¿Mirtha Legrand, la Milf del verano?
La señora de la televisión argentina ha nacido bajo el signo de Piscis y esto la convierte en un ser sumamente sensible, con una antena parabólica que capta la esencia de las personas. Su carácter es un poco variable y, a menudo, contradictorio.
Es muy religiosa y espiritual. Hay una especie de madre universal en ella, con una sabiduría ancestral que parece saberlo todo. Esa intuición se la regala ese océano sin borde que es el alma pisciana.
Ella ocupa claramente un rol matriarcal desde donde comanda todo lo que sucede a su alrededor. Las piscianas tienen algo encantador que manejan sutilmente como los hilos de una marioneta: casi sin querer, se terminan involucrando en la vida de sus hijos, sus yernos, sus nietos e incluso sus bisnietos, algo que la señora Legrand hace a la perfección.
Las figuras públicas que responden a signos como Piscis permanecen en el inconsciente colectivo mucho tiempo. Fito Páez, por ejemplo, es otro pisciano que con sus canciones nos hizo emocionar y es el día de hoy que “Dale alegría a mi corazón” suena como un himno cada vez que una situación emotiva se hace presente.
El 2016 le trae a Mirtha trabajo y, mientras ella trabaje, va a sentirse bien. Necesita trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Al pisciano le gusta sentirse parte, útil; sentir que hace algo por los demás y Mirtha con sus almuerzos eternos es justamente eso. Se produce una identificación muy fuerte entre ella y el resto de los mortales.
