Paginas extraídas de Toda Mafalda, que originalmente fueron publicadas en el librito Mafalda Inedita. Ambos títulos de Ediciones De La Flor
Comprendido entre los años 1964 y 1973, en tres publicaciones: Primera Plana, El Mundo y Siete Días Ilustrados. Bastante antes de la despedida oficial de la tira, en junio de 1973, Quino, y nadie más que él, se había dado cuenta de que encontraba agotado y que no podía insistir sin repetirse.
A diferencia de otros colegas suyos, como Schulz (creador de los Peanuts), que han hecho perdurar las tiras apoyándose en un equipo de guionistas y dibujantes, Quino se resistió siempre a perder el contacto personal con su creación. Jamás quiso adoptar esta modalidad de trabajo por considerarla no adecuada a su estilo, así como tampoco nunca ha utilizado un mecanismo particular de trabajo. Antes que nadie lo pudiera percibir, Quino supo que Mafalda había cumplido su cometido.
Los diez libros editados sobre Mafalda no recogen exhaustivamente las andanzas del personaje que Umberto Eco definiera como una heroína iracunda que rechaza al mundo tal cual es [...] reivindicando su derecho a seguir siendo una niña que no quiere hacerse cargo de un universo adulterado por los padres.
El fracaso de la campaña Mansfield y la gran amistad que unía a Quino con Julián Delgado, jefe de redacción de la revista Primera Plana, desaparecido cuando era director de Mercado, determinaron que Mafalda se formalizara como tira. Delgado intuye que puede ser un éxito entre los lectores de Primera Plana. Lo conversa con Quino y éste se incorpora a la publicación. Mafalda debuta oficialmente como tira el 29 de setiembre de 1964 en Primera Plana, donde se publica hasta el 9 de marzo de 1965. Durante este periodo, Quino produjo 48 tiras a un ritmo de dos por semana.
En esta etapa solo permanecerán del boceto original Mafalda y los padres, hasta que el 19 de enero de 1965 hace su primera aparición Felipe. La fuente de inspiración de este personaje hay que buscarla en otro gran amigo del autor, Jorge Timossi, quien a otras cualidades espirituales sumaba dos graciosos dientes de conejito. Timossi es un periodista argentino que se radicó en Cuba hace muchos años y participó de la fundación de la agencia de noticias Prensa Latina. Mafalda parecía definitvamente instalada en Primera Plana cuando en marzo de 1965 un diario del interior solicita la tira para publicarla. Al intentar Quino retirar los originales para comenzar a enviárselos, se entera de que el semanario considera de su propiedad las tiras publicadas. Fui al archivo y logré que el cadete me las diera, recuerda. Fue el fin de su relación con Primera Plana y también una dolorosa ruptura de su amistad con Julián Delgado.
Como toda persona que trabaja en un medio debe adoptarse a la modalidad periodística del mismo y siendo Primera Plana un semanario de actualidad nacional e internacional, Quino trató de reflejar las inquietudes de la época. Las referencias que se hacen en las tiras a China, Africa, América Latina y la condición femenina tienen que ver con que entonces, se creía firmemente en que el Tercer Mundo y la mujer lograrían revertir su situación de sumergidos.
Entre los diarios que en ese momento se editaban en la Capital, El Mundo era uno de los mas populares e independientes. Brascó, que conocía personalmente a su director, Carlos Infante, le recomendó Mafalda. Empezó a publicarse el 15 de marzo 1965 y contiunó hasta el 22 de diciembre de 1967, fecha en que El Mundo cerró definitivamente. Eso fue el verdadero lanzamiento de Quino dice Brascó, que intervino para que la historieta siguiera adelante y que por entonces viaja a Santa Fe y recomienda la tira a su amigo Luis Vittori, subdirector de El Litoral. Más tarde el diario Cördoba de Córdoba, también a instancias del mismo promotor comienza a publicar Mafalda, que se extiende por los diarios del interior del país.
Quino pasa de Primera Plana, que era un semanario, a publicar tiras cotidianas en un diario, y esto le permite tocar temas de último momento. Los problemas, tanto domésticos como políticos, pasan a reflejarse entonces en los juegos y en las relaciones familiares. La polémica sobre si la televesión era perniciosa o no para los niños estaba en pleno auge. Quino que se resistía a tener televisor, no pudo eludir el tema. Al cabo de dos semanas de publicar en El Mundo advierte que necesita más personajes para enriquecer la tira y el 29 de marzo de 1965 aparece Manolito (Manuel Goreiro) inspirado en el padre de Julián Delgado, propietario en Buenos Aires de una panadería situada en Cochabamba y Defensa, en el histórico barrio San Telmo. El 6 de junio debuta Susanita (Susana Beatriz Chirusi) que no responde a un modelo de persona conocida por su creador. El hermanito de Mafalda, un simpático y desfachatado sobrino de Quino, no llegó a aparecer porque el repentino cierre de El Mundo dejó a la mamá embarazada de Guille.
Durante los seis meses que siguieron al cierre del diario El Mundo ningún otro medio se interesó por Mafalda. Por entonces Quino publicaba una página de humor en Siete Días Ilustrados, semanario nacido en mayo de 1967. Sergio Morero, secretario de redacción, y Norberto Firpo, jefe de redacción, se complotan para reemplazar la página de humor por la tira de Mafalda. Quino prefiere trabajar con amigos, no quiere entregarle el rollito de su página a un cadete porque le gusta que miren inmediatamente su trabajo, recuerda Morero. Mafalda aparece por primera vez en Siete Días Ilustrados el 2 de junio de 1968, en una página que incluye cuatro tiras.
A diferencia de lo que ocurre cuando se publica en un diario, ésta debe ser entregada con quince días de anticipación a la fecha de aparición. El cambio de modalidad impide al autor poder seguir tan de cerca a la actualidad. Quino, para completar la diagramación de la página, la encabeza con un pequeño dibuje que hace a último momento, antes de entregarla. La mayor parte de estos dibujo junto con las tiras de fin de año, no fueron recopiladas en los libros. Por esa misma época Mafalda se edita en Italia donde, acorde con los tiempos de agitación social que corrían, aparece con el nombre de Mafalda la contestataria.
En su primera aparición en Siete Días Ilustrados Mafalda dirige una carta-currículum escrita por Sergio Morero, al director de la revista. Guille ya había nacido y el 15 de febrero de 1970 se incorpora a la tira Libertad.
En mayo de 1973 Quino hace que los personajes comiencen a despedirse de los lectores. Esto no se observa en las tiras sino en el dibujo del encabezamiento. El 25 de junio se despide formalmente. Quino nunca firma contrato, para poder irse, explica Sergio Morero.