
Con el fin de homenajear a la familia mas famosa del mundo por sus 25 años, los productores convocaron a varios cineastas y creadores como Charles Huettner, Ivan Dixon y James Hatley para crear un universo alterno amarillo con los mismos personajes situada en la ciudad de Springfield. El proyecto quedo trunco por los desencuentros que se sucedieron.
Entre algunos colegas se encontraba Yoann Hervo que, viendo todo lo que se había creado, puso todo en formato VHS agregándole un poco (mucho) de psicodelia creando quizas la mas genial y extraña apertura que se haya visto de los Simpsons.