Bueno, resulta que tenía hambre y como ayer sobró comida recalente como un campeon.
Cuando abrí el horno me encontré con una culebra y la meti al microondas.
Acá esta posando luego de ser freída por las ondas.
Siendo cortada en trozos para ser devorada por mi organismo
Su ultimo adiós.
Acá ya me empache y no quería más.
Se lo regale a mi perro
Bueno, les cuento que son muy tiernas y ricas en proteínas.
DEJAME PUNTOS QUE TE SOBREN