Soy de las personas que siempre que la vida te da sorpresas, hoy fue una de ellas.
Y desde ese momento, mi vida cambió para siempre, y ya nunca voy a ser el mismo de siempre.
Todo comenzó días atrás.
Yo era una persona comín, sin preocupaciones grandes, hasta diría que feliz-
Hasta que sentí como que algo caminaba, por mi teclado...
una especie de formícido, familia de insectos eusociales que, como las avispas y las abejas, pertenecen al orden de los himenópteros. Evolucionaron de antepasados similares a una avispa a mediados del Cretáceo, hace entre 110 y 130 millones de años, diversificándose tras la expansión de las plantas con flor por el mundo. Son uno de los grupos zoológicos de mayor éxito, con cerca de 13 000 especies descritas, aunque se estima que pueden ser más de 22 000. Se identifican fácilmente por sus antenas en ángulo y su estructura en tres secciones con una estrecha cintura. La rama de la entomología que las estudia se denomina mirmecología. Forman colonias de un tamaño que se extiende desde unas docenas de individuos predadores que viven en pequeñas cavidades naturales, a colonias muy organizadas que pueden ocupar grandes territorios compuestas por millones de individuos. Estas grandes colonias consisten sobre todo en hembras estériles sin alas que forman castas de «obreras», «soldados» y otros grupos especializados.
También llamado simplemente como "hormiga", para los menos instruidos.
Así pero más pequeña
Me limité a tomarla entre mis extremidades superiores, entre los dígitos pulgar, llamado "dedo gordo" y el índice o "el que señala", exprimiendola nada delicadamente, rodzando circularmente la tercera falange de los ya mecionados, articulando un movimiento "a lo bolita".
Este extraño hecho se repitió al menos 7 veces al seguir pasando los días.
Hace unos minutos vi una caminar una de esas en mi monitor, procediendo a realizar el semejante procedimiento, descrito anteriormente.
Grata fue la sorpresa señoras y señores, cuando descubrí...
el horrrorrr!!! la bestia se adentró en mi monitor, para ser dueña y señora del mismo.
Desesperado, no habia momento para articular pensamiento, procedí a intentar acabar con ella dando suaves golpes al monitor.
La cosa se seguía moviendo.
Hasta que me detuve y me decidí a imponer un poco de respeto. La miré a los ojos y le dije
Le lancé un puñetazo digno y el monstruo dejó de moverse.... para siempre....
Cuando la excitación y la adrenalina de una nueva matanza en mi lista cesó, la impasibilidad reinó en mi. Libre y sin preocupaciones.
Momento de serenidad absoluta luego de la carnicería..
Hasta que un pensamiento travieso me vino a la mente..
Estoy condenado a convivir con un cadaver todos los días de mi existencia, siempre ahí recordando lo que hice.... hasta que la muerte llegue.
Además esté fue el primero.... ¿Llegará un segundo... y que tal un tercero?
Espero que esta historia los haga reflexionar y aprecien lo que tienen en esta vida.
La serenidad no es eterna, sepan apreciarla cuando aún está ahí.
Yo me despido.
