Hola gente de Taringa! Hoy les traigo un caso muy exótico de materialización de un espíritu. El mismo fue estudiado por el químico inglés Sir William Crookes.
Aclaración: Muchos van a criticar la poca calidad de las fotografías, pero recordemos que estas sesiones se deben hacer con poca luz ambiente para obtener resultados; además debemos situarnos en la época (década de 1870) en que fueron tomadas, por lo que el equipo fotográfico utilizado era muy primitivo en comparación a nuestros días.
El presente post fue realizado con un fin SERIO y de carácter INSTRUCTIVO por lo que los comentarios fuera de lugar serán eliminados.
Florence Cook fue una médium londinense, cuya capacidad era la de materializar a un espíritu (que se hacía llamar Katie King), mediante ectoplasma.
Médium Florence Cook (1848-1904)
Espíritu materializado Katie King. Fotografía tomada por William Crookes.
Primero vamos a describir de forma breve el contexto histórico de aquella época.
A finales del siglo XIX surgieron, ante un público solícito de hechos insólitos, una gran cantidad de médiums afiliados al movimiento espiritista, de gran boga en aquella época, que manifestaban poder traer a entes del «más allá» mostrándolos ante el público que asistiese a sus sesiones. Las reuniones, por supuesto, en la gran mayoría de los casos, eran convocatorias a las que se podía acudir previo pago de ciertas cantidades de dinero. Entre el marasmo de ansiedad e incertidumbre en que vivía la humanidad desilusionada por las corrientes materialistas de la época y por una religión que no le ofrecía pruebas palpables, el movimiento espiritista fue la solución para un público desencantado del mundo que le rodeaba, y que necesitaba «pruebas tangibles» que la corriente espirita sí podía ofrecer. De esta forma, surgieron las médiums de salón, que causaron un gran revuelo por la enorme cantidad de información que podían suministrar del «más allá». La ciencia comenzó a interesarse por esta fenomenología, tratando de comprobar qué había de verídico en todas aquellas manifestaciones.
Entre los hombres de ciencia que se interesaron por este tipo de casuística, y dentro de ella por la materialización de espíritus de seres ya difuntos, estuvo el eminente químico inglés William Crookes, que durante tres años estudió una curiosa materialización que decía llamarse Katie King, y que surgía a instancias de una médium de corta edad, llamada Florence Cook.
Espíritu materializado Katie King
Esta historia comienza con una niña de 15 años llamada Florence Cook, quién aseguraba era capaz no sólo de canalizar a los espíritus, sino, de materializarlos, es decir, casi traerlos nuevamente a la vida, en presencia, como si fuera una persona de carne y hueso.
Tal era la fama de la espiritista británica, que llamó de inmediato la atención no solo de los curiosos, sino de respetados científicos que veían sospechosas estas hazañas y consideraban la labor de Cook como un mero fraude.
Muchos hombres de ciencia se interesaron por este fenómeno con la única intención de descubrir el engaño que había detrás. Es aquí cuando aparece en escena William Crookes, quien en ese entonces ya era un eminente miembro de la comunidad científica británica.
William Crookes (1832-1919). Químico inglés.
Biografía sintética de Crookes.
William Crookes (17 de junio de 1832 - 4 de abril de 1919) fue un químico inglés, uno de los científicos más importantes en Europa del siglo XIX, tanto en el campo de la física como en el de la química. En 1863 ingresó en la Royal Society, y fue nombrado Sir en 1910.
Es conocido por ser el inventor del tubo de rayos catódicos, por el descubrimiento del elemento talio, y por ser el primero en analizar el gas helio en un laboratorio.
En el año 1907 fue galardonado con el Premio Nobel de Química.
También fue uno de los más importantes y destacados investigadores, y luego defensor, de lo que hoy día se conoce como Espiritismo Científico.
Inicio del estudio del caso Katie King.
Florence Cook (izda) y Katie King (dcha).
En 1871, el científico asume la investigación del caso de Cook, comenzando a asistir a las diversas sesiones que realizaba la espiritista y pudiendo confirmar aquello que se decía: que Florence Cook era capaz de alguna manera, de desdoblarse o de materializar otro cuerpo (el cuerpo de una mujer) en medio de las sesiones.
En un principio, este supuesto fantasma se mostraba por partes, a veces, mostraba solo la cabeza, otras solo un brazo, pero con el paso del tiempo y con el correr de las sesiones, aquel ente, comenzó a mostrarse de manera completa. Crookes no podía creer lo que veía, aquello era evidentemente una mujer, con todas las propiedades de un ser humano cualquiera, que aparecía de la nada.
Ahora voy a citar el relato del propio William Crookes de los hechos:
«Me ocuparé ahora de la sesión celebrada ayer por la noche en Hackney. Nunca se apareció Katie con tal perfección; por espacio de casi dos horas se paseó por la habitación y departió con los allí presentes. Mientras paseaba me cogió varias veces por el brazo. La impresión que sentí –de que era una mujer viva la que se encontraba a mi lado y no un visitante de otro mundo– fue tan fuerte, que no puede resistir la tentación de repetir una reciente y curiosa experiencia.»
«Convencido de que si no era un espíritu lo que tenía a mi lado, mi acompañante tendría que ser una mujer, le pedí permiso para cogerla en brazos, pues, de este modo, esperaba comprobar las interesantes observaciones que un osado experimentador había hecho públicas poco antes de manera un tanto prolija. Me fue otorgado el permiso, e hice uso de él, del modo más conveniente, igual que cualquier hombre bien educado se conduciría en semejantes circunstancias. A mister Volckman le encantará la noticia de que puedo corroborar su tesis de que el fantasma (que, por otra parte, no opuso ninguna resistencia) es un ser tan material como la misma Florence Cook.»
Pero los análisis fueron más allá, pues Crookes como todo buen científico, no solo se conformó con tomar el brazo del ente, sino que le tomo el pulso, sus palpitaciones, y todo aquello que correspondía a un ser humano. ¿Pero como era posible? ¿Acaso un hombre de ciencia no se daría cuenta que tiene en frente a un ser humano y no a un fantasma? ¿Como pudo hacerse el engaño?
William Crookes tomando el pulso al espíritu materializado Katie King.
«Katie aseguró que esta vez se sentía capaz de manifestarse al mismo tiempo que miss Cook. Reduje el gas de los faroles, y luego, con mi lámpara de fósforo en la mano, entré en la habitación que servía de camarín. Antes había pedido a un amigo, hábil taquígrafo, que anotara todas las observaciones que yo pudiera hacer mientras permaneciera en el camarín, pues nunca se me ha escapado la importancia que se atribuye a las primeras impresiones; además, no quería confiarlo todo a mi memoria, y menos aún cuando esto no era necesario. He aquí las notas:
"Entré con precaución en el camarín; estaba a oscuras y tuve que buscar a miss Cook a tientas. La encontré acurrucada en el suelo. Me arrodillé a su lado y encendí la lámpara. A su luz vi a la joven, que seguía con la misma indumentaria de terciopelo negro que al comienzo de la sesión. Daba impresión de completa insensibilidad. Ni siquiera se movió cuando la cogí de la mano y acerqué la lámpara a su cara; siguió respirando a un ritmo muy sosegado."
"Al levantar la lámpara, miré alrededor y vi a Katie en pie, justo detrás de miss Cook. Lucía los mismos ropajes blancos y ondulantes con los que todos la habíamos visto vestida desde el comienzo de la sesión. Cogí una de las manos de miss Cook con la mía libre y, una vez más de rodillas, moví la lámpara de abajo arriba, tanto para iluminar la figura de Katie como para convencerme de a quién veía, de que era ella la misma Katie a la que minutos antes había estrechado, y no el engendro de una mente enfermiza. No dijo nada, se limitó a mover la cabeza en señal de reconocimiento. Tres veces diferentes examiné con atención a miss Cook, que seguía acurrucada delante de mí, para asegurarme de que la mano que estrechaba era la de una mujer viva, y tres veces, asimismo, enfoqué con la lámpara a Katie para observarla con sostenida atención hasta que no me cupiera la menor duda de que estaba delante de mí. Por fin, miss Cook hizo un ligero movimiento, y en el mismo instante Katie me hizo señas de que me fuera. Me retiré entonces a un rincón del camarín y dejé de ver a Katie, pero no abandoné la estancia hasta que miss Cook despertó y entraron dos de los asistentes con luz."
«La estatura de Katie es variable. En mi casa la he visto quince centímetros más alta que miss Cook. Ayer por la noche, descalza y sin estar de puntillas, medía once centímetros más que miss Cook. También ayer por la noche, Katie tenía descubierto el cuello. La piel del mismo era suave al tacto y a la vista, mientras que miss Cook tiene en el cuello una cicatriz que, en parecidas circunstancias, es además de muy visible, áspera al tacto. Las orejas de Katie no están perforadas, en tanto que miss Cook suele llevar pendientes. La tez de Katie es muy blanca; la de miss. Cook en cambio es muy morena. Los dedos de Katie son mucho más largos que los de miss Cook y su rostro más despejado que el de la médium... El pelo de Katie es rubio; el de miss Cook es de color castaño, pero casi parece negro...»
Al parecer, con el paso de los meses y con las evidencias, Crookes se convencía de que no había posibilidad de fraude o truco alguno. Las habitaciones donde se realizaban las sesiones eran controladas por el propio científico, quien verificaba todos los rincones, donde pudiese haber alguna otra persona oculta. Es mas, muchas de esas sesiones se realizaron en la casa del propio Crookes, con lo cual tenía el control absoluto del espacio y ambiente.
También se rechazó la idea escéptica que Florence Cook y Katie King eran la misma persona, es decir, que de alguna forma la espiritista lograba un engaño de ilusión y se "vestía" de fantasma para engañar a los investigadores, pero esto se descartó en mas de una oportunidad, cuando ambos personajes, medium y espiritu se mostraban juntos en la misma habitación. La figura de Katie King aparecía cuando Cook entraba en trance.
Florence Cook en trance junto a Katie King.
La última sesión con Katie King
La última sesión ocurrió el 21 de mayo de 1876. Fue el propio espíritu quién dijo que no podía estar más, dado que ya había cumplido su misión de demostrar la existencia del mundo espiritual.
Otro de los testigos de la aparición, llamado Edward Dawson Rogers, dijo en una declaración firmada lo siguiente:
"Lo que he presenciado más de una vez en las rigurosas condiciones de experimentación impuestas por el profesor Crookes, hubiera sido imposible cometer algún fraude. La aparición se paseó entre los investigadores sentados delante del camarín y corrió la cortina que impedía a los asistentes ver a la médium, entonces vimos al mismo tiempo a Florence Cook y a la aparición materializada"
¿Fraude o caso real?
Lo cierto es que hasta la fecha sigue siendo uno de los casos más polémicos de la parapsicología porque genera opiniones encontradas; pero de todos modos los opositores no han podido comprobar, de manera objetiva, que el caso haya sido un fraude.
Si te gustó, en el siguiente link hay un archivo pdf de 43 páginas donde esta mucho más detallado el caso Katie King, además de opiniones y testimonios de otros investigadores.
http://www.luzespiritual.org/Libro/LahistoriadeKatieKin.pdf
La información la extraje de diversas páginas web como Luz Espiritual, Wikipedia, Mundo Paranormal y Expediente Oculto.
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