó.
El piquete de ojos al compañero
Este joven que pinchó los ojos a su compañero luego de querer celebrar la victoria. ¡Esa no me la esperaba!
La muerte de la mochila de este breakdancer
Bueno, pudo haber sido peor. Al menos fue solamente la mochila. ¿No creen?
Esto no lo debes hacer nunca en una primera cita
Este es el mejor consejo para cerrar con broche de oro, nunca intentes impresionar de más en una primera cita, porque seguro no habrá otra.