Fue una semana de operación militar realizada en Australia en noviembre de 1932 para hacer frente a la preocupación pública sobre el incremento de aves Emus en el distrito de Australia Occidental. Estos animales son considerados la segunda ave de mayor tamaño, después del avestruz.
Así llegamos al año 1.932. En esta fecha, los granjeros no podían exprimir sus cosechas ni un ápice más y, por si esto fuera poco, el fenómeno anual de la migración del emú (unas aves parecidas al avestruz autóctonas de Australia) trajo consigo un número nada desdeñable de 20.000 ejemplares que campaban a sus anchas por los campos de cultivo picoteando lo poco que crecía en la tierra.
Así llegamos al año 1.932. En esta fecha, los granjeros no podían exprimir sus cosechas ni un ápice más y, por si esto fuera poco, el fenómeno anual de la migración del emú (unas aves parecidas al avestruz autóctonas de Australia) trajo consigo un número nada desdeñable de 20.000 ejemplares que campaban a sus anchas por los campos de cultivo picoteando lo poco que crecía en la tierra.

El problema era grande y los excombatientes no eran muy amigos del pensamiento racional, así que pidieron al ministro de defensa australiano que desplegara ametrralladoras en su territorio para disparar a discreción contra aquellos bichos.

Ametralladora Lewis
La "guerra" se llevó a cabo bajo el mando del Gran Meredith de la Real Artillería de Australia, el mando de una fuerza de soldados armados con dos ametralladoras Lewis y 10.000 cartuchos de municiones. En un lado del campo de batalla, 20.000 pájaros picando el suelo; en el otro, un comandante y dos soldados en prácticas con un par de ametralladoras Lewis... va a ser una batalla épica..

El día 8 de noviembre, 6 días después del inicio de la ofensiva, el comandante Meredith envía su primer reporte oficial al ministerio de defensa informando de lo evidente: sus hombres no han sufrido bajas, pero sus tácticas están demostrando ser ineficientes. En menos de una semana las Lewis han escupido 2.500 cartuchos y sólo han conseguido abatir un número que oscila entre los 50 y los 300 emús. Las emboscadas también han fracasado, pues en cuanto los pájaros oyen el primer disparo se dispersan corriendo asustados y no presentan un blanco en bloque... Meredith debe estar ciertamente desconcertado.

En el transcurso de un corto periodo de tiempo, sólo un puñado de los aproximadamente 20.000 aves fueron "derribadas". Después de unos pocos días el Ministro de Defensa ordenó la retirada. Y, por tanto, la "guerra Emu" terminó en una derrota militar de Australia.

CIFRAS DE LA BATALLA: